Archivado en leyendas y tests
The Moon
You scored 61 change, 37 wellbeing, 91 wisdom, and 57 truth The moon card represents the evolution of spirit. The shell fish is symbolic of life emerging from the water of creation and starting on the path of return to the creator. The path is narrow and long representing the trials and the length of time that evolution takes. The path has its ups and downs and is not completed right away, but a slow process of learning and focus. The 32 tongues of fire falling from the moon are symbolic of the 32 paths to the tree of life. The dogs are symbolic of mans nature, one is trained, and the other is wild, the positive and negative forces that we must control to complete our time here. The What tarot card resembles you Test
Tengan en cuenta que este test sólo tiene en cuenta los Arcanos Mayores. Mi carta, como es obvio, es un Arcano Menor: La Sota de Espadas.Hace 307 posts...
Archivado en noticias del mundo, política, ahostiables y cosicosas Bush reconoce que la CIA tenía cárceles secretas ilegales fuera de EEUUY maese Superfrankenstein tenía las pruebas! Para que luego digan que el periodismo popular de los blogs no sirve para nada! * * * * Sin coberturaLas autoridades de la prisión de máxima seguridad de Zacalecotuca, en el sureste de San Salvador, no esperaban este resultado cuando aplicaron rayos X sobre cuatro miembros de la banda criminal Mara Salvatrucha. Los cuatro escondían móviles en el colon. (Sacado del gratuíto ADN del viernes 8 de Septiembre) Y fíjate que yo creía que lo de usar la función vibradora del móvil con ánimos erótico-festivos era una leyenda urbana... Ay, perillanes! Hace 307 posts...
Archivado en ciudad, sociedad, política, hasta los huevos y ahostiables A estas alturas del curso no creo que sorprenda a nadie si me declaro públicamente como antinacionalista. Y permítanme que matice, porque la neolingua que nos venden desde determinados partidos políticos y la mayoría de los medios de comunicación le ha dado a esa palabra unas connotaciones que no sólo son inmerecidas y erróneas, sino que son insultantes. Con "antinacionalista" no me refiero a que esté en contra de los denominados "nacionalismos periféricos" (en mi caso, concretamente, sería básicamente el catalán). De hecho, ni siquiera que esté en contra de los nacionalismos en general, porque considero que defender lo propio, cuando lo propio es bueno, nunca puede ser malo. El problema es cuando hay tontoslapolla que defienden lo propio aún cuando es objetivamente malo, y rechazan lo que viene de fuera aún cuando es objetivamente bueno. Y si bien puedo entender que, a igualdad de condiciones, se prefiera lo antiguo a lo nuevo (porque las costumbres, como la lengua de tus padres, como la música que escuchas de pequeño, como la gastronomía, como la forma de vestir, como cualquier otra vertiente de la vida social y cultural, imprimen carácter, y es un carácter derivado en gran parte de la tierra donde se originan esas costumbres, esas comidas, esas músicas y esos platos, que son los que son y no otros muy probablemente porque con las condiciones de esa tierra y con los frutos que da de forma natural son los únicos que pueden ser); y si bien defiendo fervorosamente que cualquier manifestación cultural, del signo que sea y por minoritaria que pueda ser, debe ser defendida, potenciada y cultivada, especialmente en su lugar de origen, y siempre y cuando no atenten directa o indirectamente contra la dignidad humana (y sí, el maltrato gratuito a animales atenta contra la dignidad humana), de necios es el no aprovechar todas y cada una de las posibilidades que nos encontremos en nuestro camino por este valle de lágrimas. No se si lo he dicho ya alguna vez (probablemente, me repito más que el ajo), pero ante toda esa panda de paniaguaos que tanto se preocupan y tanto se mesan los cabellos ante la amenaza para nuestras costumbres que suponen los inmigrantes (y lo mismo me da que me hablen de argelinos en París, de chinos en Madrid o de andaluces en Barcelona), lo único que puedo contestar sin que se me caliente la boca y acabe diciendo algo de lo que podrían arrepentirse es que mientras esa amenaza venga en forma de comidas, de bebidas, de bailes, de canciones, de cuentos, de fiestas, de oportunidades para que la gente hable, baile, se relacione y se toque, bienvenida sea como agua de Mayo, oigan. Que buena falta nos hace. Y para que un misántropo rematado como yo defienda esto, pues imagínense hasta qué punto tengo que estar convencido. Además, el nacionalismo ha dado joyas de la humanidad como la catedral de Pisa o la música de don Manuel de Falla, y sólo por eso la palabra (el concepto) ya debería quedar limpia de toda mácula o connotación negativa. Cuando digo, pues, que son antinacionalista a lo que me refiero es a que estoy en contra del concepto de "nación". Nación, país, estado, como lo quieran llamar. Son términos sin sentido. Las naciones, entendidas como el conjunto de gente con una herencia cultural similar (así, grosso modo), existen, sin duda, pero no sólo se soperponen como las capas de un hojaldre (y en el mismo número indeterminado, además), sino que sus límites son más difusos que los de un orbital molecular. Yo que soy? Catalán? Leonés? Castellano-leonés? Andaluz, puesto que me crié rodeado de hijos de a inmigración andaluza, y gran parte de la cultura popular que recibí en mis años mozos fue andaluza? Español? Europeo? Y entonces por qué tengo más cosas en común, más inputs culturales idénticos, más aspiraciones compartidas, con gente de Madrid, de Valencia, de Las Palmas, de París, de Udine, o de (me atrevo a poner la mano en el fuego, sin riesgo de quemarme) Berlín, Nueva York, Istambul, Buenos Aires, Sao Paulo, Tokio o Camberra, que con mi vecino de enfrente, que fue a mi mismo instituto? Me siguen? No soy nacionalista, y no entiendo que alguien pueda serlo (y por eso son antinacionalista, porque no entiendo que es una "nación". Y de nuevo matizo. Podría entenderlo en un mallorquín. En un maltés. Islas relativamente pequeñas, de población relativamente homogénea y donde realmente existe una frontera real. Hay un punto donde se acaba la tierra y empieza el mar. Y nótese que he dicho "un mallorquín", no "un balear". Porque con que pasemos de Mallorca a Ibiza, la tierra cambia, la cultura cambia, y la supuesta "nación" se desdibuja irremediablemente (dejando aparte el hecho de que Ibiza no es balear, sino pitiusa, pero bueno). Yo lo que soy, lo único que soy, lo único que quiero ser y lo único que puedo ser, para ser coherente conmigo mismo, en este tema, es ciudadano. Porque las ciudades existen, son reales, tienen límites bien definidos (siempre hay un punto en que se acaban las casas y empieza el campo) y tienen personalidad propia. E imprimen esa personalidad a sus habitantes. Uno puede saber en qué ciudad está, a poco que la conozca, ya no mirando los edificios o las placas de las calles, sólo viendo la gente y cómo se comporta. Si no recuerdo mal, en biología se define a un ser vivo como aquel que tiene capacidad de crecer por si mismo, de reproducirse y de comunicarse. Y las ciudades hacen las tres cosas. Están vivas. Crecen, compiten con otras ciudades por los mismos nichos ecológicos (económicos), se comunican entre sí mediante rutas comerciales, se comen las unas a las otras, envían colonos a zonas deshabitadas para reproducirse, y, tarde o temprano, mueren, asesinadas por otras ciudades o por simple vejez y/o desidia. Soy un enamorado de las ciudades, sí. De la mia en particular y del concepto en general. Y precisamente por eso (y permítanme que me circunscriba al caso barcelonés), me revientan cosas como que la gente (barceloneses de toda la vida que van de barcelonautas por la vida) se quede pasmada cuando se entera que en la vila (que no barrio) de Gràcia hay una plaza dedicada al pueblo romaní (en román paladino, gitano), pese a que Gràcia (la novena ciudad más grande de España en el momento de su anexión por parte de Barcelona) haya sido, desde el momento de su fundación y hasta la anexión, un pueblo gitano, creado y habitado por gitanos (y por eso salió de allí, y no de otro sitio, la rumba de ventilador, mal llamada "rumba catalana"), o que las excavadoras que hicieron el Fòrum intentasen acabar, con la bendición del alcalde, no sólo con el barrio, sino incluso con el recuerdo del Somorrostro (barrio marinero de clase muy baja) y del Sot del Migdia (que fue campo de fusilamiento durante la postguerra), porque "no hacía bonito", o que seamos cuatro los que recordamos que el cementerio que se encuentra entre Taulat y Carmen Amaya no es "el Cementerio del Poble Nou", sino el Cementerio de la Ciudad, porque fue el que se construyó para dar cabida a los cuerpos de los camposantos intramuros a raíz de que Isabel II (o la regente María Cristina, ahora mismo dudo) mandase sacar los cementerios de los cascos urbanos para evitar epidemias de peste y cólera, o que hayan dejando que los teatros y los cabarés del Paral·lel se hayan ido muriendo de asco (con casos sangrantes como los del Arnau, el Café Español o, sobretodo, el Molino) mientras se gastaban ingentes cantidades de dinero en un mamotreto inútil y desaprovechado como el TNC. Porque esos sitios, esas situaciones, esas gentes y, sí, esos muertos, son parte de la ciudad, de su historia, de su personalidad. Son sus entrañas. Y por mucho que quieras vestirla después con joyas carísimas de mucho diseño y pésimo gusto, como la torre Agbar o el rascacielos-engendro que están construyendo en Pere IV, si le arrancas las entrañas, lo único que harás será vestir a un cadáver (no se por qué de golpe me ha venido a la mente el principio de Anarcoma II. Bueno, sí, los que lo hayan leído lo entenderán). Y las momias están muertas. Y por eso esta mañana me he puesto de muy mala leche cuando me he enterado leyendo el periódico que el Excelentísimo y Magnífico Ayuntamiento de Barcelona (y es cosa del nuevo ministro de Indústria, Joan Clos Van Damme, no de su heredero, que los humoristas debieron dar palmas con las orejas cuando se enteraron del trabajo que les habían ahorrado al nombrar como heredero a alguien que se apellida Hereu -que es heredero, precisamente) este verano ha hecho cerrar, en virtud de la normativa de civismo, dos locales míticos de Barcelona: El Cangrejo (café-teatro que llevaba casi un siglo en funcionamiento, y base de operaciones en los últimos años de Carmen de Mairena) y, pásmense, La Paloma. Una sala de baile que llevaba desde el siglo XIX en funcionamiento. Que se había logrado reinventar a sí misma para sobrevivir y atraer a público joven, alternando sesiones "tradicionales" y sesiones "modernas". Que se había convertido, hasta cierto punto, en local de referencia dentro del mundo de la música electrónica, y donde podias escuchar a... no se, Björk, mientras admiraban decoración noucentista (mucho mejor cuidada y mucho más bonita que la del Apolo, por cierto). Y lo han chapado. Así. Sin más. Su puta madre. Antes he dicho que las ciudades se matan entre sí, que en ocasiones se devoran las unas a las otras, que a veces se mueren simplemente de viejas. Barcelona no. Barcelona lo que tiene es un parásito, un cáncer que se la está comiendo por dentro, poco a poco. Su propio ayuntamiento. Mal rayo les parta. (y quería hablar también de lo de la censura a Rubianes en Madrid, pero casi que me he alargado ya demasiado) Hace 307 posts...
Archivado en música y cocina Trabajando en la cocina, ¡ay que pesadez! como una negra, como una china, con el almirez. Con el almirez y su manita machaco el ajo, la cebollita y el perejil y el ajonjolí.
No hay sordidez que impida trocar en mágico lo rutinario. No hay almirez que olvide mezclar el ajo con lo extraordinario.
Con el ajo hago un sofrito con conejito en la sartén. Para quien? Para tí! Con el ajo sabrá muy bien.
Y después con estropajo y detergente friega que te friega la espumadera friega que te friega que te friega la sartén.
Escucha las melodías que canta el agua por las cañerías. Pregunta por que suspira la olla exprés al fuego cada día.
La sartén, la espumadera, con el deteregente quedan relucientes como un espejo (un espejito) mira que bien!
Con el pellejo del conejo te forro un par de zapatitos, que calentitos tus piececitos con la piel.
No hay marmita en la alacena que no le sirva a un duende de escondrijo. No hay gruyere en la quesera que al propio Mickey Mouse no de cobijo.
Vaya por Dios, otra vez la alfombra de la alcoba se me escapó, va volando hacia una estrella ay Señor! Cojo la escoba y me voy pitando detrás de ella, naranainainainanai... La cocinita mágica, Vainica Doble  Hace 307 posts...
Archivado en ciudad y sociedad Este pasado fin de semana (del viernes al lunes) ha sido la fiesta mayor de Santako. Y debo reconocer que el programa, personalmente, me ha sorprendido. Desde hace unos años, la Fiesta Mayor de Verano (o dels Senyorets, que la fiesta mayor-fiesta mayor es por Santa Coloma, el 31 de Diciembre, y esta, el primer fin de semana de Septiembre, se montó para agasajar a los señoritos de Barcelona que venían de vacaciones o a tomar los aires a Santa Coloma allá por el siglo XIX, cuando en lugar de una ciudad dormitorio era un destino vacacional para barceloneses que no podían permitirse el Garraf y un centro de curas para tuberculosos) ha perdido mucho, en especial desde que, con la excusa de las obras del metro y la coña mística redujeron al mínimo la feria de atracciones (que los críos esperábamos todo el año) y eliminaros directamente la de entidades (que los no-tan-críos esperábamos ansiosamente durante todo el año, porque en las casetas te podías poner tibio por cuatro duros y escuchando -o incluso bailando- música de lo más variada). Y el programa de actos, desde finales de los ochenta (concretamente, desde que la arpía mala pécora trepa de Manuela de Madre, y después su sucesor Bertomeu Muñoz, hijo de Blas Muñoz, así arda en el Infierno, conocido falangista alcalde de la ciudad cuyos mayores méritos fueron convertir la ciudad en un inhabitable enjambre superpoblado de bloques de pisos mal hechos, que la han convertido en ejemplo mundial de cómo no se debe hacer urbanismo, y servir de inspiración para poner nombre al Dragón de la ciudad, Blai el Devastador de Terres, por motivos obvios), donde actuaron gente como Olé Olé, Mecano o toda la plana mayor del rock català, todos ellos en sus momentos de mayor gloria, había ido cuesta abajo y sin frenos. Con las ligeras excepciones de la Fiesta inmediatamente anterior a unas elecciones municipales, que siempre eran un poquitín mejor. Y claro, cuando la fiesta del año pasado había sido un perfecto desastre, este invierno tocan municipales, si no me falla la memoria, y para los pasados carnavales echaron el resto montando la gran fiesta y contratando a Fundación Tony Manero (que para animar unos carnavales son ideales), uno se habría esperado que este año la fiesta fuese una cosa para recordar... Pues no. Ha sido el peor programa de la historia de la Festa Major d'Estiu de Santa Coloma de Gramanet. Veamos: Estaba el FISC, el festival (ejem) de música independiente. Reconozco que desde más o menos tiempos del tercer disco de los Killer Barbies estoy bastante muy desconectado de lo que viene a ser la escena indie, pero como mínimo todos los años como mínimo el nombre de los grupos que tocaban me sonaba (aparte de cuando trajeron a Fangoria, de quienes soy fan declarado, curiosamente el año en que dejaron de grabar para Subterfuge, una -teórica- independiente y ficharon por una multinacional, pero bueno...) y siempre había alguno que sonaba mínimamente bien. Este año ninguno de los (no recuerdo si seis u ocho, y no voy a buscar el programa) grupos me resultaba conocido ni por referencias (aunque ya digo que esto puede ser demérito mio), pero es que además eran todos ellos malos con avaricia. Pero malos-malos-malos, oigan. Lo que se dice malos. Los conciertos estrella de este año, además, fueron La caja de Pandora (que no son nada del otro jueves, pero mira, se pueden aguantar), Melendi (arcadas me dieron cuando lo ví en el programa) y, agárrense los machos, La Unión. La Unión. Sí, como en la frase hecha "es una idea digna del tonto de La Unión". Veamos, no es que tenga nada en contra de estos chicos (bueno, sí, sus opiniones -y sus ideas de bombero al respecto, como lo de regalar un CD virgen con sus discos para que la gente no se los copie, así como suena- de la pirateria, por no hablar de su actitud en las entrevistas, que son ahostiables hasta la médula). Pero seamos francos, son un grupo que lleva... Veinte? Venticinco años? grabando... y tienen tres canciones: Al este del Edén, Maracaibo y Lobo hombre en París. Y que ahora, vaya usted a saber por qué, cuando siempre habían hecho pop, han pasado a hacer algo que se podría llamar "electrónica", versionando sus temas anteriores. Lo que hicieron con Al este del Edén no tiene nombre. Pero es que Maracaibo la destrozaron por completo! Y poniéndole de fondo un loop con las bases rítmicas de un house-hit de hace tres o cuatro años! Evidentemente, no me quedé a ver qué eran capaces de hacer con Lobo Hombre en París, porque si me destrozan esa me podría ver obligado a quemar el escenario con ellos dentro. Eso sí, me dio la oportunidad de ver un directo peor que el de Fangoria (ey, seré fan, pero eso no quita para que Alaska, después de todo el tiempo que lleva en el negocio, no sepa moverse sobre un escenario ni sea capaz de acordarse de la letra de las canciones) y a un vocalista más payaso (y más desafinado) que Tonino Carotone (claro que este al menos tenía la excusa de que iba emporrao hasta las cejas, y por lo menos era divertido y con él se bailaba, se bebía, se fumaba -no necesariamente tabaco- y se lo pasaba uno bien en general). Vamos, que la sección musical de la fiesta la salvaron la orquesta de la primera noche (que no me acuerdo cómo se llamaba, pero que era la típica orquesta de fiesta mayor que lo mismo te toca un pasodoble que se arranca por los Sex Pistols, y que permitió momentos tan surrealistas como ver a dos yayas bailando alegremente el Sarri, sarri de Kortatu, los grupos del Cortocircuït (un concurso que monta no se si el ayuntamiento o la diputación para grupos nóveles, y que a los ganadores les dan la oportunidad de tocar en la Fiesta Mayor y grabar un CD conjunto, creo: apunten los nombres de Stygia y Los cinco elementos, que sonaban muy bien y demostraban un saber estar en escena que para sí quisieran muchos profesionales) y, sobretodo, la discomovil de The Chanclettes, que, aparte de ser una risa contínua y sin parar, pusieron una selección musical que iba de la copla al punk, pasando por el disco, y que hace que, si algún dia les da por montar una discoteca como dios manda, me convierta en un habitual a la voz de ya. Por cierto, que resultó como mínimo digno de estudio el que toda la garrulería colomense (y cuando digo "garrulería" no hablo de la gente normal, hablo de garrulos en la plena extensión de la palabra) se pusiesen a dar gritos de emoción, a saltar y a corear como berracos cuando empezó a sonar una canción taaaaaan gai como el Venus de Bananarama (y si no me creen, busquen el video en el youtube y verán...). Y en el tema fuegos... Los peores y más rácanos fuegos artificiales que recuerdo, la "fiesta de fuego" que montaron en las pistas de atletismo, pobre, cutre y mal coreografiada y el correfoc... Vale, Dani, me quito el sombrero. Dos veces. Con todo lo que os putean, os racanean y os hacen la vida imposible desde el ayuntamiento, conseguisteis hacer el fin de correfoc más bestial, impresionante y cojonudo de la historia. Lo de los cuatro dragones entrando encendidos a la vez en la plaza, uno desde cada esquina, fue como para correrse allí mismo. Tio, valéis un imperio. Pero la fiesta, en conjunto, no valía lo que una mierda de pato. Hace 307 posts...
Archivado en política  (La Vanguardia, domingo 3 de Septiembre de 2006) Hace 307 posts...
Archivado en citas Las palabras engañan, ya que el término placer ampara realidades contradictorias y comporta a la vez las nociones de tibieza, de dulzura e intimidad de los cuerpos, y las de violencia, de agonía y de grito. Memorias de Adriano, Marguerite Yourcenar  Hace 307 posts...
Archivado en personal e intransferible y música - Todo el Julio hizo sol y calor. Y cuando, después de diez años (que se dice pronto) sin tener vacaciones dignas de ese nombre (o sin tener simplemente vacaciones) en Agosto, cuando finalmente llega el mes y me las cojo, empieza a nublarse y hacer frio. A uno de Septiembre, que empiezo a trabajar de nuevo, vuelve a salir el sol. Alguien ahí arriba me odia. Lo que no sabe es que yo la odio más. Cuando me digno a pensar en ella, al menos. - Neo-Tokio está a punto de E·X·P·L·O·T·A·R. - Tengo que recuperar urgéntemente mis discos de Sisters of Mercy y Steve Vai. Dónde cóños los habré metido. - Tener como compañeros de vagón de tren a un clon de Alvaro Vitali, un clon de Fabio Capello y un clon de Roland Gift (el cantante de Fine Young Cannibals), y con un revisor que es el hermano gemelo de Michael Berryman puede dar un viaje apasionante. He dicho puede. No tiene por qué. - La vida y la muerte bordás en la boca tenía Merceditas la del guardarropa... - Chínfanos, pínfanos o frailucos, abejas, topos, ranas, tábanos, arañas, aguiluchos, jabalíes y raposas. Hojas de castaño, moras de zarza, veneno de ortiga y palo de mimbre. Miel, chorizo y hielo líquido del río. No, no es una pócima de bruja. - Tantos millones de moscas no pueden estar equivocadas, este país es una mierda. - He bebido más cerveza este último més que en el último año. Sigo sin encontrarle el gusto. - Me he dado cuenta de que no puedo cruzar un puente sin mirar el río, ni mirar el río sin sentir vértigo. Una manía más que sumar a la lista. - Dormir es para débiles. Soy débil. - No hay carretera sin puente, puente sin curva ni curva sin fantasma. - Estoy oficialmente en paro. Viva y bravo. - Me reafirmo en lo dicho el año pasado. La historia (histeria) de España es como viajar en un tren nocturno. Todo ruido ensordecedor, traqueteos que amenazan con tirarte al suelo y oscuridad. Y, de vez en cuando, luces en la lejanía que parecen hablar de una promesa de civilización. Y de nuevo el ruido, la furia y las Tinieblas Exteriores. Cada vez dudo más de que haya luz en Términus. Hace 307 posts...
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