sábado, 16 de octubre de 2004

Aquarius

Mi hermano, que es el que sabe de estas cosas, me ha explicado alguna vez que los historiadores se han encontrado con que, cuando históricamente se acercaba un periodo de conflictos bélicos, la cantidad de erotismo subliminal y latente en el dia a dia de la gente común, la cantidad de sexo ambiental, vamos, aumentaba sensiblemente. Si se lo piensan bien, tiene un cierto sentido. Es irle metiendo al populacho en la cabeza la idea de que más vale que empiecen a calentarse y follar como locos, que dentro de poco hará falta carne de cañón y repuestos. Quede claro que no hablo de algo planificado y evidente, sino de algo más... instintivo, por así decirlo. Ya saben, la moda en el vestir se hace un tanto más insinuante, los escotes bajan, el baile que se pone de moda de turno se vuelve más "picantón", el modelo de belleza pasa a ser un punto más exhuberante que antes, la publicidad empieza a usar imágenes de mayor contenido erótico, sea explícito o implícito, hay una cierta relajación en las costumbres... Siempre dentro de los cánones de la época de la que se trate, claro. No es lo mismo una señora enseñando las pantorrillas ahora, que en la Europa de entreguerras, que en el siglo diecisete. Pero sí tienen la misma función un escote de barco, talle de avispa i poalissón en el siglo diecisiete, una señora enseñando las pantorrillas en traje charleston en la Europa de entreguerras y una niña marcando tanga en un tejano elástico tres tallas por debajo de lo necesario hoy en día. Me siguen? Como si la sociedad, como ente abstracto, se fuese preparando por lo que pueda pasar.

Algún listo podría saltarme ahora preguntando por qué entonces ciertos sectores sociales históricamente muy propensos a planear, defender, ejecutar y bendecir guerras (y ya saben a quienes me estoy refiriendo, verdad? Chicos listos...) son tan reacios a estas "olas de erotismo" y ponen el grito en el cielo cada vez que pasa algo así. Bueno, el motivo directo es obvio: entre más lejos llegas, más dificil es dar un paso más. La simple visión de una señora estupenda abierta de piernas podrá poner burros al noventa por ciento de la población masculina, pero dudo que tenga el mismo efecto en un ginecólogo o un profesional de la fotografía erótica, que ya han visto coños de todas las formas y colores. No se si me explico. Además, esta gente de la que he hablado antes tienen tendencia a confundir las cosas y no tener en cuenta que un desnudo NO tiene por qué resultar erótico (1) y que una persona debidamente tapada desde el cuello hasta el tobillo puede ser una bomba erótica de primer orden.

Aplicando esta teoría a estos tiempos interesantes (en el sentido de la maldición china) que vivimos, vemos que la cosa cuadra. Los de antes (los de siempre) han proclamado que estamos en un choque de civilizaciones y que por lo tanto hay que desencadenar la barbarie, y los resultados los tienen en sus telediarios todos los dias. Por la otra parte, ya he comentado en algún post anterior la moda que sufrimos y la avalancha de lolitas y efebos que corretean por nuestras calles. O miren los videoclips de hip-hop y similares que nos atronan desde las telefórmulas.

Toda esta perorata viene a cuento de un artículo que venía ayer en el Periódico de Catalunya acerca de los calendarios del año que viene en Estados Unidos. No hablo del típico calendario con vistas de lugares exóticos o gatitos jugando con hobillos de lana que se cuelgan en la cocina para enterarte cuando te levantas y vas a desayunar de en qué dia vives, sino del típico calendario de fan con fotos de ídolos fílmicos, musicales, deportivos o sexuales. Por lo que decía el artículo, tradicionalmente en la última década los calendarios más vendidos eran precisamente estos últimos, los de top-models o cantantes con cuerpo cañón y ligeritas de ropa. Para el año que viene, en cambio, parece ser que muchas de las habituales de este negocio ni siquiera tienen el calendario en preparación, y que los que más se están vendiendo (no se si son ventas directas o encargos de las tiendas, pero en cualquier caso son los datos que hay) son un de Chuarcheneguer, bajo el título de "The Gobernator" (ejem...), y sendos de los highlights verbales de George W. Bush. Sí, DOS calendarios a falta de uno con las mejores paridas del amigo de Ánsar. No es hasta la cuarta posición de entre los más vendidos donde aparece la primera señora con poca ropa, en este caso Ana Kournikova. Neumáticas clásicas, como Pamela Anderson, no aparecen entre los más sentidos.

Y eso sólo me permite llegar a dos conclusiones posibles, a saber: Que o bien está llegando, por fin, la Era de Acuario que vaticinaban los hippies durante los sesenta, y de ahora en adelante todo va a ser alegría, felicidad y florecillas del campo, o bien nos estamos volviendo todos locos del todo. Porque la verda, hace falta valor y falta de gusto para colgarse en la habitación un calendario con fotos de Bush. Que casi encuentro de mejor gusto los típicos calendarios de taller mecánico, oigan. Y da menos vergüenza enseñarlos a las visitas...

(1).- Se me ocurren los ejemplos del guardia civil que, a finales de los setenta, intento empurar a una librería por tener en el escaparate una reproducción de La Maja Desnuda de Goya, alegando que era "pornografía", o los que pusieron el grito en el cielo por el fantástico, simpatiquísimo y en ningún sentido erótico anuncio que hizo Prenatal hace tres o cuatro años en que aparecía la cara de un bebé, exhultante de felicidad, con la cabeza acolchada en los pechos de una señora. Sin comentarios.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

A lo mejor quieren hacer como en aquellos chistes de Forges de "Insulte/abofetee a un político con furia visigoda" sustituyendo la bofetada por unos dardos. También puede que los usen a modo de penitencia: "¿Como es posible que nos gobiernen semejantes cenutrios?". O quiza sea un nuevo metodo de planificación familiar.

Logan-X, "Piensa en algo no-sexy", out

Anónimo dijo...

El post, como as usual, me parece cojonudo, pero "hobillos"... sigh.

Sota dijo...

Uh...
Los duendes de la imprenta.
Cuela?

Anónimo dijo...

Bueno, va.
Aceptamos varko.

Chache.