miércoles, 30 de junio de 2004

Gilipollas!

La ha vuelto a liar. Esta vez, ha llamado a un gilipollas “gilipollas”. En público. Con las cámaras de televisión delante.

Estoy hablando de Labordeta, claro.Ya la montó el año pasado, a aquello de mediados de marzo, enviando a la mierda a ciertas señorías (esto de que el tratamiento venga inherente al cargo habría que empezar a mirárselo, porque llamar señoría, excelentísmo señor o molt honorable a según quien es como para sufrir retortijones de estómago continuos...) que, mientras intentaba hacer su intervención parlamentaria, se dedicaban a gritarle e insultarle desde sus (bien pagados entre todos) escaños. Ayer, tres cuartos de lo mismo. Pero esta vez no habló en general a las (maleducadas y con un comportamiento escasamente democrático) filas del PP, sino que se dirigió directamente hacia un diputado, cuyo nombre prefiero no saber porque mi muñeco de vudú ya tiene demasiados alfileres clavados.

Y el caso es que, parece ser, según cuentan por ahí las lenguas de doble filo de los comentaristas políticos, es algo relativamente habitual el que, desde ciertos escaños, lo único que se haga sea gritar y abroncar a los parlamentarios de otros grupos para intentar (en ocasiones con éxito, recuerden el debate del estado de la nación de Borrell) provocar el miedo escénico en el parlamentario al que le toque hablar. Se ve que no tuvieron en cuenta, en el caso de Labordeta, que, con los años que lleva ese señor rondando por los escenarios, lo del miedo escénico lo tiene más que superado, que no es un mindundi sobrevenido como tantos otros. Y se ve que, el hecho de que los que vemos los debates por la tele o los oimos por la radio no oigamos a esos maleducados que gritan es porque los micrófonos son muy direccionales y no cogen sonido ambiente.

Al pobre Labordeta hoy le estaban crucificando (especialmente ciertos comentaristas independientes del PP) por haber abierto la boca. No veo el motivo. Considero que si a un parlamentario de un grupo político, que por más minoritario que sea ES representación popular, este tiene todo el derecho del mundo de contraatacar. Sobretodo, si el presidente de la cámara no hace nada para poner orden, como, por otra parte, es su obligación. Desde luego, la situación dice mucho acerca de esos parlamentarios gritones, y de su idea de lo que es un parlamente (supuestamente) democrático. Parece que se crean que todo se reduce a gritar más que el otro y a no dejarle hablar. No es eso, señores. Que ya sabemos todos que ustedes lo de la democracia les queda muy lejos, que nunca se lo han creido y que no les hace ni pizca de gracia, pero por lo menos, respeten las formas, por favor. O, por lo menos, respeten las normas. Si no las del congreso, las de urbanidad como mínimo. Que siempre han sido ustedes muy aficionados a las cosas del orden, la urbanidad y el todo en su sitio que no se mueva nadie se siente coño. Panda de GILIPOLLAS.

Por cierto, había dicho que es una pena que Labordeta se presente sólo en Aragón y que no pueda votarle? Porque me da a mi que es el que más se lo merece...

martes, 29 de junio de 2004

Literatura de a veinte pelas el litro

Mil ochocientos ochenta y cinco. Drácula ha llegado a Londres, se ha dado de hostias con Van Helsing & Co... Y ha acabado casándose con la reina Victoria, convirtiéndose en el gobernante absoluto (y absolutista, por supuesto) del Reino Unido y extendiendo el vampirismo indiscriminadamente por Inglaterra.

Ese es el punto de partida de El año de Drácula (Kim Newman, 1992). Una novela barata e intrascendente, pero que para matar el rato está muy bien. La narración es ágil, fluye rápida, pasan cosas, el autor demuestra tener un culturón vampiríco de la hostia (prácticamente todos los grandes vampiros de la literatura y el cine pasan por las páginas de la novela, de Carmilla-sólo en referencias, porque está muerta- a los vampiros de Anne Rice), y una mala leche considerable (hay que tenerla para poner al conde Orlok de guardia de la Torre de Londres, cuyos cuervos huyen despavoridos en el mismo momento -y supongo que a estas alturas no necesitaré explicarle a nadie lo que significa que los cuervos de la Torre de Londres la abandonen- o para crear un grupo de vampiros neonatos aficionados a vestirse de siniestros ortodoxos -los murgatroides-, odiados tanto por vampiros -por estúpidos- como por humanos -por estúpidos, también-, ejemplificados en un tal señor de Lioncourt). En el debe, principalmente, el autor bebe demasiado del sistema Anne Rice/White Wolf, a base de linajes de sangre, generaciones de vampiros y la antigüedad como el deux est machina que permite explicar cualquier cosa que hagan los vampiros, desde cambiar controladamente de forma hasta rejuvenecer a la reina Vicky. Bueno, eso y que lo primero que hace es explicarte quién es el asesino...

Explico un poco de qué va la novela. Intentaré evitar spoilers tontos, pero no prometo nada. Además, como ya he dicho, el mayor spoiler lo hace el propio Newman... En el primer capítulo!

A ver, la situcación es la que he explicado antes. Londres no sólo está plagadito de vampiros, sino que es algo que está de moda, tanto en las clases altas como en las más arrastradas, entre las que, además, no hay ningún tipo de control sobre hacia quién se traslada el vampirismo. De pronto, aparece un asesino en serie que se dedica a matar mujeres de forma especialmente sádica y quirúrgica. Lo único en común entre las mujeres es que son prostitutas y vampiras. Ese asesino se hace llamar Cuchillo de plata (a la sazón, explicar que la plata es de las poquitas cosas que hacen daño a los vampiros), pero la policía empieza a recibir cartas alusivas a los asesinatos firmadas por un tal Jack el Destripador. Ese es el hilo básico de la novela. Luego rondan por ahí el doctor Caligari, la Guardia Cárpata de Drácula, haciendo todas las perrerías habidas y por haber, el Club Diógenes (la parte más secreta de los servicios secretos), dirigida por Mycroft Holmes y conspirando contra la corona, los que quedan vivos (o, al menos, no muertos) de la cruzada de Van Helsing contra Drácula, una vampira antígua que está ya de vuelta de todo, Winston Churchill inyectándole oporto a gatos para bebérselos después, una secta religiosa fundamentalista antivampírica, el doctor Jeckill, una periodista vampira pequeñita, miope como un topo y metomentodo... Vamos, como la Liga de los Caballeros Extraordinarios, pero con vampiros a punta pala y peor escrito.

Para pasar el rato está bien, pero tampoco va más allá. Engancha, eso sí, pero se puede olvidar nada más acabar la última página. La editó Timún Más en el 99, así que supongo que sólo se encontrará ya en librerías de lance. Si la encontrais bien de precio, pues vale la pena para leer en el metro.

Y de la secuela, ya hablaré otro dia.

lunes, 28 de junio de 2004

Volviendo a Serrat...

No escojas sólo una parte,
tómame como me doy,
entero y tal como soy,
no vayas a equivocarte.
Soy sinceramente tuyo,
pero no quiero, mi amor,
ir de visita por tu vida,
vestido parea la ocasión.
Preferiría con el tiempo
reconocerme sin rubor.

Cuéntale a tu corazón
que existe siempre una razón
escondida en cada gesto.
Del derecho y del revés,
uno solo es lo que es
y anda siempre con lo puesto.
Nunca es triste la verdad,
lo que no tiene es remedio.

Y no es prudente ir camuflado
eternamente por ahí
ni por estar junto a ti
ni para ir a ningún lado.
No me pidas que no piense
en voz alta por mi bien,
ni que me suba a un taburete
si quieres, probaré a crecer.
Es insufrible ver que lloras
y yo no tengo nada que hacer.

Cuéntale a tu corazón
que existe siempre una razón
escondida en cada gesto.
Del derecho y del revés,
uno solo es lo que es
y anda siempre con lo puesto.
Nunca es triste la verdad,
lo que no tiene es remedio.


Joan Manuel Serrat, Sínceramente tuyo, 1983

Y el que quiera entender, que entienda.
Que parece mentira ya que a estas altura aún sigamos con la tontería, coño!

domingo, 27 de junio de 2004

Pensaba...

Pensaba en hablar de los muertos del avión bieloruso (o de por ahí) que se estampó en Turquía, llevándose por el camino a no se cuantos soldaditos que volvían del Afganistán, de la red de mentiras que se tejió a su alrededor y del absoluto desprecio que demostró el catolicísimo Federico Trillo y sus subordinados (no admito críticas al respecto. Trillo era ministro de defensa y, por tanto, el responsable último del asunto. Sin discursión posible) hacia el dolor de las familias y el correspondiente culto a los muertos.
Pero es que el tema me parece demasiado triste.

Pensaba en hablar del exministro Acebes, y de su insistencia, aún a dia de hoy, en que los causantes de la matanza del 11 de Marzo fueron ETA. Sostenella y no enmendalla, impasible el ademán.
Pero es que el tema me parece demasiado patético.

Pensaba hablar de la iglesia católica y su posición ante todo, que sigue basándose en aquellos dos viejos consejos tan bien aplicados durante tanto tiempo... Ora et labora... y haz la pascua a todas horas y Haz lo que yo diga y no hagas lo que yo hago. En eso y en oponerse frontalmente a cualquier cosa que huela a libertades individuales y colectivas.
Pero es que el tema me saca de mis casillas.

Pensaba hablar de la mani del orgullo gai de ayer. Que, por enésimo año consecutivo, me obligó a tener que esperar un rato para poder cruzar las Ramblas. Y que cada año es más un circo de monstruos y menos una manifestación reivindicativa. Lo cual evita que, por más de acuerdo que pueda estar desde el punto de vista filosófico con los manifiestos que se hagan, me pueda unir a ella, porque traspasa con mucho la línea que separa la mani con ambiente lúdico de la comparsa de carnaval. Y de que los gettos autoimpuestos y la perpetuación de estereotipos son malos per sé.
Pero es que el tema me parece deprimente.

Pensaba hablar de la ley contra la violencia en el ámbito familiar, y de las discursiones bizantinas sobre si se ha de llamar de una manera o de otra, y de como las facciones más conservadoras y menos proclives a dicha ley son las que más espolean el debate etimológico (en la misma línea que lo que critiqué en Hipócritas, Fariseos, Sepulcros blanqueados!), y de la gran cagada que supone el hacer una ley estrictamente parcial que sólo protege una parte de la población amenazada, y no precisamente la más indefensa (lo siento, pero una mujer adulta puede defenderse perfectamente de un hombre, salvo casos muy concretos y específicos. Un niño pequeño, o un anciano, no. Y quedan expresamente fuera de la ley).
Pero es que el tema me parece como para darles de hostias hasta en el carnet de identidad.

Pensaba hablar de muchas cosas.
Pero es que no tengo ganas de escribir, para que nos vamos a engañar.
Así que me disculparán si no digo nada.

miércoles, 23 de junio de 2004

Porque es san Juan...

La nit de sant Joan és nit d’alegria.
Estrellat de flors, l’estiu ens arriba
De mans d’un follet que li fa de guia.
Primavera mor, l’hivern es retira.
Si arribés l’amor mai més moriria.

Les flames del foc la nit tornen dia.
Si arribés l’amor, que dolç que seria.
La nit de Sant Joan és una frontissa.
La porta de l’any tant grinyoladissa,
comença a tancar-se, doneu-me xampany.
Que és la nit més curta i el dia més gran.
Doneu-me xampany, doneu-me xampany!
Doneu-me xampany doneu-me xampany!

Imitarem el sol amb grans fogates.
Llevem-nos el calçat damunt les brases.
Al cel van de verbena ocells i astres.
I augmenten les virtuts d’herbes i aigües.
Com la terra que gira al voltant del sol.
Farem lentes rodones encerclant el foc.

La nit de sant Joan és nit d’alegria.
Estrellat de flors, l’estiu ens arriba
De mans d’un follet que li fa de guia.
Qui és aquest follet? Qui el coneixeria?.
Al bell mig del foc té la seva fira.

Follet de la nit, rei de l’enganyifa.
Cada any per sant Joan ens fa una visita.
-Adorno els infants i faig que somniïn.
Enamoro els grans i faig qu s’odiïn.
Destapa secrets escampa misteris.
Fa anar del revés els somnis eteris.
-provoco adulteris, records, enyorances,
petons i venjances, ensenyo encanteris
a les jovenetes els porta perfums
dels altres planetes.

Si mireu les flames del foc de sant Joan
Liveuereu les banyes, el barret i els guants.(bis)

Quan vol és tant alt com la catedral,
Quan vol és petit com l’ungla d’un dit.
No és home ni dona, ni ángel ni infant.
Per passar l’esotna pot ser un comediant.
Ës jove i no o és, geniüt i immoral.
Astut i què més?.

Sóc immortal.

Si mireu les flames del foc…….(4 vegades)


Jaume Sisa, Nit de Sant Joan , 1981

(Gracias a Sorra, que en su blog es en el único sitio donde he encontrado la letra. Moltes gràcies, guapa. Y ya se acaso, otro dia lo traduzco, que hoy no hay ganas y además estas cosas con la traducción pierden)

martes, 22 de junio de 2004

Cabezas (de chorlito) de playa

Leo en el Periódico de Catalunya que el ayuntamiento de Barcelona ha decidido “blindar” las playas mañana por la noche. Verbena de San Juan, para más señas. Doy datos de cabeza, así que igual me baila alguna hora, pero, básicamente, ese blindaje se basa en:
*A partir de las seis de la tarde (repito, seis de la tarde) se cerrará el tráfico en las calles adyacentes a las playas. Para los que no conozcan la zona, aviso de que dichas calles son, básicamente, los laterales de salida de la Ronda Litoral, y que suelen tener bastante tráfico, especialmente en la zona de la Mar Bella y Bogatell. Y es hora punta, por cierto. Además, prohibirán aparcar en ellas (en las zonas previstas a tal efecto, aclaro, tampoco se trata de evitar que la gente aparque en lo que viene a ser la calzada, que eso es algo que normalmente no se hace). En teoría, lo hacen para evitar que “camiones con equipos de sonido” puedan aparcarse allí para “hacer raves”. Supongo que la señora Inma Mayol, la concejala que se dedica al tema, tiene un importante cruce de cables y ha confundido lo que viene a ser una fiesta en la playa con el simulacro de carnaval de Bahía que tanto disfrutó el alcalde. Que no hace falta ningún camión con equipo de sonido, oiga, que con un radiocassete de todo a cien la gente se basta y se sobra. Que a veces parecen tontos, oiga. Y que a ver cómo se lo explican a la gente que a diario aparcan allí, más que nada porque viven y/o trabajan cerca (que los primeros, cuando lleguen del curro, se van a encontrar sin sitio para aparcar, y los segundos, cuando salgan, se encontrarán con que la grua se les ha llevado el coche por los santos cojones de Juan Clos Van Damme...)
*La policía se encargará de evitar que se hagan fiestas en la playa EXCEPTO las que hagan los chiringuitos. Supongo que es porque los chiringuitos pagan impuestos y derechos de explotación y amenazarían con llevar a los tribunales al ayuntamiento si les impedían llevar a cabo la labor por la que están pagándolos. Aún así, dichos chiringuitos estarán obligados a cerrar a las cuatro de la madrugada. Ejem. A ver, señora Mayol. Usted de verdad se cree que alguien que sale de fiesta por san Juan va a acabar la fiesta A LAS CUATRO de la madrugada? Ah, sí, que mañana, como medida de gracia, el metro abre toda la noche. Un tren cada hora, pero tendremos metro toda la noche. En lugar del horario ridículo y tercermundista que tenemos durante todo el año. Pero es que no se trata de eso. Se trata de que estamos hablando de las cuatro de la mañana. En noche de san Juan. Que lo suyo es bailar alrededor de una hoguera y acabar viendo salir el sol. Toooonta. Oh, claro, que esa es la última...
*A las seis y media de la mañana, la policía desalojará la playa. Insertar gotita de sudor cayendo de la frente. Empecemos por el principio. No se suponía que no podían haber fiestas? Y no se suponía que las fiestas que sí podían haber se tenían que acabar a las cuatro? Quién va a haber entonces a las seis y media? Poca confianza tienen en la labor de sus policías, no?Item más. De toda la vida, en esta ciudad abierta al mar y con un balcón que es el Tibidabo, como tanto le gusta decir a nuestro alcalde el anestesiado... digooo el anestesista (en qué estaría yo pensando, tonto de mi), de toda la vida, decía, la noche de san Juan se ha acabado viendo amanecer en la playa (ventajas de tenerla orientada hacia el este) mientras se come sandía. Este año, no, a las seis y media, todos a casita, como niños buenos.
Todo este cúmulo de despropósitos viene porque el año pasado (como todos los años anteriores, desde que esta ciudad tiene memoria), se montaron fiestas en la playa por san Juan. Concretamente, en la playa de la Nova Mar Bella, una que queda relativamente alejada de cualquier zona habitada, enfrente de la zona industrial del Poble Nou. Esa fiesta duró tres dias. Excesivo, de acuerdo. Pero ahora resulta que, por culpa de esos gilipollas, y de los otros gilipollas, los de la Plaça de sant Jaume, todos los que queramos celebrar esta fiesta como mandan los cánones, nos tendremos que ir... no se, a Comarruga. Olé por usted, señora Mayol. Recuérdeme que le envíe cien gramos de coca. Y otros cien al alcalde.

La prefiere de chicharrones o de cabello de ángel?

lunes, 21 de junio de 2004

Una de Piratas

Supongo que a estas alturas ya estará todo el mundo sobre aviso de la última hijoputez corporativa de la SGAE. Paso de explicarlo a estas alturas, que ya lo hizo perfectamente maese Jamfris en Aglarond, así que si alguien no se ha enterado, que siga los links, que están pa' eso.
No pertenezco a ninguna mafia de la pirateria. No me gano la vida como mantero (aunque si lo que dicen Teddy Bautista y sus alegres mariachis es cierto, es para pensárselo...). No soy un pirata privado a gran escala (por dios, con una conexión a 56K y tarifa plana timofónica!). Para ser sinceros, no tengo ni zorra idea de cómo hacer funcionar un soft de ripeo. De hecho, no pirateo ahora más de lo que pirateaba antes, con cassetes y cintas de video. Cuando a nadie parecía preocuparle el tema.
Pero esto me ha dolido. Mucho. Lo encuentro una afrenta personal. La cosa empezó con lo de poner la multa antes del delito (el famoso canon de los cojones), y a partir de ahí, in creschendo. Y esto es ya lo último. Si no he entendido mal la nota sobre la ley que entrará en vigor en octubre, técnicamente, y por lo que pone ahí, te conviertes en reo de delito por tener abierta una cuenta de correo electrónico. Porque es susceptible de ser usada para intercambio de archivos ilegales.
No entro en motivos ni justificaciones. No entro en el que nadie (de entre los cappomafiossi del tema, me vengo a referir) se haya parado a pensar (o les importe una mierda) el que los programas de ripeo se puedan usar para mil cosas aparte de para piratear cosas con copyright, o que los tribunales hayan dicho una y mil veces que los usuarios tenemos derecho a hacernos copias de seguridad de los productos legalmente adquiridos. Todo esto ha sido repetido ad nauseam en todas las circunstancias habidas y por haber. Simplemente doy fe de mi posición ante el tema.
Y dado que mi prosa es pobre (y mi lírica ni les cuento), me permitiré echar mano (sin pagar ningún tipo de derecho, por supuesto) de una canción del maestro Serrat (todo el mundo de rodillas, por favor, no quiero tener que cortar más cabezas heréticas de las estrictamente necesarias...) que, si bien no fue escrita sobre este contexto... Bueno, supongo que la ironía que contiene resultará más que evidente para todo el mundo. Pasen y lean. Y luego, si les gusta, hagan lo imposible para conseguirla, que lo vale.
Pagando, por supuesto.

Todos los piratas tienen un temible bergantín,
con diez cañones por banda, y medio plano de un botín
que enterraron a la orilla de una playa en las Antillas.

Todos los piratas tienen un lorito que habla en francés,
al que relatan el glosario de una historia que no es
la que cuentan del corsario, ni tampoco lo contrario.

Por un quítame esas pajas te pasan por la quilla,
pero en el fondo son unos sentimentales,
que se graban en la piel a la reina del burdel,
y se la llevan puesta al recorrer los mares.

Marchando, una de piratas... Larga vida y gloria eterna.
Para hincarles de rodillas hay que romperles las piernas.

Todos los piratas tienen atropellos que aclarar,
deudas pendientes y asuntos de los que mejor no hablar.
Se beben la vida de un trago, y se ríen con descaro.

Hasta que un día, temblando en la popa de un velero,
la encuentran, y traicionando la ley del filibustero,
no reclaman el rescate y rehuyen el combate.

Cuando los piratas son hombres enamorados
de una piel que huele a jazmines, rompen promesas
con sus hermanos de ayer, y huyen al amanecer
rumbo a un puerto que aún no ha puesto precio a su cabeza.

Marchando, una de piratas... Nadie doblegó su espada,
y bastó una mujer hermosa para cortarles las alas.

No hay historia de piratas que tenga un final feliz:
ni ellos ni la censura lo podrían permitir.
Por la espalda, en una esquina, gente a sueldo los asesina.

domingo, 20 de junio de 2004

Petardadas

Reconozco que siempre tuve mucha suerte. Me explico. Yo de pequeño era muy petardero, muy aficionado a los petardos. La verbena de san Juan era, probablemente, mi noche favorita del año, muy por delante de Navidad, Reyes o la de mi cumpleaños. Se juntaba lo de los petardos con las hogueras y la fascinación que el fuego, en la forma que sea, ha ejercido siempre sobre mí. Digo que he tenido mucha suerte porque en contadas ocasiones me explotó ninguno entre los dedos, y las pocas veces que pasó fue con alguna piula(1) o algún chino(2), que era más el susto que daban que el daño que hacían.
También es verdad que, pese a que la cosa me fascinaba, también me daba un miedo terrible e iba con un cuidado exquisito a la hora de hacerlos explotar, tomando precauciones que rozaban el absurdo, y, además, siempre me han gustado más la pirotecnia luminosa (cohetes, fuentes, aviones...) o las cosas tipo correcaminos(3) más que los petardos que simplemente hacían PUM.
Aún así, también hice mis pinitos, como no, con tracas e incluso con rompetochos(4). Recuerdo que cuando era muy crio la legislación al respecto era más que laxa, y cualquier criajo podía ir al tenderete y comprar lo que le pareciera. Vamos, a mi me daban pasta para petardos (siempre menos que la que me hubiese gustado, pero bueno...) e iba yo solito a comprar lo que me pareciera, sabiendo perfectamente que si compraba alguna animalada, la bronca que me iba a caer iba a ser de órdago, así que ya me controlaba yo. Este control no se daba con los padres de amigos/compañeros/conocidos, y recuerdo auténticas competiciones por ver quién conseguia el artefacto más parecido a una bomba H hecho a base de cartón de colores y pólvora prensada. Unos años después cambiaron la ley, y para comprar según que cosas hacía falta la supervisión de un adulto, con lo que se daba la curiosa paradoja que, para comprar cosas menos potentes que el año anterior, y siendo un año más viejo (en una edad en que un año provoca muchos cambios), tuviese que ir acompañado de mi padre o mi hermano. Tampoco es que me afectase demasiado, porque coincidió con la época en que dejé de comprar petardos para dedicarme a otros menesteres en tan señalada noche, pero bueno... Me consta que la ley se enureció a posteriori y que para comprar según qué artículos considerados peligrosos (como por ejemplo los consabidos rompetochos) no bastaba con ser mayor de edad, sino que hacía falta un permiso especial, que no se quién expedía ni falta que me importa.
Esto viene a santo de que ya hace unos cuantos dias que se oyen constantemente petardazos por las calles, señal de que la mágica noche de san Juan se acerca. Y a que esta tarde he visto a una tierna niñita, que no debía tener todavía los diez años, con cuatro rompetochos del grosor de un Edding500. Que eso lo pillan los de la sinrazón y el siego terrorismo y montan la de Dios es Cristo. Luego vendrán las quejas, los llantos y el crujir de dientes porque algún niñato descerebrado perderá los dedos por culpa de una mecha corrida o por hacerse el machito yo esto lo aguanto en la mano, que no me da miedo (vale, eso también lo hacen adultos hechos y derechos que también se quedan sin dedos, pero cuando es en un niño a todos nos parece más terrible, por motivos obvios). Y supongo que el caso no es aislado, que no será sólo esa niña, que el problema es que la vigilancia al respecto se ha relajado mucho. Así que me temo que, esa noche, nuestras ciudades parecerán Beirut en su buena (debería decir mala, pero la frase hecha es como es) época. Y que los pobres desgraciaos que les toque guardia esa noche en los servicios de urgencias de los hospitales las van a pasar pero que muy putas.
Como decía aquella, abróchense los cinturones, esta noche vamos a tener tormenta.

(1)Piula: petardos pequeñitos que se vendían a granel a precios irrisorios, muy populares precisamente por eso. Explotaban, pero poco.
(2)Chino: petardos ligeramente más grandes que los anteriores, pero aún así básicamente inofensivos (salvo que fueses una lagartija y tuvieses la mala fortuna de caer en manos de un desaprensivo que te las metiera por la boca y prendiera la mecha. Antes de que algún amante de los animales se tire a mi yugular, aclaro que yo nunca hice tal cosa, pero sí fui involuntario espectador de tan repulsivo espectáculo. A mi los animales me gustan -excepto los mosquitos y las arañas, pero ese es otro tema- y no les hago putadas de ese calibre. La violencia gratuita me la reservo para los humanos, que es más divertido). Recibían ese nombre porque iban decorados con graciosos caracteres que imitaban letras chinas.
(3)Correcaminos: una especie de traca prensada y atada con cordel que, al prenderla, con cada explosión salía disparada ligeramente hacia alguno de los lados, provocando que el artefacto en conjunto avanzara con rumbo errático durante su corto periodo de vida útil.
(4)Rompetochos: Petardos MUY gansos, con capacidad más que suficiente como para hacer honor a su nombre y reducir a escombros un ladrillo.

sábado, 19 de junio de 2004

Llueve...

Despertarse a las nueve de la mañana no puede ser sano. Especialmente, si lo que te despierta es un trueno de cal dios, de los que hacen retumbar la casa.
Sienta especialmente mal cuando el estómago está intentando recuperarse todavía de la sangría ingerida la noche anterior (que en l'Ovella la hacen muy rica, pero que no sepa a aguarrás no implica que no lo sea, y mi intestino grueso parece ser incapaz de diferenciarlos... bueno, sarna con gusto no pica...). Así que hice lo que haría cualquier persona normal y sin curro en esas circunstancias: Ir a la cocina, comer algo, mirar por la ventana para ver como llueve y volver a la cama para dormir otro rato. Y cuando te despiertas definitivamente, vas a por el pan, aprovechando que ha dejado de llover.
Pero la tormenta sigue sonando (más lejos, sí, pero suena), y, antes de que haya vuelto a casa de coger el pan, vuelve a llover. Son menos de diez minutos entre ir, comprar y volver. Y entro en casa mojado.
No me molesta que llueva. Es más, podría decir que incluso me gusta, sobretodo después de dias de mucho calor como los que ha estado haciendo. Pero es que lleva toda la tarde lloviendo. O, como mínimo, en aquel punto intermedio que ni llueve ni deja de llover. Calabobos, que lo llaman en mi pueblo, por aquello que no puedes ir con paraguas porque, realmente, no llueve como para ello, y tienes la impresión de ir haciendo el ridículo, pero que si vas sin él acabas mojado hasta los huesos. Y no teniendo nada importante que hacer fuera de casa, ir a mojarse sería del género bobo. Ya tengo las anginas lo bastante enloquecidas como para darles más facilidades. Así que he ido dejando pasar la tarde, a ver si escampaba. Y me he acabado encontrando con que se ha hecho de noche y no he salido de casa más que para comprar el pan.
Y eso me molesta. No me gusta. Me duele todo. Estoy irritado, nervioso, agobiado. Me siento encerrado. Por suerte no hay nadie más en casa, porque si no hubiese acabado mordiendo a alguien.
Lo peor es que no soy el único que se pone de los nervios con los dias de lluvia. Con el calor llegaron los mosquitos, y hoy están rabiosos. He echado insecticida ya por dos veces en la habitación, y aún así siguen rondando por aquí. Si vuelvo a echar, me veo en urgencias con una intoxicación. Y si no lo hago, mañana ocuparé el doble de volumen por culpa de la hinchazón de las picaduras.

Parece que ha escampado un poco. Supongo que dentro de un rato saldré un momento a tomar el aire, aunque sea con la excusa de tomarme una cerveza. Porque si no, acabaré como una cabra. Más de lo normal, me refiero.

viernes, 18 de junio de 2004

Jodidos árboles...

Empezemos por el principio. Mido alrededor de uno noventa. Y hace años que tengo el mismo problema: El ir dejándome la frente contra las ramas de los árboles.
Y no hablo ya de árboles pequeñitos, plantados este año, que no se pueden podar más arriba básicamente porque no hay más arriba. Hablo de árboles grandotes, con bastante espacio para podar, y que aún así el servicio de parques y jardines del ayuntamiento sigue podando a una altura de metro ochenta, cuando no más abajo.
Que digo yo que no costaría tanto podar a una altura que no obligase a que un porcentaje importante de la población a ir agachados, ante la alternativa de llevar la frente siempre llena de arañazos. Alguno de esos cerebros pensantes a quienes pagamos un substancioso sueldo debería haberse dado cuenta ya. Pero no, se sigue podando todo con la idea de que toda la población tiene un gnomo en algún lugar de su árbol genealógico. Y no es eso.
Pero lo peor no son los árboles. Al fin y al cabo, las ramas tienen una cierta elasticidad, con lo que el golpe, por lo general, es más molesto que otra cosa. Pero es que son también señales de tráfico y, sobretodo, toldos de bares. Que ahí ya hablamos de placas o barras de metal, que duelen. Por no hablar de escaleras sin hueco, o marcos de puertas que sólo pueden no ser definidas como "de casa de hobbit" porque no son redondas...
Alguien me dirá "pues mira por dónde andas, y si te encuentras algo así, rodéalo". No es tan simple. En ocasiones (puertas, escaleras) porque es físicamente imposible. Y en las otras, porque supone meterse en medio de una calzada llena de tráfico. A ver, vivo en una ciudad que aparece en los libros de urbanismo de todo el mundo como ejemplo de cómo NO se debe hacer una ciudad. No es coña, vienen grupos de japoneses a estudiar el tema. Cosas de la especulación salvaje de los setenta. Entre otras lindezas, eso ha dado como resultado calles con aceras muuuy estrechas. De hecho, hay calles que se han tenido que hacer peatonales porque si se ponía una acera, no cabían los coches, y la gente que vivía allí tenía que poder llegar a casa sin necesidad de coger un taxi.
En los ochenta, los primeros ayuntamientos democráticos intentaron "humanizar" la ciudad. Eso se tradujo, sobretodo, en poner árboles. Que, lógicamente, se pusieron en las aceras (no es cuestión de plantar un chopo en mitad de la calzada, está claro...). Junten los árboles (con sus correspondientes agujeros para que respiren las raices y poder regar, claro), súmenles, digo, las farolas, las señales de tráfico, los pivotes para que no aparquen los coches... Todo ello, con aceras estrechas. Vamos, que hay calles donde no pasa un carrito de la compra o un coche de niño. Y en esas aceras, hay árboles, hay señales de tráfico y hay toldos de bares. Y no hay por dónde dar un rodeo.
Así que me temo que me toca seguir cagándome en el nosferatu del alcalde, en el concejal de parques y jardines, en el padre del alcalde (a la sazón, máximo responsable de la urbanización apocalíptica de la ciudad) y en los muertos de todos ellos. Y con la cabeza llena de chichones, claro. Al menos, hasta que una rama me salte un ojo y pueda denunciarles.

Y mejor no hablo de cuando voy en bici, que eso ya...

martes, 15 de junio de 2004

Carne de burdel

Hoy he tenido que ir a la facultad a hacer la presentación de un trabajo. Y, oh maravilla, me he encontrado con que, justamente hoy, empezaban las selectividades. Toooda la facultad, especialmente biblioteca, sala de estudios y bar, hasta la bandera de carne tierna y fresca.
Y he vuelto a constatar dos cosas que ya sabía, pero que no por sabidas dejan de sorprenderme, a saber:
-Los niños de hoy en dia se visten para ir a hacer un exámen como si estuviesen invitados a la boda del Principito. Bueno, no tanto, faltaban las pamelas.
-A dia de hoy, hay dos modelos de adolescente: Los feos (pero feos-feos-feos que da cosa mirarlos), y los que son carne de burdel. Sin distinción de sexo. Y sin que una categoría excluya necesariamente a la otra.
Y si eso se hace evidente a las puertas de un exámen, ni les cuento a las de una discoteca "light" (dejando aparte que no me entra en la cabeza que mentalidad puede tener gente de quince-dieciseis-diecisiete años que va por su propio pie a una discoteca "light". Si a mi a esa edad me lo hubiese sugerido alguien, le hubiese enviado a tomar por culo sin contemplaciones. O todo o nada... Además, ni que fuese complicado entrar en una discoteca sin tener la edad. Divago de nuevo, perdonen). Hablo con conociemiento de causa. Durante el curso, he ido habitualmente al gimnasio DiR Campus, que está en la Zona Universitaria. A primera hora de la tarde, para salir sobre las seis, que a las seis y media tenía clases. Bien, justo al lado está Pachá Barcelona. Pachá. Discoteca pija y mirame-y-no-me-toques donde las haya. Hace cosa de un mes, empezaron a hacer las consabidas sesiones "light" los viernes por la tarde...
Y oigan, un espectáculo. Un show de luz y color de piernas, culos (con el correspondiente tanga), ombligos y pechos adolescentes. Y se lo dice alguien que la carne la prefiere un poquito más hecha (o, por lo menos, que le haya salido ya pelo, si me entienden...), pero aquello era un subidón hormonal que no se lo salta un Brad Pitt haciendo de Aquiles. Así que no quiero ni imaginarme lo que podría ser pasar por allí para ciertos adoradores de colegialas perversas que conozco... Y aún no habían empezado las calores, que esa es otra. Lo que puede ser ahora! Al lado de esa cola de entrada, el Bagdag debe quedar de convento de ursulinas!
E insisto, todo lo anterior es válido tanto para ellas como para ellos. Y no estoy hablando de la típica (y lo pongo en femenino, a riesgo de que me tachen de machista, porque a esas edades es más común entre las mujeres) que con dieciseis está buenorra y lo sabe, no... Hablo de la norma general. De que el uniforme para ir a la disco sea el emputonarse cuanto más mejor. Y quien dice emputonarse, dice vestirse de efebito à la Pierre et Gilles.
Que no es que me moleste a nivel estético (ni a ningún otro, ya puestos), sólo lo comento porque me parece... curiosón. Que uno creía que las frases aquellas de que le crecen antes las tetas que los dientes y que la culpa es de los padres porque las visten como putas eran machistadas que habían quedado en el acerbo cultural y ya está. Pero es que por lo que veo, estamos criando una generación de zorrupias que se va a cagar la gata...

Cuanta puta y yo que viejo, tu.

domingo, 13 de junio de 2004

Hipócritas, Fariseos, Sepulcros Blanqueados!!!

Hoy había elecciones europeas, así que aproveché un momento libre entre que acababa una estúpida presentación de powepoint y que caía una tormenta de tres pares para acercarme al colegio electoral y votar. Sí, yo todavía soy de los inocentes que considera que es una obligación moral el ejercer el derecho a voto, aunque sea con una pinza en la nariz por verse obligado a votar a-según-quién para que no salgan elegidos los Otros, y que unas elecciones en las que, como hoy, no se llega al 50% de la participación no deberían ser válidas por falta de quorum.
Al grano. Que llego al colegio, busco la mesa donde me tocaba votar (porque, evidentemente, aunque me enviaron la tarjeta del censo, a estas alturas vaya usted a saber dónde está), entro en el aula, me recupero del mareo (es un aula de P3, con lo que eso significa de posters horrendos con malas imitaciones del Imperio del Mal (léase Disney) y el Otro Imperio del Mal (léase anime infantil) y multitud de colorines psicodélicos puestos sin orden ni concierto, que cada vez me explico más que los crios salgan como salen, criándolos con los inputs con que los criamos), me recupero del mareo, decía, aprovecho que no hay ni dios padre en las mesas para dejarles el carnet y que me vayan buscando en las listas mientras cojo la papeleta (más que nada para ganar tiempo y pasar el mínimo posible en un ambiente tan... tan... kitch)... Y ahí llega la madre del cordero.
Ochocientas mil papeletas. Eso implica ochocientos mil partidos. Lo cual, en principio, no es malo, porque entre más opciones haya más posibilidades tiene uno de escoger e hilar fino en su elección. Luego el problema viene cuando el sistema, en la práctica, es quasi bipartidista, pero todos los partidos aceptados reciben una serie de subvenciones del erario público. Pero vamos, que eso en el fondo son futesas. Lo realmente curioso es que hay unos cuantos (me parece que eran tres, pero reconozco que tampoco tuve estómago para contarlos, que había empezado a llover y no llevaba paraguas), que llevaban el nombre de "Falange". Y eso sin contar con otros partidos de ultraderecha (ultra... o más allá) como "Democracia Nacional" (curioso nombre para un partido de gente que no se consideran demócratas, y que además se presentan a unas elecciones para un parlamento en el que reconocen no creer).
De acuerdo que una democracia (o un sistema ligeramente parecido... bueno, vale, con tanto parecido con el original como las adaptaciones al cine de libros o cómics, pero por lo menos “basado en”) tiene la obligación, por su propia esencia, de mantener dentro suyo a serpientes cuyo máximo afan es la destrucción del propio sistema democrático. Ni que sea porque debe dar opción a que se oigan todas las voces, incluso las que están en contra, sea por un lado (con el que puedo estar de acuerdo en bastantes cosas), o por el otro (al que, francamente, aborrezco).
Pero claro, esa es mi opinión, y las leyes no tienen por qué estar de acuerdo con ellas. Y da la casualidad que hace un par de años, en este país que se llama España (como diría Javier Nart), se aprobó una ley de partidos políticos que no estaba hecha (noooooo!) para penalizar una determinada opción política, sino para sacar del juego democrático a los partidos no demócratas. O algo así. En virtud de esa ley se ilegalizó un partído político (que sí, que estaba dirigido por un grandísimo cabrón y que tenía conexiones con ETA), y se han ido abortando cualquier intento de fundación de otros partidos con el mismo ideario político (insisto: político. Hablo de independentismo, no de apología del terrorismo).
Sin embargo, esas falanges no solo no han sido ilegalizadas, sino que están recibiendo fondos del erario público. De MIS impuestos. Debe ser que ahora resulta que son partidos democráticos de toda la vida (ahora aquí insertaría una referencia al PP, pero total pa' qué, si seguro que todos la teneis en mente...). De ahí viene el título del post. Que a estos señores tan demócratas de toda la vida y tan preocupados por que pueda haber partidos no democráticos (o claramente antidemocráticos) aprovechándose de los beneficios del sistema democrático (sí, la cacofonía es intencionada, o qué os creiais?), curiosamente, no les preocupa una mierda que sigan rondando por ahí camisas azules (nuevas y con la cara al sol, por supuesto).

PS: Pierde el PP (por poco, pero pierde). Se hunde CiU. En Austria, Hayder se estrella. Igual ha sido un dia aprovechado, y todo...

viernes, 11 de junio de 2004

Dónde hay una lluvia de fuego cuando se la necesita?

Leía en el Periódico del jueves que un teniente coronel del ejército de la Argentina, a quien habían denegado un ascenso, presentó un escrito ante sus superiores, alegando que se lo merecía por sus méritos militares. Esos méritos se basaban, básicamente, en haber torturado y asesinado gente durante la dictadura. Y añadía que otros militares que habían hecho lo mismo habían sido ascendidos, y que por tanto él lo merecía también. Eso sí, lo hizo todo cumpliendo órdenes. Talmente en Nurenberg, tu.
Dejando aparte lo que esto revela de ciertas mentalidades militares (en defensa del actual ejército argentino debo decir que, según la noticia, el general al que se dirigía el escrito lo puso en conocimiento de los jueces inmediatamente, para que se tomasen las medidas oportunas), lo realmente abobinable del caso viene cuando el malnacido del que hablábamos explica que se confesó ante un sacerdote de todo esto, y el cura le dió la absolución “porque eran luchadores de Dios”.
Jódete y baila.
Por lo que tengo entendido, la Argentina es un país de mayoría católica, de donde deduzco que el cura en cuestión también lo era. Y cuando leo eso, no puedo evitar pensar en la jerarquía católica de por aquí. No hablaré de su posición ante el aborto o la contracepción, porque son temas que se caen por su propio peso y con los que han quedado bastante en evidencia ellos solitos (además, no podría superar aquel eslógan feminista de los setenta que decía “si los obispos se quedaran preñados, el aborto sería sagrado”). Tampoco de su posoción ante la homosexualidad, y en concreto, contra las adopciones y el matrimonio (del que ahora parece que el gran problema es semántico, y que no se puede hablar de “matrimonio” porque no hay una “madre”. Por esa regla de tres habría que eliminar del diccionario la palabra “patrimonio”, puesto que las posesiones familiares ya no son potestad única del pater familias... o eso o prohibir a las mujeres tener posesiones, pero mejor no doy ideas). Al fin y al cabo, todos esos son problemas de moral. Otra cosa es que la iglesia quiera implantar por decreto SU moral a toda la sociedad (y ahí entrarían temas como la educación, la profilaxis sexual, etc), y que eso sea algo que me saque de quicio.
Lo que realmente me ha sentado como un puñetazo al plexo solar ha sido la negativa frontal de la Conferencia Episcopal a que familias con un hijo que sufre una enfermedad congénita potencialmente mortal, y que podría curarse mediante tejidos del cordón umbilical y la placenta de un donante sano, sólo porque la única forma viable de encontrar ese donante es que esos padres tengan otro hijo, genéticamente seleccionado para que sea compatible. Esa panda de hijoscienmilleches han decidido, por sus santos cojones, que eso es moralmente inaceptable, y que esas parejas deben resignarse a ver morir a sus hijos, que es algo mucho más cristiano, humano y decente, dónde va a parar.
Definitivamente, a todos esos parásitos siniestros vestidos de negro se les puede definir de muchas maneras, pero no como “personas” ni como “humanos”. Porque han demostrado no tener ni puta idea de lo que es la humanidad.
Como decían, si no me falla la memoria, los Glutamato Ye-Yé (que mira que eran malos y fachas, pero en esto tenían razón), Dios no tiene que ver en esto, y si lo tiene no es dios.

jueves, 10 de junio de 2004

La noche de los muertos vivientes.

Se cuenta que cuando, hace ya algunos años, Natalie Cole ganó creo que fue un Grammy por la versión que hizo del Unforgetable con la voz de su difunto padre (el GRAN Nat King Cole) metida en estudio para que pareciera un dueto (de ultratumba, claro está), Javier Gurruchaga, que estaba viendo la ceremonia con unos amigos, exclamó "Es la noche de los muertos vivientes, ladies and gentlemen!"
Esto viene al caso porque hace ya varios dias que veo colgados por las paredes carteles (del palo fotocopia chunga, todo sea dicho) anunciando el retorno de... Tenesse. Los recuerdan? Finales de los ochenta, noños y cutres como ellos solos, estética rockabilly de todo a cien (sobretodo al lado de las Coyotes de Victor Abundancia, que también sacaron disco por aquellas épocas y que eran kitch a matar, pero por decisión propia, y al menos conocían el material con el que trabajaban... divago). Eran los que cantanban aquello de La vi correr (du-du-duduaaaa), llegaba tarde a clase... Vale, el sudor frio, el escalofrío que les ha recorrido y la cara de vergüenza ajena me demuestran que saben de qué les estoy hablando. Pues eso, que vuelven.
Pero no contentos con eso, esta mañana en la radio dan la gran noticia de que también vuelven Los Manolos (1992, Juegos Olímpicos en Barcelona, "Por favor, bajen del escenario"... Sí, esos). Estos por lo menos tienen su coñita para fiestas mayores y vervenas de alta graduación etílica, pero aún así... realmente era necesario? Sobretodo cuando te dicen el listado de canciones del disco, y aparte de reversiones del Amigos para Siempre y el All my loving (que, no nos engañemos, es de lo que llevan viviendo estos doce años), y de las canciones propias (mama, miedo!), uno se entera que se han atrevido con versiones del (agárrense que vienen curvas) Live is Life (no-nai-nai-nonai...), Bailando (sí, la de Alaska, que digo yo que para gente que va vestida como visten hubiese sido más propio el "a quién le importa", pero como a la canción de marras le ha caido el sanbenito de himno gay, pues los únicos que se atrevieron con ella fueron los Sobraos, y me imagino que más por ignorancia que por otra cosa. Bueno, los Sobraos y los Pitufos Makineros, pero ese es otro tema...), y el "Tu lo que quieres es que me coma el tigre" de Lola Flores. Tiemblen.
Y uno mira atrás, y hace una lista mental de los que, en los últimos años, han vuelto. Y me salen los Sex Pistols (que, por lo menos, no engañaron a nadie... Lo hacían solo por la pasta), los Pecos, Ozzy Osbourne, Pixies, Obús, Bananarama (que lo han intentado un par de veces, sin éxito), Hombres G, Barón Rojo... Y no hablo de los candidatos a las elecciones europeas, que me da la risa tonta.
Claro, la conclusión, una vez juntamos esto con el resto del panorama músical actual, plagadito hasta las cachas de zombies atómicos lobotomizados y creados en cadena de montaje, es clara. Lo único coherente y sensato que se puede hacer es sentarse en el sillón, dejar caer la mandíbula hasta el suelo, abrir los ojos como platos y gritar al cielo... Dios mio, es la noche de los muertos vivientes, ladies and gentlemen!!!

miércoles, 9 de junio de 2004

En la cola del paro

Esta mañana he tenido que ir a sellar el paro. El título falsea, porque si vas más allá de las nueve de la mañana (abren a las ocho y cuarto) NO hay cola, pero bueno... El caso es que he tenido que ir. Y van...
Y lo malo del caso es que no sirve para nada. No tengo cotizados doce meses como para poderlo cobrar otra vez, y, si no estás cobrando, no se molestan en ofrecerte nada. Bueno, miento, hace como tres o cuatro años, me ofrecieron, en menos de dos meses, tres cosas, a saber:
-Que me hiciese mosso d'esquadra (lo cual, teniendo en cuenta que no he hecho la mili, que ellos lo sabían (porque se lo había dicho) y que acababan de presentar la ley segun la cual objetores de conciencia e insumisos no podían obtar a plaza en los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, no deja de tener su coñita...)
-Que me fuese a hacer la campaña de la fruta a Lleida. No tengo nada en contra de recoger fruta, pero por aquel entonces estaba estudiando una carrera (y, de nuevo, ellos lo sabían) y coincidía de pleno la campaña con temporada de exámenes. Por no hablar de que con lo que pagaban, y teniendo en cuenta que tenía que buscarme yo el alojamiento, me salía la torta un pan. Uno de a quilo.
-Un cursillo de tornero fresador, o algo por el estilo. De nuevo, no tengo nada en contra de los cursillos, y mucho menos de los torneros fresadores (o cosas por el estilo), y seguramente me hubiese resultado más útil a la hora de buscar curro que no la licenciatura (que, a las pruebas me remito, no sirve para una mierda), pero, de nuevo, yo seguía matriculado en la universidad, y el cursillo era de seis meses a dedicación completa (y eso quiere decir nueve horas al dia, en horario de mañana y tarde).
No es difícil deducir que el que haya en la oficina más ordenadores que trabajadores (verídico) es simple fachada, y que el concepto de "cruzar datos" no lo tienen muy al dia, que digamos. Y las ofertas se reparten al buen tuntún.
Y ahí viene lo que más rabia me da. Ellos, que tienen todos tus datos, tu titulación, a quienes has tenido que informar sobre tu disponibilidad, etcétera, y que, por otra parte, tienen las ofertas con las condiciones que se piden para ellas, no hacen el cruce de datos para ver a quienes de entre los demandantes se ajustan las ofertas (vamos, no soy ningún experto en la materia, pero he visto bases de datos con más variables cruzadas y que funcionan divinamente), SALVO que estés cobrando el subsidio (y en ese caso, tengo serias sospechas que te ofrecen lo primero que pillan, y la que dices tres veces que no porque tú lo único que sabes hacer es usar una bola de demoliciones, y las tres ofertas que te han hecho son de manicura en una peluquería canina, ya puedes olvidarte de cobrar un duro).
No. Se limitan a colgar en un corcho, dispuesto a tal efecto a la entrada del local, las demandas que se han hecho a las oficinas del paro de toda el area metropolitana de Barcelona. Y búscate la vida.
Y digo yo... para eso, qué necesidad hay de hacernos ir, cada tres meses, a que una funcionaria con cara de no haber follado desde que Julio César hizo la primera comunión, te ponga un sello en un papelito?

En fin, que todo esto venía a que, entre esas ofertas, me he encontrado con una a la que yo ya me había presentado. En Julio del año pasado. Y de donde me desestimaron "por tener demasiado currículum". Jódete y baila...

Bueno, a eso, y a que estoy sin un puto duro, claro...

PS: Ya he logrado cambiar cosas! Esto avanza!

martes, 8 de junio de 2004

Probando, probando...

Primer intento de escribir algo en este maldito engendro de Lucifer. Con lo cómodo que era el papel...
No he conseguido que esto quede exactamente como a mí me gustaría (de hecho, no he conseguido moverlo un ápice del diseño predefinido, pero bueno...) Es lo que tiene ser un analfabeto informático, que me ponen códigos y coñas místicas delante y viene a ser como si me pusieran las obras completas de Kafka traducidas al siamés. Pero todavía no ha sido compilado el programa que me aguante una buena sesión de patadas. Y pienso patear a esta cosa hasta que logre quitar toda la parte de "about me", cambiar el tipo de letra de la cabecera y pasar lo de "recent posts" y "archives" a castellano. O, en su defecto al latín. Se aceptan sugerencias, porque, lo que es por hoy, me doy por vencido. Ya iré cambiando esas cosas en su momento.