martes, 27 de enero de 2009

Sexo en el confesionario

(pues na, parece que Dios está vago y no me manda rayos fulminantes, ni plagas de langosta, ni me convierte en sal ni se presenta en mi puerta el Ángel Exterminador cual si de Testigo de Jeovah se tratase. Cachis, con las pocas ganas de escribir que tengo hoy...)


Les hablaba ayer de excomunicados y desexcomunicados. Bueno, pues según venía en un artículo en Público el pasado domingo, hay cinco causas que provocan la excomunión inmediata, que luego tiene que ser ratificada por la Penitenciaría Apostólica, un secretísimo tribunal (al más puro estilo, pongamos por caso, logia masónica o Circulo Interno del Club Fuego Infernal) en el Vaticano, quienes, además, son los únicos que pueden retirarla (previa penitencia, clarostá). Estos superpecados son la profanación de hostias para su uso en misas negras (que, por increíble que suene, parece que es un negocio boyante especialmente en España. País...), pegarle al Papa (de envenenarle no dicen nada, llámales tontos), nombrar obispos sin consentimiento (evitar el intrusismo profesional, se le llama a esto. Y recuerdo a Lefebvre de nuevo), violar el secreto de confesión (que digo yo que esto se lo saltan cuando se trata de justificar un drama neorealista o una Santa Cruzada contra el comunista) y absolver a alguien que haya cometido o haya sido cómplice de un pecado sexual.

Detengan máquinas.

Y que nadie les llame hipócritas, fariseos ni sepulcros blanqueados por esto último. Que no, que lo de el orfanato religioso en Verona donde los curitas se dedicaban a follarse a los internos (a la sazón, sordomudos) de uno a uno y en grupos, por poner un ejemplo tonto, no hace a esos santos varones (hablo de los curas, claro, no de los niños, que seguro que iban provocando, como decía el hijoputa aquel) reos de excomunión. Para nada. Nótese que hablan de "pecados", no de "delitos". Y alguna ventaja tenía que tener el que fuesen ellos los que deciden qué es pecado y qué no, verdad? Porque de no ser así, seguro que el guardián de las esencias y de la ortodoxia (de la ortodoxia católica, no de la ortodoxia propiamente dicha, sea esta griega, rusa o etíope, claro) Rouco Clavel estaría preocupadísimo por el tema y se pasaría el día tronando anatemas contra esos curas, en lugar de sentirse insultado y vejado por lo de los autobuses ateos y pedir una democracia tutelada para que no pasen estas cosas, que hay quien confunde libertad y libertinaje, ya... Verdad que no lo hace? Pues va a ser que lo que hicieron esos no es un pecado grave. Vamos, como mucho, un pecadillo venial que se salda con cuatro padrenuestros y un avemaría. Muchísimo menos grave que dudar de la existencia de Dios, dónde va a parar...

Imagen robada vilmente a Antihéroe

Y claro, si ahora les pongo a todos de hijos de puta para arriba (o para abajo, según se mire), soy yo que soy un ateazo y un rojo y un malmasón y voy a arder en los infiernos, no te jode...

(fíjense que no era de esto de lo que pensaba hablar hoy, pero hay cosas que si no las dices, revientas. Así que mañana, si no he cabreado mucho a Dios con esto y he provocado con ello el Apocalipsis, seguiré hablando de sexo. Y de curas. Y de adolescentes)

18 comentarios:

Antihéroe dijo...

Pues nada señor, nos veremos en los infiernos, ahí pecando y esas cosas.

Un saludo, y encantado de que el dibujo ilustre sus palabras.

Shanks dijo...

Y espérate, que existen y existirán muchos casos más. Excomunión...Pues vaya castigo! Luego entonan el mea culpa, se arrepienten y, aquí paz y después gloria!!
Hijosdeputa!!!

Ginebra dijo...

Pues no sé yo, eh, pero me da que no le va a caer ningún rayo de esos y va a tener que pensar otro tema para mañana.

starfighter dijo...

A eso se le llama coherencia, síseñor.

(lo de la Susan y Clavel, claro)

Sota dijo...

Señor Antihéroe, a sus pies, maehtro.

Shanks, pues según ellos es algo muy grave y de mucho susto... Mira que incluso amenazan con ellos a los políticos que aprueben leyes de despenalización del aborto!

Gin, no, si pensado ya lo tengo... Pero siempre pasan cosas que no me dejan ponerlo!

Star, también hay quien lo llama "estupidez". Pero esos seguro que son malas personas.

Nils dijo...

estos temas pueden con mis niveles habituales de bilis, que se disparan.

Casta dijo...

Yo es que viendo el nivel de amigos pecadores que gasto, ya me reservado un duplex coqueton en el infierno. Me imagino el infierno como una cola eterna para entrar al mágic, ;-)

Sota dijo...

Nils, pues para evitar eso lo mejor es expulsarla. Escupiéndoles suele ser un buen sistema.

Casta, claaaaaro, es todo cosa de tus amigos, que son unos pecadores. Porque tu eres buena y santa...

DR. FREUD dijo...

Es genial su crítica mordaz. Cuánta razón lleva, y luego todos en tratamiento de mayores. Que no sabe usted la cantidad de casos que hay.

Maritoñi dijo...

Has sido nominado en Premios Maritoñi edicción 2009.

Nyc dijo...

Pues salvo pegarle a susan no se me ocurre otra cosa por la que me puedan excomulgar de inmediato, con lo que me apetece que me lo hagan, porque apostatar, lo que se dice apostatar, en este país no se puede

Sota dijo...

Dr Froid, me hará usted enrojecer...

Maritoñi, emocionado y agradecido.

Nyc, ni siquiera en los pecados (repito: pecados, no delitos) sexuales?

Casta dijo...

Sí sr, y no me lleves la contraria que anfo calentita y con la recortada a punto, tú verás...

Sota dijo...

Te recuerdo que matar es un pecado mortal. Que aún acabarás en los infiernos por méritos propios y todo...

XDDDDD

Anónimo dijo...

Hoy no comento nada,que después me cae bronca seguro ,y estoy muy malita,que a mí si me ha caído el castigo divino bajo la forma de gripe satánica.
Bisitos para Vd tambien.

Sota dijo...

La gripe no es un castigo divino, Anona. Es un simple y triste virus. Hijoputa, pero virus.

Y aquí nadie pega a nadie, mujer. Al menos, no a nadie que no le guste...

Maritoñi dijo...

No olvides ponerte entre los seguidores, para que te conozcan. Yo creo que la gente ya no lee los comentarios.
Felicidades y saludos

Nyc dijo...

Pero es que para eso hay que confesarse y no me apetece nada, la verdad