miércoles, 17 de noviembre de 2004

Odio dar explicaciones

Pero supongo que me veo moralmente obligado a hacerlo.

Empecemos con la serie de posts anteriores. Veamos. Los dos primeros los firmo sin reservas. El segundo, porque es un hecho. De donde no hay no se puede sacar, y si sacas reservas de una forma más rápida a la que las reintroduces, tarde o temprano se agotarán, y entonces vendrá el llanto y el crujir de dientes. Y obviamente, he sido tramposo en el planteamiento, porque al aplicar un sistema malthusiano no he tenido en cuenta posibles injerencias externas. Pero es que si las hubiese tenido en cuenta hubiese tenido que meter el factor "papá estado" en la ecuación, que es justamente lo que los neofeuds quieren evitar a toda costa. Además, requiere de un sistema perfectamente cerrado, pero es que una economía globalizada como la presente (o la que se ve venir en un futuro inmediato) lo sería. Vale, quedarían tribus perdidas en el Amazonas que no entrarían en el juego, pero no considero que sean significativas. En cuanto al primero, es menos objetivo, si quieren, pero es lo que me indican el sentido común y las tripas. Tal como van las cosas, vamos hacia ahí. Y cosas como la discursión que, en estos momentos, se está dando en el foro de política de Dreamers no hacen sino reafirmarme en mi postura. No se pierdan los mensajes del tal Marvel Zuvembie y verán a lo que me refería cuando decía que nosotros mismos iríamos a pedir que nos convirtiesen en siervos de la gleva.

En cuanto a los otros tres posts, ya tendría mis reservas. Sí, ya se que he sido yo quien los ha expuesto, pero en el fondo no son más que un divertimento, un jugar a hacer política ficción catastrofista. No me los tomo tan en serio. Por supuesto, todo lo que he dicho es porque lo pienso, pero no dejan de ser extrapolaciones de largo alcance sin el más mínimo intento de verosimilitud. De nuevo, no se si me estoy explicando. Se trataba de un simple ejercicio intelectual, de un pourparler.

Digo todo esto porque parece que he hecho pensar a gente (miseñora Rita, por ejemplo, ha hecho un fantástico post en su blog al que, sinceramente, no he sabido qué contestar, y algunos de los comentarios que me han dejado aquí valen su peso en oro), y reconozco que la cosa me gusta. Y a la vez me da miedo. Porque no me gustaría que nadie se tomase esto de manera demasiado literal, y mucho menos el provocar dolores de cabeza (o de conciencia) a nadie, y menos si son precisamente la gente que no se los merece. Lo que dije es verdad, sí (o, al menos, es MI verdad, lo cual lo hace igual de válido ante mis ojos), pero no considero que deba ser tomado en serio. O sí. O yo que sé. Porque sería un contrasentido por mi parte el pedirles que me hagan caso cuando les digo que no me hagan caso. Que hagan lo que quieran, coño, que yo me limito a vomitar aquí mis pajas mentales y son ustedes libres de hacerles caso o no. Pero luego no vengan a mi a culparme de lo que pase...

...

No se me ha entendido nada de lo que quería decir, verdad?

Me lo temía.

jueves, 11 de noviembre de 2004

Neofeuds (y V): Fuenteovejuna

Comentaba hace un par de posts que, dentro de mi teoría (que no por conspiranoica deja de ser menos válida), los neofeuds necesitan de alguien que les haga el "trabajo sucio" de llevar a la sociedad al punto de ruptura necesario para que se produzca una crisis que les permita reconducirlo todo según sus intereses, que son, repito por enésima vez, colocarse en la cima de la cadena trófica. Y uso la expresión "cadena trófica" no porque crea que vayan a dedicarse al canibalismo (que todo puede ser), sino porque en lo alto de la pirámide social ya están. Y lo que buscan es situarse MÁS arriba aún. En los comentarios de ese mismo post, alguien (creo que Urui) me decía que no se le ocurría ningún colectivo lo suficientemente poderoso como para poder provocar la crisis.

Ahí está el truco. Lo que buscan es un "cambio violento en las instituciones políticas, económicas o sociales de una nación", solo que substituyendo lo de "nación" por "mundo". La frase entrecomillada ha sido sacada directamente de la web de la R.A.E., y se corresponde a la segunda entrada del término revolución. Me enrollo más que una persiana, lo se. Buscan que se produzca una revolución, eso que, secularmente, se ha intentado evitar desde las clases pudientes. Puede parecer una contradicción, pero es la única explicación lógica a la que puedo llegar.

Porque, de haber una revolución, esta, previsiblemente, no se dirigiera tanto hacia los grandes emporios empresariales (y, por tanto, hacia sus dirigentes, que son, al fin, los interesados), sino, en primer término, hacia los gobiernos. Porque incluso una masa enfervorizada y sedienta de sangre debería tener suficientemente imbuido el concepto de "política" como para llegar a la conclusión de que los gobiernos son, en último término, responsables del bienestar (dentro de los márgenes que ustedes quieran poner, y que, a mi entender, deberían ser bastante amplios) de los ciudadanos y por tanto, cuando las cosas vienen mal dadas, la culpa es, básicamente suya. Substituyan el "voto de castigo" que se da en nuestas sociedades opulentas, donde las cosas (aún) van (relativamente) bien, por un "linchamiento de castigo". Tú nos has llevado a la miseria, tú lo vas a pagar con sangre. La pregunta, ahora, sería por qué los gobernantes les siguen, pues, el juego a los neofeuds. Vuelvo a Serrat, por ignorancia, por incosciencia, por imprudencia y por mala leche. Porque no se han dado cuenta de por dónde van los tiros. Porque confían en que ellos ya no estarán allí cuando la cuerda se tense demasiado y se rompa. Porque son sicarios a sueldo. Porque creen que serán lo bastante rápidos, o lo bastante listos, como para escaparse de la quema. O, simplemente, porque no les importa mientras tengan la panza y los bolsillos llenos. Ustedes mismos.

Además, provocar una revolución no requiere de grandes grupos de presión, de lobbies de a tres millones de dólares la medalla del Congreso, ni siquiera poseer medios de comunicación. Todas estas cosas ayudan, y pueden favorecer el que se pueda llegar a dar una revolución "tranquila" como la que comentaba en el post anterior, en la que se llegase a la misma conclusión por la via de la "conversión": que fuese el propio lumpen quien les entregase a los nuevos Señores su vida, hacienda e incluso honor, pero no son imprescindibles. Tan sólo es necesario forzar lo suficiente la situación, y esta acabará explotando por sí sola. En el límite de la perversión, pretenden usarnos a nosotros mismos como instrumento para lograr nuestra destrucción.

He titulado el post como "Fuenteovejuna". En esa obra también se habla de una revolución (a pequeña escala), que termina bien unica y exclusivamente porque Fuenteovejuna se mantiene firme y hace lo que debe. Fuenteovejuna mató al comendador. Fuenteovejuna se manifestó contra la guerra. Fuenteovejuna clamó quién ha sido? ante las sedes del PP el 13 de Marzo. Fuenteovejuna envió el primer mensaje con un "pásalo". Fuenteovejuna se encasquetó un pasamontañas y se hizo llamar Marcos. Fuenteovejuna expulsó a los británicos de la India mediante resistencia pasiva. Lo que no hizo Fuenteovejuna fue asaltar las Tullerías, enfrentándose a los cañones del ejercito del Rey, para hacerle el trabajo sucio a la burguesía que quería instaurar la República para elevarse ellos al poder. No se si estoy explicandome. Las revoluciones a veces son necesarias, a veces son la única salida que tenemos. Pero siempre son indeseables. Las revoluciones requieren sangre para funcionar, y, no se lleven a engaño, la sangre la ponemos siempre los mismos. Y suelen aprovecharlas otros. Y, si se llega a la situación que he propuesto, no va a venir después un rey, como en Fuenteovejuna, a arreglarlo todo. Si se empieza, habrá que llegar hasta el final, y entonces tenemos todas las de perder.

No quiero que ahora parezca que presento una situación tan apocaliptica para acabar diciendo que todo lo que podemos hacer es encogernos de hombros y verlas pasar. En nuestras manos está el impedir (o intentarlo, al menos) que se llegue al punto de no retorno. Cómo? No lo se. Protestando siempre que tengamos ocasión. Poniéndoles en evidencia. No colaborando. Sinceramente, no lo se y acepto sugerencias. Pero, sobretodo, si se llega a declarar la revolución, no se equivoquen de blanco y no yerren el tiro.

Porque no habrá otro.

miércoles, 10 de noviembre de 2004

Neofeuds (IV): Por la gracia de Dios

Entre los augurios que auncian el advenimiento de la segunda Edad Media, tal y como la he descrito, es, como debería resultar obvio a cualquiera que tuviese ojos en la cara (funcionasen o no, que no quiero que el colectivo de ciegos me acuse de discriminarles), el regreso de la religiosidad a la esfera pública. Hablo, de nuevo, desde una visión muy centrada en lo que se suele llamar el mundo occidental. Europa, Norteamérica (como continente) y Australia. Con todas las excepciones (dentro y fuera) que le quieran aplicar. Puede resultar raro decir esto desde este país que se llama España y que durante tanto tiempo ha sido Reserva Espiritual de Occidente y demás leches místicas (nunca mejor dicho), pero es que el caso es, a su vez, un ejemplo perfecto. Porque, en poco más de veinte años (que, como dice el tango, no es nada), este país pasó de estar en el límite que separa el estado confesional de la teocrácia, a un grado de pasotismo para con la iglésia de grado máximo. Claro que también hemos pasado de una dictadura de las de la vieja escuela a un simulacro de democracia perfectamente homologable con los de nuestros vecinos. Los del norte, me refiero.

Sin embargo, en paises con más tradición "democrática" (y permitanme el término entrecomillado, por más falso que sea), como puedan ser Francia, el Reino Unido o, especialmente, los Estados Unidos (que era el motivo por el que empecé esta serie de posts, si lo recuerdan, y que son los que más brio están poniendo en esto de la instauración del régimen neofeud) el fenómeno es el mismo. Y no hablemos de la MUY teocrática Israel. De pronto, las sotanas han salido de las cavernas para decirnos a todos lo que podemos o no podemos hacer. Y recalco el "podemos". Porque entiendo que un (autodenominado) pastor de almas puede decir a sus feligreses lo que deben o no deben hacer. Y hay una gran diferencia entre no deber hacer algo y no poder hacerlo. Podría aceptar, incluso, que desde los púlpitos se dijese al conjunto de la sociedad lo que debe o no debe hacer, en plan la típica vecina pesada que se dedica a meterse en tu vida y decirte "no hagas esto" o "no hagas lo otro" o "esta chica no te conviene" y "sabe más el diablo por viejo que por diablo" y que luego es incapaz de poner una lavadora por sí sola. Me reventaría, pero podría aceptarlo. Pero es que las cosas no van por ahí, sino por IMPONER al conjunto de la sociedad sus ideas. Para ir acostumbrándonos, supongo.

Obviamente, no seré yo quien niegue a los obispos (porque estoy hablando básicamente de la alta jerarquía eclesiástica, que por los curillas de barrio/pueblo que se lo curran dia tras dia y que realmente se han leido el Evangelio y se lo cree tengo el mayor de los respetos) su derecho a hacer política. Al mismo nivel que los demás hijos de vecina, que es lo que son, por más creido que se lo tengan. Ciudadanos de a pie. Lo que me parece vergonzoso, por su parte, y por parte de quienes se lo consentimos de pensamiento, palabra, obra u omisión (sobretodo, claro está, por lo último), es que usen los altavoces públicos (a los que no tenemos acceso el común de los mortales), y que los usen para convertirse (de nuevo) en un poder factico y presionar a los gobiernos para que legislen en su favor.

Como no quiero que este sea un post anticlerical más de los que son tan comunes en este foro, vuelvo a lo general y me salto todo el memorial de agravios, que además, seguro que lo conocen. El hecho es que vuelven, e intentan recuperar el poder que tuvieron en su dia. Y los neofeuds se alinean a su lado. O viceversa. De nuevo se pone de manifiesto que lo que andan buscando no tiene nada que ver con lo que pregonan, que es una (supuesta) mejora económica. Porque nunca en la historia una sociedad donde el estamento religioso haya tenido una cierta preponderancia ha sido económicamente viable, y a las pruebas me remito. Económicamente, las iglesias, en general, no sólo no son acicates, ni siquiera rémoras. Son parásitos que no hacen más que sacrificar en sus altares hasta la última migaja de riqueza que caiga en sus manos. Sin embargo, para mantener a la población alienada, atontada y atemorizada, para que cumplan órdenes sin chistar y paguen sus diezmos cuando toca, son, de largo, los mejores, que para eso tienen milenios de experiencia. Y eso es lo que interesa. Tener a mano, aliado, un poder que permita mantener a los siervos de la gleva calladitos mientras trabajan. Oh, está la televisión, por supuesto, e incluso el fútbol, pero no son igual de efectivos. La televisión se puede apagar con un simple gesto, el futbol puede acabar pasando de moda o hundirse en la propia burbuja que ha generado, asfixiado por lo excesivo del montante de los fichajes. Basta con que la gente se aburra o se de cuenta del engaño para que se vaya todo al traste, así que, a la larga, no valen. Son simples pasatiempos. La religión, en cambio, cuando cuenta con una iglesia bien jerarquizada, cuando dispone de escuelas, de medios de comunicación y de infiltrados en el gobierno, resulta algo mucho más a tener en cuenta.

La religión, cuando pasa de ser un sentimiento íntimo y personal para pasar a ser algo organizado e inbrincado en lo más profundo de la sociedad, es el dominador de mentes definitivo. Y eso es necesario. Porque, como ya he dicho en los posts anteriores, a los neofeuds les interesa crear el caos para reformular la situación según sus intereses. Pero si ese caos fuese demasiado prolongado, podría acabar salpicándoles, y eso no sería bueno. Teniendo a la iglesia de su parte, se aseguran que haya alguien que calme al populacho y les convenza de que lo queha pasado es culpa suya, por ser malos, y que si no quieren que vuelva a ocurrir deben comportarse bien y hacer lo que les ordenen sin chistar. Y aceptar su nueva situación de siervos. Es más, con un poco de suerte, se podría llegar a dar el caso de que las sotanas lograsen infiltrarse lo suficiente en la vida política como para que no fuese necesario que se produjese una crisis, sino que, motu propio, acabásemos siendo nosotros los que renunciasemos a nuestros derechos en favor del Nuevo Régimen. Por supuesto, quedarían grupúsculos de rojos malmasones que habría que contener, pero, si se diese el caso, no sería nada que una buena Santa Inquisición no pudiese arreglar. Por otra parte, a la iglesia le interesa porque les permitiría recuperar su situación de señores feudales de facto, recuperando los diezmos, prebendas y privilegios que el peso de la historia les ha hecho perder. Y todos felices.

Lo siento, pero esto se va a alargar al menos un dia más. Se me habían quedado demasiadas cosas en el tintero...

domingo, 7 de noviembre de 2004

Neofeuds (III): Götterdämmerung

Seguimos con el tema neofeudal. A todo lo dicho en los posts anteriores, y para terminar de tranquilizarles, cabe añadir que todo apunta a que la capitalidad imperial de los Estados Unidos está llegando a su fin. Esto no es tanto una declaración de intenciones o de preferencias personales como un hecho objetivo. Económicamente, el eje central se ha seguido desplazando hacia el Oeste, sobre el Pacífico, y actualmente se situa sobre el Japón y amenaza con mudarse en poco tiempo hacia la China. Actualmente, no es sólo que si las inversiones japonesas en los EUA fueran retiradas de golpe la economía americana se caería como un castillo de naipes, sino que si se detuviese el flujo de tecnología y material tecnológico desde el Lejano Oriente hacia América, los Estados Unidos se apagarían como una bombilla.

Obviamente, el poderío militar sigue estando, cuasi en exclusiva, en manos americanas. Y no les duelen prendas en hacer ostentación de él. Y este es otro dato. Historicamente, los grandres Imperios en decadencia se han sustentado exclusivamente a base de demostraciones de poder militar, fuese este real o impostado. Me podrían decir ahora que esto también se da en los Imperios en proceso de aparición, pero los USA presentaron en sociedad sus credenciales en la Primera Guerra Mundial y se establecieron como Potencia en la Segunda, así que no podemos estar ante una aparción, sino ante una caida. Los últimos coletazos que pueda dar (y, evidentemente, no seré yo quien augure una caida para el dia de mañana, el proceso puede durar décadas) serán, sin duda, terriblemente destructivas para todo lo que esté alrededor (y esto incluye a todo el mundo), como demuestra la aplicación de la Guerra Preventiva, pero es cuestión de tiempo que nos encontremos ante el Götterdämmerung, el Crepúsculo de los Dioses, la Caida del Imperio Romano.

Y ese es otro problema. Historicamente, de nuevo, la substitución de un Imperio por otro es relativamente poco problemática. Hay un periodo de impass catastrófico para quienes lo sufren, pero la cosa no va más allá. Roma se extendió sobre los tres Imperios que salieron del testamento de Alejandro Magno, Mongolia sobre China y sobre el Califato de Damasco, el Imperio Otomano sobre el Bizantino, España y Portugal sobre Incas y Aztecas, Francia e Inglaterra se comieron los Imperios español, portugués y chino, Estados Unidos se comió los Imperios de Inglaterra y Francia, y, ya que estaban, junto con Rusia, sobre los Imperios Centrales europeos (Alemania, Austria y Turquía), y el Imperio Ruso se comió a si mismo, en un curioso ejercicio de autofagocitosis imperial, para dar el Imperio Sovietico. Y, en todos estos casos, salvando los periodos de guerras, relativamente cortos y focalizados en todos los casos, se cambió el gobernante... y no pasó nada. Estoy hablando en todos los casos a efectos económicos e industriales, no humanos. Los genocidios, sea a pequeña o gran escala, están desgraciadamente presentes siempre, y en especial cuando hay imperios. Pero lo realmente grave viene cuando el Imperio simplemente cae, y no hay nada para substituirle. Roma, la Rusia Soviética o el Califato de Córdoba son ejemplos de libro. Todo lo que queda tras la caida es el Caos que lo devora todo. Y eso implica genocidios (habitualmente a gran escala) e implica la total destrucción del tejido económico, para tener que volver a empezar de cero. La Edad Oscura. La Edad Media. El advenimiento de los Señores Feudales y, concatenadamente, de los siervos de la gleva.
Ven como todo va cuadrando, al final?

Porque, y esto es otro hecho, no parece que hoy en dia haya nadie con la intención, o la capacidad, de substituir a los Estados Unidos tras su (previsible) caida. Lo cual nos lleva a que, más allá del borde del precipicio, lo que nos espera es una segunda Edad Media, y, como ustedes saben, segundas partes nunca fueron buenas. Entonces la pregunta sería por qué los Grandes Arcanos no remueven Roma con Santiago para intentar evitarlo o, al menos, posponerlo lo máximo posible, y en cambio parece que pongan todos sus esfuerzos en lograr que se repita la Toma de la Bastilla, a base de putear al pueblo llano y privarle de los derechos por los que llevamos luchando desde el fin de la Edad Media. Me permitirán que, por enésima vez en este blog, cite de nuevo a Serrat (concretamente, de su Plany al mar): Per ignorància, per inconsciència, per imprudència i per mala llet. Lógicamente (o al menos, en esta lógica retorcida que ronda por mi linda cabecita), a los neofeuds les interesa, hasta cierto punto, romper el status quo actual y llevar al mundo hacia el abismo para aprovechar su situación privilegiada de partida, que les permitiría tomar la tan deseada posición de Nuevos Señores Feudales, y lo único que les frena un poco (aparte de la lógica inercia del mundo, que no es que juegue en su contra, pero tampoco juega a favor, porque cuando un sistema se encuentra en equilibrio, por más metaestable que este sea, como es nuestro caso, para llevarlo de nuevo a una situación de movimiento hace falta superar una barrera energética) es el miedo a salir malparados, porque, en esta representación del Ragnarok, a ellos les correspondería el papel de Loki, el Dios (representante de la sociedad-tal-y-como-la-conocemos) que se alía con los gigantes (que representarían, sobre nuestro ejemplo, a las fuerzas económicas completamente decontroladas) para traer el Caos y destruir el mundo. Y, en las Sagas nórdicas, Loki muere decapitado en la batalla. Muere matando, sí, pero muere. Y eso, aunque no se lo puedan creer, sería un pequeño inconveniente para sus planes.

Así que la solución parece simple. Buscar otro desencadenante del desastre. Una cabeza de turco que les permita mantenerse en segundo plano, seguros en sus madrigueras, y a la vez quedar a bien con los que, en el Nuevo Régimen, ocupasen el escalafón de "burguesía", esa clase social que, pese a ser inferior a la "nobleza", mantendría un cierto nivel económico y social y, además, serían los únicos que, en un momento dado, podrían llegar a llamar a sus puertas y tocarles la cresta.

Esto lo comentaré en el próximo post, que creo que es ya la única cosa que me queda por comentar.

sábado, 6 de noviembre de 2004

Neofeuds (II): La negra sombra de Malthus

Continuemos hablando de economía. Concretamente, de lo físicamente imposible que resulta el modelo de crecimiento que propugnan estos neofeuds. En palabras llanas, la cosa se resume en que no basta con que las empresas tengan beneficios (lo cual es eminentemente lógico), sino que deben tener más beneficios que en el ejercicio anterior. Crecimiento geométrico. Y, a ser posible, exponencial. Supongo que las mentes preclaras que han llegado a esta admirable conclusión nunca en la vida han estudiado geografía humana o filosofía, porque si no les sonaría el nombre de Malthus. Como me han dicho por ahí que con la LOGSE ya no se estudia, empezaré por un somero resumen de las teorías malthusianas, que si no seguro que no son capaces de seguirme.

Basicamente, la idea es partir de un sistema poblacional cerrado, donde no hay posibilidad de migraciones masivas ni interferencias externas como pueda ser una invasión extranjera, una peste llegada por las rutas comerciales o una guerra por motivos religiosos. Como ven, es un sistema muy simple, pero les aseguro que tiene su lógica. Otra cosa es que tal y como yo lo explique se la encuentren, pero siempre pueden hacerle una rogativa a San Google y encontrarla debidamente explicada. Bien. Este grupo de gente, por su propia dinámica, irá creciendo en población a lo largo de los años, con los altibajos habituales, como se comprueba que sucede en cualquier grupo poblacional que no se vea afectado por factores externos. Ya saben, biológicamente cualquier especie intenta ocupar el máximo terreno posible. La población, pues, irá creciendo, irá creciendo, hasta que se llegará a un punto en que los recursos naturales que se pueden conseguir (incluso incluyendo el factor de mejora tecnológica) se vean superados por la demanda de ellos. Hablando en plata, que no habrá comida para todos. Dado que mantener un crecimiento poblacional cero (para que uno nazca uno tiene que morir) es poco menos que imposible, y que además no son iguales las necesidades de un recién nacido que las de un adulto que las de un anciano, esto supone un problema. Un problema cuya única solución es una crisis total, que reduzca la población a los niveles originales (o próximos a ella), de forma que el ciclo vuelva a comenzar. La forma concreta que tome esa crisis (grandes hambrunas, enfermedades propiciadas por el hacinamiento, guerras civiles), en el fondo es irrelevante, lo importante es que provoca una mortandad masiva. Es lo que se ha dado en llamar una crisis malthusiana. De esta forma, teniendo en cuenta los crecimientos de población y las crisis malthusianas, si hiciésemos la gráfica población/tiempo nos encontrariamos con un diseño en dientes de sierra, donde cada diente tendría la forma de un triángulo rectángulo (aproximadamente), con el ángulo rectángulo enfocado en la dirección de avance de la coordenada tiempo.

Se han perdido. Bien, lo entiendo, esto es dificil de explicar sin dibujines. Pongamos un ejemplo: Recuerdan aquel problema de lógica tan típico del nenúfar que cada dia doblaba su tamaño, y que si al quinto dia ocupaba medio estanque, cuanto tardaría en ocuparlo por completo? Supongan que el nenúfar es la población, que crece geométricamente (2-4-8-16). El sexto dia ocuparía el estanque por completo. El séptimo ya no tendría donde crecer, pero seguiría intentándolo, porque es lo que genéticamente está programado para hacer. Al octavo, no sólo seguiría intentándolo, sino que además se encontraría con que el agua del estanque, al estar cubierta por el propio nenúfar, no podría realizar el intercambio de gases con la atmósfera y se había empobrecido en oxígeno, con lo que el nenúfar empezaría a asfixiarse. Las primeras en verse afectadas serían las hojas más externas, más lejanas a la raiz, que empezarían a morir, y irían muriendo hojas hasta que quedase suficiente superficie de agua libre de hojas como para que se restableciera el equilibrio de gases normal entre la atmósfera y el agua, momento en el cual el nenúfar volvería a comenzar a crecer. Y vuelta a empezar el ciclo.

Aunque lo parezca, no he perdido el hilo de lo que quería explicar de buen principio, pero permitanme aún otro rodeo. El dinero es una convención social, una abstracción sobre la riqueza del pais que nos resulta útil a niveles comerciales. Por sí solo, no tiene más valor que el del material de que están hechas las monedas. Y desde que estas dejaron de acuñarse en metales preciosos (cuando la moneda valía lo que valía su peso en metal), menos aún. De hecho, los más ancianos del lugar aún recordarán cuando en los billetes ponía lo de El Banco de España pagará al portador. El billete en sí no tiene valor, es un comprobante de cambio sobre el valor real. Además, hoy en dia el grueso de las operaciones económicas no se hace sobre moneda (sea metálica o sea papel), sino sobre números, lo cual añade un grado más de abstracción al tema. El problema es que la abstracción no es arbitraria, sino que se corresponde, repito, a la riqueza REAL del pais. Si tu pais vale X, y tu moneda tiene un valor Y, podrás trabajar con X/Y unidades monetarias. Y si intentas hacer trampas y trabajar con 2(X/Y), lo único que conseguirás es que, inmediatamente, los precios se dupliquen, porque, al no haber nada para sostener ese dos, el valor de la moneda (Y) se depreciará a la mitad para mantener la igualdad. Todo esto, de nuevo, es una simplificación muy grande hecha por alguien que de economía no tiene ni flapa, así que si hay algún experto entre el respetable y he dicho una tontería muy grande le agradecería que me lo indicara, que me como el post con patatas fritas y todos felices.

Si ahora tomamos el planeta en su conjunto, descartamos la posible ingerencia extaterrestre y simplificamos a que a lo único que nos dedicamos es al comercio (lo cual es, en el fondo, una simplificación más que aceptable), tenemos un perfecto sistema cerrado malthusiano, donde hay un pool de dinero que va circulando de un lado para otro. La riqueza global del mundo, en virtud de los avances tecnológicos e industriales, se irá incrementando, lógicamente, y eso hará que las empresas puedan ir consiguiendo beneficios. Unas vivirán, otras morirán, aparecerán parásitos, simbiontes y depredadores. Y espero me permitan el símil biológico. Pero, cuando las empresas empiezan a crecer exponencialmente (y aquí enlazo con el inicio del post), como el nenúfar, comenzarán, necesariamente, a chupar de ese pool de dinero a un ritmo necesariamente más rapido a aquel con que lo recirculan. Resultado: el pool se irá secando. La cantidad de riqueza en abstracto del mundo que se mantiene en circulación será cada vez menor. Hasta que llegue un momento en que se seque del todo. Y entonces qué ocurrirá? BINGO! Una crisis malthusiana de primer orden! Y todo se irá a tomar por culo, y habrá que empezar de nuevo. Y no me pregunten por qué he puesto todo lo anterior en condicional, cuando la situación no es hipotética sino totalmente real. El sistema económico vigente es insostenible, porque es un sistema malthusiano.

Y ahora viene lo que me sulivella de los neofeuds. No que no sean capaces de ver esto, que aunque demuestran ser más listos que el hambre, no les presupongo a priori una cultura general que les permita verlo. El problema es que hacen trampas. Podría entender que, desde su posición de fuerza, de macho alfa de la manada, reclamen esta perversión de la ley de la jungla y saquen sapos y culebras cuando alguno de los rojos malmasones terroristas del lumpen clamamos que el Estado (en abstracto) está para algo y tiene que poner algún tipo de orden, ni que sea para controlar los crecimientos desaforados de empresas que nos llevarán de cabeza al desastre y para devolver, via impuestos, parte de las reservas económicas a la circulación. Porque, para ellos, esas ingerencias de "papá estado", como despectivamente lo llaman, son palos en las ruedas, que les impiden crecer aún más. Pero ay, madre, que cuando vienen mal dadas son los primeros en reclamar la intervención de papá estado y exigir subvenciones, leyes proteccionistas y contratos con las administraciones públicas. Porque entonces, cuando ven que están en el borde del barranco, es cuando se juegan su posición de machos alfa y les entra la cagalera, y no se atreven a dar el paso final, que, si para todos los demás supondría, indefectiblemente, la miseria más abosoluta, para ellos sería una jugada a todo o nada. Y como no les preocupa que a los demás se nos lleve el Maëlstrom, pero tienen pánico a que una ola les pueda salpicar los bajos de los pantalones, exigen al estado que les ayude. A ellos. Y a los demás, que nos folle un pez espada.

En el próximo post, sigo con el tema, que aún me quedan un par de cosas por decir.

viernes, 5 de noviembre de 2004

Neofeuds

Estoy escribiendo sobre esto como consecuencia del (desgraciado) resultado de las elecciones en Estados Unidos. Porque ha vuelto a ganar el que se ha convertido en algo así como el buque insignia internacional, a nivel político, de los neocons: George W. Bush. No teman, hoy no voy a hablar de política, no estoy de humor. Hablemos de economía, y la semana que viene hablaremos del gobierno. Que podría hablar de cómo esa (nefasta a todas luces) política ha llevado a los EUA de tener un importante superávit a tener un déficit de los que hacen temblar, pero como no tengo los datos exactos a mano, me lo callo, que luego vendrá alguien a decir que me invento cosas. Que podría empezar a lanzar maldiciones gitanas contra este impresentable (me refiero, obviamente, al entrevistado, no al autor del blog, que es una persona que se merece todo mi respeto y admiración), pero como sus argumentos se caen por su propio peso como la fruta podrida que son, prefiero pasar, que personajes de esta calaña no se merecen ni un segundo de mi tiempo (por más que sus ideas me hielen hasta la médula, máxime cuando tienen la posibilidad real de llevarlas a cabo y, peor aún, exportarlas. Que si se quedasen en su casa, con su pan se lo coman, que para eso les han votado, pero por estos pagos rondan gente muy apegada a su lengua, su bandera y su país que se llama Españññññññññññña y que no dudan en tildar de terrorista a quien ponga un "pero", por mínimo que sea, lo cual no es óbice para que adopten entusiastamente cualquier engendro que les llegue desde la capital del Imperio y que se tomen como una afrenta propia cualquier "pero" que se les ponga a los que hablan ex cátedra desde Washington). Podría. Pero para qué. En el fondo, eso sería hablar de política, y ya he dicho que no estoy de humor. Es más, esto es todo lo que voy a decir sobre las elecciones yankis, al menos hasta que Bush vuelva a hacer una de las suyas y podamos todos gritar a coro OS LO DIJIMOS, CAPULLOOOOS!!!. Total, me veo que este post también lo voy a tener que dividir en varias entregas, como el de la cábala, y supongo que tarde o temprano acabaré mentando todo esto. Así que, con su permiso, voy al grano.

Hace algunos años, cuando se empezaron a poner de moda la política neoconservadora (que alguien debería explicarme qué tiene de neo), más tarde simplificada a neocon (debe ser que los polisílabos son excesivamente complejos para según quien), con sus llamamientos a la privatización de todo, a la destrucción de cualquier cosa que suene a protección social (eso que en Europa hemos dado en llamar, un tanto cínicamente, Estado del Bienestar), con sus exigencias de flexibilización del despido (en román paladino: despido libre y sin ningún tipo de cobertura o indemnización), y todas esas cosas que a ustedes les estarán en estos momentos viniendo a la cabeza mientras se les crispan los dedos y les entran ganas de asaltar las Tullerías (metafóricamente hablando), recuerdo que, en una tertulia de café, alguien (probablemente yo, que para estas cosas siempre he sido un tanto inocentón) comentó que esta gentuza no se darían por conformes hasta que se reinstaurara la esclavitud. La respuesta fue rápida y negativa. Un esclavo es una posesión que vale dinero, y que, por tanto, hay que mantener y alimentar. En cambio, si un hombre "libre" (y nótense las comillas) se muere de hambre, o es consumido (él o sus familias) por la Peste (y lo pongo en mayúsculas porque me refiero a la figura del Jinete del Apocalipsis, me la trae al pairo la enfermedad concreta), es sólo problema suyo. Haciendo cuentas, el tener esclavos no sale a cuenta, sobretodo si a cambio se pueden tener "libres" sin ningún derecho.

Como supongo que se habrán dado cuenta, que son ustedes gente culta y leida, en el párrafo anterior he tenido que hacer encaje de bolillos para no usar la expresión más adecuada: siervos de la gleva. Que es lo que, cada vez estoy más convencido, andan buscando los neocons y su coro griego de portavoces políticos. Hombres (y juro que como alguien me diga lo de y las mujeres qué me cagaré en todos sus muertos puestos en fila de a dos. No estoy dispuesto a escribir cada vez hombres y mujeres. En castellano, el masculino engloba ambos géneros. Reclamaciones, a Cervantes.) libres sobre el papel, pero que se ven obligados a ceder su vida y su hacienda al rey. En este caso, al empresario de turno. Y, enmendandole la plana al bueno de Calderón, incluso el honor, si hemos (que hemos) de tener en cuenta el acoso sexual en el trabajo. Lo que andan buscando es volver a construir una sociedad estrictamente feudal, encaramándose ellos a la posición de señores, y a todos los demás a la de siervos de la gleva. Imposiblitando la, hoy difícil, pero técnicamente posible, variación de clase. Un sistema de castas. Es por ello que, desde aquí, hago la proposición y el llamamiento público a dejar de usar el horrible neologismo de neocons por el (también horrible, pero más acertado) de neofeuds. Por lo de neofeudales.

En el próximo post, sigo con el tema.

jueves, 4 de noviembre de 2004

Con las manos en la masa (III)

Ingredientes
- Una lata de piña en almíbar de medio quilo (aprox).
- Medio litro de nata líquida de cocina.
- Un sobre de gelatina de piña.
- Dos cucharadas soperas de azucar.
- Galletas tostadas (tipo "María").

- Un cazo grande.
- Una cuchara de madera.
- Un molde de pasteles plano (que no sea una flanera honda, me refiero).
- Fuego.
- Nevera.

Preparación:

Escurrir la piña en almíbar (es importante que sea en almíbar, en caso contrario no cuajará el pastel) y colocar las rodajas sobre el fondo y las paredes del molde.

Poner el almíbar de la piña en un cazo. Añadir el azucar. Pornelo al fuego y llevar a ebullición.

Cuando empiece a hervir, añadir la gelatina y remover hasta que esté bien disuelta. Retirar del fuego. Añadir la nata y remover hasta que esté bien mezclada.

Verter la mezcla sobre el molde donde habíamos puesto la piña, con cuidado (para que las rodajas no empiecen a moverse y queden más o menos bien puestas).

Cubrir el molde con las galletas. Como estas suelen ser redondas, y no encajan bien con entre sí, recomiendo romperlas previamente para cubrir el máximo posible.

Dejar enfriar y guardar en la nevera (una vez frio) durante unas cuantas horas. Mejor de un dia para otro.

Para desmoldar, sumergir el molde unos segundos en agua caliente, para que la gelatina se vuelva a fundir y salga con facilidad (tan sólo invirtiendo el molde sobre un plato), y volver a meter en la nevera un ratito (para que la gelatina vuelva a cuajar, que si no queda ajqueroso).

Si apetece, decorar con cerecitas o nata montada. Si no, servir tal cual.

lunes, 1 de noviembre de 2004

Monzón

Hace años que los expertos llevan avisando que se está acercando un cambio climático, propiciado por la cantidad de mierda que tiramos al aire y la destrucción sistemática de los sistemas boscosos (en especial la selva del Amazonas) del planeta, que son los encargados de ir reclicando el aire y mantener el equilibrio de gases atmosféricos que son necesarios para el desarrollo de la vida tal-y-como-la-conocemos. Lo cual es estrictamente una mentira, un eufemismo para no decir, así, a saco, que nos son necesarios a nosotros para sobrevivir. Porque eso sería, en el fondo, reconocer que no somos más que un animal más que ocupa un nicho ecológico determinado en el esquema general de las cosas, y eso a la gente le da mucho miedo reconocerlo. Que todavía subsiste la creencia que somo algo superior, y, más aún, que somos el final del camino evolutivo y, tras nosotros, la nada. Lo primero no es cierto, y lo segundo, tampoco. El caos, quizá, pero la nada no. Que se conocen bacterias cuyas condiciones de vida ideales son de unos cuantos centenares de grados (Celsius) de temperatura, tanto por encima como por debajo de cero, o concentraciones de compuestos de azufre capaces de hacer reventar cualquier otra célula en un decir jesús, o pHs extremadamente ácidos o extremadamente alcalinos, o salinidades exageradas, o incluso que en su ciclo biológico han incorporado isotopos radioactivos de vida media de unos cuantos centenares de años, y tan panchas. Y se sabe perfectamente que las arañas, las cucarachas y algunos otros artrópodos pueden sobrevivir sin problemas a la radiación de una bomba nuclear. Tras nosotros el caos, vale, pero el caos es parte consustancial de la naturaleza, y al planeta no le va a venir de ahí.

Cuando esto se saca a la palestra en un foro público (me refiero a la posibilidad de un cambio climático, no a lo otro, que ya digo que no suele salir), los Grandes Arcanos del mundo (poderes económicos, poderes políticos, poderes militares) suelen conjurarlo tachando de "alarmistas" a quienes lo dicen. Que eso es mentira. Que no hay pruebas. Que no hay datos. Que eso no nos puede pasar a nosotros, que mira que cojonudos que somos que hemos llegado a la Luna y todo, nos va a venir ahora a jodernos una tormentita de nada. Y, amparándose en el analfabetismo científico de la gente, que está demasiado ocupada haciendo encaje de bolillos todos los dias para poder pagarse su hipoteca (hablo del primer mundo, claro, en el tercero bastante tienen ya con lo que tienen como para preocuparse por el cambio climático), bloquean o pervierten cualquier intento de dique que se plantee para detener la marea que se nos viene encima.

Porque es que uno enciende la tele, o coge un periódico, y se pone a echar cálculos, y se encuentra con que en poco más de dos meses se han dado cinco de los tifones más bestias que se recuerdan, al tiempo que otras zonas están sufriendo sequías como hacía siglos que no se recordaban. Cierto es que ahora podría invocar la frase (creo que era de Lovelock, pero no me hagan mucho caso) aquella de la Tierra es un ser vivo y tiene piel, y esa piel tiene enfermedades, y el ser humano es una de ellas, y decir que esos fenómenos meteorológicos "extraordinarios", junto con la gran cantidad de terremotos que también se están produciendo en todas las zonas sísmicas del mundo, no es más que la tierra se está rascando. Puede ser, pero eso me tranquiliza aún menos, porque si la cosa es un cambio climático porque estamos haciendo las cosas con el culo, aún se podrían poner parches para intentar ralentizar el proceso, pero si es que el planeta se ha hartado de nosotros, caballeros, nos quedan dos telediarios.

En cualquier caso, lo que a mi me preocupa no son los tifones o las grandes sequías. En parte, egoistamente, porque me quedan lejos. Pero básicamente porque sequías y tormentas especialmente destructivas las ha habido siempre, y entra dentro de lo razonable (sería más correcto decir de lo calculable) el que, por aquellos caprichos que de vez en cuando tiene el cálculo de probabilidades, coincidan varios en un periodo de tiempo corto. Ni siquiera me preocupan los veranos extraordinariamente cálidos como el de el año pasado años, porque, de nuevo, mientras sean fenomenos (relativamente) aislados, entra dentro de lo posible (aparte que siempre he dicho que si el año pasado hizo tantísimo calor fue porque hizo el calor que correspondía más el calor de hace dos años, que el verano fue frio y lluvioso). Lo que me pone a mi la mosca tras la oreja es algo más sutil, si quieren. Menos drámatico.

Cuando, de chinorri, iba al colegio, me enseñaron que existían cuatro estaciones. Primavera, Verano, Otoño e Invierno. Y se hacían dibujitos de cada estación, y se decoraba el aula del colegio con motivos alegóricos. Porque cada estación tenía una serie de características climatológicas propias y diferenciadas. Chachi. Luego no cuadraban las fechas que daban como "de inicio de estación" con el cambio de clima, y algunas cosas nos sonaban a cuento de hadas, como la nieve, que por Barcebollas se ve más bien poco, pero bueno, más o menos. Más mayor, me explicaron que eso era sólo en estas latitudes, y que a causa de la forma cuasi esférica de la tierra y de la inclinación de eje, en los trópicos sólo había dos estaciones (la húmeda y la seca), y en los polos también (la fria-de-dia y la fria-de-noche), y en las zonas subtropicales el clima se podía mantener más o menos estable durante todo el año, y que además las estaciones eran opuestas en el hemisferio norte y en el sur (cuando aquí es verano, allá es invierno, y al revés). Chachi. Sobre el papel, todo cuadraba, y, dentro de un margen de error aceptable, cuadraba con la realidad. Ahora, pónganse la mano en el corazón y diganme... cuánto hace que no viven ustedes una primavera o un otoño dignos de ese nombre, y que duren los (aproximadamente) tres meses que tienen que durar?

Hace ya años que pasamos del calor al frio (y viceversa) de golpe, sin esa época de impass que se presupone debería haber entre ambos. El concepto "ropa de entretiempo" ha dejado de tener sentido, porque no hay "entretiempos". A lo sumo, un par de semanas de monzón, de lluvias desagradables y desapacibles que hacen más daño que otra cosa, porque se presentan de golpe y sin avisar, y descargan todo el agua que correspondía a los seis meses anteriores, sin dar tiempo a que la tierra la absorba, y que por tanto arrastran todo lo que pillan por el camino, acentuando la desertización. En una semana, en Barcebollas, hemos pasado de ir en manga corta, con temperaturas por encima de los 20 grados, a tener que buscar la chaqueta y a duras penas llegar a los diez. Del verano (largo, demasiado largo) al invierno. Sin Otoño. Sin impass. Sin entretiempo.

Hemos perdido dos de las estaciones del año. Y no es un fenómeno puntual de un año, sino que lleva varios repitiéndose, sin variaciones en la pauta.

En este momento, en la calle, llueve. Y el aliento hace nubes de vapor al respirar. La semana pasada aún hacía calorcito.

Lo mismo si que va a ser que hay un cambio climático, oigan.

domingo, 31 de octubre de 2004

Noche de ánimas

Rascayú, cuando mueras que harás tú.
Rascayú, cuando mueras que harás tú.
Tu serás un cadáver nada más.
Rascayú, cuando mueras que harás tú.

Oigan la historia que contome un dia
el viejo enterrador de la comarca.
Era un viejo al que la suerte impía
su único bien arrebató la Parca.
Todas las noches iba al cementerio
a visitar la tumba de su hermosa
y la gente murmuraba con misterio
"Es un muerto escapado de la fosa".

Rascayú, cuando mueras que harás tú.
Rascayú, cuando mueras que harás tú.
Tu serás un cadáver nada más.
Rascayú, cuando mueras que harás tú.

Hizo amistad con muchos esqueletos
que salían bailando una sardana
mezclando sus voces de ultratumba
con el croado de alguna rana.
Los pobrecitos iban mal vestidos
con sábanas que ad hoc habían robado,
y el guardián se decía con recelo
"Estos muertos se me han revolucionado".

Rascayú, cuando mueras que harás tú.
Rascayú, cuando mueras que harás tú.
Tu serás un cadáver nada más.
Rascayú, cuando mueras que harás tú.

Rascayú, Bonet de San Pedro, 1943.

jueves, 28 de octubre de 2004

Rectificando

Hoy, para seguir con la programación habitual de este blog, tocaría una receta de cocina, pero ahora mismo no la tengo a mano, así que tendrán que esperar.

Para compensar, había comenzado a escribir un post explicando en qué se gastan los ochocientos millones de dólares que cuesta el poner una molécula con actividad farmacológica en el mercado (sí, han leido bien, 800 millones de dólares. No es una errata). Pero me he dado cuenta de que si entro en profundidad en el tema, iba a aburrir a las ovejas (menos a las ovejas que ya estén metidas mínimamente en el ajo, pero estos somos minoría minoritaria), y, si lo hago sólo por encima, lo que va a pasar es que no se va a enterar nadie de la misa la media y además voy a confundir aún más las cosas, así que cuando ya llevaba tres párrafos le he dado al botón de borrar y he empezado de nuevo.

Y no será por falta de temas de los que hablar. Del cancer de Joan Manuel Serrat (que parece que no es grave, pero un cancer es un cancer y Serrat es Serrat) a los restos que han encontrado en Indonesia, que parece ser se corresponden con una nueva rama del árbol extinguida del árbol humano, y que eran de tamaño reducido (ya le han puesto nombre, homo floreicensis o algo así, pero visto ese dato de la altura, mi venazo freak me lleva a sugerir el nombre de homo hobbitoniensis), pasando por las declaraciones de doña Ana Botella, ese personaje que si no existiera habría que inventarlo (aunque fuese para hacer de mala malísima en alguna peli de serie Z), que, para criticar la posibilidad de matrimonios entre personas del mismo sexo, ha dicho algo así como que peras son peras y manzanas son manzanas, y que no se pueden sumar peras con manzanas (sin tener en cuenta que tanto comer peras como comer manzanas lo puede hacer cualquiera, y que la civilización llegó cuando alguien inventó la macedonia de frutas).

Y al final, me he decidido a hablar del tema de moda, las elecciones USA. Oh, el título del post no iba solo por mi rectificación sobre el tema. Más bien sobre la que se dice en este blog yanki, y de la noticia que les posteo a continuación. Ea, que lo disfruten.

BUSH CAMPAIGN GROUP ENDORSES KERRY
"Yes, Bush Can" now says "no, Bush can't!"


Yes, Bush Can, an independent group dedicated to communicating Bush policies directly to the public, has abandoned its campaign and is officially endorsing John Kerry for President.

Before changing sides, the Yes, Bush Can team drove around the country supporting the President in a campaign bus they had equipped with sound and light systems, confetti cannons, and various props and costumes. They gave dozens of stump speeches, distributed campaign videos and "USA Patriot Pledges," and performed patriotic songs to audiences across the country. (See http://www.yesbushcan.com/media.shtml and
http://www.yesbushcan.com/pledge.shtml.)

Last week, the group officially split with Bush. "In the course of our travels, we ended up learning more about Bush's policies than he wanted us to know," said Harmon Spellmeyer, one of the Yes, Bush Can team. "We came to see that this administration is a catastrophe for most people."

Before breaking with Bush, the Yes, Bush Can team worked earnestly to support him. They went to the Pacific Northwest to promote Bush's Healthy Forests Initiative--and discovered it was enabling the logging industry to cut down our last old-growth forests. They visited a nuclear power plant in Ohio to promote Bush's domestic security policies--and found no one in the guard booth to meet them. In western Pennsylvania, while promoting the President's energy policy, they learned that it allows coal emissions which kill 23,000 people a year. Finally, while defending Bush's war on terrorism, they found out that even Donald Rumsfeld feels the Iraq War has made the world a more dangerous place.

After many similar discoveries and much internal turmoil, the Yes, Bush Can group arrived at the difficult conclusion that they could no longer continue their work. At a press conference Tuesday, in order to demonstrate how profoundly they are rejecting their former boss's ideas and policies, the team defaced and abandoned the bus they had purchased and outfitted.

Until the election, the former Bush campaigners will be doing all they can to make sure that Bush is prevented from winning the presidency. They will be joining many thousands of others in going door-to-door to "get out the vote" in cities throughout Florida-- beginning with Jacksonville, a mostly Black city where 11,000 votes
were never counted in 2000. (Statewide, 179,000 votes weren't counted, more than half of them Black. 90% of Blacks voted for Gore.)

The former Yes, Bush Can team recommends the following websites to those who wish to help "get out the vote":

http://acthere.com/ http://drivingvotes.org/
http://www.democrats.org/roadtrip/
http://volunteer.johnkerry.com/traveler/
http://www.moveonpac.org/lnvb/travel/
http://www.aflcio.org/issuespolitics/politics/volunteernow.cfm

To canvas by phone, visit http://www.partyforamerica.org/phone/ or
http://calls.johnkerry.com/. Send a "vote" eCard at
http://www.aflcio.org/familyfunresources/ecards/. To offer financial
support to "get out the vote" efforts, visit
http://acthere.com/gotv-contribute/ or
https://www.democrats.org/support/.

Finally, visit the Yes, Bush Can website to follow the Yes, Bush Can team as they join thousands of others in helping make sure that Bush can do no more damage to America's economy, security, and dignity.

martes, 26 de octubre de 2004

Encuestas

Ante la disyuntiva de hablar de la coña marinera de las selecciones deportivas catalanas en general, de la de hoquei sobre ruedas en particular y del pitote que se ha montado porque han ganado no-se-qué-y-no-quiero-saberlo, y hablar de cualquier otra cosa, casi que prefiero hablar de otra cosa, porque para crear problemas donde no los hay ya les pagamos un sueldo a los políticos.

Podría hablar de que hace varios dias que tengo ADSL en casa y de lo bien que tira la mula con eso (Paquita la del Barrio! Los primeros discos de Lucrecia! The Sisters of Mercy! Bandas sonoras! Canallas! Gore Gore Gays!), pero eso me llevaría a cagarme en los muertos de quien puso en circulación una discografía completa de Ana Belén a la que le faltan 40 megas (de 1'30 gigas) con lo que no se puede acabar de descargar, además de ponerme en el punto de mira de la ley (que no la justicia) y de Teddy Bautista y sus alegres mariachis por piratear cosas, ni que sea sin ánimo de lucro y con animus iocandis, así que tampoco hablaremos de esto, por sí.

Pero, como si me despisto un poco se me va a pasar el tema, casi que voy a hablar de las elecciones yankis, que es un tema tan estúpido como todos los anteriores, pero lo he tocado menos, que tanto con el amigo con nombre de oso de peluche moñas y con la caterva de demagógos nacionales ya he hecho algún que otro post. Así que hoy hablaremos de Bush y Kerry, y la semana que viene hablaremos del gobierno.

Sinceramente, no tengo claro quien quiero que gane. Vale, no estrictamente cierto. Tengo MUY claro quien quiero que pierda. Pero es que la opción tampoco la veo nada clara. Suponiendo que los jueces permitan que haya opción, claro. Supongo que a quienes hayan leido algunas de las pajas mentales que me hago por aquí no les hará falta que indique que es al talibán alcoholico de Texas al que no quiero ver ni en daguerrotipo, pero es que el marido de la Reina del Ketchup tampoco lo veo (vamos, que veo clarísimo que no es) trigo limpio. Ahora debería hacer una larga parrafada explicando los motivos en contra de uno y las reservas respecto al otro, pero como seguro que se las imaginan, y además, no iba a decir nada original que no hayan podido leer en todos los periódicos serios del planeta y en cienes y cienes de webs y blogs de los internetes todos, casi que me lo ahorro y todo eso que nos ahorramos todos.

No me resisto, pero, a comentar una noticia que, si hubiese comentado el viernes, que es cuando salió, hubiese podido pillar a contrapié a alguien, pero ahora, que ya lo han comentado hasta en Pecado Original, no creo que pueda sorprender a nadie. Aún así, me ha parecido especialmente curiosa. Me refiero a las encuestas alternativas, que, curiosamente, tienen un índice de fiabilidad infinitamente más alto que las demoscopias habituales, y que, en este caso, dan resultados contrapuestos. Por una parte, tenemos la venta de máscaras de Halloween. Tradicionalmente, en años electorales, las caretas con caricaturas de los candidatos a la presidencia están en la lista de las más vendidas (recordemos que las elecciones presidenciales en USA son siempre justo después del Dia de Difuntos). Lo cual da que pensar, teniendo en cuenta que se supone que lo suyo es disfrazarse de monstruo/asesino/cosa que da miedo en general, acerca de la imagen que los presindenciables en general dan a los estadounidenses y la confianza que pueden generarles, pero bueno. Parece ser que los datos que da esta encuesta son bastante aproximados, y según ella gana Bush. Por poco, pero gana. También se podría argumentar que es que no hay color, que Kerry tiene una cara de besugo hervido que no da para hacer máscaras, y que además la de Bush es más apropiada, por lo de psicópata asesino de masas, pero en fin, esas son variables que no se han contabilizado y que son de mal ponderar. Por la otra parte, tenemos una encuesta más típica (en el sentido que se coge gente y se les pregunta quién cree que va a ganar), con la excepción de la población sobre la que se hace. Niños de cinco a siete años. Según esta, que lleva veinte años haciéndose (a una elección cada cuatro años, me sale que es la quinta ocasión) y que, hasta el momento al menos, tiene un 100% de fiabilidad, gana Kerry. Por poco, pero gana. Parece ser que la gracia del asunto es que los niños, en temas que no les conciernen directamente (y, si hay muchos adultos que consideran que unas elecciones no les conciernen directamente, ni les digo los niños, animalicos), no mienten (salvo casos patológicos como por ejemplo Ángel Acebes, que me da a mi que si un dia dijese la verdad le crecería la nariz como a Pinocho), y, como a esas edades no tienen una opinión política formada, dicen lo que oyen en su casa. Aquí también se podría argumentar que no hay forma de saber si los padres de esos niños se han inscrito en el censo, si, en el caso de que sea así, van a votar, ni si, en el caso de que voten, lo harán en el sentido que ha interpretado el infante. Ni siquiera se puede saber si los padres creen que se han inscrito pero luego esos papeles han acabado en la basura por no ser del partido que montaba la mesa petitoria de turno. Práctica de la que se ha acusado a ambos, pero especialmente a los Republicanos (y me reconocerán que, después de pucherazo judicial de la última vez, si non é vero, é ben trobato).

Que esa es otra. En cualquier pais donde se montasen unas elecciones y hubiese tantísimos indicios de intento de fraude a priori, serían los mismos americanos quienes se llevarían las manos a la cabeza exigiendo la presencia de observadores internacionales para garantizar la limpieza de los comicios. Aquí parece que no hace falta, que ellos se sobran (en todos los sentidos de la palabra, me temo). Desgraciadamente, parece que aquello que he dicho más de una vez por aquí de Que país, que paisaje... y qué paisanaje también es válido para los yankis. Y mucho me temo que, con las adaptaciones convenientes, también lo sean los versos aquellos de La España de charanga y pandereta, cerrado y sacristía, devota de Frascuelo y de María...

Y es una pena, oigan.

domingo, 24 de octubre de 2004

De centro

El jueves pasado hubo una sesión en el Parlamento para hablar del tema del accidente del Yakolev y la identificación (no identificación sería más correcto) de los cadáveres. La cosa empezó bien. Muy bien. El cambio entre el avión que indicaba la UE que se podía usar (un Tupolev, si no me falla la memoria) y el que finalmente se usó fue para ahorrarse 6000 lerdos. El sacrosanto dogma del Déficit Cero, supongo. Lo jachondo viene cuando alguien hace unas cuentas paralelas, y le sale que los aviones que están usando ahora (alquilados a una linea comercial española, AirEuropa, y a los que, por lo tanto, se les puede presuponer un mayor grado de control de las normativas de seguridad que a los aviones ucranianos, que tienen uno de los grados de siniestralidad más alto del mundo) salen MÁS baratos incluso que los otros. Del record estadístico que supone el haber hecho un pleno de errores en identificación de los cadáveres (que, no es por nada, pero ni yo ni nadie con dos dedos de frente se cree que los forenses militares españoles sean incapaces de hacer una -UNA! UNA SOLA!- identificación correcta), casi que no hablemos.

Respuesta del ínclito Eduardo Zaplana, cartagenero renegado y señor que declaró públicamente haber entrado en política para hacer dinero: Quienes son ustedes para criticar, que crearon el GAL. Alguien debería recordarle a ese desagradable personajillo un par de datos, a saber:
-Que los GAL ya habían actuado con Suarez en el poder. Y que yo sepa, Suarez no era del PSOE, precisamente. Pero claro, entre que el duque está medio gagá y que se ha convertido en algo así como un icono intocable, pues es un tema que casi mejor no tocarlo.
-Que los GAL fueron juzgados Y condenados con el PSOE todavía en el poder. Algunos aún estamos esperando a saber que pasó con Gescartera. O con el tunel de Sóller. O con el caso Naseiro. O con el alcalde de Ponferrada. O... Pero claro, decir eso ahora que no están en el poder es revanchismo (cuando estaban en poder era ser antiespañol y amigo de los teroristas), así que mejor me callo, no sea que me acusen de hacer cosas feas.
-Que estaba hablando en el Parlamento de la Nacion, no en el patio de un colegio. Y que la estrategia dialéctica del y tú más, y tú más, y tú más no es apropiada para este marco. Y que cuando el Presidente del Congreso le dice que su turno ha acabado, significa que su turno ha acabado, y que por más que patalee (volvemos al patio del colegio) su turno ha acabado. Que dar esos espectáculoses patético.

Luego pasó a hablar Trillo. Otro ínclito cartagenero, en este caso, de pro. A defenderse. Porque él lo hizo todo bien. Él es bueno. A él lo están linchando. Él ha sufrido mucho por el tema. Ha sufrido mucho... Mire, señor Trillo, su madre será una santa, pero usted es un hijo de puta. Con todas las letras y separando convenientemente las palabras. Lo que está sufriendo no es un linchamiento, es el Derecho a Venganza ejercido por la sociedad en su conjunto. Usted, que es taaaaan cristiano, que incluso se hizo construir una capilla en el Ministerio de Defensa (a cargo del contribuyente, por supuesto) debería recordarlo. Sale en el Antiguo Testamento. Si realmente fuese un linchamiento, a estas alturas su cabeza estaría colgando de lo alto de las torres KIO. Con sus pelotas metidas en la boca.

Pero lo más grave del tema no es eso. Si ustedes vieron el debate, o las noticias, o los periódicos del dia siguiente, se enterarían que, en los bancos que el Parlamento tiene reservados a visitas, se encontraban algunos familiares de las víctimas. Familiares que, con toda la razón del mundo, al acabar la sesión se acordaron, a voz en grito, de toda la familia, difuntos incluidos, del ministro y del resto del anterior gobierno. Hasta ahí todo normal. Es más, encuentro encomiable por parte de los familiares que nadie fuese a escupirle en la cara al anterior ministro de la guerra. Yo lo hubiese hecho. O lo hubiese intentado, al menos. Al grano. Ya he dicho alguna vez que soy adicto a las tertulias políticas de la radio y la televisión. El viernes, creo que fue en el programa de Luis del Olmo, llamó un hombre, hermano de uno de los soldados muertos por la racanería de Trillo, diciendo que, ese jueves, se oyó, por los pasillos del Congreso, decir a un diputado del PP que los familiares que protestaban eran "gentuza". Como suena. Manda cojones. Concretamente, los cojones de esa señoría. Y, concretamente, mándalos a algún sitio muy lejano del resto de su cuerpo. De una patada, por favor. Es menos de lo que se merece, vale, pero lo que realmente pienso es impublicable. Ni siquiera en internete.

Pero no, es todo ánimo de revancha. Es todo un linchamiento. Es todo un complot. Ellos son buenos. Ellos lo han hecho todo bien. Ellos son demócratas. Es más, ellos son LOS demócratas, y todos los que se atrevan a llevarles la contraria son miserables, gentuza y terroristas. Ellos son de centro. Etimológicamente, derecha es un catalanismo (por el correcto diestra) e izquierda un vasquismo (por el original siniestra). Va a ser verdad que son de centro. Sólo alguien de centro podría ser tan diestramente siniestro.

Mal rayo les parta a todos...

sábado, 23 de octubre de 2004

Geo(a)grafía

La geografía nunca ha sido mi fuerte. Me pasa como a Manolito, el hijo del tendero de Mafalda, que nunca he entendido esa maldita manía de ponerle nombres al agua. Y ya, si hablamos de capitales (de estado, de provincia, de comarca) te puedes morir. Cuando hacía básica y me tocó por cojones estudiarme eso, reconozco que lo pasé fatal. Eran datos que no me entraban en la cabeza. Y siguen sin entrarme. No lo entiendo, y no me gusta. Sin embargo, sí soy capaz de localizar las cosas en un mapa. Simplemente, no se cómo se llaman. Y, la mayoría de las veces, tampoco me importa. Las cosas que me importa saber (sigo hablando de geografía, aviso) sí que las recuerdo. Ey, tengo fallos, como todo el mundo, y soy consciente de ello. Tengo tendencia a poner Sevilla en la costa y nunca recuerdo si Castellón está por encima de Valencia o por debajo, por ejemplo.

Esto viene a que no hace tanto me encontré con esta página. La idea es muy cachonda. Un tipo a quien un tejano (se que es un prejuicio, pero no puedo evitar imaginarmelo con el uniforme de Walker:Texas Ranger) le preguntó (estando en los Estados Unidos) que cuantas horas podría tardar en llegar a Japón en coche. Y ahora es cuando me imagino al otro con los ojos abiertos como platos y una gotita de sudor corriendo por su cara. A lo Doctor Slump. Porque, por más que el viaje sea, teóricamente posible, pasando en invierno por encima del Estrecho de las Kuriles, haría falta un coche muy bien aislado del frio (pero MUCHO) y con un depósito de gasolina del tamaño de un elefante africano mediano. Porque no creo yo que haya muchos surtidores de gasolina por la zona, la verdad. Amén de que la zona no es precisamente de lo más estable en el plano geopolítico, pero ese es otro tema.

Volviendo a la página que les he enlazado generosamente, el tipo se quedó tan pillado que decidió hacer una página glosando todas las tonterias que los tontos son capaces de decir sobre la geografía mundial. La cosa empezó con los tontos estadounidenses (ey, no lo digo yo, lo dice él, que vivió allí), que parece ser son los habitantes del mundo "civilizado" que menos sabe de geografía del mundo, y supongo que empezó con los lugares comunes (ya saben, que España está en Sudamérica, y estas cosas), pero la página está abierta a comentarios de la gente, y se han ido sumando más insensateces, provienentes de todas las partes del mundo (parece ser que los australianos tampoco están muy finos, no...), y el resultado ha acabado siendo eso...

Por cierto, impagables los comentarios de la gente que NO se ha leido de qué va la cosa y se ponen a criticar a diestro y siniestro. No se los pierdan, aunque haya que ir saltándose los spameos.

jueves, 21 de octubre de 2004

Discos dedicados

I am a man who walks alone
And when I'm walking a dark road
At night or strolling through the park

When the light begins to change
I sometimes feel a little strange
A little anxious when it's dark

Fear of the dark, fear of the dark
I have constant fear that something's
always near
Fear of the dark, fear of the dark
I have a phobia that someone's
always there

Have you run your fingers down the wall
And have you felt your neck skin crawl
When you're searching for the light?
Sometimes when you're scared
to take a look
At the corner of the room
You've sensed that something's
watching you

Have you ever been alone at night
Thought you heard footsteps behind
And turned around and no one's there?
And as you quicken up your pace
You find it hard to look again
Because you're sure there's
someone there

Watching horror films the night before
Debating witches and folklores
The unknown troubles on your mind
Maybe your mind is playing tricks
You sense, and suddenly eyes fix
On dancing shadows from behind

Fear of the dark, fear of the dark
I have constant fear that something's
always near
Fear of the dark, fear of the dark
I have a phobia that someone's
always there

When I'm walking a dark road
I am a man who walks alone

Fear of the Dark, Iron Maiden.

miércoles, 20 de octubre de 2004

... y la Cábala que las parió a todas.

Podríamos poner el punto de inflexión cuando hace cosa de una década todo aquel que quería ser "alguien" (o, por lo menos, parecerlo) empezó a convertirse al budismo y a besar por donde pasaba el Dalai Lama. De acuerdo que si nos ponemos a buscar en la historia nos encontraríamos con modas pseudoreligiosas anteriores (los videntes en la alta sociedad del XIX y principios del XX, el satanismo en los setenta, y tal), pero el fenómeno no tenía el mismo calibre, así que me permitirán que lo obvie. El Dalai Lama, decía. No hubiese tenido nada que decir al respecto si no fuese porque se pasaron al budismo sin variar un ápice su ritmo de vida habitual, que muy compatible, lo que se dice muy compatible con las enseñanzas de Siddharta no era, que digamos. Pero bueno, que la mayoría de ellos eran -teóricamente- cristianos previamente, y el tren de vida que llevaban TAMPOCO es que fuese especialmente apropiado para un seguidor del carpintero de la Judea. Salvo que fuesen calvinistas, que ahí ya entraríamos en la teología de a la salvación por el enriquecimiento personal, y a los demás que les den por culo, y eso ya sería otro tema. En cualquier caso, hay que reconocer que los que más se lo tomaron en serio, o los que más querían aparentar, o las dos cosas a la vez, algo bueno hiciero a causa del invento. Como mínimo, limpiar algún leprosito. Que, en la mayoría de los casos, debe ser lo más útil para la sociedad que hayan hecho en su vida.

Después, durante la segunda mitad de los noventa, llegó la Wicca. Cojan tres cuartas partes de lo que se ha conservado de los cultos animistas centroeuropeos, a ser posible, pasados por el tamiz del cristianismo fundamentalista medieval, con sus brujas y todo. Una cuarta parte de chamanismo nativo americano y santería afrocaribeña, siempre mal entendidos. Añadir unas gotitas de cristianismo de todo a cien. Agitar bien, y servir acompañado de unas rodajas de tontería New Age, y ya tienen una Wicca lista para el consumo de amas de casa high class (de las que tienen chacha, vamos) aburridas y adolescentes con un nivel hormonal inversamente proporcional a su capacidad intelectual. Una cosa así como de brujas modelnas y fashion (me atrevería a decir que trendy e incluso cool), que, pese a ser claramente una tontería para pasar el rato y sacarle los cuartos a las almas cándidas de siempre y volver a vender tableros güija a los niños (que digo yo que vale más que se gasten los dineros en tableros güija que no en drongas o merchandising de Pokémon, pero también hay que ser un poco tontolhaba para comprarse algo que puedes hacer con una cartulina, un rotulador y un vaso de café...), pues hubo gente que se lo tomó en serio y todo. Que de todo hay en la viña del señor. Incluso uvas.

y, busca buscando, llego al tema. La Cábala. Que está de moda. Y Madonna es seguidora de la Cábala. Y, como no podría ser de otra manera, no tiene ni zorra idea de lo que es la Cábala. O lo disimula de puta madre, lo que sea primero. Pongámonos en antecedentes. Para empezar, la Cábala NO es una religión ni nada que se le parezca. Es un sistema matemático de conocimiento. Es lo que obtienes cuando conges a la Ciencia (así, en abstracto y con mayúsculas), la atas a un Altar y le metes un chute de ácidos en el ojo. Y luego la vuelves a dejar libre, para que haga las cosas que hace la Ciencia.

La teoría que da base a todo el tema tiene incluso sentido. En su variante rara, retorcida y exótica, pero lo tiene. Veamos, la Biblia (y, concretamente, el Antiguo Testamento), es Palabra de Dios, verdad? Para ser exactos, LA Palabra de Dios. Dado que, en el principio, fue el Verbo, la Palabra de Dios ha de ser verdad. Y como estamos hablando de LA Palabra de Dios, nos tenemos que referir a LA Verdad. Por lo tanto, y aquí viene la parte más complicada de tragar, la Verdad del Universo, y por ende, todo lo que ha sido, es y será, ha de estar contenida, codificada de alguna manera, en el Antiguo Testamento. Vuelvanse a leer el párrafo si no lo han acabado de entender, porque esto es clave.

Bien, dado que a esta conclusión llegó alguien de un pueblo que era conocedor de la cultura grecorromana (más que nada porque estaban invadidos por los romanos, que en el fondo no eran más que unos copiones de los griegos), y por tanto, tenía acceso a todo el conocimiento matemático generado durante la Era de Pericles (porque estamos hablando de élites culturales y económicas, no de parias de la tierra ni famélicas legiones), llegó a la conclusión derivada de que dicha codificación tenía que basarse en el sistema más perfecto posible (que para eso la había hecho Jeovah, que es perfecto y divino de morirse), que es el matemático. Y, por tanto, si se quería alcanzar el Conocimiento Absoluto, sólo hacía falta descubrir cual era el código que daba sentido y enlazaba todas aquellas letras que formaban aquel rollo mamotrético que era la Biblia. Y en eso están los cabalistas (los de verdad) desde entonces, intentando descibrar el Código Fuente de Dios.

Por supuesto, la cosa se ha ido complicando ad infinitum. Y los cábalistas (los de verdad, insisto) se dieron cuenta pronto que sólo las matemáticas no servían, y se pusieron a trabajar también con toda clase de ciencia, paraciencia, mito, superstición y cualquier cosa que oliera a conocimiento del tipo que fuese que cayera en sus manos. Independientemente de si su origen era hebreo o no. Porque, dado que todos somos hijos de Dios, todos debemos tener una parte de la Verdad, y cualquier conocimiento al que podamos llegar ha de tener trazabilidad directa hacia el Demiurgo, incluso si dicho conocimiento es de origen herético o diabólico, porque también Lucifer fue creado por Dios, y, de hecho, es el Arcángel del Conocimiento. Así que todo es una pieza del Rompecabezas.

Resumiendo, que es tarde y esto se alarga demasiado. Que la Cábala es una especie de pseudociencia que, siguiendo unas normas asimilables, salvando las distancias, al método científico ortodoxo, persigue conseguir el conocimiento a través de la figura de Dios. Que es una cosa complicadisima que requiere vidas de las del Antiguo Testamento (y nunca mejor dicho) para llegar a algo, y que ese algo no estará, ni por asomo, ni lejanamente cerca del objetivo final. Que quizás sea una tremenda paja mental (muy entretenida, desde luego, para los que nos la miramos desde fuera), o quizás tenga algo de razón bajo tanto polvo de siglos y tanta superchería acumulada, pero que no es, en ningún caso, una secta de ninguna religión. Que lo que tenemos encima de la mesa es un vividor que se está aprovechando de la credulidad malsana y el desconocimiento de muchos para hacer su agosto, ayudado por la publicidad gratuita de algunas estrellonas en horas bajas. Y que a uno, personalmente, le duele que una cosa tan seria (porque independientemente de que pueda parecerme más o menos risible la idea base, la forma de trabajo, el conocimiento acumulado y la pasión y entrega de los que se han dedicado a ello durante la historia es TERRIBLEMENTE serio) se vea reducida a una fantochada de moda por culpa de cuatro capullos con demasiado tiempo libre.

He dicho.

martes, 19 de octubre de 2004

Esther, Madonna...

Los que hayan visto este fin de semana la televisión, seguro que se han encontrado, por lo menos una vez, durante alguno de esos programas clónicos de zapping con los que todas las cadenas de televisión llenan espacios de programación, con la escena de la entrega de los Grammy, o los MTv, o alguno de esos premios a la música (o similares) de chichinabo que se hacen en los Estados Unidos, en la que Elton John, durante el discurso de agradecimiento por un premio que le daban a toda la carrera, o algo así (que no me importa ni poco ni mucho ni nada), se puso a lanzar sapos y culebras sobre Madonna, acusándola de hacer playback en los conciertos y luego aceptar estar nominada "al mejor directo". O algo así.

Olvidando la razón que pueda tener o no sir Elton John, y el que se pueda o no considerar un timo que tendan un playback cuando has pagado por ver un directo (que yo creo que lo es, si quiero escuchar música enlatada me quedo en casa y me ahorro los codazos), mi capacidad para hacer asociaciones de ideas chorras me ha llevado a pensar en Madonna. Una cantante que nunca me ha interesado especialmente, pese a que tenga un puñado de canciones buenas (que es más de lo que puede decir mucha gente, como por ejemplo Rafa de La Unión, por poner un ejemplo tonto en todos los sentidos), pero que ha basado toda su carrera más en la estética (y en crear y descrear modas con sus cambios de imagen) y, sobretodo, en el escándalo y en crear polémica. Sexo, religión, política... todo le ha valido para salir en los papeles y vender con ello más discos. Algo así como Prince, con la salvedad de que el enano de Minneapolis era un tanto más discreto, no creaba modas (o no tanto, porque a ver quien era el guapo que salía a la calle vestido como Prince sin que le tirasen piedros) y usaba básicamente el sexo como arma.

Vale, eso último ha sonado muy mal.

Y parece ser que ahora Madonna quiere seguir los pasos que dio Prince en su camino hacia la nada, cambiandose el nombre primero por un signo raro, luego volviendo a ser Prince, luego El Artista Antes conocido como Prince, luego simplemente El Artista, y finalmente... bueno, alguien ha oido hablar de Prince ultimamente? Pues eso. Pues Madonna, visto que su último disco parece ser que lo está comprando todo el mundo, pero de uno en uno (vamos, que no se vende... que American Life sonó mucho, pero más por el escándalo con el videoclip original -que una vez visto no es que no sea para tanto, es que no es para nada- que por sus cualidades musicales, que la canción, por no ser, no es ni bailable, y eso es algo imperdonable para un hit de una disco diva), ha decidido cambiarse el nombre y, en adelante, hacerse llamar Esther. Y no por motivos legales, como nuestra Ámbar (antes Tamara), sino porque sí.

Supongo que este porque sí es, básicamente, que ya no le queda material para seguir escandalizando, y así ha hecho que toda la prensa hable de nuevo de ella. Y es que, como ya he dicho antes, lleva demasiado tiempo escandalizando, y ha sobrepasado el punto de saturación. La sociedad se ha vuelto refractaria a la provocación frivolona vestida de Jean Paul Gaultier, y Madonna está ya demasiado mayor para dar un nuevo golpe de timón y sacarse otro as de la manga para mantenerse en el candelero. El nicho ecológico que ocupaba como reina del escándalo ahora lo han tomado al asalto gente como Eminem o Marilyn Manson, que si bien ya no austan ni a las abuelitas, que estamos todos curados de espanto, por lo menos aún tienen capacidad de epatar.

Vamos, supongo yo. Porque lo cierto es que en el terreno de la provocación, a la ambición rubia teñida ya no le queda más que montárselo con un perro encima de un escenario, y aún así no las tendría todas conmigo de que no haya ninguna foto por el estilo en SEX, aquel libro de fotos eroticofestivas del cual se habló mucho, se vendió nada, se saldó por tres pesetas a los seis meses y ahora se pagan millonadas en las subastas de internete, donde ya haya hecho lo propio.

Por supuesto, todo esto lo digo partiendo de la base que la explicación "oficial" no me la creo. Que se ha vuelto adepta de la Cábala, y que es por eso que ha adoptado un nombre bíblico. Empezando porque, vista su biografía, más que el de Esther le convendría, no diré que el Jezabel, que luego dirán que es que le tengo manía a la chica, pero sí quizá el de Judith o el de la Reina de Saba (que ahora mismo no me viene a la cabeza, me disculparán). Y, sobretodo, porque le niego la mayor. Que alguien pueda ser adepto de la Cábala. Y que esa sea la religión de moda entre famosos, famosillo y aspirantes del Hollywood del nuevo milenio.

NOTA: Todo esto de aquí arriba no es el post que quería hacer para hoy. En realidad, es sólo la introducción. Pero la cosa se me ha alargado demasiado, así que he decidido partirlo en dos. Lo que quería decir de verdad es lo que viene después, que, si no pasa nada extraño, lo postearé mañana. Así que continuará.

sábado, 16 de octubre de 2004

Aquarius

Mi hermano, que es el que sabe de estas cosas, me ha explicado alguna vez que los historiadores se han encontrado con que, cuando históricamente se acercaba un periodo de conflictos bélicos, la cantidad de erotismo subliminal y latente en el dia a dia de la gente común, la cantidad de sexo ambiental, vamos, aumentaba sensiblemente. Si se lo piensan bien, tiene un cierto sentido. Es irle metiendo al populacho en la cabeza la idea de que más vale que empiecen a calentarse y follar como locos, que dentro de poco hará falta carne de cañón y repuestos. Quede claro que no hablo de algo planificado y evidente, sino de algo más... instintivo, por así decirlo. Ya saben, la moda en el vestir se hace un tanto más insinuante, los escotes bajan, el baile que se pone de moda de turno se vuelve más "picantón", el modelo de belleza pasa a ser un punto más exhuberante que antes, la publicidad empieza a usar imágenes de mayor contenido erótico, sea explícito o implícito, hay una cierta relajación en las costumbres... Siempre dentro de los cánones de la época de la que se trate, claro. No es lo mismo una señora enseñando las pantorrillas ahora, que en la Europa de entreguerras, que en el siglo diecisete. Pero sí tienen la misma función un escote de barco, talle de avispa i poalissón en el siglo diecisiete, una señora enseñando las pantorrillas en traje charleston en la Europa de entreguerras y una niña marcando tanga en un tejano elástico tres tallas por debajo de lo necesario hoy en día. Me siguen? Como si la sociedad, como ente abstracto, se fuese preparando por lo que pueda pasar.

Algún listo podría saltarme ahora preguntando por qué entonces ciertos sectores sociales históricamente muy propensos a planear, defender, ejecutar y bendecir guerras (y ya saben a quienes me estoy refiriendo, verdad? Chicos listos...) son tan reacios a estas "olas de erotismo" y ponen el grito en el cielo cada vez que pasa algo así. Bueno, el motivo directo es obvio: entre más lejos llegas, más dificil es dar un paso más. La simple visión de una señora estupenda abierta de piernas podrá poner burros al noventa por ciento de la población masculina, pero dudo que tenga el mismo efecto en un ginecólogo o un profesional de la fotografía erótica, que ya han visto coños de todas las formas y colores. No se si me explico. Además, esta gente de la que he hablado antes tienen tendencia a confundir las cosas y no tener en cuenta que un desnudo NO tiene por qué resultar erótico (1) y que una persona debidamente tapada desde el cuello hasta el tobillo puede ser una bomba erótica de primer orden.

Aplicando esta teoría a estos tiempos interesantes (en el sentido de la maldición china) que vivimos, vemos que la cosa cuadra. Los de antes (los de siempre) han proclamado que estamos en un choque de civilizaciones y que por lo tanto hay que desencadenar la barbarie, y los resultados los tienen en sus telediarios todos los dias. Por la otra parte, ya he comentado en algún post anterior la moda que sufrimos y la avalancha de lolitas y efebos que corretean por nuestras calles. O miren los videoclips de hip-hop y similares que nos atronan desde las telefórmulas.

Toda esta perorata viene a cuento de un artículo que venía ayer en el Periódico de Catalunya acerca de los calendarios del año que viene en Estados Unidos. No hablo del típico calendario con vistas de lugares exóticos o gatitos jugando con hobillos de lana que se cuelgan en la cocina para enterarte cuando te levantas y vas a desayunar de en qué dia vives, sino del típico calendario de fan con fotos de ídolos fílmicos, musicales, deportivos o sexuales. Por lo que decía el artículo, tradicionalmente en la última década los calendarios más vendidos eran precisamente estos últimos, los de top-models o cantantes con cuerpo cañón y ligeritas de ropa. Para el año que viene, en cambio, parece ser que muchas de las habituales de este negocio ni siquiera tienen el calendario en preparación, y que los que más se están vendiendo (no se si son ventas directas o encargos de las tiendas, pero en cualquier caso son los datos que hay) son un de Chuarcheneguer, bajo el título de "The Gobernator" (ejem...), y sendos de los highlights verbales de George W. Bush. Sí, DOS calendarios a falta de uno con las mejores paridas del amigo de Ánsar. No es hasta la cuarta posición de entre los más vendidos donde aparece la primera señora con poca ropa, en este caso Ana Kournikova. Neumáticas clásicas, como Pamela Anderson, no aparecen entre los más sentidos.

Y eso sólo me permite llegar a dos conclusiones posibles, a saber: Que o bien está llegando, por fin, la Era de Acuario que vaticinaban los hippies durante los sesenta, y de ahora en adelante todo va a ser alegría, felicidad y florecillas del campo, o bien nos estamos volviendo todos locos del todo. Porque la verda, hace falta valor y falta de gusto para colgarse en la habitación un calendario con fotos de Bush. Que casi encuentro de mejor gusto los típicos calendarios de taller mecánico, oigan. Y da menos vergüenza enseñarlos a las visitas...

(1).- Se me ocurren los ejemplos del guardia civil que, a finales de los setenta, intento empurar a una librería por tener en el escaparate una reproducción de La Maja Desnuda de Goya, alegando que era "pornografía", o los que pusieron el grito en el cielo por el fantástico, simpatiquísimo y en ningún sentido erótico anuncio que hizo Prenatal hace tres o cuatro años en que aparecía la cara de un bebé, exhultante de felicidad, con la cabeza acolchada en los pechos de una señora. Sin comentarios.

jueves, 14 de octubre de 2004

Literatura de a veinte pelas el litro (V)

Lo suyo sería, al igual que en las anteriores entregas de esto, empezar haciendo un resumen del libro, pero en este caso me declaro incapaz. Porque un piazo novelón de tropecientasmil páginas, escrito de un tirón (sin división en capítulos ni nada que se le parezca) en un estilo pseudo-epistolar, imitando un supuesto diario, que tiende (y de hecho llega, entra, cruza y sale por el otro lado) a el surrealismo más absoluto, y por donde desfilan marquesonas momificadas à la Fraga, lesbianas que no ejercen, el niño Jesús de Praga, un modisto que quiere hacer una colección basándose en el vestuario del anterior, traficantes de niños para uso y disfrute sexual de obispos, cabareteras que han llegado a lo más alto a golpe de coño, top-models que quieren hacer lo propio, herederas de grandes fortunas familiares, chachas filipinas, chóferes aficionados a buscar por internete fotos de atletas cachas ligeros de ropa, chachas filipinas, el Golem, jorobadas hijas de buena familia que quieren ser modelos, secretarias anarco-sindicalistas, terratenientes andaluces de la vieja escuela, parvenues, el Autor (así, en mayúsculas, que es como lo puso él) convirtiéndose en su propio personaje y riéndose de sí mismo, viajes transoceánicos, presentadores de televisión, coplas de Celia Gámez y un montón de cosas que me dejo, que llevo ya once lineas escritas (no se cuantas saldrán cuando lo edite), y que empieza con el entierro de Jordi Pujol en Montserrat, quieran que no, se resiste a ser resumido.

Hablo de Chulas y Famosas, de Terenci Moix (1999). Un libro chachondísimo y muy divertido... si uno tiene un mínimo de información acerca del mundillo de la prensa del corazón en los últimos años en este país. Porque, de lo contrario, no se enterará de la misa la media. Porque lo que se dedicó a hacer aquí el Autor fue a rajar, al más puro estilo marica mala y vívora venenosa, ese mundillo y los personajes que por él desfilan (cabe decir que lo hizo antes de la eclosión del Gran Hermano y similares, que han deformado -aún más- la situación). Más que rajar, incluso, disecciona. Vivisecciona. Sin anestesia. Con mala leche, con un sentido del humor ácido cual vitriolo, con iconoclastia, con cinismo, con más plumas que el ropero de El Molino, pero con precisión de neurocirujano.

Un MUY buen libro, de reir a carcajada abierta, que a dia de hoy no pasa de sainete satírico de una realidad que nos meten a cucharadas por televisión (y que nos tragamos con gusto, no lo nieguen, que esos índices de audiencia no salen de ninguna parte), pero que, y me permitirán que haga de Pitonisa Lola por un momento, dentro de cincuenta años podrá ser visto como una radiografía, pasada por el filtro del humor, de un sector de la sociedad española que hizo correr rios de tinta y océanos de dinero durante algunos años (porque espero que acabemos recobrando la razón colectiva y esto tenga un final, un dia un otro), pese a que tendrá que ser acompañado de otro volumen, igual de gordo, con el who's who de quién es fue y qué representó cada uno de los personajes que pasan por allí.

Porque si no, ya les digo, no se entenderá nada.

martes, 12 de octubre de 2004

Veda abierta

Pese a que hoy me lo han puesto a punto de caramelo para poder hablar de nuevo de política, con la coña marinera de la fiesta nacional (que sigo sin entender que sea el dia de la Constitución, pero bueno...), el desfile con representante de la División Azul incluido y el escándalo que se ha montado porque un presidente autonómico haya ido a verlo (sí, no porque no haya ido, porque ha ido... la España de charanga y pandereta, que decía aquel), sigo con mi acto de contricción y penitencia, y, de momento, seguiré sin hablar de política. Pueden seguir leyendo tranquilos. Eso sí, no me resisto a hablar de religión. O sucedaneos.

Y es que parece que, con los primeros frios del Otoño, que por aquí han llegado hoy a aquello de las cuatro de la tarde (que la mañana estaba preciosa y el sol calentaba), Ishtar ha cumplido su amenaza de derribar las puertas de los Infiernos y han soltado a la búsqueda y captura de incautos, ingenuos y pobres de espíritu a los recaudadores de almas de los Testigos de Jeováh (no me lapiden por decir el Nombre, por favor... les recuerdo que no soy judío) y los Mormones. Por lo menos, en mi zona de influencia directa, que no les había visto durante todo el verano y esta mañana, en un paseo de cosa de una hora, me he encontrado con tres parejas de los primeros y una de los segundos. Tan sólo una de ellas ha hecho un amago de abordarme, afortunadamente, y como yo estaba de buenas y hacía un dia tan bonito y no tenía ganas de follones, les he evitado habilmente antes de que pudiesen abrir la boca.

Supongo que el hecho que dichas sectas hayan abierto la veda de captación se debe a que han terminado la campaña de primavera, a los primaveras (valga la redundancia) que pillaron entonces ya los tienen razonablemente enganchados y toca empezar la de otoño, momento además ideal para comprobar si la formación ha sido la adecuada y para probar la adhesión inquebrantable de los neófitos. Vamos, que no se vayan a derrumbar en cuanto alguien les plante cara. La otra posibilidad es que tengan que recuperar el tiempo perdido durante el verano. Porque no me negarán que la imagen de un par de mormones, vestidos como ellos visten, intentando captar adeptos en una playa de Ibiza en Agosto, o a unos Testigos haciendo lo propio durante un encierro de los Sanfermines, pues es como un poco ridícula. Más de lo habitual, vamos. Como de secuela chunga de Orgazmo. Y supongo que hasta a ellos, que han demostrado con creces estar un tanto al margen de la realidad (ey, alguien que se cree un engendro como la Biblia del Mormón, HA de estar necesariamente al margen de la realidad!), eso les debe ser evidente, por lo que se abstienen de hacer (más aún) el pardillo.

Y dado que, cuando esos carroñeros salvaalmas salen de caza (esto puede parecer una contradicción: digo lo de carroñeros porque puedo entender que una persona moralmente sana se haga acólito de una religión como Dios manda, pero para apuntarse a un sucedáneo barato como estos uno ha de tener un alma muerta, que se mueve a espasmos sólo porque está llena de bichos. Lo de salir de caza es una frase hecha), cuando salen de caza, decía, son implacables y más pesados que una vaca en brazos, a la gente de bien que nos gusta caminar seguros por las calles sólo nos quedan dos opciones, a saber: evitarlos (obliga a ir pendiente por la calle, para no encontrártelos de frente y por sorpresa. Poco práctico) o abrir la veda por la otra parte: pasar al contraataque.

Las posibilidades son variadas y a cual más efectiva. Eso sí, requieren de sangre fria para no desconojonarse y, en la mayoría de los casos, tiempo. Desde simular que se es musulmán prácticante (muchas risas para todos) a empezar a soltar pluma como si uno fuese un gallinero en el que acabese de entrar el lobo (para acto seguido descojonarse viendo como huyen, o bien descojonarse viendo como intentan curarte), pasando por el demostrarles que conoces la biblia mejor que ellos (cosa fácil, por otra parte...). Cualquier cosa antes que llegar a la violencia física, por más que se lo que pidan las tripas cuando les ves. Sean creativos, coño!

lunes, 11 de octubre de 2004

El ninio que vino del infienno

El sábado por la noche fui a ver Hellboy. La peli está bien, pero tampoco es para tirar cohetes. Un producto digno, para pasar el rato, que quizá peca de enseñar demasiado a los monstruos babosos y con un Ron Perlman FA-BU-LO-SO en su papel (aunque no logre eclipsar con su actución el recuerdo de Vincent y su Catheeeerine... en la Bella y la Bestia), pero que tampoco va a pasar a la historia del cine. O sí, vaya usted a saber, que cosas mucho más insulsas, peor hechas, con menos chicha y, en definitiva, peores, han pasado o tienen todos los indicios de que lo acabarán haciendo. Como Matrix, sin ir más lejos, una mierda pinchá en un palo y puesta a secar al solo sin paliativos. Vayan a verla, que por lo menos pasarán un buen rato y se olvidarán de sus problemas, que ya es mucho. Hellboy, me refiero, no Matrix. Que eso no se lo deseo ni al peor de mis enemigos. Que truño, por dios...

Pensaba seguir hablando sobre lo que he hecho o dejado de hacer durante el fin de semana (lo que sea antes de volver a hablar de política, que luego me riñen), pero como me da la impresión de que a ustedes vusotros no les interesa en lo más mínimo saberlo, y, sobretodo y ante todo, no me interesa en lo más mínimo contarlo (aunque a cambio de una jugosa oferta económica, à la Salsa Rosa, me lo podría plantear), y acabo de darme cuenta de cómo he acabado el post anterior, voy a hacer un ráudo, ágil e inesperado (que a qué viene esto? Ni puta idea. Ya saben los habituales que de tanto en tanto se me va la flapa y digo cosas sin sentido) giro en mis argumentaciones y pasar a hablar de otra cosa. Que, en el momento de escribir esto, aún no se que será. Sólo tengo claro que empezaré poniendo de chupa de dómine al engendro de los Guachosqui.

Una película que, sin ser tan estrictamente aborrecible como otras (y se me viene a la cabeza, por ejemplo, las nefandas, innecesarias, fallidas, totalmente prescindibles, y, en definitiva, inexistentes para la memoria selectiva del abajo firmante, precuelas de Star Wars), contiene todos los elementos que necesita un flime para sacarme de mis casillas. Empezando por las patadas voladoras. ODIO las patadas voladoras. Profundamente. A ver, no me entiendan mal. En una película de kung-fú o similares, no dudo que tengan su lugar. Que una patada voladora, hecha por Bruce Lee, o incluso si me apuran, por Jakie Chan o Jean-Claude Van Damme tengan su punto. Porque son gente que se lo curran y que las hacen ellos, o al menos, lo disimulan muy bien, y que las ponen en el sitio adecuado. No son una fantasmada porque sí, son un detalle más del (por lo general, exiguo, por otra parte) argumento de sus historias. Y ahí lo tengo fácil, a poco que pueda evitarlo NO veo películas de Lee, Chan, Van Damme y similares, y todos felices. Pero cuando me siento a ver una peli de (supuesta) ciencia ficción, darle razón de ser a que un personaje se empiece a pasar por el forro las leyes más elementales de la mecánica, no como deux ets machina para justificar un argumento más o menos fantasioso (cosa que en la SF ya es lo suyo), sino sólo por estética, para hacerlo más espectacular, me temo que es algo que es algo que está dentro de las capacidades de muy pocos guionistas. Entre los cuales, obviamente, no están los Guachosqui.

Que esa es otra. El guión. Por llamarlo de alguna manera. Hace aguas por todas partes. Y me lo venden como una maravilla. Por todos los dioses... Una historia más lineal que la linea continua de una autopista, con tantas sorpresas como un discurso de Jose María Aznar sobre el terrorismo, salpicado con un sucedáneo de filosofía que rechazarían en un todo a cien por ser de mala calidad y barnizado con un refrito pseudomístico que no haría vomitar a una cabra sólo porque la cabra se negaría a comérselo. Y esa mierda de plot ha sido un gran éxito y ha dado pie a discursiones filosóficas de profundidad entre eminencias grasas... Pero estamos locos o qué nos pasa!?

Y ahora me dirán que qué me ha dado, que justifique todo lo anterior, que de ejemplos, que cómo me atrevo, que si yo lo haría mejor, que a santo de qué viene este post... Pues miren, no. No tengo por qué justificarme. Lo hago porque quiero, porque el blog es mio y lo sodomizo cuando quiero, porque puedo, porque se que me asiste la razón y que Matrix es un truño de la peor calaña vendido como cine de verdad, y básicamente, porque no tenía ni idea de qué poner hoy, y con esto he sacado tema. Y me reafirmo en todo lo dicho.

Algún problema?

Eso creía.
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