viernes, 16 de octubre de 2009

Barcelonauta (III)


Fachada modernista de la Pastería Escribà, en la esquina de las Ramblas con la calle de la Petxina. Fundada en 1842 como Casa Figueres, era un obrador de sémola de trigo y pastas (se cuenta que fueron los introductores de los tallarines en Barcelona y los primeros en importar trigo y sémola de Andalucía). En 1902 la tienda se reformó bajo la dirección del pintor y escenógrafo Antoni Ros i Güell (1877-1954), adoptando su aspecto actual. En 1986 el pastelero Antoni Escribà i Serra (1931-2004), considerado uno de los mejores del mundo, adquirió el local para convertirlo en una sucursal de su pastelería de la Gran Vía.

4 comentarios:

Fet dijo...

Mazo gluten, oigue.

luxaurumque dijo...

Y yo que aun no conozco Barceona en persona ... no tengo perdón. Y mira que es un viaje que tengo en mente desde hace años y, para más inri, una amiga vive allí ya hace tiempo ...

... ains ...

Besicos.

Yo misma dijo...

Me encanta Barcelona, sólo estuve una vez y lo lamento. Qué ganas de volver... y qué suerte tienes :)
(aunque acabes hasta los mismos de metro, autobús y gente por todas partes XD)

rodericus2009 dijo...

El paisaje de mi infancia,nací en la calle de las Cabras ( al finál de Petxina ).
No se es muy consciente de la belleza que te rodea cuando te mueves cotidianamente en ella.
Las Ramblas, el mercado de la Boqueria, ese especial poso que tenia el barrio gótico hasta que un dia te marchas de allí.