miércoles, 11 de febrero de 2009

En un lugar de la Mancha... son cuarenta euros

Habrán ustedes oído hablar de los libros electrónicos. Esos chachivaches (nunca gadgets, chismes o cachivaches) que, básicamente, son una memoria con una pantalla más o menos grande donde se reproduce un texto previamente introducido en él. Y de ahí en adelante, todas las pijadas que les quieran añadir. Hay gente que son muy entusiastas del formato, yo por mi parte ya saben que soy un antiguo y me sigo quedando con el papel. Podría dar un montón de motivaciones románticas y prácticas, pero me voy a limitar a la estrictamente pragmática: Los papiros egipcios, con varios milenios de antiguedad, se pueden seguir leyendo perfectamente, mientras que si guardan un documento electrónico de hace más de una década, van a tener problemas para poder leerlo: Las probabilidades de que no tengan ni el hardware necesario para hacer la lectura de los datos, ni el sotfware adecuado para decodificarlos, tiende a infinito.

Pero el hecho es que están ahí, y que se están abriendo su nicho de mercado, así que hay que tenerlos en cuenta.

Sobretodo si eres de la SGAE, CEDRO o similares.

He comentado antes que, además de la memoria y la pantalla, se le pueden añadir pijaditas variadas. Una de estas pijaditas, la que a priori puede ser más útil (aunque no creo que lo hayan incluído pensando en ello) es añadir un altavoz y un software de lectura. Hasta cierto punto es una chapuza, porque si bien prácticamente todas las historias permiten ser leídas en voz altas, y leídas por alguien con la voz adecuada y que sepa declamar, entonar y enfatizar donde toca (y ojo con esto, que el significado de una historia puede cambiar completamente en función del tono en que la leas), cualquiera que haya intentado seguir un audiolibro grabado con una voz automática sabrá que es imposible aguantar más de un cuarto de hora antes de acabar de los nervios, por no hablar del problema que supondría cualquier neologismo introducido por el autor (imagínense escuchar una grabación hecha por un lector automático de una obra de Pratchett, o de 1984, o de La naranja mecánica... O de cosas de Lovecraft! Si nadie sabe cómo se pronuncia Cthulu!), o, directamente, una errata. Pero todo y con eso, puede ser una herramienta más que fantástica para personas con minusvalías visuales, que dejarían de depender de que alguien les leyese cualquier cosa que quisieran leer.

El problema viene porque le han puesto un altavoz. Y no es que nadie se esté temiendo que ahora los niñatos se pongan a molestar a la gente poniendo a Schopenhauer, Corín Tellado o J.K. Rowling en el autobús, en lugar de reaggetón, no. Es que cuando lo pones en función "lectura", lo pueden leer varias personas a la vez.

Y claro, Amazon (que son los que venden el trasto del que hablo) no tienen los derechos para eso. Y eso se paga aparte...


Les he puesto la imagen sólo para que les de tiempo de levantarse del suelo. Que seguro que se han caído de culo al leerlo. Yo lo hice.

Así que ya saben, ojo con leer cosas en voz alta en presencia de otros. Ojo con leerle cuentos a los niños. Pobres de ustedes como sean profesores y se les ocurra leerles un texto a sus alumnos. Porque aún les va a tocar apoquinar... Que buenos son Teddy Bautista y sus alegres mariachis.

16 comentarios:

Nils dijo...

y que nadie dé un zapatazo en la mesa y ponga orden... lo de los derechos de autor se está yendo de las manos.

RFP dijo...

Llevo insultando media tarde por estos blogs del mundo. Cambiaré de táctica y me dedicaré a echarles maldiciones gitanas.
Pero vamos, que son todos unos hijos de puta.

Sota dijo...

Nils, el zapatazo habría que darlo en la cabeza de quien yo me se y tu te imaginas...

RFP, y dale con las putas... Qué culpa tendrán las pobres? Bienvenido por aquí.

Shanks dijo...

Yo soy muy fan de los ebooks, llevo años leyéndolos y cuando te acostumbras a leer en pantalla de ordenador, son muy prácticos (y con la mula, baratos-baratos)...
Qué risa lo de no poder leer en voz alta...¿Van a crear un dispositivo especial en la policia para vigilarlo? Por la noche no vendrá el lobo, vendrán los guripas a detener al padre...
Si es que...

Grace dijo...

Además de la utilidad que tenga para personas con minusvalías, a los libros electrónicos no les encuentro la gracia. Debo ser también una antigua, pero el libro tradicional, el de toda la vida tiene ese encanto que el chisme electrónico no tendrá jamás.
Dejando esto a un lado,sólo me queda maldecir a los de derechos de autor, y punto. La imagen, tremenda.
Y escuchar los libros de J.K. Rowling no es molestia, hombre. Bueno, depende que voz tenga el chisme, puede que a uno le entren ganas de morir.

Nyc dijo...

Yo vivo de los libros de papel, de los de toda la vida, así que lo del libro electrónico me da un poco de yuyu.
Y lo de la SGAE no tiene nombre... Bueno, seguro que a ti se te ocurre alguno ;)

Ginebra dijo...

Joder...

Sota dijo...

Shanks, para leer, lo que se dice leer, papel. Además, yo donde más leo es en el metro. Y ahí llevar el portatil, como que no. Y depender de un trasto que se puede quedar sin baterías, como que tampoco.

Grace, Si J.K. Rowling no hubiese aprendido a escribir en la vida (y por "escribir" quiero decir "juntar letras", no "contar historias", que eso no sabe), la literatura universal hubiese salido ganando. HPKK.

Nyc, el nombre correcto en castellano para lo de la SGAE es "hacer el corso".

Gin, ahora? Bueno, si te empeñas...

Casta dijo...

Sota tirartle los trastos a Ginebra en una discursión sobre la SGAE me suena a l ***filia. SGAEFILIA, o algo así, y seguro, seguro, que es una perversión con pena de carcel.

Small Blue Thing dijo...

Yo venía a darle a usté una colleja por poner minusvalías a estas alturas de partido, ya sabe, aquello de que tenemos disfuncionalidades, achaques, casques, o directamente capacidades DIFERENTES que es el término que nos pone. O coño, "ciegos", que se presta.

... pero es que todavía me estoy recuperando. ¡Qué grandes que son!

CAPTCHA de hoy: prour (hay un tipo en lo del Guionista Perplejo que hace lo mismo, pero con el captcha hace un título de peli, el tío. Prour to be wild)

Anónimo dijo...

Y yo que"casi"iba a darle las gracias por no llamarnos discspacitados...pero que tiene de malo llamar a las cosas por su nombre?Ciegos,cqsi ciegos,que no ven un pijo...
Y el día que ya no pueda leer más,no me veo leyendo/oyendo ningun libro electrónico,y si encima voy a tener a los corsarios encima pués razón de más.
Bisitos para Ud también.coveneds

Sota dijo...

Casta, si ha sido ella quien me ha hecho proposiciones deshonestas a mi! Yo sólo soy una pobre víctima inocente!

Pitu, tururú. "Minusvalía" no es lenguaje políticamente correcto. De hecho, es descarnadamente crudo: Menor validez. Una persona ciega puede ser válida para infinidad de cosas, y puede ser un hacha en gran parte de ellas, pero NO VALE para ver. Y no es un problema de "diferencia", un ciego no tiene "capacidades de visión diferentes" a las de los no ciegos, un ciego simplemente NO tiene capacidad de visión. La situación es dicotómica.

Anona, lo que le digo a Pitu. "Minusválido visual" y "ciego" son SINÓNIMOS, y por tanto utilizo la versión que más me convenga. En cuanto a lo otro, yo no me veo capaz de renunciar a la lectura por una tontería como no ser capaz de ver. Pero tampoco me veo dependiendo de alguien para que me lea, así que el sistema me parece, dentro de lo malo, lo mejor.

Don Otto Más dijo...

De $GA€ no hablo que me dan diarrea, pero de los programas de lectura automática... últimamente parecen de verdad, aunque es verdad que están lejos de la interpretación subjetiva... pero para eso ya está nuestra imaginación ^^

Don Otto Más dijo...

Y estoy con llamar a las cosas por su nombre: ciego, maricón, deforme, etc...

Shanks dijo...

Eh!! que yo soy una ávida lectora, no he dejado ni dejaré los libros de papel!! (la última vez en la Fnac me compré 7 libros, y no te cuento cuántos caen en Sant Jordi...)
Pero me diversifiqué porque puedo leer libros que aún no están traducidos del inglés y hay una gran diversidad!
Hala, ya me he defendido!
:*

Sota dijo...

Otto, a la hora de aplicar la imaginación no es lo mismo estar leyendo que que te lean... No, no, no. Y por su nombre he llamado a las cosas.

Shanks, ya, claro... Excusas! Todo excusas!