Yo siempre fui un solitario. Perdona, supongo que lo que me pasa es que estoy desquiciado, pero, quiero decir, salvo por lo de echar un polvete de vez en cuando, no me importaría que todos los habitantes del mundo se muriesen. Sí, se que no es agradable. Pero yo me pondría tan contento como un caracol; después de todo fue la gente la que me hizo desgraciado.Charles Bukowski, Púrpura como un iris.
Y la Iglesia gana… y quiere más
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Vivimos tiempos de sombras y sacristías. Tiempos en los que la Iglesia
Católica pretende volver por sus fueros e imponer su doctrina, con la
cooperación d...
Hace 17 minutos


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