lunes, 29 de noviembre de 2004

Diez (III)

Los diez cómics que deberían formar parte nuclear de la biblioteca de cualquier persona que merezca ser considerada como tal (en mi humilde opinión, que como tal es la correcta y no acepta discursión alguna. Eso sí, la lista está abierta a cambios y se aceptan sugerencias) son:

1.- V de Vendetta (Alan Moore/David Lloyd). Por ser un puñetazo al plexo solar. Por ser gráficamente impecable. Por atreverse a hacer un héroe de alguien a quien muchos sólo considerarían un terrorista. Porque la verdad viene de las setas alucinógenas. Por subversiva. Por el Vicioso Cabaret. Por los juegos de palabras. Por Evey. Por Guy Fawkes. Porque nunca se sabe quién es V, y porque todos somos V.

2.- Maus (Art Spiegelman). Por los ratones. Porque si no fuera porque son ratones, la historia se haría insoportable de leer. Por la memoria. Por la autocrítica. Porque debería ser de lectura obligada en las escuelas

3-. Blacksad, un lugar en las tinieblas/Blacksad, Artic-Nation (Juan Díaz Canales/Juanjo Guarnido). Porque es novela negra en estado puro. Porque los personajes consiguen ser humanos sin dejar de ser animales. Porque el dibujo es, sencillamente, perfecto. Porque el guión encaja como un mecanismo de relojería. Porque es un gato, y a mi me gustan los gatos.

4.- Watchmen (Alan Moore/Dave Gibbons). Por cruel. Por profética. Por ser la última vuelta de tuerca al género de superhéroes. Por el síndrome de estocolmo de la Silk Spectre original. Por la chapa del Comediante manchada de sangre. Por la frase promocional de Rorschach. Por los relatos del Navío Negro. Por la botella de Nostalgia. Porque una cabeza de perro partida tiene la misma forma que una bonita mariposa.

5.- El Condón Asesino (Ralf Köning). Porque el autor se rie de todo y de todos, empezando por sí mismo. Porque logró arrancarme carcajadas la primera vez que lo leí, y logra arrancarmelas cada vez que lo releo. Por gore. Porque Luigi Mackarroni es el perfecto estereotipo de "poli duro". Por el montaje de telefilm llevado al cómic. Porque tiene una secuela que no le desmerece. Porque con él descubrí a Köning.

6.- Abrázame [Hellblazer nº27] (Neil Gaiman/Dave McKean). Por melancólica. Porque logra que la temperatura de la habitación donde se esté leyendo baje varios grados de golpe. Por la pareja de lesbianas. Por el exorcismo más triste de la historia. Porque la imagen del fantasma pidiendo un abrazo se te clava en las retinas. Por el título.

7.- 999 (José Beroy). Porque funciona tanto como historia en capítulos como como volumen. Por el diseño de la Catedral de los Sueños. Por la enfermedad venérea provocada por los fanáticos religiosos. Porque las cinco páginas del Apocalipsis según Juan no tienen precio.

8.- Corto Maltese, toda la saga (Hugo Pratt). Por Rasputín. Por Venecia. Por Boca Dorada. Por los paisajes. Por el rabino de Granada. Por los protagonistas. Por los secundarios. Por la minuciosidad del detalle en dibujos que son poco más que bocetos. Por la mirada de las mujeres. Por las gaviotas. Por el mar.

9.- El sueño de un millar de gatos [Sandman nº18] (Neil Gaiman/Kelley Jones). Por los gatos. Por el viaje iniciático del protagonista a través de su sueño. Porque plantea la Revolución desde los sueños. Porque mientras uno de nosotros crea, hay esperanza. Porque el trabajo del dibujante es cuasi fotográfico. Porque es un cuento de hadas de los que ya no se hacen.

10.- American Gothic [Swamp Thing nº35-50] (Alan Moore/Stephen Bissette/John Totleben). Por darle sangre nueva a los viejos (o no tanto) mitos del terror. Porque episodios como el de la mujer-lobo maltratada, el de la casa encantada o el del zombie radioactivo funcionan perfectamente fuera de la saga como historias propias. Por lograr introducir de rondón una macrosaga externa (la muy estimable también Crisis en Tierras infinitas de Marv Wolfman y George Perez) sin que la historia principal se resienta (más aún, sale reforzada). Por el maravilloso final, donde llega el Apocalipsis, y este resulta ser menos temible de lo que parecía. Por la armadura de Eitrigan. Porque aún no sabemos donde está el mal. Porque me ha hecho elegir esta saga por encima de la Saga de Arcane (S.T. nº29-31 y Annual 2, mismos autores) o la Lección de Anatomía (S.T. nº21, mismos autores).

domingo, 28 de noviembre de 2004

Jugando a las cartas en el cementerio

Según la tradición popular, para conocer en profundidad un pueblo y su carácter (hablo de pueblo como cosa física, en el sentido de "municipio") bastaba con conocer la tasca, la iglesia y el cementerio. Si, además, el pueblo disponía de burdel, es que estábamos ante una población de categoría, y la visita al mismo (con fines estrictamente antropológicos, por supuesto), se hacía también obligada.

El devenir de los tiempos ha hecho que ese adagio quedase anticuado. Llegó un momento en que un pueblo no era nada sin cine, a ser posible teatro, y una macrodiscoteca en las afueras. Todo esto viene al caso porque hoy tenía la intención de hablar, de nuevo, de Santa Coloma, el pueblo donde tiene establecida la sede esta embajada. Un pueblo que no tié obispo (pese a que sus terrenos hubiesen sido, in illo tempore y durante mucho tiempo, propiedad del Arzobispado de Barcebollas), casas de putas sí (del palo burdel de carretera cutre, lo cual no deja de tener su coñita en un sitio tan introducido dentro de la trama urbana del Leviatán barcebollense, sin solución de continuidad), y donde frontones seguramente hay alguno en alguno de los tres polideportivos públicos o alguno de los gimnasios privados, pero no me consta. Como ven, nada comparable a Guasintón. Ni siquiera a Calahorra. Un pueblo que no tiene cines (aunque llegase en sus tiempos a tener tres, y aunque el alcalde quiera reparar eso por el expeditivo método de montar una multisala en uno de los tres edificios singulares de 24 plantas que quiere construir, siguiendo la estela de destrucción de la ciudad que marcó su padre, el Devastador de Tierras). Tiene, eso sí, bares y tascas à go-go, teatro (público e infrautilizado), iglesia (de un estilo indeterminado color de gos-com-fuig, pero razonablemente bonita), y cementerio.

Un cementerio. Relativamente nuevo, del tipo "archivo de cuerpos". Nicho tras nicho, bloque tras bloque, todos iguales, todos con lápidas hechas en serie, en las que sólo cambian los nombres, y el diseño de las flores de plástico. Y gracias. Un cementerio sin personalidad, salvo quizá en los nichos más antiguos, junto a la puerta de entrada. Es el Cementerio Nuevo, en la Carretera de la Roca, entre lo que es propiamente Santa Coloma y Montcada i Reixac. Como su nombre indica, hasta hace poco (un par de años, o así), había otro cementerio, el viejo. En pleno casco urbano desde el crecimiento descontrolado de la ciudad en los sesenta, rodeado de edificios y semiabandonado por las autoridades y la brigada municipal, que sólo se pasaban por allí la última semana de octubre, para que los familiares de los enterrados no tuviesen que entrar con el machete para encontrar las tumbas, llevaba allí dos siglos más o menos, y hay evidencias de que, incluso antes de que fuese oficialmente establecido como cementerio, aquella zona ya se usaba para enterrar a los muertos del pueblo que no podían (o querían) pagarse un entierro en los cementerios de Barcelona. El caso es que hace como un lustro, a alguien se le cruzó que, en la política de esponjamiento y mejora de la ciudad, el cementerio no tenía cabida, así que retiraron los cuerpos y las lápidas hacia el Cementerio Nuevo y construyeron sobre él un bloque de pisos y una plaza pública del tipo "plaza dura con trozos de cesped y arbolitos raquíticos" (que, por lo menos, han tenido la decencia de permitir que sean cipreses, ni que sea por memoria), y la reconvirtieron en la Plaza Ernest Lluch. Sobre en qué estaba pensando el que decidió ponerle el nombre de este señor (de quien no niego sus muchos méritos, pero que no tenía absolutamente nada que ver con la historia de la ciudad, más allá de alguna visita de cortesía esporádica en el ejercicio de sus cargos públicos), olvidando la memoria de la ciudad y que allí había habido un cementerio, no puedo decirlo, porque ni yo me lo explico.

He dicho que retiraron los cuerpos y las lápidas. Bueno, no es estrictamente cierto. Cuando empezaron a echar cemento para hacer los cimientos del bloque, aún salían huesos de la tierra (y lo se porque lo he visto, y las comparativas con Poltergeist las pueden hacer ustedes mismos, que son muy obvias), y, además, al diseñar el parque decidieron no tirar los tres panteones de que disponía el cementerio. Concretamente, dejaron el más feo y pequeño de los tres, en una esquinita, edificio que ahora usa la brigada municipal como almacén. También dejaron la cripta de la familia Sagarra, propietaria hasta mediados del siglo veinte de media ciudad y cuna de personajes que van de lo divino (Josep María, el poeta y dramaturgo autor de La Rambla de les Floristes), a lo deleznable (Joan, periodista), cripta que también se está usando como almacén y que, según dicen, conecta con los tuneles que van de la antigua finca de los Sagarra (actualmente, el manicomio y la facultad de dietética y nutrición de la UB, también conocido como Recinto Torribera, nadie sabe por qué) a la Torre Valldovina (un torreón de vigilancia medieval con un palacete noucentista construido alrededor, casa pairal de los Sagarra y actualmente museo municipal) y que de ahí cruza el rio para llegar hasta lo que hoy es Bon Pastor, y que durante la Guerra Civil se usaron como refugio antibombardeos.

Me preguntarán por qué les suelto este rollo. Primero, porque el blog es mio y me lo follo cuando quiero. Segundo, porque la semana pasada estuve volviendo de currar a las brujas horas de la madrugada por una ruta que cruzaba el antiguo cementerio, y me vino a la cabeza el tema. Y tercero, porque otra cosa que me vino a la cabeza es un recuerdo de cuando era chinorri (debía tener unos diez años). Iba al dentista, a que me ajustara unos hierros de los dientes (que acabaron siendo totalemtne inútiles), cerca del cementerio. Justo enfrente del mismo había una frutería. Y a la vuelta del dentista, mi madre aprovechaba para comprar, y yo para alimentar mis tendencias siniestroides y necrófilas yendo a asomar la cabeza por entre las rejas de la puerta. Una de las veces, juro sobre lo que sea que vi salir, de uno de los nichos vacíos que había en la pared derecha según se entraba, un gato. Completamente blanco. Que cruzó tranquilamente para ir a meterse en un nicho vacío de la pared izquierda. Lo cual no tendría nada de particular si no fuese porque el morro del michino quedaba a la altura del segundo nicho empezando desde el suelo. Lo que implicaría más de medio metro de altura. Lo cual no es un tamaño especialmente habitual para un gato.

Siempre me he preguntado si es que ese dia iba con sueño y ví visiones, o si es que era algún tipo de fantasma. Mi parte racional y científica apunta sin lugar a dudas a la primera opción. Pero todo el resto de mi ser clama deseando que fuese la segunda.

Claro que, entre eso y los huesos no desenterrados, vivir en uno de los pisos que han construido allí debería ser de lo más divertido...

viernes, 26 de noviembre de 2004

La Dama o el Tigre?

No se si conocerán el cuento. Resumiendo mucho y explicando mal, viene a decir que, en tiempos muy, muy lejanos, había un Emperador en la China que tenía una hija que era un primor. Hermosa, culta, educada... En fin, todas esas cosas que son las hijas de los reyes en los cuentos. Pero resulta que la niña (entiéndase en el sentido amplio de la palabra, que se supone que la señorita estaba ya en edad de merecer), además de todo eso, también era un tanto zorrón desorejao, y pese a que su padre la había prometido a un principe extranjero (una boda de estado), a la primera de cambio fue y se encamó con un general de los ejercitos de su padre, que, a la sazón, también era un personaje de estos de cuento con todas las virtudes habidas y por haber. Y no sólo se lo pasó por la piedra, sino que se enamoró perdidamente de él. Y él de ella. Esas cosas que pasan en los cuentos.

Como no podía ser de otra manera, el Emperador se acabó enterando del fregao, y como que tenía a la niña apalabrada con el príncipe extranjero, y la indiscrección de su general amenazaba con joderle el negocio, urdió una pérfida estratagema para sacárselo de encima. Como sea que era un monarca cruel pero justo (uh... había dicho que es un cuento, verdad?), decidió darle una oportunidad de salvar la vida, asegurándose en todo caso que no pudiese volver a ver a la princesita nunca mas. Así que escogió de entre las damas de la corte a la más hermosa, noble y tal y pascual que estuviese disponible, y entre las fieras del jardín (sí, tenía un zoo privado. Era un Emperador de la China, esta gente no se estaban de nada) al tigre más fiero, y empezó a matar de hambre al tigre mientras que a la dama casadera de turno la ponían mona. La idea era poner al querido de la niña en mitad de un circo (en el sentido romano del término), con sólo dos salidas. Tras una de ellas, estaría la dama, y tras la otra, el tigre hambriento. Obviamente, sin que se pudiese ver o deducir qué es lo que había detrás de cada cual. Si escogía la puerta de la dama, los casarían inmediatamente y los enviarían a vivir a la provincia más lejana de la China, mientras que si intentaba salir por la del tigre... bueno, tendrían un interesante espectáculo que comentar mientras tomaban la merienda.

El caso es que la princesa se enteró de lo que tramaba su padre, y, mediante argucias y malas artes, consiguió enterarse tras qué puerta estaría la dama y tras cual el tigre. Pero no logró ponerse en contacto con su novio para poder advertirle. Y, el dia de autos, cuando lo vió en medio de la arena intentando decidir por cual de las puertas salir, se armó de valor y, discretamente, hizo un gesto con la cabeza indicándole una de las puertas. El chico lo vió y, ni corto ni perezoso, se dirigió hacia allí y la abrió...

El cuento se acaba ahí. Es una cosa como medio zen, en la que es uno mismo el que debe decidir qué destino escogió la princesa para su amante. Preferiría ver cómo lo despedazaban y devoraban vivo, o verle casado y en brazos de otra para siempre? Y por qué? Y qué haría yo en esa situación?

Todo esto no lo explico porque sí, sino que tengo un motivo. Dos, en realidad. Para empezar, ayer fue el dia contra la violencia doméstica. Cosa a todas luces condenable y todo eso que ustedes, que son gente de mundo, saben. Por otro lado, como ya he comentado alguna vez, mi hermano es profesor. Este año le ha tocado, entre otras cosas, dar clases de ética. Y, para tentar el terreno, empezó pasándoles a los alumnos este cuento. Una versión buena, bien escrita. Para que le dieran su respuesta. Los resultados enlazan con el primer motivo. Así, en números redondos, un 95% de los alumnos dijeron que salió el tigre. Y, a modo de curiosidad, el 5% restante eran chicos, es decir, que TODAS las chicas consideraron que era preferible ver como un tigre se afilaba los dientes en el cráneo de la persona que amas antes que verle en manos de otra. Da la impresión (a mi me la da), que esa concepción del amor, o mejor dicho, de la relación interpersonal, que se basa en el o mia o de la tumba fría la tenemos mucho más interiorizada de lo que nos gustaría creer.

Especialmente inquientante encuentro el que se encuentre TAN extendida entre las chicas, que se supone que son más sensibles que los chicos, que en la imaginería popular siempre hemos sido más brutotes, menos dados a tener siempre el amor en la boca (no, esa frase son va con segundas... que os veo venir) y a darlo todo por amor. Vale que el estudio hecho no tiene ningún tipo de valor estadístico, pero parece ser que no. Que esa actitud (a todas luces deplorable), que tradicionalmente se ha asociado con el machismo más recalcitrante, se da al mismo nivel (si no superior) en las mujeres, y que si el tango no dice le maté porque era mio en lugar de lo que tradicionalmente ha dicho es estrictamente por una cuestión de equilibrio (desequilibrio, si quieren) de fuerzas. De quién llevaba los pantalones (literal y figuradamente) en casa y en la sociedad. Y que, a la que se colocan a los individios en un ambiente teórico, ficticio y aséptico, tan hijoputas y machistas somos los unos como las otras. Cuando no más.

Por cierto, a modo de curiosidad... Ustedes quién creen que salió?

martes, 23 de noviembre de 2004

Literatura de a veinte pelas el litro (VI)

Cojan a una familia perfecta, de aquellas que dan rabia de tan perfectas que son, todos buenos, todos felices, todos estupendos de la muerte, y encima con pasta, del medio oeste ultrareligioso y rural americano. Dediquen bien bien una cuarta parte de la novela a explicar lo buenos y fantásticos que son. Asesínenles de una forma especialmente cruel y despiadada. Acto seguido, olvídense de ellos, y centren el segundo cuarto de la novela en un poli de pueblo que se dedica con desesperación a investigar el caso, y en las reacciones de la gente común que compartía vida con los asesinados. A partir de ahí, puede olvidarles a ellos también (pero no del todo, que volverán a salir más adelante, apúntese los nombres, o algo), para centrarse, en el tercer cuarto de la novela, en la vida y milagros (o todo lo contrario) de los asesinos de la familia (recuerdan? La cosa empezó porque habían matado sádicamente a unos trasuntos de los Flanders), y su (errática y absurda) ruta de huida a lo largo y ancho del sur de los Estados Unidos (añadiéndole, a modo de curiosidad exótica, una breve estancia en Ciudad de México). Sobretodo, den gran cantidad de datos sobre las (tristes) vidas de los dos pájaros, de forma cuidadosamente desordenada y a modo de flashback. Y utilicen la última cuarta parte del libro para explicar, de forma atropellada y acelerada, el descubrimiento de los culpables por parte de la policía, de forma detallada el juicio (aquí tendrán que recuperar a los policías y la gente del pueblo cuyos nombres apuntaron antes en un papelito), y guarden aún un par de pliegos para narrar todo el tiempo que estarán en prisión esperando a que los cuelguen, los amiguitos que harán en las celdas (y sus tétricas y perversas historias), y la ejecución en sí misma.

Si aplicando estas sencillas normas, lo que les sale al final no es A sangre fría, de Truman Capote, es que les ha salido otra cosa. Pero otra cosa que será un plagio de A sangre fría. Porque la novela es eso.

Y qué quieren que les diga... Si me ha gustado? Pues una de dos, o la traducción al catalán de A. Artís-Gener que he leido es muy mala (y mala es, no nos engañemos... los tiempos verbales dan tumbos como si estuviesen borrachos, construye mal frases, tiene demasiada tendencia a usar terminos más cultistas que cultos -ya saben, polisílabos grandilocuentes cuyo significado ni siquiera viene en todos los diccionarios, pero que quedan muy impresionantes y lastran el ritmo de lectura... un poco lo que hago yo en este blog, para qué engañarnos-, parece no haber entendido todavía para qué sirven las frases hechas...), o la novela es... inconexa. Aparte de lo que he explicado, que la novela está dividida en cuatro partes muy diferenciadas (y quasi inconexas entre sí, que podrían ser perfectamente novelas diferentes), el autor salta de unas cosas a otras para volver a las primeras y mete flashbacks à go-go, como si fuese escribiendo a vuelapluma según le vienen las ideas a la cabeza, sin pararse a ordenarlas después. Que igual es lo que buscaba, no digo yo que no, pero la sensación al leerla es desconcertante. Porque no es que la historia no sea lineal (que lo es), sino que esa línea no es recta, sino que está hecha un nudo, y, en lugar de deshacerlo, el autor se limita a caminar por él, siguiendo todos los bucles. Eso sí, logra, sobretodo en la primera parte, una atmósfera opresiva y malsana tremenda, sólo comparable con la que logró Stephen King en Carrie, con la diferencia que Capote la logra mucho más espesa pero no es capaz (o no le interesa) mantenerla al mismo nivel durante toda la novela.

Por otra parte, desde el punto de vista ideológico, tiene un sabor agridulce. O al menos a mi me lo ha parecido. Porque no he logrado descifrar si lo que el autor quería (suponiendo que quisiera algo, claro. Es perfectamente posible que Capote considerase su novela ideológicamente neutra, no lo se ni me importa) era condenar la pena de muerte o bien defenderla. Porque hay en la novela argumentos del mismo peso en ambos sentidos. No se si presenta a los protagonistas como malos porque nacieron malos, malos porque el mundo les ha hecho así, o malos porque quieren serlo. Ni siquiera tengo claro que los presenten como malos. No se si dice que el sistema judicial americano es una maravilla o es una mierda sin sentido. Se mueve todo el rato en esa ambigüedad diría que calculada, que, a mi al menos, sólo ha logrado confundirme.

No está mal, es un libro a leer... pero tampoco es un Imprescindible con mayúsculas. Que si tienen tiempo, no está de más leerlo, pero si se mueren mañana y no lo han leído, tampoco es como para decir que han malgastado su vida, vamos.

domingo, 21 de noviembre de 2004

Como decíamos ayer

Después del interludio que ha supuesto el megapost en cinco partes con mis pajas mentales, y la (casi) semana de asueto que me he tomado después (más por perrería que por otra cosa), y resistiendo el impulso que me lleva a seguir poniendo letras de canciones alegóricas a la fecha (que ayer fue el Dia Mundial de la Infancia, y "Esos Locos Bajitos" de Serrat -de nuevo Serrat, este hombre tiene canciones para todo-, iba que ni pintado), intentaré volver a la tónica general del blog, de paja mental de actualidad tras paja mental de actualidad, salpicada por reseñas de libros o más letras de canciones.

Claro, que en estos quince dias han pasado un montón de cosas de gran calado humano y social que hubiese comentado, y que, sea porque ya tenía un post en la recámara (y no quiero poner más de uno al dia, y además lo de los neofeuds lo quería poner de un tirón), sea por simple y pura perrería, no he hecho. Pero dado que no me resisto a dejarlas en el olvido, me permitirán que el post de hoy lo dedique a glosar alguno de estos temas, a saber:

-Condolezza Rice (el hombre blanco mejor trasnvestido a mujer negra de la historia) asume el cargo de ministra de exteriores (o su equivalente) en el segundo gobierno Bush (II). Se me vienen a la cabeza dos reflexiones: Una, que si segundas partes nunca fueron buenas, esto, que es la segunda parte de una segunda parte (que no es lo mismo que una cuarta parte, no se equivoquen), qué será. Dos, que esto ha tenido que ser una venganza directa contra Zapatero, al ser claramente un intento de dejar en la miseria algo tan español como la zarzuela. Concretamente, aquel fragmento de Gigantes y Cabezudos que dice aquello de "si las mujeres mandasen/en vez de mandar los hombres/serían balsas de aceite/los pueblos y las naciones". Lástima que la historia de la humanidad, en general, ya se haya encargado de hacer quedar por falso al autor. Otras dos canciones para el saco: "Algo Personal" de Serrat (again and again), y "L'Estaca" de Llach.

-Se ha encontrado lo que parece ser el Eslabón Perdido en la evolución de la humanidad. Y ha tenido que ser en Els Hostalets de Pierola, durante la ampliación de un (más que) controvertido vertedero. Dejando aparte la importancia estrictamente científica del descubrimiento, no deja de ser una alegoría, tan cierta como inquietante, del estado de la ciencia en general y de la investigación en particular en este pais que se llama España. Sólo se encuentran cosas por casualidad, y a base de revolcarse entre la mierda. Y aún así, con la oposición del pueblo.

-En la (fantástica y preciosa) campaña publicitaria de la Lotería de Navidad de este año, que sigue en la tónica de los últimos tiempos (tiemblo de pensar qué pasará cuando se muera -o se arrugue demasiado- el señor calvo del anuncio... Tendremos un affaire "Abuela Litoral" II, con intentos de substitución que no acaban de funcionar?), aparece, por primera vez (que yo recuerde), el color. Colores pálidos, difuminados, para nada estridentes, pero colores. Conspiranóico como soy, y teniendo en cuenta el lugar común que define la transición española como un paso del blanco y negro al color, no puedo sino preguntarme si se trata de un guiño al cambio de gobierno. Es más, han pensado acaso los publicistas que se podría entender así? Acabaremos viendo interpelaciones parlamentarias al respecto, por parte de las airadas (porque últimamente, siempre están airadas) huestes del PP? Meterá también la iglesia baza en este asunto, intentando alzar a sus fieles en manifestación?

-Polémica catalán/valenciano. No soy filólogo, y esa es una disciplina que queda muy lejos de mi campo, así que personalmente tengo poco que decir, y me pliego a lo que dicen los expertos, que dicen que es lo mismo. En todo caso, si el problema es (que parece ser que es) el nombre, apoyo desde aquí el retorno del vocablo lemosín (usado por Aribau, sin ir más lejos, en su La pàtria) para denominar a lengua objeto de tan bizantina discursión.

-Han reaparecido las Caras de Bélmez. Pasmo, asombro y estupefacción. Breves (y no tan breves) en todos los medios. Generalmente estas cosas pasaban en verano, cuando no había noticias, pero ahora se ve que estamos todo el año pa' sustos. O pa' fantasmas.

Había algunas más, pero como tampoco llevaba una lista por escrito ahora mismo no las recuerdo. E igualmente el post ya duraba demasiado...

viernes, 19 de noviembre de 2004

Segundo Aniversario

Bressol de vida,
camins de somnis,
pont de cultures
(ai, qui ho diria...!)
ha estat el mar.

Mireu-lo fet una claveguera.
Mireu-lo anar i venir sense parar.

Sembla mentida
que en el seu ventre
es fes la vida.
Ai, qui ho diria
sense rubor!

Mireu-lo fet una claveguera,
ferit de mort.

De la manera
que el desvalisen
i l'enverinen,
ai, qui ho diria,
que ens dóna el pa!

Mireu-lo fet una claveguera.
Mireu-lo anar i venir sense parar.

On són els savis
i els poderosos
que s'anomenen
(ai, qui ho diria!)
conservadors?

Mireu-lo fet una claveguera,
ferit de mort.

Quanta abundància,
quanta bellesa,
quanta energia
(ai, qui ho diria!)
feta malbé!

Per ignorància, per imprudència,
per inconsciència i per mala llet.

Jo que volia
que m'enterressin
entre la platja
(ai, qui ho diria!)
i el firmament!

I serem nosaltres
(ai, qui ho diria!)
els qui t'enterrem.

Plany al mar, Joan Manuel Serrat, 1984.

Nunca mais!

(Traducción, por ejemplo, aquí)

miércoles, 17 de noviembre de 2004

Odio dar explicaciones

Pero supongo que me veo moralmente obligado a hacerlo.

Empecemos con la serie de posts anteriores. Veamos. Los dos primeros los firmo sin reservas. El segundo, porque es un hecho. De donde no hay no se puede sacar, y si sacas reservas de una forma más rápida a la que las reintroduces, tarde o temprano se agotarán, y entonces vendrá el llanto y el crujir de dientes. Y obviamente, he sido tramposo en el planteamiento, porque al aplicar un sistema malthusiano no he tenido en cuenta posibles injerencias externas. Pero es que si las hubiese tenido en cuenta hubiese tenido que meter el factor "papá estado" en la ecuación, que es justamente lo que los neofeuds quieren evitar a toda costa. Además, requiere de un sistema perfectamente cerrado, pero es que una economía globalizada como la presente (o la que se ve venir en un futuro inmediato) lo sería. Vale, quedarían tribus perdidas en el Amazonas que no entrarían en el juego, pero no considero que sean significativas. En cuanto al primero, es menos objetivo, si quieren, pero es lo que me indican el sentido común y las tripas. Tal como van las cosas, vamos hacia ahí. Y cosas como la discursión que, en estos momentos, se está dando en el foro de política de Dreamers no hacen sino reafirmarme en mi postura. No se pierdan los mensajes del tal Marvel Zuvembie y verán a lo que me refería cuando decía que nosotros mismos iríamos a pedir que nos convirtiesen en siervos de la gleva.

En cuanto a los otros tres posts, ya tendría mis reservas. Sí, ya se que he sido yo quien los ha expuesto, pero en el fondo no son más que un divertimento, un jugar a hacer política ficción catastrofista. No me los tomo tan en serio. Por supuesto, todo lo que he dicho es porque lo pienso, pero no dejan de ser extrapolaciones de largo alcance sin el más mínimo intento de verosimilitud. De nuevo, no se si me estoy explicando. Se trataba de un simple ejercicio intelectual, de un pourparler.

Digo todo esto porque parece que he hecho pensar a gente (miseñora Rita, por ejemplo, ha hecho un fantástico post en su blog al que, sinceramente, no he sabido qué contestar, y algunos de los comentarios que me han dejado aquí valen su peso en oro), y reconozco que la cosa me gusta. Y a la vez me da miedo. Porque no me gustaría que nadie se tomase esto de manera demasiado literal, y mucho menos el provocar dolores de cabeza (o de conciencia) a nadie, y menos si son precisamente la gente que no se los merece. Lo que dije es verdad, sí (o, al menos, es MI verdad, lo cual lo hace igual de válido ante mis ojos), pero no considero que deba ser tomado en serio. O sí. O yo que sé. Porque sería un contrasentido por mi parte el pedirles que me hagan caso cuando les digo que no me hagan caso. Que hagan lo que quieran, coño, que yo me limito a vomitar aquí mis pajas mentales y son ustedes libres de hacerles caso o no. Pero luego no vengan a mi a culparme de lo que pase...

...

No se me ha entendido nada de lo que quería decir, verdad?

Me lo temía.

jueves, 11 de noviembre de 2004

Neofeuds (y V): Fuenteovejuna

Comentaba hace un par de posts que, dentro de mi teoría (que no por conspiranoica deja de ser menos válida), los neofeuds necesitan de alguien que les haga el "trabajo sucio" de llevar a la sociedad al punto de ruptura necesario para que se produzca una crisis que les permita reconducirlo todo según sus intereses, que son, repito por enésima vez, colocarse en la cima de la cadena trófica. Y uso la expresión "cadena trófica" no porque crea que vayan a dedicarse al canibalismo (que todo puede ser), sino porque en lo alto de la pirámide social ya están. Y lo que buscan es situarse MÁS arriba aún. En los comentarios de ese mismo post, alguien (creo que Urui) me decía que no se le ocurría ningún colectivo lo suficientemente poderoso como para poder provocar la crisis.

Ahí está el truco. Lo que buscan es un "cambio violento en las instituciones políticas, económicas o sociales de una nación", solo que substituyendo lo de "nación" por "mundo". La frase entrecomillada ha sido sacada directamente de la web de la R.A.E., y se corresponde a la segunda entrada del término revolución. Me enrollo más que una persiana, lo se. Buscan que se produzca una revolución, eso que, secularmente, se ha intentado evitar desde las clases pudientes. Puede parecer una contradicción, pero es la única explicación lógica a la que puedo llegar.

Porque, de haber una revolución, esta, previsiblemente, no se dirigiera tanto hacia los grandes emporios empresariales (y, por tanto, hacia sus dirigentes, que son, al fin, los interesados), sino, en primer término, hacia los gobiernos. Porque incluso una masa enfervorizada y sedienta de sangre debería tener suficientemente imbuido el concepto de "política" como para llegar a la conclusión de que los gobiernos son, en último término, responsables del bienestar (dentro de los márgenes que ustedes quieran poner, y que, a mi entender, deberían ser bastante amplios) de los ciudadanos y por tanto, cuando las cosas vienen mal dadas, la culpa es, básicamente suya. Substituyan el "voto de castigo" que se da en nuestas sociedades opulentas, donde las cosas (aún) van (relativamente) bien, por un "linchamiento de castigo". Tú nos has llevado a la miseria, tú lo vas a pagar con sangre. La pregunta, ahora, sería por qué los gobernantes les siguen, pues, el juego a los neofeuds. Vuelvo a Serrat, por ignorancia, por incosciencia, por imprudencia y por mala leche. Porque no se han dado cuenta de por dónde van los tiros. Porque confían en que ellos ya no estarán allí cuando la cuerda se tense demasiado y se rompa. Porque son sicarios a sueldo. Porque creen que serán lo bastante rápidos, o lo bastante listos, como para escaparse de la quema. O, simplemente, porque no les importa mientras tengan la panza y los bolsillos llenos. Ustedes mismos.

Además, provocar una revolución no requiere de grandes grupos de presión, de lobbies de a tres millones de dólares la medalla del Congreso, ni siquiera poseer medios de comunicación. Todas estas cosas ayudan, y pueden favorecer el que se pueda llegar a dar una revolución "tranquila" como la que comentaba en el post anterior, en la que se llegase a la misma conclusión por la via de la "conversión": que fuese el propio lumpen quien les entregase a los nuevos Señores su vida, hacienda e incluso honor, pero no son imprescindibles. Tan sólo es necesario forzar lo suficiente la situación, y esta acabará explotando por sí sola. En el límite de la perversión, pretenden usarnos a nosotros mismos como instrumento para lograr nuestra destrucción.

He titulado el post como "Fuenteovejuna". En esa obra también se habla de una revolución (a pequeña escala), que termina bien unica y exclusivamente porque Fuenteovejuna se mantiene firme y hace lo que debe. Fuenteovejuna mató al comendador. Fuenteovejuna se manifestó contra la guerra. Fuenteovejuna clamó quién ha sido? ante las sedes del PP el 13 de Marzo. Fuenteovejuna envió el primer mensaje con un "pásalo". Fuenteovejuna se encasquetó un pasamontañas y se hizo llamar Marcos. Fuenteovejuna expulsó a los británicos de la India mediante resistencia pasiva. Lo que no hizo Fuenteovejuna fue asaltar las Tullerías, enfrentándose a los cañones del ejercito del Rey, para hacerle el trabajo sucio a la burguesía que quería instaurar la República para elevarse ellos al poder. No se si estoy explicandome. Las revoluciones a veces son necesarias, a veces son la única salida que tenemos. Pero siempre son indeseables. Las revoluciones requieren sangre para funcionar, y, no se lleven a engaño, la sangre la ponemos siempre los mismos. Y suelen aprovecharlas otros. Y, si se llega a la situación que he propuesto, no va a venir después un rey, como en Fuenteovejuna, a arreglarlo todo. Si se empieza, habrá que llegar hasta el final, y entonces tenemos todas las de perder.

No quiero que ahora parezca que presento una situación tan apocaliptica para acabar diciendo que todo lo que podemos hacer es encogernos de hombros y verlas pasar. En nuestras manos está el impedir (o intentarlo, al menos) que se llegue al punto de no retorno. Cómo? No lo se. Protestando siempre que tengamos ocasión. Poniéndoles en evidencia. No colaborando. Sinceramente, no lo se y acepto sugerencias. Pero, sobretodo, si se llega a declarar la revolución, no se equivoquen de blanco y no yerren el tiro.

Porque no habrá otro.

miércoles, 10 de noviembre de 2004

Neofeuds (IV): Por la gracia de Dios

Entre los augurios que auncian el advenimiento de la segunda Edad Media, tal y como la he descrito, es, como debería resultar obvio a cualquiera que tuviese ojos en la cara (funcionasen o no, que no quiero que el colectivo de ciegos me acuse de discriminarles), el regreso de la religiosidad a la esfera pública. Hablo, de nuevo, desde una visión muy centrada en lo que se suele llamar el mundo occidental. Europa, Norteamérica (como continente) y Australia. Con todas las excepciones (dentro y fuera) que le quieran aplicar. Puede resultar raro decir esto desde este país que se llama España y que durante tanto tiempo ha sido Reserva Espiritual de Occidente y demás leches místicas (nunca mejor dicho), pero es que el caso es, a su vez, un ejemplo perfecto. Porque, en poco más de veinte años (que, como dice el tango, no es nada), este país pasó de estar en el límite que separa el estado confesional de la teocrácia, a un grado de pasotismo para con la iglésia de grado máximo. Claro que también hemos pasado de una dictadura de las de la vieja escuela a un simulacro de democracia perfectamente homologable con los de nuestros vecinos. Los del norte, me refiero.

Sin embargo, en paises con más tradición "democrática" (y permitanme el término entrecomillado, por más falso que sea), como puedan ser Francia, el Reino Unido o, especialmente, los Estados Unidos (que era el motivo por el que empecé esta serie de posts, si lo recuerdan, y que son los que más brio están poniendo en esto de la instauración del régimen neofeud) el fenómeno es el mismo. Y no hablemos de la MUY teocrática Israel. De pronto, las sotanas han salido de las cavernas para decirnos a todos lo que podemos o no podemos hacer. Y recalco el "podemos". Porque entiendo que un (autodenominado) pastor de almas puede decir a sus feligreses lo que deben o no deben hacer. Y hay una gran diferencia entre no deber hacer algo y no poder hacerlo. Podría aceptar, incluso, que desde los púlpitos se dijese al conjunto de la sociedad lo que debe o no debe hacer, en plan la típica vecina pesada que se dedica a meterse en tu vida y decirte "no hagas esto" o "no hagas lo otro" o "esta chica no te conviene" y "sabe más el diablo por viejo que por diablo" y que luego es incapaz de poner una lavadora por sí sola. Me reventaría, pero podría aceptarlo. Pero es que las cosas no van por ahí, sino por IMPONER al conjunto de la sociedad sus ideas. Para ir acostumbrándonos, supongo.

Obviamente, no seré yo quien niegue a los obispos (porque estoy hablando básicamente de la alta jerarquía eclesiástica, que por los curillas de barrio/pueblo que se lo curran dia tras dia y que realmente se han leido el Evangelio y se lo cree tengo el mayor de los respetos) su derecho a hacer política. Al mismo nivel que los demás hijos de vecina, que es lo que son, por más creido que se lo tengan. Ciudadanos de a pie. Lo que me parece vergonzoso, por su parte, y por parte de quienes se lo consentimos de pensamiento, palabra, obra u omisión (sobretodo, claro está, por lo último), es que usen los altavoces públicos (a los que no tenemos acceso el común de los mortales), y que los usen para convertirse (de nuevo) en un poder factico y presionar a los gobiernos para que legislen en su favor.

Como no quiero que este sea un post anticlerical más de los que son tan comunes en este foro, vuelvo a lo general y me salto todo el memorial de agravios, que además, seguro que lo conocen. El hecho es que vuelven, e intentan recuperar el poder que tuvieron en su dia. Y los neofeuds se alinean a su lado. O viceversa. De nuevo se pone de manifiesto que lo que andan buscando no tiene nada que ver con lo que pregonan, que es una (supuesta) mejora económica. Porque nunca en la historia una sociedad donde el estamento religioso haya tenido una cierta preponderancia ha sido económicamente viable, y a las pruebas me remito. Económicamente, las iglesias, en general, no sólo no son acicates, ni siquiera rémoras. Son parásitos que no hacen más que sacrificar en sus altares hasta la última migaja de riqueza que caiga en sus manos. Sin embargo, para mantener a la población alienada, atontada y atemorizada, para que cumplan órdenes sin chistar y paguen sus diezmos cuando toca, son, de largo, los mejores, que para eso tienen milenios de experiencia. Y eso es lo que interesa. Tener a mano, aliado, un poder que permita mantener a los siervos de la gleva calladitos mientras trabajan. Oh, está la televisión, por supuesto, e incluso el fútbol, pero no son igual de efectivos. La televisión se puede apagar con un simple gesto, el futbol puede acabar pasando de moda o hundirse en la propia burbuja que ha generado, asfixiado por lo excesivo del montante de los fichajes. Basta con que la gente se aburra o se de cuenta del engaño para que se vaya todo al traste, así que, a la larga, no valen. Son simples pasatiempos. La religión, en cambio, cuando cuenta con una iglesia bien jerarquizada, cuando dispone de escuelas, de medios de comunicación y de infiltrados en el gobierno, resulta algo mucho más a tener en cuenta.

La religión, cuando pasa de ser un sentimiento íntimo y personal para pasar a ser algo organizado e inbrincado en lo más profundo de la sociedad, es el dominador de mentes definitivo. Y eso es necesario. Porque, como ya he dicho en los posts anteriores, a los neofeuds les interesa crear el caos para reformular la situación según sus intereses. Pero si ese caos fuese demasiado prolongado, podría acabar salpicándoles, y eso no sería bueno. Teniendo a la iglesia de su parte, se aseguran que haya alguien que calme al populacho y les convenza de que lo queha pasado es culpa suya, por ser malos, y que si no quieren que vuelva a ocurrir deben comportarse bien y hacer lo que les ordenen sin chistar. Y aceptar su nueva situación de siervos. Es más, con un poco de suerte, se podría llegar a dar el caso de que las sotanas lograsen infiltrarse lo suficiente en la vida política como para que no fuese necesario que se produjese una crisis, sino que, motu propio, acabásemos siendo nosotros los que renunciasemos a nuestros derechos en favor del Nuevo Régimen. Por supuesto, quedarían grupúsculos de rojos malmasones que habría que contener, pero, si se diese el caso, no sería nada que una buena Santa Inquisición no pudiese arreglar. Por otra parte, a la iglesia le interesa porque les permitiría recuperar su situación de señores feudales de facto, recuperando los diezmos, prebendas y privilegios que el peso de la historia les ha hecho perder. Y todos felices.

Lo siento, pero esto se va a alargar al menos un dia más. Se me habían quedado demasiadas cosas en el tintero...

domingo, 7 de noviembre de 2004

Neofeuds (III): Götterdämmerung

Seguimos con el tema neofeudal. A todo lo dicho en los posts anteriores, y para terminar de tranquilizarles, cabe añadir que todo apunta a que la capitalidad imperial de los Estados Unidos está llegando a su fin. Esto no es tanto una declaración de intenciones o de preferencias personales como un hecho objetivo. Económicamente, el eje central se ha seguido desplazando hacia el Oeste, sobre el Pacífico, y actualmente se situa sobre el Japón y amenaza con mudarse en poco tiempo hacia la China. Actualmente, no es sólo que si las inversiones japonesas en los EUA fueran retiradas de golpe la economía americana se caería como un castillo de naipes, sino que si se detuviese el flujo de tecnología y material tecnológico desde el Lejano Oriente hacia América, los Estados Unidos se apagarían como una bombilla.

Obviamente, el poderío militar sigue estando, cuasi en exclusiva, en manos americanas. Y no les duelen prendas en hacer ostentación de él. Y este es otro dato. Historicamente, los grandres Imperios en decadencia se han sustentado exclusivamente a base de demostraciones de poder militar, fuese este real o impostado. Me podrían decir ahora que esto también se da en los Imperios en proceso de aparición, pero los USA presentaron en sociedad sus credenciales en la Primera Guerra Mundial y se establecieron como Potencia en la Segunda, así que no podemos estar ante una aparción, sino ante una caida. Los últimos coletazos que pueda dar (y, evidentemente, no seré yo quien augure una caida para el dia de mañana, el proceso puede durar décadas) serán, sin duda, terriblemente destructivas para todo lo que esté alrededor (y esto incluye a todo el mundo), como demuestra la aplicación de la Guerra Preventiva, pero es cuestión de tiempo que nos encontremos ante el Götterdämmerung, el Crepúsculo de los Dioses, la Caida del Imperio Romano.

Y ese es otro problema. Historicamente, de nuevo, la substitución de un Imperio por otro es relativamente poco problemática. Hay un periodo de impass catastrófico para quienes lo sufren, pero la cosa no va más allá. Roma se extendió sobre los tres Imperios que salieron del testamento de Alejandro Magno, Mongolia sobre China y sobre el Califato de Damasco, el Imperio Otomano sobre el Bizantino, España y Portugal sobre Incas y Aztecas, Francia e Inglaterra se comieron los Imperios español, portugués y chino, Estados Unidos se comió los Imperios de Inglaterra y Francia, y, ya que estaban, junto con Rusia, sobre los Imperios Centrales europeos (Alemania, Austria y Turquía), y el Imperio Ruso se comió a si mismo, en un curioso ejercicio de autofagocitosis imperial, para dar el Imperio Sovietico. Y, en todos estos casos, salvando los periodos de guerras, relativamente cortos y focalizados en todos los casos, se cambió el gobernante... y no pasó nada. Estoy hablando en todos los casos a efectos económicos e industriales, no humanos. Los genocidios, sea a pequeña o gran escala, están desgraciadamente presentes siempre, y en especial cuando hay imperios. Pero lo realmente grave viene cuando el Imperio simplemente cae, y no hay nada para substituirle. Roma, la Rusia Soviética o el Califato de Córdoba son ejemplos de libro. Todo lo que queda tras la caida es el Caos que lo devora todo. Y eso implica genocidios (habitualmente a gran escala) e implica la total destrucción del tejido económico, para tener que volver a empezar de cero. La Edad Oscura. La Edad Media. El advenimiento de los Señores Feudales y, concatenadamente, de los siervos de la gleva.
Ven como todo va cuadrando, al final?

Porque, y esto es otro hecho, no parece que hoy en dia haya nadie con la intención, o la capacidad, de substituir a los Estados Unidos tras su (previsible) caida. Lo cual nos lleva a que, más allá del borde del precipicio, lo que nos espera es una segunda Edad Media, y, como ustedes saben, segundas partes nunca fueron buenas. Entonces la pregunta sería por qué los Grandes Arcanos no remueven Roma con Santiago para intentar evitarlo o, al menos, posponerlo lo máximo posible, y en cambio parece que pongan todos sus esfuerzos en lograr que se repita la Toma de la Bastilla, a base de putear al pueblo llano y privarle de los derechos por los que llevamos luchando desde el fin de la Edad Media. Me permitirán que, por enésima vez en este blog, cite de nuevo a Serrat (concretamente, de su Plany al mar): Per ignorància, per inconsciència, per imprudència i per mala llet. Lógicamente (o al menos, en esta lógica retorcida que ronda por mi linda cabecita), a los neofeuds les interesa, hasta cierto punto, romper el status quo actual y llevar al mundo hacia el abismo para aprovechar su situación privilegiada de partida, que les permitiría tomar la tan deseada posición de Nuevos Señores Feudales, y lo único que les frena un poco (aparte de la lógica inercia del mundo, que no es que juegue en su contra, pero tampoco juega a favor, porque cuando un sistema se encuentra en equilibrio, por más metaestable que este sea, como es nuestro caso, para llevarlo de nuevo a una situación de movimiento hace falta superar una barrera energética) es el miedo a salir malparados, porque, en esta representación del Ragnarok, a ellos les correspondería el papel de Loki, el Dios (representante de la sociedad-tal-y-como-la-conocemos) que se alía con los gigantes (que representarían, sobre nuestro ejemplo, a las fuerzas económicas completamente decontroladas) para traer el Caos y destruir el mundo. Y, en las Sagas nórdicas, Loki muere decapitado en la batalla. Muere matando, sí, pero muere. Y eso, aunque no se lo puedan creer, sería un pequeño inconveniente para sus planes.

Así que la solución parece simple. Buscar otro desencadenante del desastre. Una cabeza de turco que les permita mantenerse en segundo plano, seguros en sus madrigueras, y a la vez quedar a bien con los que, en el Nuevo Régimen, ocupasen el escalafón de "burguesía", esa clase social que, pese a ser inferior a la "nobleza", mantendría un cierto nivel económico y social y, además, serían los únicos que, en un momento dado, podrían llegar a llamar a sus puertas y tocarles la cresta.

Esto lo comentaré en el próximo post, que creo que es ya la única cosa que me queda por comentar.

sábado, 6 de noviembre de 2004

Neofeuds (II): La negra sombra de Malthus

Continuemos hablando de economía. Concretamente, de lo físicamente imposible que resulta el modelo de crecimiento que propugnan estos neofeuds. En palabras llanas, la cosa se resume en que no basta con que las empresas tengan beneficios (lo cual es eminentemente lógico), sino que deben tener más beneficios que en el ejercicio anterior. Crecimiento geométrico. Y, a ser posible, exponencial. Supongo que las mentes preclaras que han llegado a esta admirable conclusión nunca en la vida han estudiado geografía humana o filosofía, porque si no les sonaría el nombre de Malthus. Como me han dicho por ahí que con la LOGSE ya no se estudia, empezaré por un somero resumen de las teorías malthusianas, que si no seguro que no son capaces de seguirme.

Basicamente, la idea es partir de un sistema poblacional cerrado, donde no hay posibilidad de migraciones masivas ni interferencias externas como pueda ser una invasión extranjera, una peste llegada por las rutas comerciales o una guerra por motivos religiosos. Como ven, es un sistema muy simple, pero les aseguro que tiene su lógica. Otra cosa es que tal y como yo lo explique se la encuentren, pero siempre pueden hacerle una rogativa a San Google y encontrarla debidamente explicada. Bien. Este grupo de gente, por su propia dinámica, irá creciendo en población a lo largo de los años, con los altibajos habituales, como se comprueba que sucede en cualquier grupo poblacional que no se vea afectado por factores externos. Ya saben, biológicamente cualquier especie intenta ocupar el máximo terreno posible. La población, pues, irá creciendo, irá creciendo, hasta que se llegará a un punto en que los recursos naturales que se pueden conseguir (incluso incluyendo el factor de mejora tecnológica) se vean superados por la demanda de ellos. Hablando en plata, que no habrá comida para todos. Dado que mantener un crecimiento poblacional cero (para que uno nazca uno tiene que morir) es poco menos que imposible, y que además no son iguales las necesidades de un recién nacido que las de un adulto que las de un anciano, esto supone un problema. Un problema cuya única solución es una crisis total, que reduzca la población a los niveles originales (o próximos a ella), de forma que el ciclo vuelva a comenzar. La forma concreta que tome esa crisis (grandes hambrunas, enfermedades propiciadas por el hacinamiento, guerras civiles), en el fondo es irrelevante, lo importante es que provoca una mortandad masiva. Es lo que se ha dado en llamar una crisis malthusiana. De esta forma, teniendo en cuenta los crecimientos de población y las crisis malthusianas, si hiciésemos la gráfica población/tiempo nos encontrariamos con un diseño en dientes de sierra, donde cada diente tendría la forma de un triángulo rectángulo (aproximadamente), con el ángulo rectángulo enfocado en la dirección de avance de la coordenada tiempo.

Se han perdido. Bien, lo entiendo, esto es dificil de explicar sin dibujines. Pongamos un ejemplo: Recuerdan aquel problema de lógica tan típico del nenúfar que cada dia doblaba su tamaño, y que si al quinto dia ocupaba medio estanque, cuanto tardaría en ocuparlo por completo? Supongan que el nenúfar es la población, que crece geométricamente (2-4-8-16). El sexto dia ocuparía el estanque por completo. El séptimo ya no tendría donde crecer, pero seguiría intentándolo, porque es lo que genéticamente está programado para hacer. Al octavo, no sólo seguiría intentándolo, sino que además se encontraría con que el agua del estanque, al estar cubierta por el propio nenúfar, no podría realizar el intercambio de gases con la atmósfera y se había empobrecido en oxígeno, con lo que el nenúfar empezaría a asfixiarse. Las primeras en verse afectadas serían las hojas más externas, más lejanas a la raiz, que empezarían a morir, y irían muriendo hojas hasta que quedase suficiente superficie de agua libre de hojas como para que se restableciera el equilibrio de gases normal entre la atmósfera y el agua, momento en el cual el nenúfar volvería a comenzar a crecer. Y vuelta a empezar el ciclo.

Aunque lo parezca, no he perdido el hilo de lo que quería explicar de buen principio, pero permitanme aún otro rodeo. El dinero es una convención social, una abstracción sobre la riqueza del pais que nos resulta útil a niveles comerciales. Por sí solo, no tiene más valor que el del material de que están hechas las monedas. Y desde que estas dejaron de acuñarse en metales preciosos (cuando la moneda valía lo que valía su peso en metal), menos aún. De hecho, los más ancianos del lugar aún recordarán cuando en los billetes ponía lo de El Banco de España pagará al portador. El billete en sí no tiene valor, es un comprobante de cambio sobre el valor real. Además, hoy en dia el grueso de las operaciones económicas no se hace sobre moneda (sea metálica o sea papel), sino sobre números, lo cual añade un grado más de abstracción al tema. El problema es que la abstracción no es arbitraria, sino que se corresponde, repito, a la riqueza REAL del pais. Si tu pais vale X, y tu moneda tiene un valor Y, podrás trabajar con X/Y unidades monetarias. Y si intentas hacer trampas y trabajar con 2(X/Y), lo único que conseguirás es que, inmediatamente, los precios se dupliquen, porque, al no haber nada para sostener ese dos, el valor de la moneda (Y) se depreciará a la mitad para mantener la igualdad. Todo esto, de nuevo, es una simplificación muy grande hecha por alguien que de economía no tiene ni flapa, así que si hay algún experto entre el respetable y he dicho una tontería muy grande le agradecería que me lo indicara, que me como el post con patatas fritas y todos felices.

Si ahora tomamos el planeta en su conjunto, descartamos la posible ingerencia extaterrestre y simplificamos a que a lo único que nos dedicamos es al comercio (lo cual es, en el fondo, una simplificación más que aceptable), tenemos un perfecto sistema cerrado malthusiano, donde hay un pool de dinero que va circulando de un lado para otro. La riqueza global del mundo, en virtud de los avances tecnológicos e industriales, se irá incrementando, lógicamente, y eso hará que las empresas puedan ir consiguiendo beneficios. Unas vivirán, otras morirán, aparecerán parásitos, simbiontes y depredadores. Y espero me permitan el símil biológico. Pero, cuando las empresas empiezan a crecer exponencialmente (y aquí enlazo con el inicio del post), como el nenúfar, comenzarán, necesariamente, a chupar de ese pool de dinero a un ritmo necesariamente más rapido a aquel con que lo recirculan. Resultado: el pool se irá secando. La cantidad de riqueza en abstracto del mundo que se mantiene en circulación será cada vez menor. Hasta que llegue un momento en que se seque del todo. Y entonces qué ocurrirá? BINGO! Una crisis malthusiana de primer orden! Y todo se irá a tomar por culo, y habrá que empezar de nuevo. Y no me pregunten por qué he puesto todo lo anterior en condicional, cuando la situación no es hipotética sino totalmente real. El sistema económico vigente es insostenible, porque es un sistema malthusiano.

Y ahora viene lo que me sulivella de los neofeuds. No que no sean capaces de ver esto, que aunque demuestran ser más listos que el hambre, no les presupongo a priori una cultura general que les permita verlo. El problema es que hacen trampas. Podría entender que, desde su posición de fuerza, de macho alfa de la manada, reclamen esta perversión de la ley de la jungla y saquen sapos y culebras cuando alguno de los rojos malmasones terroristas del lumpen clamamos que el Estado (en abstracto) está para algo y tiene que poner algún tipo de orden, ni que sea para controlar los crecimientos desaforados de empresas que nos llevarán de cabeza al desastre y para devolver, via impuestos, parte de las reservas económicas a la circulación. Porque, para ellos, esas ingerencias de "papá estado", como despectivamente lo llaman, son palos en las ruedas, que les impiden crecer aún más. Pero ay, madre, que cuando vienen mal dadas son los primeros en reclamar la intervención de papá estado y exigir subvenciones, leyes proteccionistas y contratos con las administraciones públicas. Porque entonces, cuando ven que están en el borde del barranco, es cuando se juegan su posición de machos alfa y les entra la cagalera, y no se atreven a dar el paso final, que, si para todos los demás supondría, indefectiblemente, la miseria más abosoluta, para ellos sería una jugada a todo o nada. Y como no les preocupa que a los demás se nos lleve el Maëlstrom, pero tienen pánico a que una ola les pueda salpicar los bajos de los pantalones, exigen al estado que les ayude. A ellos. Y a los demás, que nos folle un pez espada.

En el próximo post, sigo con el tema, que aún me quedan un par de cosas por decir.

viernes, 5 de noviembre de 2004

Neofeuds

Estoy escribiendo sobre esto como consecuencia del (desgraciado) resultado de las elecciones en Estados Unidos. Porque ha vuelto a ganar el que se ha convertido en algo así como el buque insignia internacional, a nivel político, de los neocons: George W. Bush. No teman, hoy no voy a hablar de política, no estoy de humor. Hablemos de economía, y la semana que viene hablaremos del gobierno. Que podría hablar de cómo esa (nefasta a todas luces) política ha llevado a los EUA de tener un importante superávit a tener un déficit de los que hacen temblar, pero como no tengo los datos exactos a mano, me lo callo, que luego vendrá alguien a decir que me invento cosas. Que podría empezar a lanzar maldiciones gitanas contra este impresentable (me refiero, obviamente, al entrevistado, no al autor del blog, que es una persona que se merece todo mi respeto y admiración), pero como sus argumentos se caen por su propio peso como la fruta podrida que son, prefiero pasar, que personajes de esta calaña no se merecen ni un segundo de mi tiempo (por más que sus ideas me hielen hasta la médula, máxime cuando tienen la posibilidad real de llevarlas a cabo y, peor aún, exportarlas. Que si se quedasen en su casa, con su pan se lo coman, que para eso les han votado, pero por estos pagos rondan gente muy apegada a su lengua, su bandera y su país que se llama Españññññññññññña y que no dudan en tildar de terrorista a quien ponga un "pero", por mínimo que sea, lo cual no es óbice para que adopten entusiastamente cualquier engendro que les llegue desde la capital del Imperio y que se tomen como una afrenta propia cualquier "pero" que se les ponga a los que hablan ex cátedra desde Washington). Podría. Pero para qué. En el fondo, eso sería hablar de política, y ya he dicho que no estoy de humor. Es más, esto es todo lo que voy a decir sobre las elecciones yankis, al menos hasta que Bush vuelva a hacer una de las suyas y podamos todos gritar a coro OS LO DIJIMOS, CAPULLOOOOS!!!. Total, me veo que este post también lo voy a tener que dividir en varias entregas, como el de la cábala, y supongo que tarde o temprano acabaré mentando todo esto. Así que, con su permiso, voy al grano.

Hace algunos años, cuando se empezaron a poner de moda la política neoconservadora (que alguien debería explicarme qué tiene de neo), más tarde simplificada a neocon (debe ser que los polisílabos son excesivamente complejos para según quien), con sus llamamientos a la privatización de todo, a la destrucción de cualquier cosa que suene a protección social (eso que en Europa hemos dado en llamar, un tanto cínicamente, Estado del Bienestar), con sus exigencias de flexibilización del despido (en román paladino: despido libre y sin ningún tipo de cobertura o indemnización), y todas esas cosas que a ustedes les estarán en estos momentos viniendo a la cabeza mientras se les crispan los dedos y les entran ganas de asaltar las Tullerías (metafóricamente hablando), recuerdo que, en una tertulia de café, alguien (probablemente yo, que para estas cosas siempre he sido un tanto inocentón) comentó que esta gentuza no se darían por conformes hasta que se reinstaurara la esclavitud. La respuesta fue rápida y negativa. Un esclavo es una posesión que vale dinero, y que, por tanto, hay que mantener y alimentar. En cambio, si un hombre "libre" (y nótense las comillas) se muere de hambre, o es consumido (él o sus familias) por la Peste (y lo pongo en mayúsculas porque me refiero a la figura del Jinete del Apocalipsis, me la trae al pairo la enfermedad concreta), es sólo problema suyo. Haciendo cuentas, el tener esclavos no sale a cuenta, sobretodo si a cambio se pueden tener "libres" sin ningún derecho.

Como supongo que se habrán dado cuenta, que son ustedes gente culta y leida, en el párrafo anterior he tenido que hacer encaje de bolillos para no usar la expresión más adecuada: siervos de la gleva. Que es lo que, cada vez estoy más convencido, andan buscando los neocons y su coro griego de portavoces políticos. Hombres (y juro que como alguien me diga lo de y las mujeres qué me cagaré en todos sus muertos puestos en fila de a dos. No estoy dispuesto a escribir cada vez hombres y mujeres. En castellano, el masculino engloba ambos géneros. Reclamaciones, a Cervantes.) libres sobre el papel, pero que se ven obligados a ceder su vida y su hacienda al rey. En este caso, al empresario de turno. Y, enmendandole la plana al bueno de Calderón, incluso el honor, si hemos (que hemos) de tener en cuenta el acoso sexual en el trabajo. Lo que andan buscando es volver a construir una sociedad estrictamente feudal, encaramándose ellos a la posición de señores, y a todos los demás a la de siervos de la gleva. Imposiblitando la, hoy difícil, pero técnicamente posible, variación de clase. Un sistema de castas. Es por ello que, desde aquí, hago la proposición y el llamamiento público a dejar de usar el horrible neologismo de neocons por el (también horrible, pero más acertado) de neofeuds. Por lo de neofeudales.

En el próximo post, sigo con el tema.

jueves, 4 de noviembre de 2004

Con las manos en la masa (III)

Ingredientes
- Una lata de piña en almíbar de medio quilo (aprox).
- Medio litro de nata líquida de cocina.
- Un sobre de gelatina de piña.
- Dos cucharadas soperas de azucar.
- Galletas tostadas (tipo "María").

- Un cazo grande.
- Una cuchara de madera.
- Un molde de pasteles plano (que no sea una flanera honda, me refiero).
- Fuego.
- Nevera.

Preparación:

Escurrir la piña en almíbar (es importante que sea en almíbar, en caso contrario no cuajará el pastel) y colocar las rodajas sobre el fondo y las paredes del molde.

Poner el almíbar de la piña en un cazo. Añadir el azucar. Pornelo al fuego y llevar a ebullición.

Cuando empiece a hervir, añadir la gelatina y remover hasta que esté bien disuelta. Retirar del fuego. Añadir la nata y remover hasta que esté bien mezclada.

Verter la mezcla sobre el molde donde habíamos puesto la piña, con cuidado (para que las rodajas no empiecen a moverse y queden más o menos bien puestas).

Cubrir el molde con las galletas. Como estas suelen ser redondas, y no encajan bien con entre sí, recomiendo romperlas previamente para cubrir el máximo posible.

Dejar enfriar y guardar en la nevera (una vez frio) durante unas cuantas horas. Mejor de un dia para otro.

Para desmoldar, sumergir el molde unos segundos en agua caliente, para que la gelatina se vuelva a fundir y salga con facilidad (tan sólo invirtiendo el molde sobre un plato), y volver a meter en la nevera un ratito (para que la gelatina vuelva a cuajar, que si no queda ajqueroso).

Si apetece, decorar con cerecitas o nata montada. Si no, servir tal cual.

lunes, 1 de noviembre de 2004

Monzón

Hace años que los expertos llevan avisando que se está acercando un cambio climático, propiciado por la cantidad de mierda que tiramos al aire y la destrucción sistemática de los sistemas boscosos (en especial la selva del Amazonas) del planeta, que son los encargados de ir reclicando el aire y mantener el equilibrio de gases atmosféricos que son necesarios para el desarrollo de la vida tal-y-como-la-conocemos. Lo cual es estrictamente una mentira, un eufemismo para no decir, así, a saco, que nos son necesarios a nosotros para sobrevivir. Porque eso sería, en el fondo, reconocer que no somos más que un animal más que ocupa un nicho ecológico determinado en el esquema general de las cosas, y eso a la gente le da mucho miedo reconocerlo. Que todavía subsiste la creencia que somo algo superior, y, más aún, que somos el final del camino evolutivo y, tras nosotros, la nada. Lo primero no es cierto, y lo segundo, tampoco. El caos, quizá, pero la nada no. Que se conocen bacterias cuyas condiciones de vida ideales son de unos cuantos centenares de grados (Celsius) de temperatura, tanto por encima como por debajo de cero, o concentraciones de compuestos de azufre capaces de hacer reventar cualquier otra célula en un decir jesús, o pHs extremadamente ácidos o extremadamente alcalinos, o salinidades exageradas, o incluso que en su ciclo biológico han incorporado isotopos radioactivos de vida media de unos cuantos centenares de años, y tan panchas. Y se sabe perfectamente que las arañas, las cucarachas y algunos otros artrópodos pueden sobrevivir sin problemas a la radiación de una bomba nuclear. Tras nosotros el caos, vale, pero el caos es parte consustancial de la naturaleza, y al planeta no le va a venir de ahí.

Cuando esto se saca a la palestra en un foro público (me refiero a la posibilidad de un cambio climático, no a lo otro, que ya digo que no suele salir), los Grandes Arcanos del mundo (poderes económicos, poderes políticos, poderes militares) suelen conjurarlo tachando de "alarmistas" a quienes lo dicen. Que eso es mentira. Que no hay pruebas. Que no hay datos. Que eso no nos puede pasar a nosotros, que mira que cojonudos que somos que hemos llegado a la Luna y todo, nos va a venir ahora a jodernos una tormentita de nada. Y, amparándose en el analfabetismo científico de la gente, que está demasiado ocupada haciendo encaje de bolillos todos los dias para poder pagarse su hipoteca (hablo del primer mundo, claro, en el tercero bastante tienen ya con lo que tienen como para preocuparse por el cambio climático), bloquean o pervierten cualquier intento de dique que se plantee para detener la marea que se nos viene encima.

Porque es que uno enciende la tele, o coge un periódico, y se pone a echar cálculos, y se encuentra con que en poco más de dos meses se han dado cinco de los tifones más bestias que se recuerdan, al tiempo que otras zonas están sufriendo sequías como hacía siglos que no se recordaban. Cierto es que ahora podría invocar la frase (creo que era de Lovelock, pero no me hagan mucho caso) aquella de la Tierra es un ser vivo y tiene piel, y esa piel tiene enfermedades, y el ser humano es una de ellas, y decir que esos fenómenos meteorológicos "extraordinarios", junto con la gran cantidad de terremotos que también se están produciendo en todas las zonas sísmicas del mundo, no es más que la tierra se está rascando. Puede ser, pero eso me tranquiliza aún menos, porque si la cosa es un cambio climático porque estamos haciendo las cosas con el culo, aún se podrían poner parches para intentar ralentizar el proceso, pero si es que el planeta se ha hartado de nosotros, caballeros, nos quedan dos telediarios.

En cualquier caso, lo que a mi me preocupa no son los tifones o las grandes sequías. En parte, egoistamente, porque me quedan lejos. Pero básicamente porque sequías y tormentas especialmente destructivas las ha habido siempre, y entra dentro de lo razonable (sería más correcto decir de lo calculable) el que, por aquellos caprichos que de vez en cuando tiene el cálculo de probabilidades, coincidan varios en un periodo de tiempo corto. Ni siquiera me preocupan los veranos extraordinariamente cálidos como el de el año pasado años, porque, de nuevo, mientras sean fenomenos (relativamente) aislados, entra dentro de lo posible (aparte que siempre he dicho que si el año pasado hizo tantísimo calor fue porque hizo el calor que correspondía más el calor de hace dos años, que el verano fue frio y lluvioso). Lo que me pone a mi la mosca tras la oreja es algo más sutil, si quieren. Menos drámatico.

Cuando, de chinorri, iba al colegio, me enseñaron que existían cuatro estaciones. Primavera, Verano, Otoño e Invierno. Y se hacían dibujitos de cada estación, y se decoraba el aula del colegio con motivos alegóricos. Porque cada estación tenía una serie de características climatológicas propias y diferenciadas. Chachi. Luego no cuadraban las fechas que daban como "de inicio de estación" con el cambio de clima, y algunas cosas nos sonaban a cuento de hadas, como la nieve, que por Barcebollas se ve más bien poco, pero bueno, más o menos. Más mayor, me explicaron que eso era sólo en estas latitudes, y que a causa de la forma cuasi esférica de la tierra y de la inclinación de eje, en los trópicos sólo había dos estaciones (la húmeda y la seca), y en los polos también (la fria-de-dia y la fria-de-noche), y en las zonas subtropicales el clima se podía mantener más o menos estable durante todo el año, y que además las estaciones eran opuestas en el hemisferio norte y en el sur (cuando aquí es verano, allá es invierno, y al revés). Chachi. Sobre el papel, todo cuadraba, y, dentro de un margen de error aceptable, cuadraba con la realidad. Ahora, pónganse la mano en el corazón y diganme... cuánto hace que no viven ustedes una primavera o un otoño dignos de ese nombre, y que duren los (aproximadamente) tres meses que tienen que durar?

Hace ya años que pasamos del calor al frio (y viceversa) de golpe, sin esa época de impass que se presupone debería haber entre ambos. El concepto "ropa de entretiempo" ha dejado de tener sentido, porque no hay "entretiempos". A lo sumo, un par de semanas de monzón, de lluvias desagradables y desapacibles que hacen más daño que otra cosa, porque se presentan de golpe y sin avisar, y descargan todo el agua que correspondía a los seis meses anteriores, sin dar tiempo a que la tierra la absorba, y que por tanto arrastran todo lo que pillan por el camino, acentuando la desertización. En una semana, en Barcebollas, hemos pasado de ir en manga corta, con temperaturas por encima de los 20 grados, a tener que buscar la chaqueta y a duras penas llegar a los diez. Del verano (largo, demasiado largo) al invierno. Sin Otoño. Sin impass. Sin entretiempo.

Hemos perdido dos de las estaciones del año. Y no es un fenómeno puntual de un año, sino que lleva varios repitiéndose, sin variaciones en la pauta.

En este momento, en la calle, llueve. Y el aliento hace nubes de vapor al respirar. La semana pasada aún hacía calorcito.

Lo mismo si que va a ser que hay un cambio climático, oigan.