Ahí va la mía, infrahumano repugnante.

(uniéndome a la campaña lanzada por don Ricardo Royo-Villanova)
Vídeo vía RizeWind































LAS REGLAS:
1. Crear un vínculo con el que te ha echado encima esta maldición del tag y poner estas reglas.
2. Compartir 7 hechos sobre ti mismo en tu blog, cositas raras y similares, amos, no cosas tipo desayuno antes de ir a trabajar.
3. Echarle un tag de estos a otras 7 personas, con su nombre y vínculo a su blog.
4. Avisar a los afortunados con un comentario en su blog… ¡YOU HAVE BEEN TAGGED!
5. Si no tienes 7 amigos con blog, o alguno de ellos ya ha sido tagged, pues a repartir entre 7 blogueros que no conozcas.
- El tabernero del Agneau d'Or me puso al corriente de esta fantasía- dijo muy serio el capitán-. Pero estáis tratando al Nuncio de su gota y heme aquí con vuestras hilas y emplastes en la mejilla.
- Han pasado seis meses- prosiguió Zenón, que dibujaba unas figuras en la ceniza con la punta de un tizón-.


Un culo. El culo. El culo de Druuna (en el link, su página oficial). Obra del veneciano salido Paolo Eleuteri Serpieri, vió la luz por primera vez, ahí, con todas sus mollares redondeces, en 1985, en la novela gráfica Morbus Gravis, pegado al (muy apreciable) resto de su protagonista, la citada Druuna. Una maggioratta de rompe y rasga con una (más que agradecible) alergia por la ropa y una alegre laxitud moral, que la ayudan a sobrevivir en el mundo que no ha creado y que no entiende donde se encuentra encerrada. Un mundo donde la norma es la roña, la carroña, la
mugre, la deformidad, la enfermedad, la mutación, la muerte y el sexo sucio y depravado gobernado por un ejército que no ha descubierto las bondades del suministro de bromuro a la tropa y una casta religiosa fanática con licencia para matar. Un mundo, pues, donde el culo de Druuna (y también el resto de Druuna, pero hoy toca hablar de culos) brilla con luz propia como el único rastro de belleza (y qué belleza, y qué culo!) y, alegóricamente, de esperanza, que le queda a la humanidad. Y no les cuento más, porque entonces me vería obligado a hacer spoilers y no es plan, sobretodo cuando se lo pueden bajar (creo, que me he
encontrado con los links buscando las imágenes y no los he probado aún) aquí, y leérselo.
Pero para que se hagan una idea, la cosa es una historia de ciencia ficción apocalíptica que, per se, no es ninguna maravilla, pero que gana enteros (y qué enteros!) al verse aliñada con generosas dosis de ultraviolencia y sexo. Sexo las más de las veces perverso, violento, forzado, contrastando la belleza y el (moralmente distraído) candor de
Druuna (y, por supuesto, su sublime culo) con la deformidad física y/o moral de sus partenaires, con independencia del sexo de los mismos. Por cierto que, sin salir del tema sexo, pero volviendo al tema culo, una parte importante de
ese sexo es por vía anal, no en vano el amigo Serpieri se declara un apasionado de dichas prácticas. Y además, qué coño, sería un delito y un pecado dibujar un culo como ese culo para luego no usarlo como es debido.
En 1987 se editó la segunda parte de Morbus Gravis, Druuna (también conocida como Morbus Gravis II, que encontrarán en el mismo link que antes, si funciona), que cerraba algunos flecos sueltos que habían quedado, y, visto el éxito, la serie se convirtión en un serial con Creatura (1990), Carnivora (1992), Mandragora (1995), Aphrodisia (1997), El planeta olvidado I y II (y aquí se me acaban los links,
si alguien encuentra los que faltan que lo ponga en los comentarios, por favor) (2000) y Clone (2002).
Si no me falla la memoria, sólo he leído hasta Creatura (así que espero que los links funcionen), pero continuar después del (contundente, como el culo de Druuna) final de Morbus Gravis fue el mayor error de Serpieri. Porque la calidad del guión (que ya no era muy allá, mirado fríamente) empezó a caer en picado, y por las reseñas que leo, la c
osa fue yendo a peor. No así la habilidad con los lápices del veneciano, que ya ven que es mucha, ni la calidad y cantidad de culos, que, de hecho, fue a más. Así, una historieta de ciencia ficción donde el sexo jugaba un papel importante, pero que no giraba en absoluto en torno al sexo (pese a que la mirada y los
timos capítulos son directamente cómic porno. Como pasa con tantos otros ejemplos, se demuestra que los noventa fueron una década muuuuuy dura -y con ese culo delante, a ver a quién no se le pone así- para el mundo del cómic) con una (pobre) excusa argumental CF. . Y el omnipresente, omnipotente, cósmico (y cada vez más elástico) culo de Druuna chupando plano (por no decir otras cosas). Y es una
pena, porque eso no hace sino emborronar el recuerdo de lo que podía haber quedado como un muy buen ejemplo de cómic adulto de ciencia ficción de los ochenta.
POST SCRIPTUM: Pese a que Serpieri también sabe dibujar bonitos a la par que artísticos culos masculinos (y aquí a la derecha les dejo un ejemplo), y lo que no son culos también masculinos (y tienen un ejemplo a la izquierda), yo el culo que quería glosar hoy era el de Druuna. Si lo que quieren es ver a señores dibujados enseñando el gluteus maxiumus, casi que se pasen a ver qué han preparado para hoy los alegres muchachos de Freak Like Us.