martes, 14 de junio de 2005

Meme literario

Como terapia de desintoxicación del talibán que va a ir ocupando (al paso que vamos) gran parte de las entradas de este, su blog, hasta finales de mes, me he decidido a comenzar un meme. Ya saben, uno de estos correos en cadena. Como el de la música del otro dia, pero en este caso, literario. A ver que sale.

La mecánica es simple. Se comienza con un párrafo de una historia, y el receptor debe indicar de dónde lo ha recibido (para poder seguir la historia completa), copypastear estas instrucciones, copypastear el párrafo recibido (sólo el último, que si no el post se haría larguísimo en poco rato), escribir el párrafo siguiente (un párrafo, tres o cuatro líneas a lo sumo) y reenviárselo a otra persona. Sólo una. Y, dentro de lo posible, de la que haya la seguridad que va a contestar. Por supuesto, lo suyo es poner también el enlace a la persona a quien se le envía. A parte de eso, todo vale, siempre y cuando la historia tenga una cierta coherencia interna. Después de todo, es SU historia. Y estaría bien que avisasen, cuando cuelguen la continuación, a quien se la ha enviado de que la historia continua.

Y la historia empieza tal que asín...

Sara dió un último empujón y la puerta finalmente cedió, provocando que una catarata de polvo cayese sobre ella. Cuando consiguió dejar de estornudar (maldita alergia!) miró hacia el interior de la vieja casona familiar, mientras los recuerdos se agolpaban en su cabeza. Todo lo que lograba ver ahora, a la luz de la mortecina luz que se colaba por los agujero de las persianas, era polvo, telarañas y, sobre la mesilla del recibidor, un viejo jarrón de cristal con un ramo de rosas secas.

Y le paso la historia a lady Angua! hagan juego, señores!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cumplido.

Anónimo dijo...

Jo, que siempre me olvido el nombre. Soy angua.