jueves, 7 de enero de 2010

Libros del año (Octubre-Diciembre)

La vida sexual del clero, Pepe Rodríguez. Y empezamos el último trimestre con un ensayo, en lugar de una novela. Cuando se pone a dar datos estadísticos (desgraciadamente desactualizados, es una edición del 98, reimpresión de la del 95) espanta y aburre (es lo que tienen las estadísticas) a partes iguales. Cuando se pone a explicar historias concretas, con nombre y apellidos, indigna y horroriza por igual. En algunos momentos se hace repetitivo, y en otros piensas que qué lastima que se ciña sólo a ejemplos perfectamente contrastados y documentados y sea TAN discreto a la hora de dar nombres. Pero, en general, un libro que debería ser de lectura obligada en la clase de religión de los colegios. 7.

Sordo, mudo y ciego (Colaboraciones II), H.P. Lovecraft. Definitivamente, las colaboraciones no eran lo del tito Howard. Aún así, los cuatro cuentos de este volumen tienen su punto. El que le da título consigue crear una atmósfera realmente malsana, Dos botellas negras es un cuento de zombies à la vudú apreciable, Bajo las pirámides es la rareza definitiva (un cuento encargado por Houdini, con este en plan Indiana Jones en un Egipto lovecraftiano!), y El Libro Negro de Aslophocus es una continuación de Martin S. Warnes a El libro... Que logra ser más Lovecraft que el propio Lovecraft! Curiosón. 6.

Muerto hasta el anochecer, Charlaine Harris. El primero de los libros en los que se basó True Blood, que no he visto. Una novela de vampiros catalogada por la propia editorial como "romántica" me debería haber hecho huir como una plantación de ajos a un vampiro, pero había leído muy buenas críticas de la serie y me encontré los dos primeros volumenes por tres euros. Y hombre... Novelita de vampiros post Vampiro: La Mascarada, muy influenciada por la tres veces nefanda Anne Rice (Lousiana siempre ha sido territorio de fantasmas, zombies y loup-garous, coño, no de chupasangres), con una muy débil excusa argumental policíaca (y cuando te empiezas a ver venir el gran chiste sorpresa con la primera aparición del personaje que lo protagoniza, quiere decir que las capacidades como escritora policíaca son tirando a nulas) y un par de polvos para dar color. Laurell Hamilton le sacó bastante más jugo partiendo de una premisa similar, pero aún así se puede leer. 6.

Brujas de viaje, Terry Pratchett (relectura). Las brujas, reconvertidas en hadas madrinas, se van de viaje (de ahí el título) a una Nueva Genua (un trasunto de Nueva Orleans) en pleno Carnaval para evitar que los cuentos puedan llegar a tener un final feliz. No he dicho feliz para quién. Choques interculturales, vudú, cuentos de hadas, zombies (de los de verdad), cabezología aplicada, espejos, gemelas malvadas, ranas convertidas en príncipes y zapatitos de cristal. Uno de los mejores mundodiscos. 10.

La llamada de la selva, Ramón de España. El tío este me daba grimilla cuando salía en el programa de Julia Otero y me aburría cuando escribía en El Jueves. Por qué entonces me he comprado libros suyos? Porque soy idiota, vale. Si jamás hubiese aprendido a escribir, no sólo no hubiese pasado nada, sino que yo me habría ahorrado tiempo y dinero. 2.

El túmulo (Orden y Caos I), H.P. Lovecraft. Una novela corta que sienta las bases de la cosmogonía lovecraftiana, aunque, de puro pulp, podría ser de Howard. Indios, conquistadores españoles en centroamérica, civilizaciones intraterrestres y pequeños esbozos de horror cósmico que no actúan pero están ahí, al acecho. Y resuelve el gran misterio de Lovecraft: Se pronuncia "Tulú". 9.5.

Corazones muertos, Charlaine Harris. Segunda parte de True Blood (sí, debería llamarse Vivir y morir en Dallas... Vivan las traducciones creativas de La Factoría!), sigue las mismas premisas que la primera: vampiros à la Mascarada, unos cuantos polvos y un poco de ultraviolencia light. En esta, además, incluye elementos surrealistas (vampiros del Alto Imperio Romano... baptistas? Ménades en Louisiana? Licántropos que se follan a ménades?), una secta antivampírica texana al más puro estilo KKK y orgías bisexuales. Y dos (dizque) casos por el precio de uno! Mira, si sigo encontrando los libros al precio que me encontré estos dos, los seguiré leyendo. Si no... Pues no pasará nada, la verdad. 6.

Dioses Menores, Terry Pratchett (relectura). El único de los libros de Pterry que me he leído en inglés (y que luego me acabé comprando traducido porque se me escapaban la mitad de las cosas). La Gran reflexión sobre la fe, la religión, la sociedad y la iglesia. Y todo el mundo espera a la Inquisición Omniana! 9.

El amargo don de la belleza, Terenci Moix. Definitivamente, cuando Moix se ponía grandilocuente no había quién lo aguantara. Y esa grandilocuencia al escribir (sobretodo en los diálogos) echa al traste una buena historia ambientada en un periodo histórico interesantísimo (el reinado de Akenatón) y con un título absolutamente perfecto (y absolutamente adecuado a lo que pasa en la novela). Como curiosidad, lo compré en la Feria del Libro pero esta marcado (en páginas interiores) como libro de bookcrossing. Y ahora no se si volverlo a liberar o quedármelo. 6.5.

En la cripta (relatos de terror III) (relectura parcial). Definitivamente, Alberto Santos tenía la visión comercial de vacaciones cuando planteó esta colección. Porque ponerle a una antología que contiene Las ratas en las paredes (que, pese -o gracias- a estar fuera de las historias de Primigenios, es EL cuento de Lovecraft) como título el de una chorradita pulp como En la cripta, es de nota. De los otros dos cuentos incluídos, Él es olvidable, pero El horror oculto (que no recuerdo haber leído con anterioridad) es un cuento de terror de los que dan miedo de verdad. 7.

El regalo de Luzbel, Ramón Burcet (relectura). Finalista del Premio La Sonrisa Vertical del 98, una más que estimable novela con dioses, demonios, leyendas, historia antigua, un puntito de intriga, mucha violencia (de la que duele al leerla) y una infinidad de polvos polimórficos que gira alrededor de un cockring construído por Dios para regalarselo a Lucifer antes de la Caída y de la búsqueda del mismo por parte de una diablesa enamorada hasta las cachas del arcángel Gabriel. 8.

Lores y Damas, Terry Pratchett (relectura). Lo que, en principio, parecía una parodia de El Sueño de una noche de verano con Yaya Ceravieja, rápidamente se olvida de ello para acabar hablando de la realidad, la percepción de la realidad, el poder, la realeza, la muerte, las abejas, las tradiciones y la música. Y por fin alguien se atreve a decir que esos jodidos comeflores son una panda de hijosdeputa crueles y arrogantes! 8.5.

Un mundo perfecto, Ramón de España. Recuerdan lo que les dije sobre La llamada de la selva? Pues lo mismo. Es ligeramente más legible (aunque tampoco mucho), al menos hasta el final, que es directamente para vomitar. El mundo, si Ramón de España no escribiera, no sería un lugar perfecto, pero desde luego sería ligeramente mejor. 2.5.

La sombra sobre Insmouth, H.P. Lovecraft (relectura). Lovecraft en estado puro. Malsano, enfermizo, alienígena, apocalíptico, marítimo y hereditario. 9.5.

La Peste, Albert Camus. Me estoy revisando todo Lovecraft. He leído a Stoker, a Poe, a King, a Baker, a Skipp & Spector, a Campbell, a Wallstonecraft-Shelley, a Le Fanu, a Powers... Y todos ellos son tristes aficionados. Esta es de las pocas, poquísimas, novelas de TERROR que me he echado a la cara. De lectura obligada, especialmente cuando hay psicosis de pandemia como ahora. 10.

El país del fin del mundo, Terry Pratchett (relectura). Todos los tópicos que se puedan imaginar sobre Australia, de Mad Max a Priscilla, del clima imposible a los mitos aborígenes sobre la creación, de los canguros a las colonias de prisioneros, destilados por el tito Pterry. Creo que es la única novela del Mundo Disco que ha necesitado de un disclaimer para que nadie se cabrease. Y los magos, Rinzewind y el equipaje (in drag) por ahí rondando. 9.8.

Imajica: El quinto dominio, Clive Barker (relectura). Los Libros de la Sangre me entusiasmaron en su día, y aún siguen siendo una lectura más que recomendable. Luego, cuando se puso a hacer novelas, bajó el nivel (El gran espectáculo secreto es un coñazo inenarrable). Con esos antecedentes, y sabiendo que este tochazo es además sólo media novela (la tuvieron que partir en dos volúmenes porque si no la encuadernación de la edición de bolsillo yanki no aguantaba), me compré esta porque... no lo se. Lo normal es que hubiese huído de ella como de la peste. Pero me la compré. Y bendita la hora. Joder, que novelón. La putada es que La Factoría ha dejado pasar tres años tres entre que editó este volumen (que es algo menos entretenido, entre otras cosas porque las piezas no encajan ni p'atrás y parece que las cosas pasen porque sí) y que ha editado el segundo, así que he tenido que releerlo porque no recordaba nada. No me arrepiento, viendo lo que pasa después 9.

La llave de plata (Ciclo Randolph Carter I), H.P. Lovecraft (relectura parcial). La declaración de Randolph Carter es un cuento que, de tan Lovecraft como es, parece una parodia. Hasta que llegas a la última frase y se te hiela la sangre en las venas. El resto de las historias... bueno. 7.

Imajica: La reconciliación, Clive Barker. Segunda parte de la novela. Y aquí las cosas encajan como engranajes de relojería (en ocasiones, incluso encajan demasiado bien, hay cosas que se tornan tan lógicas que son predecibles) y todo cobra sentido. El problema es que el final es tan... como debería ser, que pierde verosimilitud. Y como a estas alturas esto ya no lo está leyendo ni dios, ni me molesto en hacer spoilers. Grandiosa novela. 9.5.

Hombres de armas, Terry Pratchett (relectura). La Guardia Nocturna , de nuevo enfrentándose a quienes quieren establecer una monarquía taumatúrgica en Ankh-Morkpork. Lo que tiene su coña, teniendo en cuenta que el legítimo heredero al trono de Ankh-Morkpork está en la Guardia Nocturna, claro. Racismo, clasismo, armas de fuego, locura, equilibrios de poder, política, sexo interracial... Todo diseccionado à la Pratchett. 9.

Los dolores del mundo, Schopenhauer. Y terminamos el año con filosofadas del ala dura. Y terminamos el año preguntándonos por qué en el instituto nos hicieron estudiar al perfecto gilipollas (definición de mi profe de filosofía, que comparto) de Popper, y pasamos muuuuuuy por alto lo que escribió el tío este de apellido impronunciable que, incluso en las cosas en las que es imposible estar de acuerdo, porque un mínimo de cultura general las rebate, da más pie al debate y la reflexión (especialmente para adolescentes) que el otro. 6.

9 comentarios:

Nils dijo...

No me puedo creer que no te hayas leído lo último de Sophie Kinsella. Está bastante bien y seguro que te entretiene el día o los dos días que tardas en leerlo. (Lo digo en serio, que aquí siempre parece que escribo en coña pero no).

Sota dijo...

Si te digo la verdad, Nils, no se ni quién es Sophie Kinsella...

Yo misma dijo...

Me está encantando este ciclo sobre literatura. Me apunto a la lista personal "Peste", que si es de terror del bueno, me prestará fijo :)

Por cierto, feliz año nuevo!!!! :D

Sota dijo...

Yomisma, no te equivoques, La Peste NO es una novela de terror.

Pero da más miedo que el 99% de las novelas que se publican bajo esa etiqueta.

Casta dijo...

Aishhh! Camus, después de años de ostracismo ahora los franceses lo estan reivindicando.

Para tu lista:
- Cartas a un amigo aleman.

Por cierto te has leido:

Obra en negro de Yourcenar?

Si quieres novelas patatas fritas puedes leerte la trilogía de Berlin de Philip Kerr.

Sota dijo...

De Camus no he leído nada más, pero sólo por haber escrito La Peste merece estar en la historia de la literatura.

El Opus nigrum sí que lo he leído, y me dejó un poco asá. Igual es que estaba con empacho de novela histórica.

Ginebra dijo...

Lo de que te leas a Ramón de España me ha dejado ojiplática.

rodericus2009 dijo...

¿No te habias enterado de que el inclito Ramón de España publicó la critica de un concierto musicál que se suspendió a última hora por razones técnicas?.

Sota, ¿ crees que álguien así merece un minimo de credito ?, ¿ te has vuelto masoquista?.

luxaurumque dijo...

Por una vez discrepo de tu gusto/valoración sobre un libro de Pratchett. "El país del fin del mundo" ha sido de los que menos me ha gustado, con decirte que me lo leí un verano y tuve que hacer esfuerzos para acabarlo... No sé si fue culpa mía, de mi estado de ánimo o qué, pero es de los que menos gratamente recuerdo.
Brujas de viaje y Dioses menores los leí hace siglos y casi no los recuerdo (joder, he de releerme los libros del mundo disco del primero al último!!! sobre todo las primeras tandas!) y creo que Lores y damas debe ser alguno de los que se me ha escapado.

Del resto, como siempre, ni idea
:-(

Besicos!