jueves, 29 de julio de 2004

Aire Frio

La humanidad, durante su periplo por este valle de lágrimas, ha ido avanzando a saltos tecnológicos. Pequeños descubrimientos que suponían auténticas revoluciones sociales y culturales. El fuego, la rueda, el alfabeto, el número cero, la moneda, el motor de vapor, la heréncia genética o la mecánica cuántica (que no por ser una paja mental que tiene más de religión que de ciencia -que si uno hubiese querido estudiar algo que ni sale de la experiencia ni es demostrable se hubiese matriculado en teología, no en química, señores-, no por ello, digo, ha sido menos importante), son algunos ejemplos claros. Cositas que, por sí solas, no tienen una mauor importancia, pero cuya aplicación práctica ha sido, en definitiva, la causa final de que, a dia de hoy, y para bien o para mal, seamos lo que somos. Y sin las cuales, la vida, tal y como la conocemos (y me refiero al modus vivendi, no a conceptos biológicos) no sería posible.

Todos esos inventos, por supuesto, han tenido su parte negativa. En ocasiones, mayor que la posiiva, no nos engañemos. El fuego sirvió para quemar (supuestas) brujas y sin él no tendríamos pirómanos, la rueda ha acabado criando pilotos kamikaze que se te llevan por delante cuando vas tan tranquilamente en tu Nitbus y ha permitido desarrollar infinidad de maquinaria bélica sin la qe estaríamos mejor, el alfabeto permite que se ganen la vida gentuza como Luis María Ansón o nazis como Luis Ángel Rojo, y que estudiantes de todas las épocas y clases sociales tengan que, por obligación, tragarse tostones infumables como el Lazarillo de Tormes, el número cero permitió el desarrollo de la matemática moderna, con todo lo que ello significa (y cualquiera que haya tenido que resolver ecuaciones diferenciales o integrales dobles sabrá a lo que me refiero, y maldecirá por igual a su creador), la moneda ha demostrado sobradamente ser un instrumento del Maligno y la causa última del noventa por ciento de los males que nos aquejan (billetes, billetes verdes, pero que bonicos son, que cantaba aquel), la maquina de vapor devolvió a la esclavitud a una gran cantidad de gente durante la primera Revolución Industrial (lean a Dikens, es muy bueno), la heréncia genética, mal entendida y combinada con la locura absoluta (personal y colectiva), ha creado monstruos del calibre del hijochulo (1) de Menguele o el nazismo en general. Y en cuanto a la mecánica cuántica... bueno, la mecánica cuántica existe, y no hacen falta más comentarios al respecto. Si no puedes decir algo agradable...

Dentro de lo que podríamos denominar “tecnología doméstica”, la que sirve básicamente para hacernos el dia a dia más fácil, también ha habido grandes inventos. Desde el mocho (ese gran invento español, el de mayor difusión de la historia, basado en ponerle un palo a algo previamente existente -una mopa-, al igual que los otros dos grandes inventos españoles, el chupa-chups y el futbolín (2). Curiosa la manía que tenemos en este pais de clavar palos en todas partes... las mopas, los caramelos, los futbolistas, los toros, las aceitunas, los pepinillos, las/os señoras/es de buen ver y mejor catar... divago) hasta la grabadora de DVDs, ideal para poner de los nervios a los corsarios (3) de la SGAE en general y al capullito de alhelí de Alejandro Sanz en particular, pasando por la lavadora, la televisión o la nevera. O el aire acondicionado.

Y ese es el quid de la cuestión. Los aires acondicionados. Algo realmente MUY práctico, para que negarlo, especialemente en lugares donde se tiene que esperar o pasar ratos largos y es importante que el sujeto de estudio esté relativamente cómodo, como pueden ser hospitales, comercios, bibliotecas u oficinas. Especialmente práctico también en este pais en que en verano nos podemos poner a cuarenta grados a la sombra a poco que nos animemos (el caso de las temperaturas invernales no es tan crítico, porque subir la temperatura suele ser relativamente fácil, las calefacciones tienen unos dos o tres siglos de vida, y las chimeneas ni se sabe). Pero insisto, todo invento positivo tiene su lado negativo. Y no hablo de que se conecten todas a la vez y hagan saltar los plomos de dos provincias. Y no hablo de que reseque los ojos y la garganta... Me refiero, básicamente, a que, señores, NO ES NECESARIO poner los interiores climatizados a diez grados! Que estoy hasta los cojones de pasarme los veranos resfriado y tener que llevar en la mochila un jersey de manga larga para que no se me hagn carámbanos en el sobaco cuando entro en el metro! Que si estamos a 35 grados, con bajar la temperatura a 27 ya se nota frio! Coño!

Desde luego, lo que está claro es que el próximo gran salto tecnológico de la humanidad no será la ingeniería genética (que ya se que ya existe y está en práctica, pero es aún cosa de élites y al vulgo le suena todavía como a cosa de magia. Me venía a referir cuando se generalice en la sociedad y sea el pan nuestro de cada dia) ni la conquista del espacio (que sixties me ha quedado). Sin duda, será el que la gente aprenda a usar los aires acondicionados. ESE dia, será de una importancia historica que incluso eclipsará el dia en que el primer mono dijo NO.


(1)La prostitución es un oficio muy digno y respetable. El proxenetismo no. Las putas no tienen la culpa de nada, mucho menos sus familias, y menos aún aquellos que no han tenido arte ni parte en serlo, sino que les ha tocado. Dejemos de culpar a inocentes y busquemos a los auténticos malvados, y todo eso que habremos avanzado.

(2)No voy a hablar ni del Autogiro de de la Cierva ni del Ictíneo de Monturiol, porque el hecho que ambos fuesen víctimas de ese nefasto principio del que inventen otros ha hecho que, aunque el primer helicóptero de la historia cruzase el cielo de Madrid (si no recuerdo mal), y el primer submarino hiciese la ruta Sitges-Barcelona (o al revés), ha hecho que, a nivel internacional (e incluso popular dentro de la propia España, y si no hagan una consulta a ver qué resultados obtienen), sean penosamente desconocidos.

(3) No son piratas. Los piratas hacian cosas ilegales. Cuando se hace piratería con coartada legal, de lo que se trata es de hacer el Corso. O ser un corsario, que es lo mismo. El resultado final para la víctima (nosotros) es el mismo, pero hay quemantener las formas...

1 comentario:

Goldilocks dijo...

Ara m'ha fet gràcia. (Ahora me ha hecho gracia)
No sé si te servirá de consuelo pero yo en verano trabajo entre 28 y 30 grados porque estamos en un edificio inteligente. (JA!)