miércoles, 22 de junio de 2005

Luna lobera, cascabelera

Leo en el periódico (de los gratuitos que reparten por la calle, ya saben, infraprensa para infraseres) que esta noche se verá la luna más grande desde hace 18 años, porque se encuentra en el punto más próximo de su órbita con respecto a la tierra y tal. Lo que se conoce como Pleamar absoluta. Vamos, que si nadie lo remedia, esta noche se verá una luna que ocupará medio cielo.

No tengo intención de hacer aquí una clase de astronomía, principalmente porque mis conocimientos sobre el tema son entre escasos y nulos. Mucho menos de psiquiatría, que apara eso ya está Aquilino Polaina (eminente psiquiatra donde los haya, dónde va a parar), por más que esté demostrado que las fases lunares influyen en la conducta humana, y que durante los plenilunios aumentan los casos de robos, violaciones y agresiones de todo tipo. Tampoco hablaré de mitología, pese al título del post (pero les recomiendo que esta tarde-noche eviten a la gente cuyas cejas converjan en forma de “V”, por lo que pudiese ser).

Pero es que yo recuerdo otra pleamar absoluta. No se si fue la de hace dieciocho años u otra posterior, sólo se que era un chinorri, pero la imagen de una luna naciente que cubría todo el horizonte, enmarcada por los pinos y la silueta de una vieja masía en ruinas, teñida de un rojo pálido (por la suciedad ambiental, supongo, o tal vez hubiese algún incendio cerca, hace demasiado tiempo para acordarme) mientras los grillos atronaban como si se acabara el mundo, me la llevaré a la tumba.

De verdad, si tienen ocasión, salgan esta noche a la ventana y miren al cielo. Y si puede ser en un sitio lejos de la ciudad y su contaminación lumínica, mejor. Y aúllenle a la Luna Llena, que eso relaja…

3 comentarios:

Urui dijo...

La de anoche (del 21 al 22) ya se veía muy grande.

La de esta noche la vamos a ir a ver mi madre y yo según salgamos del trabajo.

Urui dijo...

¡Nublado!

Maldita sea mi estampa. :(

Ghanima Atreides dijo...

Ójala tantas cosas...

Imposible ver la luna, ni la Luna, ni a Selene siquieras...