miércoles, 9 de febrero de 2005

Carnaval (o algo) (y II)

Sigo por donde lo dejé ayer...

Este año ha habido varios carteles anunciando las fiestas de Carnaval que han sido problemáticos. En uno (Huesca), aparecía la foto de, un cura con los labios pintados de rojo pasión. Estarán conmigo en que pocas imágenes más carnavaleras que esta. Vale, las mulatonas en tanga del sambódromo de Rio, pero no es el mismo tipo de Carnaval que el que tenemos por aquí.

En Valls, se montó la de Dios es Cristo cuando en el cartel, Cristo dejó de ser Dios para convertirse en el Diablo, y dos de los apóstoles en concejales del ayuntamiento (este no llegó ni a salir de imprenta, parece ser), hasta el punto que el cura, en un ataque de sentimientos cristianos y profundamente democráticos, quemó una reproducción que salía en la portada de un periódico en mitad de la misa (me imagino que porque no pilló al diseñador del cartel para quemarle a él, que es lo que real y democráticamente le pedía el cuerpo y las voces que le hablan diciendo que son Dios Trino).

En Reus, se armó la gorda cuando pusieron en un tendedero el manto de la virgen. Y en el mismo tendedero había un condón! Y unas medias de rejilla! Y unos calzoncillos! Y una nariz de Groucho Marx, que con ese nombre seguro que era un rojo peligroso! (lo siento, la foto se ve muy mal, pero no he encontrado otra...). Aquí al menos han tenido mala leche y han substituido el manto por un trapo blanco con el famoso logo de la máscara de la tragedia con la boca tachada que popularizaron Els Joglars a finales de los setenta, tras el affaire de La Torna, y además han cambiado los nombres de las calles por donde pasaba la rua por los que tenían durante el anterior gobier... digoooooo durante el anterior régimen (en que estaría yo pensando), todos ellos de generales golpistas. Por esto, curiosonamente, no ha habido protestas ni alborotos por parte de los que pusieron el grito en el cielo antes (hablando claro y en plata y yendo deprisa, el PP y la iglesia), y es que ya se sabe que hay cosas que molestan y otras que no. Lo que ya no se es si alguien se ha dado por aludido, o si es que realmente son tan palurdos como parecen.

En Mataró, estos mismos sectores bienpensantes, locos por salvarnos el alma a costa de cortarnos el cuello, se han enfadado porque el consistorio puso en el cartel al mismo don Carnal . Alguien que no es hombre ni mujer ni tiene rostro propio, sino tan sólo el de la máscara que escoja en el momento. Juzguen ustedes mismos. Esta vez, la excusa oficial no ha sido la religión, sino el sexo. Y hombre, yo entiendo que, puestos a llevar a término una idea objetivamente tan adecuada a la situación, podrían haber cogido a un travesti dotadísimo de estos que se anuncian en los periódicos en lugar de a este, que lo que tiene entre las piernas parece una bobina de hilo de peseta, para que cada cual disfrutase con la parte de la foto que más le interesara, pero lo mismo cobraban mucho por derechos de imagen y no salía a cuenta. Porque si la protesta es por motivos morales, de verdad que no lo entiendo. Primero, porque el cartel anuncia el Carnaval, y el Carnaval es ajeno a cualquier moralidad (mucho más la sexual). Y después, porque la foto se encuadra perfectamente en aquello que se llamaba “desnudo artístico”. La foto es cojonuda de por sí, como obra de arte aislada. Supongo que es que aún queda gente que considera que el David de Miguel Ángel (otro afamado representante de productos económicos de mercería) o la Maja Desnuda son pornografía. País.

And last but not least (bueno, sí, no tengo noticias de que haya habido más casos este año), está el caso de Roses, donde se planteó un cartel parodiando el art noveau donde un ánsar (no, no me refiero al ex-presidente del gobierno, mal rayo lo parta cien veces, estoy hablando de un ganso, busquen en el diccionario de la RAE ), se refocilaba (sí, esta palabra también existe, busquen, busquen) con una señorita en edad de merecer. Y viceversa. Algo cachondo, alegre y eroticofestivo, muy carnavalero también. Pero ahmigo, que las feministas no lo vieron claro, y obligaron a cambiar a la chica por un mancebo. Vamos, que cambiaron a Leda por Ganímedes. Y entonces, se alzaron otras voces que, lógica cartesiana en mano, dijeron que si con una mujer era ofensivo e inaceptable, con un hombre también (no acierto a decir si además añadieron que en la segunda versión del cartel no se dejaba claro si se trataba de una gansa o un ganso, el pájaro digo, y que eso podría considerarse como una incitación a la homosexualidad, pero no me extrañaría). Al final, se llegó a una conclusión de compromiso, que mira, les ha quedado resultona y todo.

En fin pilarín. Que a todos estos que se quejan de cosas como los carteles del Carnaval (ESPECIALMENTE por cosas como los carteles del Carnaval) sólo se les puede decir una cosa...

Entonces...

No habéis entendido nada...

PANDA DE GILIPOLLAS?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno, pero claro, ¿que se puede esperar de una jerarqía que deja que personajes como Apeles vayan disfrazados todo el año, y encima por televisión?.
Por cierto yo habría puesto esta especie de conclusión como título (al menos como título secundario) del post.

Logan-X

Anónimo dijo...

En carnaval, muchos se quitan las máscaras...

Betote.-

Ghanima Atreides dijo...

No, doy fé de que la mayor parte de ellos no entiende nada, pero aluego bien que disfrutan (a escondidas, claro, no les vayan a pillar los de su misma "ideología").