lunes, 28 de abril de 2008

Perdiendo aceite

Conste que no he seguido el tema al detalle, así que si digo algo que no se ajusta a la realidad agradecería que me lo corrigiesen.

Una vez dicho esto, aclaremos unos términos farmacológicos: Entre las substancias tóxicas (al grado que sea) se distinguen dos tipos de toxicidades. Grosso modo, se habla de toxicidad aguda cuando nos referimos a los efectos tóxicos de una dosis suministrada en un corto periodo de tiempo, mientras que se habla de toxicidad crónica a los efectos tóxicos de dosis suministradas de forma más o menos regular durante largos periodos de tiempo. Por poner un ejemplo que seguro que tienen en mente (borrachuzos!), la toxicidad aguda del alcohol se da básicamente sobre el sistema nervioso (pérdida cognitiva temporal, disminución de la función motora, coma), mientras que la crónica, además de al sistema nervioso, afecta a otros órganos (hígado, riñones, sistema digestivo). Por norma general, y en tóxicos no letales, la toxicidad crónica requiere de concentraciones mucho más bajas (pero sostenidas en el tiempo) del tóxico que la aguda (la cantidad de alcohol necesaria para pillar una borrachera ocasional es mayor que la cantidad de alcohol necesaria para achisparse, pero si te achispas todos los días, al cabo del tiempo se podrá hacer fuagrás con tu hígado). Por supuesto, cada tóxico tiene sus particularidades y hay que tener en cuenta que la mayoría de ellos acaban generando un cierto grado de resistencia (una persona habituada al alcohol necesita una dosis mayor para intoxicarse que una que no haya bebido nunca), pero como primera aproximación, ya vale.

En lo que se refiere a productos alimenticios, las substancias cuya toxicidad se conoce y que son susceptibles de aparecer en los alimentos tienen niveles máximos regulados, recogidos en el Códice Alimentario, que son SIEMPRE más bajos que los niveles de toxicidad aguda (y, por tanto, que los de toxicidad crónica). Y la normativa española tiene fama de ser bastante restrictiva y estricta en ese sentido. Es raro que se cuelen cosas, porque, se lo crean o no, aquí la administración controla MUCHO lo que los ciudadanos se pueden llevar a la boca, y prácticamente sólo se dan casos de escándalos alimentarios cuando nos salimos del marco legal (el caso del aceite de colza, que era un aceite que se vendía en negro, sin ningún control), o bien cuando nos encontramos con cosas que nadie esperaba encontrarse en la cadena alimentaria (los priones de las vacas locas, los pollos con dioxinas) y pillan a todo dios en bragas.

Ahora resulta que se ha encontrado, en unas partidas de aceite de girasol provinente de Ucrania, que estaba adulterado y contenía una concentración de hidrocarburos tóxicos más alta de lo que la ley establece. El ministro de sanidad dio aviso de que, por si acaso, hasta que no se supiera exactamente cuáles eran las marcas afectadas, y en qué lotes, y se pudieran retirar estos del mercado, la gente se abstuviera temporalmente de usarlo. Y las cadenas de distribución, conscientes de que en España aún tenemos la colza grabada a fuego en la memoria (el aceite de colza, debidamente tratado, es perfectamente comestible e incluso sano, y de hecho está en el mercado y en países como Alemania es de uso común, pero en España han tenido que cambiarle el nombre por "aceite de canola", porque no vendían una escoba), y sabiendo que a los españoles el juntar las palabras "aceite" y "adulterado" hace que se nos disparen todas las alarmas, decidieron, ante la duda, retirar del mercado TODO el aceite de girasol. Porque si se diese un sólo caso de intoxicación por ese aceite ucrainiano, la marca que lo hubiese envasado no hubiese vuelto a levantar cabeza en la vida.

Insisto, no he seguido el tema al detalle, pero entiendo que, cuando el ministro dice que "mejor que no se consuma, pero si se consume, tampoco hay que preocuparse", es porque los niveles que se han encontrado están por encima de los límites legales, probablemente incluso superen los límites de toxicidad crónica, pero no llegan a los de toxicidad aguda. Es decir, que comerlo, sano, lo que se dice sano, no es, pero que si lo comes un día, una semana, pues tampoco te va a matar. Oigan, pasa esto, estamos buscando exactamente dónde ha ido a para, hasta que lo encontremos, si pueden, sustituyan el aceite de girasol por otro tipo de aceite, pero si lo han comido no pasa nada, no colapsen los hospitales por ello al grito de "oh, dios mío, he comido aceite de girasol, qué hago". Pues abdominales para no engordar, gilipollas, porque otra cosa...

Pero se han juntado los Cuatro Caballos del Apocalippo: la Peste (la absoluta, total y vergonzosa ignorancia científica de la población española en general), el Hambre (que la explicación del ministro no ha sido clara, por no decir que se explicó como el culo), las Ganas de Comer (que la reacción de las empresas distribuidoras ha sido, por una vez, de quitarse el sombrero: ante la duda, cuarentena), y los Periodistas y Tertulianos, que, amén de sufrir, de forma más acusada y vergonzosa si cabe que el común de la población, de la Peste, en gran parte se la tienen jurada al pobre Soria desde el mismo momento de su nombramiento, muy probablemente porque es un científico, uno bueno, además, y no un politicastro profesional que le va riendo las gracias, y porque no es un meapilas y se ha posicionado, como científico que es, a favor de la clonación terapéutica y la investigación con células madre.

Porque no se equivoquen, el escándalo no lo han provocado ni las (poco claras y muy desafortunadas en lo formal) declaraciones de Soria, ni la retirada masiva del aceite de girasol de los comercios (que al consumidor poco informado le puede provocar miedo), ni siquiera la gravedad del caso. El escándalo, lo han generado los periolistos y los todólogos.

(el título, obviamente, es un chiste al más puro Ozores style, en homenaje a Corredero, que se que le gustan)

Hace 309 posts...

22 comentarios:

Nepomuk dijo...

¡Hala, soy el primero! ¡Lo que hace esto del insomnio!

Aprovecharé tan insigne momento para recomendar a los contertulios que no consuman, tóxico o no, aceite de girasol. Se oxida a una velocidad vertiginosa y tras el proceso de oxidación se puede tornar cancerígeno.

Hala...olivita para todo el mundo. Tiene una resistencia a la oxidación de toma pan y moja. Y nunca mejor dicho.

(comentario patrocinado por Recolectores de Andújar y Olé, S.L.)

Nils dijo...

Yo me he enterado más de que levantaban la cuarentana que el que la ponían... pero sí, tienes razón, es la típica noticia aumentada desde los medios, porque no es para tanto.

Nils dijo...

y estoy con Nepo, VIVA EL ACEITE DE OLIVA!! El único que entra en mi despensa, por cierto.

nanyu fonseca dijo...

yo tb soy super fan del aceite de oliva virgen, pero que me decis de cuando quereis hacer mayonesa en casa? no os sabe mejor si esta hecha con aceite de girasol???? ein?

Adidas Superstar dijo...

Chapó, Sota. Yo no lo hubiese explicado mejor.

Y efectivamente, como dice Nanyu, para determinadas recetas es indispensable el aceite de girasol, aunque yo generalmente uso de oliva.

Ginebra dijo...

Es que somos unos hijos de puta.

Sota dijo...

Nepo, experto en oxidaciones de aceite (que con eso me gano la vida, por decirlo de alguna manera) al aparato: El aceite de girasol se oxida muy rápido a temperatura ambiente, pero a altas temperaturas se oxida más rápido el de oliva. Para cosas que tengas que tener en caliente mucho tiempo (las freidoras de un bar, por ejemplo) el de girasol es mejor. Si el calentamiento es discontinuo y por poco rato (frituras domésticas, por ejemplo), es mejor el de oliva. Y para comer en crudo el de oliva es mejor (tanto a nivel nutritivo como a nivel de sabor), pero el de girasol tampoco es malo (es incluso más rico en poliinsaturados). Y los subproductos cancerígenos los generan tanto el de oliva como el de girasol a partir de cierto grado de oxidación, pero las concentraciones son tan bajas que o te dedicas a beber aceite como quien bebe vino, o preocuparse por eso es una soplapollez.

Nils, es que a los periolistos no les ha dado tiempo de montar el gran pollo hasta que se ha levantado la cuarentena, que se metió un fin de semana de por medio y... Y yo también soy de oliva (extra virgen), pero básicamente porque me gusta como sabe.

Nan, mayonesa no se, porque no hago, pero el allioli queda muchísimo mejor con el regusto amargo que deja la oliva. El de girasol es demasiado insípido.

Adi, lo que le digo a Nan. A no ser que necesites una grasa neutra, que no de sabor ninguno...

Gin, yo no he dicho eso. Además, tu eres tertuliana? De dónde?

Will dijo...

Y lo decia mi abuela, aceite de olvida de toda la vida...

Don Otto Más dijo...

Eres muy sabio y me gusta leerte y que nos sueltes tales filípicas, he aprendido muchas cosas y me alegro de que digas que el ministro se explicó como el culo, jajaja, porque es cierto, el pobre... Yo me fío de las autoridades, en especial desde que viví en Irlanda y vi lo que era el NO control de los alimentos... ecs... y encima en plena vaca loca... Menos mal que no comí más que pollo, juas! Siempre he pensado que nuestra pulcritud con la alimentación no tiene parangón respecto a otros países... Nu sé, tú sabrás más...
Y que bien que escribas grosso modo, a ver si la gente deja de ponerle la a delante... Aunque yo me canso de escribir hale/a y leer ale/a... Ains!

Sota dijo...

Will, aceite de olvida? Eso va muy bien para la memoria, no?

Menos mal que no comí más que pollo

Otto, no haré comentarios soeces sobre esto...

Ginebra dijo...

No, Sota, lo decía en general, que normalmente a todos nos gusta más hablar que yo qué sé. No soy tertuliana; soy una mercenaria, sí, pero por ahí no paso.

Don Otto Más dijo...

Qué detalle ¬¬

Sota dijo...

Ginebra, ah, vale...

Otto, a mandar.

Nepomuk dijo...

Bueno... yo no tengo freidora. Así que veo la vida a ras de la sartén y con mucho lalalá.

Y yo sí tendría en cuenta 50 años de vida consumiendo aceite oxidado. ¿O en algún periodo de tu existencia has pensado en montarte el Ramadán de fritos?

Y mojar pan en aceite de girasol es una chuminá herética.

Y cuando quieras, tú y yo. Ahora. En la calle.

Sota dijo...

Nepo, vivo en una gran ciudad, trabajo constantemente con productos químicos altamente tóxicos, bebo agua del Besós y me casco un paquete de tabaco rubio al día... En serio crees que me voy a preocupar por las trazas de productos cancerosos en el aceite?

Por cierto, que si nos ponemos estupendos, la carne cuando se pasa demasiado TAMBIÉN genera productos carcinogénicos. Así que nada, en adelante, sólo carpaccios y steak tartar.

(en la calle? Hace mucho frío aún para hacer nada en la calle, hombre...)

Don Otto Más dijo...

Había olvidado que fumabas... ¬¬

Sota dijo...

Yo fumo, tu tomas batidos de proteínas... Todo el mundo tiene sus vicios.

Y al final, todos acaban provocando mal aliento.

Don Otto Más dijo...

Pero yo lo dejo ya... y tras 15 años de fumar rubio, como vos, ya te digo que el mal aliento del tabaco es inigualable...

Sota dijo...

Ah, vale. Que te estás quitando.

Leré.

Te estás quitando.

Lará.

Y sólamente te pones en vez en cuaaaaandoooo...


A otro perro con ese hueso!

Don Otto Más dijo...

Perdón, quería poner dejé... hace ya 4 años, por cierto :)

Sota dijo...

Y lo de los batidos de proteínas (y la cetonosis tan brutal que provocan) qué, eh?

Don Otto Más dijo...

Cetonosis?
Cetosis tampoco, que como bien de hidratos (salvo de cena)...