Los adalides de la corrección política repiten: “la libertad de expresión debe tener unos límites”. Y, por supuesto, ellos saben dónde ponerlos. No tú. No yo. Sólo ellos. Los antiguos vigilantes de la moral pública son ahora los cuidadores de la línea, quienes la trazan y custodian.José A. Pérez en Mi mesa cojea
Concierto y presentación de "Un piano entre libros" en Medina de Rioseco
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El viernes presenté *Un piano entre libros* junto a Angelines Porres en el Museo
de San Francisco de Medina de Rioseco. Di un concierto que incluía una
...
Hace 12 horas.



3 comentarios:
jo, que foto has puesto...
¿Me prestaría su camiseta verde pistacho?.
Bisitos de Domingo.
Nan, adecuada al texto.
Anona, si me la cuida bien...
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