miércoles, 8 de septiembre de 2004

La danza de los siete velos

Hoy no tenía intención de postear, pero después de ver el artículo que ha colgado hoy el maestro DonDepre en sus Agujetas Mentales, y del comentario que le he dejado, me veo obligado a dar una explicación más amplia.

A ver, en sí, DonDepre habla de lo agilipollada que está la población mundial en general, cosa en la que estoy totalmente de acuerdo. Alguien (y ahora no me hagan decir quién que he cerrado ya la página y me da palo volverla a abrir para mirar eso... denle al link de arriba y lo miran ustedes mismos) comentó que las cosas no son tan claras, que en francia la derecha se había atrevido a prohibir los símbolos religiosos en las escuelas y aquí en españa un gobierno de "izquierdas" (no se si él puso las comillas... si no, las pongo yo) no se atrevía a hacerlo.

Y esa es la cosa. Los que hayan ido leyendo estas pajas mentales que cuelgo aquí, a poco que tengan dos dedos de frente, se habrán dado cuenta que yo, como Quico Pí de la Serra, soc, no vull ofendre, anticlerical (prometo colgar algún dia la letra de esta gran y divertidísima canción). Con la diferencia de que yo quiero ofender. Otra cosa es que alguien me haga caso. Y ya les digo yo que si me hicieran caso ahorraríamos mucho tiempo y se evitarían muchos problemas. Pues eso. Que mi simpatía por las religiones organizadas en general, y por el catolicismo en particular, varían, según el día, en el amplio espectro que va del "ninguna" al "cero patatero". Sin embargo, soy un firme defensor del derecho privado de toda persona, independientemente del grado de humanidad, a tener unas creencias religiosas más o menos profundas, siempre y cuando no vaya por ahí dando por culo por ellas. Yo tengo las mias, me las follo cuando quiero y no voy por la vida haciendo proselitismo de ellas. Lo pillan? Pues eso.

Y ahí entramos con lo de la prohibición de los símbolos religosos ostentosos en Francia. Ese gran país, que desgraciadamente está lleno de franceses. La idea no sería mala, mantener la religión fuera de la esfera pública, si no fuera porque entra en conflicto directamente con el derecho a mantenerla dentro de la esfera privada. Y, salvo que haya un uniforme (y, corríjanme si me equivoco, pero en los colegios públicos franceses, a los que se aplica dicha ley, no se usa uniforme), el vestuario es, estrictamente hablando, esfera privada. No sé hasta qué punto (miento, sí lo sé, es una completa y absoluta soplapollez) es aceptable el decirle a Fatima, 14 años, nacida en Marsella de padres argelinos (en un momento histórico en que Argelia era un Departamento de Ultramar de la República Francesa) y que profesa la religión islámica, que no puede ir al colegio con la cabeza tapada, mientras que su compañero François, 14 años, nacido en Marsella de padres corsos (lo cual es una desgracia como otra cualquiera) y que profesa la religión del hip hop, puede ir con una bandana, una gorra de beisbol al revés y unas pintas como para quemarlo en la hoguera por capullo.

Que esa es otra... Si (volviendo al ejemplo), Fatima, en lugar de una pashmina se pusiera una bandana para cubrirse el pelo (cosa que he visto en más de una niñita musilmana fashion por las calles de barcebollas, y que por tanto entiendo que basta y sobra como para cumplir las exigencias religiosas), se lo dejarían pasar? Ya se que los últimos dias lo han hecho, pero estarán conmigo en que, los últimos dias, en Francia, con respecto al tema que nos ocupa, han sido cualquier cosa menos normales. Voy más allá. Un budista que fuese al colegio vestido de color azafrán y con el pelo rapado, sería también expulsado? O un judio ortodoxo con el pelo largo. Una duda... está tipificado exactamente qué tamaño puede tener una cruz de las que se llevan colgando al cuello para que sea considerada "ostentosa"? Si yo, que en mi etapa de instituto tuve una época siniestroide importante, hubiese ido a clase con una camiseta de los cienes y cienes que tienen Alchemy (y similares) con crucifijos en ellas, o estampada con la portada del single de Parálisis Permanente en que aparecía un ecce homo (o similares, que si nos metemos en camisetas heavys/siniestrillas, es un recurso estilístico recurrente, digo esta porque siempre me gustó el diseño, esta y la que salía la foto de Marlene Dietrich con luz cenital que luego imitó -con muy poco acierto- Leonardo diCaprio), si hubiese llevado esas camisetas, digo, a la luz de esta ley... debería haber sido expulsado? Los y las fashion victims gabachicos no podrán ir al instituto con esas camisetas medio transparentes y muy ajustadas impresas con imágenes de Ganesha, Vishnu o la Inmaculada de Murillo que se pusieron muy de moda hace un par de años pero que aún se ven por ahí? Las niñas apollardás no podrán forrarse las carpetas con la ahostiable imagen de los dos ahostiables angelotes renacentistas esos que tienen todos en mente?

Podría seguir con tropocientosmil ejemplos más, pero creo que ya he dejado claro lo que quería decir, no? Que la cosa no se aguanta por ninguna parte, que queda a todas luces clarísimo que la ley de los cojones ha sido hecha única y exclusivamente para ahorrarle a los delicados ojos de la gente bienpensante la horrible imagen de gente (si se la puede llamar así) de otras razas y otras religiones. Que qué horror, por dios bendito y la virgen del chochopelao...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Joder... todo el mundo tiene blog hoy en día...

DonDepre