martes, 15 de junio de 2004

Carne de burdel

Hoy he tenido que ir a la facultad a hacer la presentación de un trabajo. Y, oh maravilla, me he encontrado con que, justamente hoy, empezaban las selectividades. Toooda la facultad, especialmente biblioteca, sala de estudios y bar, hasta la bandera de carne tierna y fresca.
Y he vuelto a constatar dos cosas que ya sabía, pero que no por sabidas dejan de sorprenderme, a saber:
-Los niños de hoy en dia se visten para ir a hacer un exámen como si estuviesen invitados a la boda del Principito. Bueno, no tanto, faltaban las pamelas.
-A dia de hoy, hay dos modelos de adolescente: Los feos (pero feos-feos-feos que da cosa mirarlos), y los que son carne de burdel. Sin distinción de sexo. Y sin que una categoría excluya necesariamente a la otra.
Y si eso se hace evidente a las puertas de un exámen, ni les cuento a las de una discoteca "light" (dejando aparte que no me entra en la cabeza que mentalidad puede tener gente de quince-dieciseis-diecisiete años que va por su propio pie a una discoteca "light". Si a mi a esa edad me lo hubiese sugerido alguien, le hubiese enviado a tomar por culo sin contemplaciones. O todo o nada... Además, ni que fuese complicado entrar en una discoteca sin tener la edad. Divago de nuevo, perdonen). Hablo con conociemiento de causa. Durante el curso, he ido habitualmente al gimnasio DiR Campus, que está en la Zona Universitaria. A primera hora de la tarde, para salir sobre las seis, que a las seis y media tenía clases. Bien, justo al lado está Pachá Barcelona. Pachá. Discoteca pija y mirame-y-no-me-toques donde las haya. Hace cosa de un mes, empezaron a hacer las consabidas sesiones "light" los viernes por la tarde...
Y oigan, un espectáculo. Un show de luz y color de piernas, culos (con el correspondiente tanga), ombligos y pechos adolescentes. Y se lo dice alguien que la carne la prefiere un poquito más hecha (o, por lo menos, que le haya salido ya pelo, si me entienden...), pero aquello era un subidón hormonal que no se lo salta un Brad Pitt haciendo de Aquiles. Así que no quiero ni imaginarme lo que podría ser pasar por allí para ciertos adoradores de colegialas perversas que conozco... Y aún no habían empezado las calores, que esa es otra. Lo que puede ser ahora! Al lado de esa cola de entrada, el Bagdag debe quedar de convento de ursulinas!
E insisto, todo lo anterior es válido tanto para ellas como para ellos. Y no estoy hablando de la típica (y lo pongo en femenino, a riesgo de que me tachen de machista, porque a esas edades es más común entre las mujeres) que con dieciseis está buenorra y lo sabe, no... Hablo de la norma general. De que el uniforme para ir a la disco sea el emputonarse cuanto más mejor. Y quien dice emputonarse, dice vestirse de efebito à la Pierre et Gilles.
Que no es que me moleste a nivel estético (ni a ningún otro, ya puestos), sólo lo comento porque me parece... curiosón. Que uno creía que las frases aquellas de que le crecen antes las tetas que los dientes y que la culpa es de los padres porque las visten como putas eran machistadas que habían quedado en el acerbo cultural y ya está. Pero es que por lo que veo, estamos criando una generación de zorrupias que se va a cagar la gata...

Cuanta puta y yo que viejo, tu.

2 comentarios:

tirafrutas dijo...

Jejejeje Buenos comentarios, sí señor. Vas directo a los enlaces frikis de mi propio blog (http://tirafrutas.blogspot.com). Me encanta ver a dirigentes que comparten mi mismo criterio personal. Y además eres de Barceñoña como yo, ¡qué peligro!

Hala, un saludete.

Ghanima Atreides dijo...

Bueno, teniendo en cuenta que hoy en dia los padres tienen poco que decir a la hora de vestir a los niños...

viejo? a que m'enfado ¬¬

(:P)