sábado, 14 de enero de 2006

Con las manos en la masa (IV)

Lo expliqué hace tiempo y no tengo ganas de repetirlo, ahí tienen el enlace.
Así que si alguien considera una frivolidad que publique esto justo antes de irme al cementerio, es su puto problema.

Ingredientes (por persona):

- Un trozo de lomo de cerdo (En función de lo tragón que sea el comensal y de lo abundante que sea el resto del menú, que sean dos. En ese caso, duplicar el resto de los ingredientes).
- Un cuarto de manzana.
- Queso rallado (es importante que funda, no gratine, y que sea sabroso. Recomiendo el emmental).
- Un chorizo de freír.
- Un chorrito de aceite.
- Una cucharada de harina.
- Una cucharada de azúcar.
- Un pellizco de sal.
- Un polvo de pimienta.

- Una (o dos) sartén(es).
- Platos que puedan ir al horno (vidrio o cerámica).
- Un cuchillo que corte bien (no de sierra).
- Una cuchara de madera.
- Un horno (convencional o microondas).
- Fogones.

- Pan.
- Vino (turbio o tinto).

Preparación:

En una sartén, poner unas gotas de aceite y poner al fuego hasta que esté bien caliente.
Bajar el fuego al mínimo y poner el lomo. Añadir la sal.
Dejar que el lomo se vaya haciendo a fuego lento, sin girarlo, hasta que la cara superior se ponga blanca. Darle la vuelta, dejarlo un momento más y retirarlo del fuego. Colocarlo en los platos.
Pelar la manzana y cortarla a rodajas muy finas. El tamaño ideal de cada rodaja es el de un cuarto de manzana (o, si la manzana es muy grande, la mitad de este), y tan finas como sea posible.
En un plato (distinto a los que se han usado para poner el lomo) mezclar la harina con el azúcar. Rebozar las rodajas de manzana en la mezcla.
En una sartén (puede ser la misma o distinta de la usada para el lomo, según las manías del cocinero), poner aceite (no mucho). Poner la sartén al fuego hasta que el aceite esté bien caliente.
Freír las rodajas de manzana hasta que estén fritas (como una patata chip). Es importante ir con cuidado al añadir la manzana, porque saltará aceite.
Retirar la manzana frita y ponerla sobre el lomo. Conservar el aceite.
Poner abundante queso rallado sobre el lomo y la manzana (hasta cubrirlo por completo). Añadir un polvo de pimienta y una pizca de sal.
Cortar el chorizo de freír a daditos. Freírlos en el mismo aceite que la manzana, removiéndolos con la cuchara de madera para asegurarse que no se quemen de un lado y el otro quede crudo.
Poner el chorizo sobre el queso.
Echar por encima del conjunto un poco del aceite de fritura.
Dar al plato un golpe de horno (si es convencional, precalentarlo previamente), lo justo para que el queso se funda por completo. Debe fundirse, no gratinarse.
Servir caliente, acompañado de pan y vino.

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