lunes, 4 de febrero de 2008

Surrealismo carnavalero

Sábado: Decido (en el último momento, como debe ser) disfrazarme de Capitán Harlock. Freak que es uno.


Substituyendo la capa por la gabardina, no es excesivamente complicado: sólo necesito el parche (en los chinos), el sabe/pistola láser (en los chinos), la calavera del pecho (el ironfix blanco y un poco de habilidad con las tijeras hacen milagros), el cuello rojo (fácil de hacer) y la peluca de emo. Como se que eso es lo más complicado, voy primero a por la peluca.

Lógicamente, no la encuentro.

Así que, demostrando la adaptabilidad y cintura que me caracteriza, improviso y me acabo disfrazando de Cardenal Primado. No, por supuesto, no hay fotos. Esas cosas te roban el alma, niños. Pero como por sí sólo la cosa queda un poco sosa, tuneo el disfraz con llamamientos al voto en favor del PP (para que quede todo más realista, vamos) usando un montaje del maestro Micockringnomedejapensar. Concretamente, el de arriba a la izquierda.

Voy a ver la rua, y un par de viejas me miran con mala cara. No estoy seguro si por lo de obispo o por las pegatinas, este pueblo es así de raro. En la aglomeración, pierdo el fajín, pero nada que no se pueda arreglar con la ayuda de una bolsa de las rebajas de El Corte Inglés, que son rojas. Cutre? Sí, y qué.

Duchándome para estar presentable antes de salir, se me cae la ducha sobre el pie y me hace una herida. No es nada, pero sangro como un gorrino. Parece claro que alguien no quiere que salga de fiesta.

Me voy a la verbena. Nada más salir de casa, se pone a llover. Caca. Llego al polideportivo donde se hace, y triunfo como la cocacola. Un payaso con rastas (es decir, un tío con rastas vestido de payaso) sufre un ataque de risa al verlo, y acto seguido amenaza con quemarme el disfraz. No lo cumple, pero sí acaba regándome (involuntariamente, es lo que tienen los pogos) de cerveza. Dos mozuelas, tres jovencitos y un mimo se me ofrecen, todos ellos en diversos estados de embriaguez, que si jijiji, que si jajaja, a hacerme de monaguillo. A aquello de las tres llevo un pedo bastante considerable (definitivamente, me he emborrachado más veces en el último año que en los 29 precedentes juntos), y prudentemente me retiro hacia el palacio episcopal.

Domingo: Se pasa todo el día que ni llueve, ni deja de llover. Me paso el día dormitando y matando gatitos. Curiosamente, no tengo resaca, pero los ojos me arden como si me hubiese caído vinagre en ellos.

Lunes: Llego al trabajo. Pongo un lavaplatos. Me miro unos cuantos blogs y comento en unos sí y en otros no. Enciendo el liofilizador y pongo unas muestras a liofilizar. Me suena el teléfono y me confirman una entrevista de trabajo (que ya me esperaba, me faltaba el saber cuándo) para el miércoles, pero en una dirección distinta de la que suponía. Aprovecho para mirarme unos cuantos blogs y comento, en unos sí y en otros no. Aparte de eso, me paso toda la mañana triturando leche. Así, como suena. Por cierto, que menos mal que hace años que dejé de tomar leche, porque si no hoy le hubiese cogido asco para siempre. Como en veinte minutos, y me pongo a hacerle más putadas a la leche. No salen como deberían, y me cago en todo porque me temo que pueda haber perdido el punto cero de mi curva, a ver si lo que me encuentre mañana cuando abra la nevera me permite recuperarlo.

Salgo del curro más tarde de lo que me esperaba, y como no me da tiempo de ir al gimnasio, me voy a visitar a la jefa, que está hospitalizada, y no era plan que era el único del grupo que quedaba por ir a verla. Le ha dado un ataque de Síndrome de la Clase Turista sin moverse del sofá de casa. Así, como suena. La historia es un poco más larga y contada toda incluso tiene sentido, pero a ustedes no les interesa. Teniendo en cuenta que es una de esas personas que no sabe estar sin hacer nada y que fuma como una carretera, y que le toca un mínimo de dos semanas de hospital, se pueden hacer a la idea del plan.

Si mañana, según me levante, veo platillos volantes en el cielo con marcianos verdes con trompetillas saludando desde la ventana, tampoco me extrañará demasiado...


El link proporicón del día

Hace 309 posts...

11 comentarios:

Urui dijo...

Primer, qué cosa más rara.

Yo me he disfrazado de programador indio. Lo malo del disfraz es que sin un portátil no se puede una mover mucho (aunque tampoco creo que los indios vayan con portátiles) y ahora tengo un dolor raro en la espalda, lo bueno es que se trabaja sentado.

Sota dijo...

Programador indio?

Eins?

nanyufonseca dijo...

jur jur!

tendrias que haber llamado a Rajoy para lo de la peluca, que con el es posible.

lo del miercoles es entrevista o sera una cita? teneis lavaplatos en el curro? que suerte! a nosotros no nos dejan ni el microondas...

casta dijo...

leche???? ecs ecs ecs

Pryrios dijo...

Yo me disfracé de Nigromante (no, no de Negro Amante), y maté a todos los jugadores de mi partida de D&D.

No hubo borrachera y me faltó una Norda que estaba de examenes, pero por lo demás, desconecté de todo absolutamente y me ha ido de perlas :D

Maggie Wang Kenobi dijo...

uy, que ducha más asesina que tienes. Ya nos contarás de qué material es y tal, aunque ya puedes ir comprándole una almohadilla para ponérsela de funda, tiatiatia.

jirones dijo...

Pero tío que rollos nos cuentas¿.
debes dejar el alcohol por un tiempo, o el disfraz de obisppo

Will dijo...

UHummmmmmmmmmmmmmm interesante, muy interesante!

Menos la parte del sindrome turista en el sofa, eso da miedo... :(

Urui dijo...

Programador indio es alguien que se tira 12 horas sentado (al menos espero que se sienten) delante de un ordenador sacando código de mejor o peor calidad.

Pero solo ha sido el lunes.

Nepomuk dijo...

Oh... el capitán Harlock...

Mi camiseta de sex... ehm... de dormir preferida es del capitán Harlock. Si llegas a disfrazarte del capi, directamente te monto un club de fans.

Con pegatinas, boletín y niñas gritonas. Vamos... un club de fans de esos que son posibles con Rajoy.

Sota dijo...

Nan, yo estaba esperando que me llamase él, que dicen que ahora en campaña lo está haciendo... Tenemos lavaplatos (dos) en el curro, para limpiar el material de laboratorio. Y digamos que para mañana tengo una cita para una entrevista. Te vale?

Casta, pues no has visto como queda después de liofilizarla, reconstituirla, desemulsionarla, centrifugarla y un par de perrerías más que le tengo que hacer...

Pry, me alegro por ti. Tararí.

Mag, pues ni idea, pero ahora encima se me ha infectado. Y eso que echándole betadine desde el primer momento. Jopetas.

Jirones, este es mi blog y me lo follo cuando quiero, vale?

Will, es que mi jefa, cuando se pone es así de bruta.

Urui, pues cuidao con eso que es por lo que le dió el jamacuco a mi jefa. Solo que ella no tecleaba código, que escribía un artículo para no-se-donde.

Nepo, cuidado con lo que prometes, que no descarto el disfraz para otros años (si encuentro la peluca o me vuelvo a dejar crecer el pelo). Usas camiseta para follar? Sielos...