lunes, 4 de enero de 2010

Libros del año (Enero-Marzo)

Del asesinato considerado como una de las bellas artes, Thomas De Quincey. La temática es buena, y la mala leche magistral, pero sobretodo en el segundo artículo y el post scriptum se hace pesado de leer. 7.

El caso Jane Eyre, Jasper Fforde. Friki no, lo siguiente. Muy ágil, muy divertido. Muchos chistes se pierden en la traducción, y mi desconocimiento sobre literatura inglesa romántica lo lastra mucho. Aún así, se disfruta y de qué manera. 8.5.

Memoria de mis putas tristes, Gabriel García Marquez. Lo regalaban con el periódico, nunca lo hubiese comprado motu propio. Hubiese hecho bien. Aburrido, banal, lo que cuenta no tiene mayor interés. No merece para nada el escándalo que se formó cuando lo publicaron. 4, siendo generoso.

El color de la magia, Terry Prattchett (relectura). Junto con La luz fantástica, lo peor del Mundodisco, pero sigue siendo mejor que el 90% de la fantasía heróica que se publica, y sigue tan fresco como el primer día. Curioso el contraste al ver como evolucionan personajes como Rincewind y (sobretodo), la Muerte. 8.

El árbol de la ciencia, Pío Baroja. Como tratado de filosofía, demasiado ligero. Como novela, demasiado infumable. Frases inconexas, deslavazadas, y una historia con tanto interés como ver a una mosca dándose golpes contra un cristal. Por qué esta cosa es un clásico y en cambio cuesta horrores encontrar una edición decente de La venganza de don Mendo? 3.

Objetos frágiles, Neil Gaiman. Como todos los libros de cuentos cortos (algunos, ultra-cortos) contiene lo sublime (Estudio en esmeralda, Las esposas prohibidas de los siervos sin rostro de la secreta morada de la noche, Corazón de Arlequín, El día de los platillos volantes, El monarca de la cañada...) y lo grotesco (las poesías -que encima el editor las ha puesto sólo en castellano, con dos cojones-, la mayoría de los cuentos por encargo). Sólo con las primeras, justificaría el libro. 9.

Juegos perversos, Eduardo Gallego y Guillem Sánchez. Cuatro novelas cortas de ciencia-ficción soft y humorística (humor socarrón, no se esperen chistes) que sirven como excusa para hablar de antropología y clavar puñales a diestro y siniestro. Sólo por el párrafo donde uno de los protagonistas, enfrentado a un plato de cocina de autor, dice no saber si comérselo o llamar a un exorcista, valdría la pena. Dentro de la saga Unicorp. 8.

El diván de la psicóloga, Ralph Köning. Una historia de Köning protagonizada por una mujer heterosexual, que no se encoña de un gay, donde los personajes homosexuales son secundarios y todo el sexo que hay es hetero! Penitengiagite! Esto es una señal del fin del mundo! 9.5.

La luz fantástica, Terry Pratchett (relectura). Segunda novela del Mundodisco. Junto con El color de la magia, lo peor del Mundodisco, pero sigue siendo mejor que el 90% de la fantasía heróica que se publica, y sigue tan fresco como el primer día. 8.

El librero asesino de Barcelona, Ramon Miquel i Planas. Comprar libros de lance en función de que te atraigan el título y la ilustración de portada es lo que tiene, que te encuentras cosas como esta. La leyenda en sí está bien, pero son diez páginas. El resto es la historia de cómo surgió la leyenda. A un bibliómano le podría interesar, pero yo soy simplemente bibliófago. 2.

Compre Júpiter, Isaac Asimov. Otro libro de cuentos cortos. El tiempo lo ha tratado fatal: cuando se escribieron (años cincuenta-sesenta) debían ser revolucionarios y visionarios, pero a día de hoy les faltan diez minutos para parecer steampunk. Las historias son buenas, pero su envoltura ha quedado totalmente defasada. 7.

Los Sin Nombre, Ramsey Campbell. La película que dirigió Balagueró basándose en esta novela es de las pocas de las que puedo decir que me han dado miedo. La novela no ha conseguido tanto, pero sí provocarme una sensación de angustia, de opresión, de... suciedad como pocas, hasta el punto que estuve a punto de cortar la lectura en un par de ocasiones. Sin embargo, quitando ese ambiente que logra crear, no es gran cosa. La escritura no es nada del otro mundo, enseña demasiado pronto las cartas, se apoya demasiado en elementos sobrenaturales que no aportan nada, y tiene un absurdo intento de final feliz (nótense las cursivas) que la película sabiamente evitó. Y ni siquiera sale la Vilarasau. 6.5.

Derechos iguales, Terry Pratchett (relectura). Y el Mundodisco despega el vuelo. Magia contra cabezología, criauras de las Dimensiones Mazmorra, feminismo y Yaya Ceravieja en todo su esplendor. Grandioso. 9.5.

Los sótanos del Vaticano, André Gide. Otro libro comprado con la única referencia del título y la ilustración de portada. Bueno, no, aquí además tenemos que editaba Alianza (que es un marchamo de calidad) y que era una cuarta edición. Curioso. Una mezcla extraña entre novela de misterio, vodevil de puertas que se abren y puertas que se cierran y folletín dieciochesco. Se echa en falta una segunda parte que cierre los hilos argumentales que se van abriendo hasta tres páginas antes del final. 6.

9 comentarios:

luxaurumque dijo...

El color de la magia y la luz fantásticas me parece geniales. Vale, quizá es porque me descubrieron un nuevo mundo, o una nueva manera de escribir fantasía. Aun hoy los considero únicos. En la saga del Mundodisco hay mejores libros, por supuesto, pero creo que también hay alguno peor.
Y Ritos iguales (el que yo tengo se llama así) también me parece uno de los mejores :-)

La peli de los Sin nombre la ví en el cine ... dios, qué malo lo pasé.

Compre Júpiter lo leí de pequeño, porque a mi hermano mayor le encantaba Asimov ... nunca entendí muy bien porqué. Solo recuerdo que allá por los 80 ya tenían cierto aire rancio, si usted me entiende ...
Del resto no puedo decir nada, porque no los he leído.

Besico!

fer dijo...

motu propRio

Nils dijo...

jo, no hemos coincidido en ninguno...

RGAlmazán dijo...

Las tres que he leído de las que comentas son tres grandes obras: Memoria de mis putas tristes,
El árbol de la ciencia y
Los sótanos del Vaticano.

Las otras no las he leído pero me las apunto.

Salud y República

Sota dijo...

Lux, a mi El color y La luz me flojean porque abusan de la parodia directa de estilos. Vale que era la idea original, pero prefiero la parodia de géneros. Los Sin Nombre da mucho más miedo la peli que la novela. Y sale la Vilarasau. Y no tiene final feliz. Y lo de Asimov y tu hermano... Era la época. Y el problema no es ya que estén rancios, sino que la historia de los hombres de azucar (por ejemplo) sigue siendo fantástica, pero cuando ves que para llevar una radio portátil tiene que cargar con un maletín, pues... steampunk.

Fet, lapsus digiti.

Nils, quedan otros tres trimestres, tranquilo...

Don Rafa, pues a mi tanto el Árbol de la Ciencia como Memoria de mis putas tristes me parecieron tirando a maluchas. De hecho, de la segunda me he deshecho ya. Los sótanos me encantó, por eso. Es un vodevil!

Casta dijo...

Baroja forma parte de la selectividad de letras y le cogí mucha mania, menudo libro chorras!!!!

Sota dijo...

Casta, por eso estaba el libro en mi casa, de cuando mi hermano hizo la sele...

Ariel Nepomuk dijo...

El día que hagas la lista sin Terry Prattchett sí que se habrá acabado el mundo :d

Es más... no entiendo como no dejan ya lo del calendario maya y van directamente a eso...

Sota dijo...

Ey, este año (y el que viene, que aún estoy en ello) lo he dedicado a repasarme el Mundodisco completo. Por eso hay tanto Pratchett. Pero tarde o temprano lo acabaré y tendré que dedicarme a otra cosa.

(jo, pues cuando empiece a repetirse el nombre "Lovecraft" ya...)