jueves, 17 de diciembre de 2009

6 toros 6

Creo que ya he hablado del tema en alguna ocasión, pero como lo han vuelto a sacar a la palestra pues mira, me arreglan un post.


Excusatio non petita: Me encantan los toros. Y ese es uno de los motivos por el que no trago a los toreros. Lo que me gusta es el bicho. La bestia. Cualquiera que haya visto uno entenderá inmediatamente la fascinación que ejercen y el por qué se han convertido en icono y en punto focal de todas las mitologías que los han conocido. Si hay una imagen adecuada para representar el concepto "poder", es la del toro.


Acusatio manifesta: Me encantan las corridas. Donde esté una buena corrida, que se quite el fútbol. Y los toros. Hecho el (obligado) chiste malo, lo retiro. Las corridas (de toros) no me gustan. No me atraen. Es más, tienden a repugnarme como concepto. Yo soy carnívoro y no me remuerde en lo más mínimo la conciencia por ello, ni duermo mal por ver imágenes de un matadero industrial de pollos, ni salí corriendo asqueado cuando ví una matanza del cerdo. Eso es supervivencia, y es lícito: Yo como animales como (determinados) animales (los carnívoros) me comerían a mi si tuviesen ocasión o necesidad. Y, obviamente, haré todo lo posible para no darles la ocasión y (o) mantenerles saciados para que no tengan la necesidad. Hakuna matata, el ciclo de la vida también incluye eso: Los unos se comen a los otros.

Pero una cosa es la supervivencia, y otra el espectáculo. E incluso ahí queda un viso de aceptabilidad, porque si ha de ser, sea, y si encima puede ser de una forma (más o menos) agradable a los sentidos (a una parte, al menos), pues mejor. Que no tenga remordimientos de conciencia por comer animales no significa que los tenga que comer crudos y mientras aún están calientes: Una vez está muerto, lo mismo le da que lo haga así o que los cocine y les ponga salsa. Es, salvando las distancias, el mismo dilema que tengo con los abrigos de piel: El cuero se saca de las vacas, de los cerdos y de las ovejas (en diferentes calidades). Yo como vacas, como cerdos y como ovejas, luego de necios sería no aprovechar, ya que los he tenido que matar (por persona interpuesta, vale, pero dado que se matan para alimentarme a mi, acepto que los mato yo), su piel para abrigarme. Y para lucirla. Pero un visón, un oso o un zorro no se comen, y las temperaturas que se alcanzan en estas latitudes no hacen necesario el que los mate para aprovechar sus pieles, luego matarlos para abrigarte con ellos es una hijoputez. Otra cosa sería si viviese en Siberia, donde se pasan medio año a 30 bajo cero, ahí que el abrigarse con las pieles de un animal pasa a ser una cuestión de supervivencia. Pero aquí no ha lugar. En ese sentido, les reconozco a los defensores del toreo el argumento estético: Efectivamente, entre el toro y el torero se establece un diálogo, una danza, que no dudo pueda tener un valor estético elevado. Como en las vírgenes cretenses danzando sobre toros bravos o la suerte que retrató Goya (de garrocha, creo que se llamaba) que consistía en saltar sobre el toro con la ayuda de una pértiga, que eran totalmente inócuas para el toro. Y, efectivamente, alrededor del mundo del toreo existe un imaginario estético importante, empezando por el propio traje del torero (el toro en sí no cuenta, en inherente), acabando por la arquitectura de (algunas) plazas y pasando por los mantones en los tendidos. Una corrida "a la portuguesa" (o a la las Vegas), donde al toro no se le mata ni se le asaetea, no me supondría especiales escrúpulos morales. No más que ver a según que perros de según que dueños por la calle, al menos.


Y ya lo que es inaceptable de todas todas es el recochineo. El sadismo. Una cosa es matar, otra convertir la muerte necesaria en espectáculo, y otra la tortura pública. He dicho en el párrafo anterior que una corrida a la portuguesa no me preocuparía especialmente, porque al toro no se le mata. Y voy más allá, a riesgo de que haya quien me retire la palabra: Podría llegar a aceptar el descabelle público. Pero lo que bajo ningún concepto puedo asimilar son las banderillas. El que se le vayan clavando arpones en el lomo a la bestia con la intención de debilitarla para que el "maestro" pueda matarla con más facilidad. Ahí el estómago se me revuelve y lo empiezo a ver todo rojo.


Hasta aquí mi opinión personal sobre el tema "toreo sí-no". Y como me está quedando muy largo, mañana (o el lunes, ya veremos), ya pondré mi opinión sobre la ley contra las corridas de toros que han llevado al Parlament de Catalunya.

10 comentarios:

fer dijo...

Pues no he terminado de leer. Pero es que hay una premisa que es totalmente errónea que hace que el resto no tenga sentido.

Dices que comes carne animal por supervivencia. Mentira. Gran mentira. Hoy dia puedes tener una dieta perfecta con el aporte protéinico y graso necesario para el ser humano sin necesidad de comer carne animal.

Por tanto comes carne por placer. Porque te gusta la ternera. Porque te gusta el pollo.

Matas animales por placer.

Igual que en las corridas.

Sota dijo...

Fer, me esperaba un comentario como el tuyo. Podría sobrevivir comiendo sólo vegetales, cierto. A costa de joderme el hígado y la flora estomacal. Mi dentadura, mis intestinos y mi sistema endocrino son de carnívoro, no de hervívoro. Y, en cualquier caso, tan seres vivos son los vegetales como los animales. Mi postura será hipócrita, pero la tuya mucho más.

Don Otto Más dijo...

A mi me la suda lo de los toros. Me gusta la fiesta de los toros y tal, no sé por qué, pero no tengo remordimientos ni na... cuando acabemos con el hambre en África y los indigentes en el mundo ya nos ponemos con los toros de lidia.
Respecto a lo de comer carne, pues somos humanos gracias a eso, y la carne es algo que se come por supervivencia, por una cuestión proteica básica. No aceptar esa premisa es algo indiscutible. No puedo con ese rollo de la dieta peroflauta: me dan ganas de vomitar cuando esgrimen esos argumentos tan banales como que se mata por placer. Somos animales y comemos animales, y el día que flotemos en el firmamento contemplando la eternidad del señor ya hablaremos xD la gente que piensa que somos especiales por que pensamos y tenemos una supuesta sensibilidad sobreestiman al homosapiens y al resto de los bichos de la tierra, y si no les gusta nuestro ser y naturaleza, al Tíbet hasta que su cuerpo transcienda y dejen de joder a los que nos sabemos producto de la selección natural y la evolución como organismos vivos.
Y ya.

Nils dijo...

El otro día probé por primera vez en mi vida un guiso de rabo de toro y me gustó bastante.

Ginebra dijo...

Nieta y sobrina de toreros. A mí me gusta el espectáculo.

Maggie Wang Kenobi dijo...

Superencontra de disfrutar con el sufrimiento ajeno. Que yo y mis 25 mejores amigas fuimos de las que firmamos para que las pobres terneritas fueran al matadero en condiciones como las de primera clase de Lufthansa, hombreyaporDior. Mi mucamo filosófico me ha dicho que matar animales no está del todo mal, que para el caso, necesitamos comer carne y pescado(más o menos) pero otra cosa es hacer un espectáculo de ello, y llamarle "fiesta" y disfrutar viendo el sufrimiento del otro. Vamos, que ahora me va a contar el fer este que en los mataderos han puesto gradas y va el público a disfrutar y a aplaudir al matarife, no te joe.

Como diría mi amiga Amy, nononó.

Shanks dijo...

Pues yo suscribo todo lo que has dicho, y además añado: También es espectáculo cuando en fiestas les queman las astas a los toros por diversión? Ah, claro, que ellos dicen que es cultural, que lo llevan haciendo tropecientos años, que ya es tradición...
Pues también es tradición en ciertas partes a ablación del clítoris, por ejemplo, e incluso es apoyada esta práctica por mujeres, y eso no lo hace correcto.
Hay muchos actos con muchos años puestos en prácticas, y eso no legitima que se siga perpetuando una actuación bárbara.
Ya sé que me he ido por la tangente, pero bueno, ahí lo dejo.

starfighter dijo...

Sinceramente jamás he entendido la ¿fiesta? de los toros, nunca me ha atraído ni me ha gustado, ni he hecho el esfuerzo. Así que si algún día desaparece, cosa que no creo que vea, me alegraré.

Y sí, comemos carne por placer, como muchas otras cosas, y para alimentarnos, y aunque no sea un gran fan de comer carne, que bueno es un bocata de carne.

Maggie Wang Kenobi dijo...

Además, de pequeño, quitaban Espinete para poner una puta corrida de toros, tiatiatia.

Sota dijo...

Otto, lo de "cuando acabemos con x ya empezaremos con y", cuando x e y no tienen ninguna relación, está fuera de lugar y es una falacia lógica. Esperaba más de ti.

Nils, vas a provocar que me envenene de tanto morderme la lengua. Que te gustó el rabo de toro. Gisado. Ya. Vale. Ejem. Guiño guiño codazo codazo.

Gin, no tengo nada contra el espectáculo, ya lo he dicho. Que una corrida de garrocha me encantaría verla, oiga.

Mag, pues eso. Y ojo que lo de los mataderos no lo vería mal, que hay mucha gente que se cree que los bistecs nacen en una bandejita de plástico, y no.

Shanks, espectáculo, es. Hijoputez, pues también. Que, por cierto, los correbous no entran en la famosa ley antitaurina...

Star, yo no me "alegraré". Vamos, que no brindaré ese día. Pero tampoco me apenará en lo más mínimo, vamos.

Mag, ESO era lo peor. Sí. Lo que no sabía es que Espinete tuviese tantos años, porque siendo tu eterna y tal, "de pequeño" debió ser hace un porrón de años, no?