lunes, 29 de junio de 2009

Golpe a golpe

Sólo un pequeño apunte (que no tengo ganas de escribir) sobre lo que ha pasado en Honduras. De acuerdo, la Constitución hondureña vigente dice que "El ciudadano que haya desempeñado la titularidad del Poder Ejecutivo no podrá ser Presidente o Vicepresidente de la República. El que quebrante esta disposición o proponga su reforma, así como aquellos que lo apoyen directa o indirectamente, cesarán de inmediato en el desempeño de sus respectivos cargos y quedarán inhabilitados por diez (10) años para el ejercicio de toda función pública". Por lo que he leído por ahí, además, podría incluso perder la nacionalidad. Podríamos entrar a discutir sobre lo absurdo o no de dicha disposición (que es absurda y antidemocrática hasta decir basta), pero el hecho es que el presidente Zelaya la ha contravenido.

PERO.

En cualquier caso, debería ser la policía, a mandato de los jueces, y tras el debido juicio con todas las garantías (cosa que TAMBIÉN exige la vigente Constitución hondureña) quien hiciera efectiva la sentencia y, en su caso, lo desalojase del poder. NUNCA el ejercito, en mitad de la noche, por sorpresa y sin que haya habido tiempo material de que dicho juicio se haya producido.

Lo que ha pasado en Honduras es un golpe de estado. Con todas las letras. Y hasta que punto será obvio, que incluso Estados Unidos lo reconoce.

Aunque aquí alguna prensa y más de un todólogo no quiera verlo.

10 comentarios:

Nils dijo...

no ver un golpe de estado es de ciegos. otra cosa es que no quieran que haya más países de la órbita de Chavez, pero no es con militares en la calle como debe impedirse y si el pueblo quiere que sea un país chavista, tampoco se lo tienen por qué prohibir, no?

Don Otto Más dijo...

Yo aún no me lo puedo creer... lo flipé al escucharlo y sigo flipando, porque una cosa es un traspaso de poderes constitucional y otra muy diferente un golpe supuestamente garantista... Ains, en fin...

starfighter dijo...

Es como entrar en el túnel del tiempo a comienzos de los ochenta: golpes de Estado en América, Michael Jackson, Farrah Fawcett...

Verificador: promari (ofcourse)

Shanks dijo...

Pues ya veremos cómo acaba, que muchos países apoyando a Zelaya, pero de momento...

Anónimo dijo...

Parecía una cosa olvidada lo de los golpes de estado en América Latina...
Bisitos.

Maggie Wang Kenobi dijo...

Efectiviwonder, mi mucamo iberoamericano es lo que me ha dicho, que el ejército no pinta nada de nada, que el Zelaya era un caradura pero siempre hay fórmulas menos agresivas con la democracia. Además, siendo de la corriente política que es el chavalín, pues es como algo sospechoso.

Pero, vamos, que yo del tema paso un rato, que he estado repasando los últimos Mr. Honduras y como que tampoco merecen mucho la pena, tiatiatia.

Sota dijo...

Nils, pues hay más de un medio de comunicación y más de dos en España que para sacarles las palabras "golpe de estado" ha hecho falta usar unas tenazas...

Otto, pues sí.

Star, pues mira que hay cosas chulas de los ochenta que podrían volver, como para hacer un reenacting de esta mierda...

Shanks, la cosa no está en que haya países que apoyen a Zelaya, sino en que no hay que apoyen al otro. Salvo que quieran convertirse en Corea del Norte, el pescao está vendido. Otra cosa es que aún haya que ajustar el precio.

Anona, no tanto tampoco, que Fujimori se dió uno o dos autogolpes, y contra Chavez hubo uno (fallido) no hace tanto.

Mag, pero piensa que seguro que tienes alguna mansión en Tegucigalpa o por ahí, y con todo este jaleo lo mismo te estropean las cortinas, tíatíatía.

Sergio G. Rabadá dijo...

Ajá, había visto ese artículo en la constitución hondureña y creo que el Presidente Zelaya podría haber sido destituído legalmente, sin embargo, la forma de sacarlo por patas no aparece como legal a ojos de nadie.

Muy buen artículo.

Un abrazo.

Small Blue Thing dijo...

No hay nadie que no vea el golpe de Estado: se trata de hacer que muchos no lo vean para poder justificarlo más a gusto.

Small Blue Thing dijo...

Por cierto, investidura de Ahmadinejad y ni el Tato se moja ahora.