Los adalides de la corrección política repiten: “la libertad de expresión debe tener unos límites”. Y, por supuesto, ellos saben dónde ponerlos. No tú. No yo. Sólo ellos. Los antiguos vigilantes de la moral pública son ahora los cuidadores de la línea, quienes la trazan y custodian.José A. Pérez en Mi mesa cojea
SANGRE FRESCA (UNA CHICA INSACIABLE)
-
Hace unos días gocé como un enano viendo "Michael", el biopic sobre Michael
Jackson. Que sí, lo digo en serio. Una entretenida epopeya de dos horas que
pa...
Hace 1 día


3 comentarios:
jo, que foto has puesto...
¿Me prestaría su camiseta verde pistacho?.
Bisitos de Domingo.
Nan, adecuada al texto.
Anona, si me la cuida bien...
Publicar un comentario