Pues na, que ayer, para celebrar mi cumpleaños, me fuí al cine. A ver (de una vez)
Coraline, la película en
stop-motion que el director de
Pesadilla antes de navidad (que no, no fue
Tim Burton) ha hecho sobre la novela de (el gran)
Neil Gaiman (todo el mundo de rodillas o haré rodar cabezas).
Este afiche mola más que la insulsez que han puesto en España, síPrimer error imperdonable: No ir a verla en versión original. Tengo la excusa de que los Icaria me pillan MUY a desmano, pero en fin. Como no se cómo son las voces originales, ni la entonación que dan, no criticaré las voces escogidas para el doblaje, pero... no me gustaron. No, no y no.
Segundo error imperdonable: No mirarme la letra pequeña de la cartelera. Les explico: Al final fui a los cines de La Maquinista, que me quedan cerca de casa (una media horita a pie) y de camino al resto de las cosas que iba a hacer después (y que no les contaré). Esos cines empezaron siendo de Warner-Lusomundo, pero hace como un año se los vendieron a Cinesa. El resultado? Que cuando antes te encontrabas con coca-colas de un litro y cubos de cinco kilos de palomitas, y, en los casos más extremos, con alguien que comía nachos con (sucedaneo de) queso mientras veía la película, ahora hay coca-colas de litro y medio, perritos calientes...
e incluso pizzas. Sí señores, menú para comer en el cine, mientras ves la última película con guión de la señora ministra de cultura, telepizza familiar de cuatro quesos y refresco de litro. Se los juro. Gaseotecas públicas ya.
Bueno, eso y que han instalado el sistema de proyección en 3D. Y en qué consiste eso? Pues en que te clavan dos euros y medio más por la entrada (ven por qué dije que fue un error? Porque no miré de ir a un cine donde no hicieran los fuegos artificiales estos) y te dan unas gafas como estas
Las pelis en 3d son para gafapastas!que no son más que unas gafas de cristales polarizados (que te avisan que uses para tomar el sol, eso sí) de forma que al pasar una película con la imagen debidamente tratada, te las pones y ves la peli como si fuese en tres dimensiones. Y si no te las pones, lo ves todo borroso, con lo que si tienes algún defecto en la vista que requiera gafas, te putean vivo, porque o no ves una mierda, o te tienes que pasar lo que dura la peli aguantandote unas gafas sobre las otras.
El efecto 3D es resultón, no lo niego. Y en determinadas escenas incluso impresionante, pero tiene el problema de que las figuras que quedan de fondo de la imagen (aquellas en las que no fijas la vista, porque están sólo para rellenar huecos), y las que se mueven muy deprisa, se ven borrosas, por lo que puede llegar a ser un tanto mareante. Y, sobretodo, es total y absolutamente innecesario. No se, pero si lo que quieren es llevar a gente al cine, cobrar más por la entrada sólo para ver un efecto óptico más o menos logrado mientras el anormal que se sienta al lado tuyo te atufa a pizza pepperoni y regüeldos de bebida carbonatada igual no es la mejor idea. Conmigo, al menos, que no cuenten. Menos mal que la sala estaba casi vacía...
La película? Pasable. Los muñecos no tienen el
charm que tenían los de
Pesadilla (e incluso algunos de
La Novia Cadáver), los personajes son de bastante a muy ahostiables todos y el desenlace es demasiado precipitado (la niñadeloscojones resuelve los enigmas en un plisplás, recurriendo a un
deux est ex machina vergonzoso), pero como no he leído la novela no se si es cosa del guionista o de
Gaiman (pero me atrevo a presuponer lo primero). Y lo de los botones en los ojos realmente da MUY mal rollo (las cosas que hacen los malos de los cuentos de hadas siempre dan mal rollo), pero no estoy de acuerdo con eso que dicen de que no es una película apta para niños. Es un cuento de hadas siniestro, sí, pero no más que la
Blancanieves o la
Cenicienta de
Disney, y muchísimo más blanco en su forma y planteamiento que cualquiera de ellos (y no digamos ya que de
Bambi). Que puede asustar a las criaturas? Coño, cualquier crío que no se asustehaga caquitas con la transformación de la bruja de Blancanieves es que es un autista, y estamos hablando de un clásico indiscutible del cine infantil, no? Los niños tienen que asustarse. Y les gusta.
Y al menos no les pudrirá el cerebro, como High School Musical...