jueves, 16 de septiembre de 2010

Tirada de tarot

El colgado

Tres años de cárcel para dos de los que destrozaron el centro de Barcelona tras la victoria del Barça en semifinales de la copa de Europa de hace dos años. Personalmente, encuentro que poco es. Tanto de tiempo de condena, como por el número de condenados: fueron muchos más los que montaron el pollo. Acojonante las reacciones de opinadores y todólogos: Qué vergüenza, pobre chicos, si sólo estaban celebrando la victoria de su equipo. Sí, son los mismos que ponen el grito en el cielo cuando tras las fiestas de su barrio, o tras un concierto, hay basura en la calle donde se ha hecho. A esos tampoco les vendría mal los tres años a la sombra, no...

El loco

Pasqual Maragall, ex-alcalde de Barcelona y Molt Honorable ex-presidente de la Generalitat de Catalunya, ha declarado en la revista interna de CiU que CiU ganará las próximas elecciones "porque es lo que toca". Lo que no ha especificado es si Montilla es Cánovas y Mas es Sagasta, o al revés. Por supuesto, Maragall tiene todo el derecho del mundo a decir lo que le plazca y a votar a quien le parezca, no faltaba más. Pero yo también tengo todo el derecho del mundo a ridiculizarle y a recordar que este señor no está precisamente bien de la cabeza. Y no hablo del alzheimer, hablo de locura en el sentido clásico del término. Que le viene de familia, además.

El Diablo

El obispo de Roma, ante la reina de Inglaterra, compara a los ateos con los nazis. Sí, ESE obispo de Roma. Bueno, hay que reconocerle que algo debe saber del tema. Sin comentarios.

La Torre que se derrumba

Hoy se han cumplido dos años del hundimiento de Lehman Brothers. Desde entonces, nos han intentado hacer creer que el liberalismo salvaje no tuvo nada que ver con ello y con lo que vino después, que para evitar que las entidades financieras se hagan tan grandes que no sea posible dejarlas caer si hacen mal los deberes (y que por tanto en caso de problemas haya que salvarlas con dinero público) es fusionar las cajas entre sí, que lo mejor para evitar despidos es hacer el despido (aún) más fácil, y cuantenta mil gilipolleces más que insultan a la lógica, la razón y la inteligencia. Y el problema es que hay neoliberales vergonzantes, imbéciles y traidores que se las han tragado. Sus putos muertos.

2 comentarios:

Casta dijo...

Convergencia ganará las elecciones pero no porque es lo que toca que la gente no dan el sillón donde están comodamente sentados a no ser que les pongan de patitas en la calle.

Y es más Convergencia no ganará,el tripartit las perderá que es diferente.

Que ganas de verte!

Sergio dijo...

1. ¿Cuántos añños de cárcel, entonces, habría que darle a quienes se forran defraudando al Estado? Si por unos daños de nada (en comparación) tocan 3 años, a los impuados de Gurtel y Brugal le tocarían... vamos a ver ¿5 siglos?

2. Pasqual Maragall tiene la suerte que la campaña política se la está haciendo Zapatero, me llama, también, la atención, que en el PP no hayan mandado a tomar por c... a Rajoy para poner de nuevo a Super A. al frente de todo.

3. El Obispo de Roma olvida, quizás, que sus representantes en Alemania (los jerarcas, no los de abajo) no protestaron demasiado por los asesinatos de gitanos, judíos y retrasados mentales y demás... mmmm, más bien no protestaron nada de nada.

Hubo sí, algunos curas asesinados, pero siempre existen ovejas descarriadas en la grey.

4. El capitalismo se basa en la concentración de la riqueza, para ello es imprescindible que existan crisis, entonces el gobierno inyecta dinero en las empresas, nos endeuda para sostenerlas, les da beneficios impositivos (exanciones de impuestos y demás) para que no se caigan, y nos suben el IVA para que eso lo paguemos todos, además de precarizarnos el trabajo para que puedan patearnos el trasero cuando a los empresarios se les ocurra. También consideran inncesario que tengamos pensiones medianamente dignas y todo eso pero por suerte Zapatero lo está arreglando. Es bueno ser viejo y pobre dentro de un Estado fuerte manejado por empresas, uno se muere más rápido y deja de dar por culo.