jueves, 23 de marzo de 2006

Botelloneando (II)

Como decíamos ayer, el tema discotecas frente a botellón es, como poco, curioso. Las voces bienpensantes dicen que es un horror lo del botellón, porque los niños se nos emborrachan. Y este pensamiento es prácticamente unánime. Como ya dije, a mi personalmente me parece una soberana chorrapollez lo de beber con la simple intención de emborracharse, otra cosa es que bebas mientras haces otras cosas (que pueden ir de comer a intentar ligar, pasando por conversar), y acabes borracho. Pero también es cierto que soy perfectamente consciente de que, siendo el alcohol un depresivo del sistema nervioso, su combinación con mi natural depresivo hace una combinación poco recomendable (vamos, que me cogen lloronas), amén que me afecte mucho antes a la coordinación muscular (ya escasa también de natural en mi) que a las funciones intelectuales, lo que me acaba provocando una sensación desasosegantemente claustrofóbica. Y amén también de que uno tiene una cierta envergadura y es mucho sistema a saturar de alcohol, con lo que, en condiciones normales, tengo un buen saque. Pero, insisto, eso son condiciones particulares mías, y no me considero quién para juzgar las aficiones de los demás mientras no dañen a terceros. La vida de cada quien en suya, y se la jode como buenamente puede o sabe. Hay incluso quien se mete en el Opus, que es claramente mucho más dañino para la salud física y mental.

Es, pero, a partir del momento en que se ha llegado al consenso de que es malo que los niños nos beban, empiezan las divergencias. Está la vertiente integrista (es malo que beban porque beber es malo para la salud), que, con todo lo estúpida que me puede parecer, la encuentro aceptable. Es su opinión y se la follan cuando quieren. Y, en lo que a mi respecta, cuando quieran se la pueden también comer con patatas. La encuentro aceptable, claro, siempre y cuando sea una posición consecuente: El alcohol es una droga (técnicamente es cierto, incluso sería cierto decir que es un veneno) y como tal es mala (eso ya no es ni lejanamente cierto, que también son drogas los analgésicos, pero bueno...). El problema es que estos son una minoría muy mínima, y la mayoría de estos casos lo que dicen es más bien “es malo que beban, porque no saben beber, no como yo”. Un cruce entre el clásico haz lo que yo diga y no hagas lo que yo hago, el decimonónico cuando seas mayor comerás huevos y la chulería hispánica más flagrante. Porque no se si se han cruzado (o peor aún, se han encontrado dentro de) alguna despedida de soltero (o peor aún, de soltera) donde haya gente de una cierta edad, esos que “saben beber”... El horror, el horror. Ítem más, que no sé si se dan cuenta estos señores de que la única forma de saber hasta qué punto puedes beber sin emborracharte es pillando una borrachera, que la única forma de saber lo mala que es una resaca es pillar una resaca de dos pares de cojones, y que el alcohol, como buena droga y buen veneno, administrado en dosis no letales va generando resistencias en el organismo. Con un determinado límite biológico, entre más bebas (sin emborracharte), más difícil es que te puedas llegar a emborrachar. La experiencia, que es un grado. Y que si usted sabe beber es única y exclusivamente porque, en su momento, bebió sin saber hacerlo, y me juego el huevo derecho a que pilló unas curdas que se caga la gata.

O, yendo un paso más allá en la hipocresía, el “no es particularmente malo que los jóvenes beban, pero que no lo hagan en la calle, que molestan a los vecinos”. Han estado alguna vez en la puerta de una discoteca a la hora de salir? O en una terraza de un bar con un mínimo de animación? Pues eso, que mientras se paguen los impuestos, parece que no importan las molestias a los vecinos. Pero esto ya lo comenté ayer, disculpen. Queda aún un último grado de hipocresía, que es la de los que ya tienen una edad (que no hace falta que sea especialmente avanzada, les podría hablar de gente de mi edad) que te suelta, con toda la naturalidad del mundo, que ahora ya no salen, o no salen tanto, pero que es que cuando ellos no salían, aunque se emborrachasen como cosacos no armaban escándalo ni molestaban a los vecinos. Y ahí es cuando te tienes que morder la lengua, aún a riesgo de envenenarte, para no reírte en su cara, y llamarle hipócrita, fariseo y sepulcro blanqueado. No sería más bien que ibas tan pedo que ni te acuerdas de lo que hacías, porque no eras capaz de acordarte ni la mañana después? No hace falta que me contestes, sí, es eso. Conozco más de un caso y más de treinta. El uso y disfrute del derecho al ocio SIEMPRE entra en colisión con los derechos de los que no quieren o no pueden (por enfermedad, por desidia, por trabajo) hacer uso de él, dejémonos de hostias. Y por más que todos estemos de acuerdo en que los derechos de cada quién acaban donde empiezan los de los demás, eso también es aplicable a la inversa, y el derecho de los demás a descansar (e indico este porque e uno de los más esgrimidos) no puede ni debe poner trabas a mi derecho a divertirme. Y al revés. Lo van pillando? Vamos, lo que explica, haciendo uso de la pérfida ironía, el señor J.J. Merelo en este post.

Algunas de estas mentes bienpensantes también han sugerido, sin duda con la mejor de sus intenciones, e incluso en algunos casos intentado llevar a cabo, indefectiblemente sin éxito, el ofrecer a la juventud opciones de ocio alternativas. Quitemos que una alternativa ofrecida por el stablishment inmediatamente generará, en el mejor de los casos, desconfianza, y en el grueso de las ocasiones, rechazo, por parte de los jóvenes (y sí, hay jóvenes que piensan y actúan como si tuviesen ochenta años, pero son mínimos, y si se los encuentran en un botellón va a ser más porque está de moda y es cool y moderno el mezclarse con la plebe, más que por otra cosa). Recuerden, hablamos de adolescentes, son rebeldes por definición. Y mal estaríamos si no lo fueran, porque esa rebeldía es, en el fondo, el fuego de la caldera que hace avanzar la historia. Pero el error básico no ha sido ese, también las fiestas mayores las organizan los ayuntamientos y hay en ellas una participación masiva de la juventud. El problema, decía, es que esas alternativas son de un ursulino que tira de espaldas: Deportes (bien, la parte “socializar” se cumple, pero... a ver, con la mano en los pechos, ustedes se irían un sábado de invierno a las tres de la mañana a jugar un partido de básket? No, verdad? Aparte, un campo de deportes lo mismo no es el lugar más ideal para intentar encontrar pareja, a no ser que también presupusieran el hacer los vestuarios mixtos y con reservados y/o cuartos oscuros, que va a ser que no, con lo que lo de la “socialización” sería sólo en parte), y, llévense las manos a la cabeza, bibliotecas.

Bibliotecas.

Soy una rata de biblioteca. Devoro libros como quien come ganchitos con sabor a queso. Y ni cocío a licor de bellotas me iría a pasar un sábado por la noche a una biblioteca. Pa’ eso, me quedo en casa. Y, seamos sinceros, los ratones de biblioteca e edad de merecer en este país se pueden contar con los dedos de las manos, los dedos de los pies, la polla y los cojones, y de los 23 aún te sobraría alguno. Eso por no hablar de lo que, muy adecuadamente, comenta maese Psicobyte en su blog. La lectura es, probablemente, la actividad más asocial que existe. Es íntima entre tu libro y tu. Lo puedes comentar después, a la salida (con lo que oh, sorpresa, causarías ruido y molestias a los vecinos), pero mientras lees, lees solo. Y sólo. Está la opción, claro, de las lecturas en voz alta, pero a ver quien es el guapo que le pasa la mano por la cara a mamá biología y logra que un adolescente, que si algo le sobra son hormonas y energía, se esté quieto y callado mientras le cuentan cuentos, cuando podría estar quemando esa energía y haciendo correr esas hormonas en cualquier otro sitio. Y emborrachándose, de paso, e intentando ligar, y socializándose en general.

Sigo alargándome demasiado. Mañana más.

NOTA: Veo que estoy usando el mismo nombre para los posts de este tema que ámese Manu. No es intencionado, me vino el mismo palabro a la cabeza. Y no pienso pagarle derechos por ella, que lo sepa. Denúncieme a la SGAE.

11 comentarios:

OmegaMen dijo...

Yo, amigo mío (permite que te llame así, hace tiempo que te leo aunque nunca te haya escrito) veo las cosas de otra manera: cuando eres más joven y más inconsciente, no te importa molestar a los demás. Y cuando has crecido, trabajas, tienes tu piso y quieres disfrutar de calma, y vienen los "chavales" a incordiarte, comprendes tantas cosas... comprendes que tú también has de haber jorobado a ajenos. Lo único que ha cambiado en diez años no es el fastidiar al prójimo, que eso se ha hecho siempre, es la CANTIDAD de gente que fastidia, que ahora (en Barcelona, que conoces) es mucho mayor (porque ahora hay más cultura de disfrutar de la calle).
Y, permíteme que esté en desacuerdo contigo,: en cuanto tu libertad de divertirte perjudica a un segundo, ya no tienes esa libertad. Es tan simple como eso.
Y el

Urui dijo...

Aquí tuvieron una iniciativa muy buena que no sé si sigue en marcha, el VallaNoche.

Consistía en abrir los centros cívicos (donde tenías cosas como cursos de baile, talleres y cosillas así), los polideportivos (deportes) y las piscinas cubiertas (donde se nada y se vé a la gente en bañador... y se juega en el agua).

Tengo un amigo que iba a las piscinas con su grupo de amigos (y amigas) y me contó que las piscinas siempre estaban llenas.

Tony Tornado dijo...

Curioso que el fenómeno botellón en sitios como Ourense por ejemplo, ni se da...

Los precios son tan asequibles que los críos pueden salir por ahí, y no molestan más que los que somos más mayores y salimos hasta más tarde...

BTW; you're linked, babe!

Norda dijo...

La verdad es que estoy bastante de acuerdo contigo...

... Aunque yo no he estado de botellón en mi vida, y ganas ninguna xD

Sota dijo...

Bienvenido, Omegamen (bienvenidos? "Men" es plural... Que se note que tengo el First). Entra, por tu proia voluntad, y esas cosas... El nombre viene por la serie de DC?

Al grano: Lo del darse o no cuenta del ruido te acepto -en parte- que sea cosa de la edad. Y digo en parte porque insisto, cuando los treinta-cuarenta-cincuentones (y de ahí p'arriba) salen de fiesta, son mucho más ruidosos y molestos que los adolescentes, y no les digas nada que te la lían. Y en cualquier caso, lo que critico es la doble moral y la hipocresía que supone el decir "no, es que cuando soy yo no molesto". Oiga, usted molesta como todo hijo de vecina, lo que pasa es que cuando es usted el que hace el ruido o se mea en un portal, no es el que está intentando dormir y no es en su portal donde se mea. El tema cantidad me suena muy raro, porque si fuese por eso, el problema tendría que haber sido mucho peor durante los ochenta, que los que estaban en la calle eran la generación del baby-boom (y la eclosión punk, para acabarlo de arreglar), que ahora, que están los de la generación del cierre de colegios por falta de niños. Lo mismo el caballo tuvo algo que ver, pero no creo. Y en lo último discrepo completamente (y por supuesto que permito que esté en desacuerdo conmigo, pero yo tengo la razón y usted no*). El uso de cualquier libertad NECESARIAMENTE perjudica el uso de otra libertad, puesto que estas son contíguas y se superponen. Si expandes una, otra debe contraerse. Es más, llevando su argumento al límite, elimina cualquier posibilidd de sociedad: El derecho de un panadero a abrir su panadería a las cinco de la mañana para que el señor Manolo pueda comprar el pan antes de irse a trabajar choca con el derecho de la señá Maru, que vive encima de la panadería, a dormir hasta las siete, porque la persiana metálica hace un ruido que-te-cagas y la despierta todos los dias. Y si hablamos de la gente que trabaja de noche y tiene que dormir de dia, ni te cuento... Su derecho al descanso se ve PERPETUAMENTE conculcado por el derecho de los demás a hacer vida normal (que es más ruidosa de lo que puede parecer a quien hace vida de día...). La cosa está en llegar al punto en que las molestias para todas las partes implicadas son las mínimas.

Urui, por los clavos de Cristo, no me hagas hacer chistes fáciles sobre "jóvenes que se comportan y piensan como si tuviesen ochenta años" y "Fachadolid", que sabes que te quiero mucho y además me consta que es mentira, coño! Lo de los cursos de baile está muy bien, y es muy bonito, y tal... Pero hace falta música, y los centros cívicos no suelen estar insonorizados. A los vecinos qué tal les sentaba el pasarse toda la noche con Pérez Prado (Maaaaaaaaam-BO!) de fondo? A parte, qué gracia tiene hacer un curso de baile si luego no te vas a bailar y poner en práctica lo aprendido (cosa que no puedes hacer porque en el tiempo de ir a bailar estás en el curso de baile)? Lo de la piscina es una trampa saducea, la mayoría de la gente (yo el primero) desnudos perdemos mucho. Aparte, que la natación es un deporte solitario (socialización al carajo) y se puede jugar, pero no "jugar" (sexo al carajo), ya no porque puedas escandalizar a las mentes bienpensantes, sino porque es profundamete antihigiénico para uno mismo y para los demás.

Tony, en Barna no hubo problemas con el botellón (no así con los bares y las terrazas y los ruidos que provocan) hasta que los medios de comunicación empezaron a hablar de ello. Antes la gente iba a beber a la playa o al Tibidabo (bueno, al Tibidabo más a follar que a beber, para qué engañarnos), y no molestaban. Pero fue empezar a hablar del tema y hale, la gente a beber en la calle como si no hubiese mañana. Gracias por el link, recuérdame que te pague un algo un dia de estos.

Norda, pues es una experiencia (y un sarampión) que hay que pasar, como cualquier otro. Sin molestar a los vecinos, eso sí.

Hoy no ha habido post porque esto estaba un poco tonto y además no tenía ganas de escribir, y además como el miércoles hice dos, compensa. Mañana ya si eso... O si no, el martes (que Domingo toca test y Lunes toca cita)

*Por si no se ha notado, era MODE JACHONDEO ON

Urui dijo...

Hombre, en Barna no sé cómo serán pero en Valladolid los centros cívicos tienen sus propios edificios individuales.

Aparte que todas las actividades del VallaNoche se terminan a medianoche.

Y sabes que yo no hago botellón ni salgo de marcha porque me duermo en el primer banco que me dejéis. No son los 80 años, son las 8 horas de sueño que me exige el cuerpo.

Aparte que en la cama se está muy bien.

Sota dijo...

Edificios individuales... algunos. Pero en cualquier caso tienen edificios contiguos. Y vecinos.

Acababa a las doce... Una hora ideal para coger el petate... E irse a hacer botellón a la misma puerta del centro cívico! Pero por santa Bárbara bendita, si las doce de la noche es la hora para empezar a pensar "esta noche dónde vamos"! Cerebros pensantes, se llama a esto...

Y en la cama se está muy bien... dependiendo de la compañía.

Tony Tornado dijo...

¿Estás de botellón??????

Sota dijo...

No. Por?

Troy dijo...

Hoy me he levantado, me he afeitado, he leido tu post, y tu comment y ya me tengo que volver a afeitar!!!

O:)

Sota dijo...

Si que te crece rápido la barba, no?

(jo, entre los que se quejan de los posts con "continuará", y los que se quejan de los posts demasiado largos, estoy que no se si ponerme a servir o meter criada...)