martes, 5 de mayo de 2009

Termodinámica económica (y II): Mammon

Les dejaba ayer diciendo que no es posible disminuir la entropía de un sistema, y que por tanto, los supuestos beneficios derivados de la globalización económica se irían por la pica porque se destinarían a compensar el aumento de entropía económica del sistema globalizado. Realmente eso es así? Bueno, pues como les dije, sí, pero no.

En la naturaleza, de hecho, existen sistemas (aparentemente) antientrópicos, que reducen la cantidad de desorden total. El principal ejemplo de ese tipo de sistemas somos los seres vivos, que sintetizamos moléculas con un altísimo grado de ordenación (proteínas, ácidos nucléicos) a partir de precursores infinitamente más desordenados (aminoácidos, nucleótidos, e incluso componentes minerales). Significa eso que los seres vivos nos saltamos la segunda ley de la termodinámica a la torera? No, miren, nadie espera a la Inquisición Española, y nadie, y cuando digo nadie quiero decir NADIE, se salta la segunda ley de la termodinámica.

James Clerk Maxwell, que es uno de los padres de la termodinámica (y malditas sean sus entrañas por ello) estudió esta supuesta paradoja: como es posible que haya sistemas que hagan trabajo efectivo sin aumentar su entropía (y, a ser posible, cómo podríamos nosotros crearlos, porque así tendríamos la máquina de movimiento perpétuo). Y acabó teniendo que recurrir al Maligno: creando el Demonio de Maxwell. En el link lo tienen mejor explicado, pero básicamente lo que haría este "demonio", externo al sistema sería, una vez se han puesto en contacto los sistemas, se ha producido el trabajo efectivo, y se ha producido el correspondiente aumento de entropía, nuestro demonio "reordenaría" el sistema, reduciendo su entropía y permitiendo que el ciclo volviese a comenzar.

Donde está el truco? Pues en que los demonios no trabajan gratis. Los demonios normales se te comen el alma (nen), los demonios termodinámicos consumen energía (por eso los seres vivos necesitamos alimentarnos, para poder invertir la energía que nos dan los alimentos en disminuir nuestra entropía). Disminuye la entropía material, pero aumenta la entropía energética. Un demonio de Maxwell económico (un Mammon, como si dijéramos) consumiría parte de la riqueza generada por el sistema económico, pero permitiría un crecimiento contínuo del mismo, disminuyendo el "ruido de fondo" que generaría el aumento de entropía (ver el post de ayer): disminuiría la corrupción, la posibilidad de que se generasen pánicos bursátiles, de que creciesen burbujas económicas, etcétera. Con lo que la resultante, al final, sería positiva, incluso aunque Mammon se llevase la parte del león de lo generado.

Así pues, y dado que que, salvo que (los dioses no lo quieran) entremos en un estado metaestable de crisis y necesitemos una guerra para salir de él, la transición a un sistema globalizado parece irreversible, parece claro que necesitamos invocar a Mammon (porque si todo este chou no va a ser para una mejora, maldita la gracia). La pregunta a hacerse entonces es: cual sería nuestro Mammon?

Y aquí es donde saltan los neoliberales de cuota y gritan a coro "la mano invisible del mercado!". Y cuando yo me río en su cara, claro. Porque es que nuestro sistema de estudio ES el mercado, y por tanto la mano invisible del muerto no puede interactuar con él de manera efectiva (puesto que es parte del sistema, y el demonio de Maxwell que buscamos necesariamente no lo es, en caso contrario debería contarse a la hora de calcular la entropía). O, pensándolo mejor, al revés. La mano invisible del muerto debe afectar al sistema (que no interactuar con él, dado que es parte del mismo), pero sólo para hacer que este cumpla con la segunda ley de la termodinámica. Es decir, que se limitaría a hacer aumentar la entropía. Lo cual, por otra parte, es lo que pasa en los modelos económicos neoliberales: el mercado se autorregula, sí (aumenta su macroestabilidad), pero a costa de generar subidas y bajadas imprevisibles, amasar oligopolios, generar burbujas... reducir la microestabilidad. Y como las personas humanas vivimos en lo micro, lo único que logra es jodernos vivos.

Descartada pues la soplapollez neoliberal (y perdón por la redundancia), parece claro que lo único que queda puede evitar un aumento de entropía económica es una (férrea) regulación externa. Felicidades, señores libegales, les doy la razón. El Estado es el demonio. Es Estado es un Mammón. Y el Estado, ciertamente, consume gran parte del beneficio económico del sistema. Pero, a cambio, permite que este funcione como una máquina de movimiento perpétuo.

Y es lo que permite que la economía crezca y produzca, en lugar de ir aumentando constantemente su entropía hasta el infinito, dejándo sólo un páramo yermo y helado...

12 comentarios:

Shanks dijo...

Y no podría ser que el demonio externo fuera otro país con un sistema económico diferente?
Así los dos podrían afectarse mutuamente, y así estabilizarse. Tipo guerra fría capitalismo-comunismo.
No se meta demasiado conmigo, eh? Que soy sensible...
Un beso! (y esto del paro te sienta mal, no se puede tener tanto tiempo para pensar!)

Sota dijo...

Mmmm... salvo que fuesen marcianos, no. Porque piensa que estamos hablando de economía globalizada, con lo que no quedan paises externos.

(precisamente lo que tu dices es el caso que se dio después de la crisis de los años treinta...)

Anónimo dijo...

¿Y si cambia de marca de tabaco?.
Bisitos para Vd tambuén.

Sota dijo...

Nah... No era el tabaco.

José dijo...

Ay Sota, yo después de leer lo de "Las Corsarias" con Malene Moureau y Malena Gracia, no tengo la cabeza para metafisicas.... pero intuyo cierto grado de auto-satisfaccion - que comparto - en haber concluido que el Mammon y único solucionador, es el Estado.

Un abrazo,

Sota dijo...

Que fuerte, lo de las Corsarias, sí... Y mira que recuerdo yo haberlo visto anunciado en marquesinas, y todo!

Anónimo dijo...

Jisjisjis.Ya me lo imaginaba ya!
Bisitos.

Sota dijo...

(era el papeeeeel...)

(ains)

nanyu fonseca dijo...

aunque llego tarde... ese Mammoun no podria haber recibido un nombre mejor de su padre.

Sergio G. Rabadá dijo...

Una sola cosa, el sistema económico no es un sistema cerrado sino abierto y como tal se autoregularía mediante un proceso de retroalimentación (negativa o positiva).

Sin embargo tu exposición me recuerda la que, teóricamente al menos, hizo J.P.Morgan en su tiempo refiriéndose a las condiciones que deberían cumplirse para poder crear la Reserva Federal de los EE.UU.

Según Morgan, el pueblo llano no se quejaría mientras gozara de un alto estándard de vida y para ello, sostenía Morgan, era necesario absorber la riqueza de otras naciones, riqueza que permitiría financiar el "modo de vida americano".

Y posaron sus ojos en latinoamérica, según la historia (visto en un documental estadounidense acerca de la Reserva Federal).

Es decir que el crecimiento capitalista siempre ha tenido una fuente de energía (léase riqueza) externa al sistema y, del mismo modo, Europa poseía sus colonias que permitían fnanciar, en este caso, la existencia de las distintas monarquías que aún gobernaban (Estamos hablando de durante y poco después de la 1ra. Gran Guerra).

Si observaras un mapa donde se reflejaran las naciones dueñas de materias primas y naciones carentes (en mayor o menor medida) de ellas, verás que se producía un trasvase de riqueza desde las naciones dueñas de las materias primas (normalmente países subdesarrollados) hacia los países que las consumían (a gran excepción eran los EE.UU.).

Sin embargo esto ha variado en los últimos tiempo ya que las materias primas han cedido su puesto como "creadoras de riqueza" a los nuevos métodos de generarla: La especulación financiera y los bancos.

Al dejarse de lado el oro como patrón monetario los países pudieron, por primera vez, imprimir dinero a troche y moche, el papel comenzó a tener valor por sí mismo y su valor comenzó a ser una cuestión de confianza, una pérdida de confianza en el dinero acarreaba su pérdida de valor (inflación) y viceversa.

Pero el alimento de la economía, en la actualidad, es el dinero y, aquí llego a enlazar con tu post, son los Estados quienes tienen el poder de imprimirlos tanto de manera directa como indirecta (Este es el caso de los EE.UU. ya que la Reserva Federal no es un organismo estatal pero pese a esto es el Estado quien ha de autorizar la impresión del dinero).

Digamos que los distintos Estados ponen en circulación grandes cantidades de dinero pero, por una vez, en las clases sociales de menos ingresos. Poco a poco este dinero irá siendo captado por las grandes empresas o por los bancos e ir´q migrando hacia las capas de ingresos superiores, pero si queda allí, si no hay salida del dinero, se produciría un reclanetamiento de la economía y un proceso inflacionario (generalmente asociado a las políticas keynesianas).

Por lo tanto el Estado no debería, solamente, insufar dinero en las capas de menores ingresos, sino establecer mecanismos para retirar grandes sumas del mercado, esto podría ser realizado mediante una política impositiva que gravara progresivamente los ingresos de manera que, verdaderamente, quien más gane sea quien más pague.

De esa forma el Estado cumpliría, de cierto modo, el papel que le has dado, ya sea como retroalimentador que regula el funcionamiento del sistema, ya sea como regulador del sistema liso y llano.

Espero que perdones mis errores de ortografía pero mi teclado tiene vida propia y esto lo he escrito a vuelo de pájaro.

Un abrazo.

Sota dijo...

Sergio, perdona pero no. Un sistema económico GLOBAL ha de ser necesariamente cerrado, porque todos los flujos económicos que actúen sobre él han de provenir necesariamente de él mismo (salvo que vengan los marcianos a invertir aquí, claro). Es más, precisamente, para poder autoregularse por retroalimentación, DEBE ser cerrado. En caso contrario parte de los flujos de retroalimentación se convertirían en flujos de salida, y serían pérdidas (deuda nacional).

Sergio G. Rabadá dijo...

Sota: si bien se dice que la economía está globalizada y que lo que hace el pais A tarde o temprano afecta al país B no existe (aún al menos) un sistema económico común a todos los países pero... acepto tu corrección en cuanto al sistema económico mundial es un sistema cerrado y aislado ya que dos sistemas abertos que interactúan pueden considerarse parte de un sistema mayor (y es de cajón que no tenemos intercambios con economías extraterrestres).

Sin embargo, cada país ordena su economía de manera diferente y no son sistemas cerrados, pueden incrementar su organización interna (¿gracias a la neguentropía?), etc., y de allí mi respuesta a tu post.

Un abrazo.