lunes, 3 de abril de 2006

Moral a la romana

Si el pasado jueves les comentaba el patatagate a raiz del anuncio de patatas fritas protagonizado por Rocco "érase un hombre a una polla pegado" Siffredi, hoy ha saltado otro asunto de dudosa moralidad dudosa en la televión italiana.

Recuerdan "Roma", la gran supermegaproducción de la HBO y la BBC, con la colaboración de la RAI, que emitió recientemente Cuatroº en este país que se desmembra gracias a las malas artes de los que ustedes están pensando (no quería hablar en este post de política, pero sí, me refiero al PP y sus correveydiles)? En esa serie se narraba el ascenso al poder de César, centrando la historia tanto en las intrigas palaciegas como en el dia a dia de dos soldados rasos de las legiones romanas, inseparables pero totalmente opuestos entre sí. La serie venía precedida tanto por la esperable espectacularidad de una superproducción de la HBO, como por el marchamo de calidad que se le supone a una producción de la BBC, haciendo especial hincapié en la verosimilitud histórica y el detallismo de la ambientación. Además, se comentaba mucho que no se habían hecho ascos ni puesto cortapisas de ningún tipo al sexo y la violencia.

Una vez vista, hay que decir que la serie estaba realmente bien. Explicaba esa época histórica desde el punto de vista de los que estaban allí, sea en los palacios, sea en las tabernas, pero los grandes nombres (César, Marco Antonio, Cicerón, Cleopatra) quedaban un poco aparte, casi como comparsas. Eran los que hacían avanzar la historia, sí, la historia existe porque existían ellos, pero... En lo que hace a la ambientación, este lego en historia que les habla no vio defecto mayores (Ptolomeo no salía comiendo tomates ni aparecía ningún centuríon con un reloj de pulsera, para entendernos), e historiadores consultados tampoco encontraron nada digno de mención (de hecho, alabaron el que, por una vez, se hubiesen tenido en cuenta cosas como los grafitos más o menos obscenos pintados en las pareces de las casas). En lo que hace a sexo y violencia... bueno, violencia explícita e implícita hay más en cualquier telediario y sexo, pues la verdad es que chocaba tanto desnudo frontal y tanto polvo más o menos (más menos que más) explícito en una serie de televisión, pero tampoco era nada que pudiese provocarle un infarto a la abuelita o que no pudiese ver el niño de la casa.

Bueno, pues según informaba La Vanguardia ayer domingo (página 10 del suplemento Vivir, edición Barcelona), en Italia, donde ha empezado a emitirla RAI Due (Tony, tu que sabes de cosas transalpinas, eso es como aquí La 2, o es más en plan cadena generalista?), la cosa no acaba de despegar. Cosa curiosa, teniendo en cuenta que es, hasta cierto punto, coproducción de la casa. Y la acogida fria no creo que tenga que ver con las críticas de algunos historiadores y filólogos grecolatinos (en el Corrieri de la Sera) acerca de la verosimilitud histórica (dicen que se le da demasiada importancia al papel de intrigadora de Atia Julia, que Cicerón no estaba en Roma cuando el Senado lanza el ultimátum sobre César, o que presenten la lucha social en la Roma de la época como una lucha entre patricios y plebeyos, cuando lo era entre nobilitas patricio-plebeya y proletariado soldadesco, y cito el artículo de La Vanguardia, porque del tema no tengo ni flowers, yo). Después de todo, si nos ponemos a buscar verosimilitud histórica en cualquier peplum (y los peplums italianos eran especialmente de echarse a temblar en este sentido), nos puede entrar la risa tonta...

Más bien creo que la cosa va por el camino (sería más correcto, quizás, decir "la via", en este caso) de que, sabiendo todos estos precedentes, en la RAI no han tenido mejor idea que... aplicar las tijeras. Censurar la serie. Así, como suena. Con dos cojones. O sin ellos, porque una de las escenas que han cortado es la del baño de Marco Antonio, con un largo frontal incluido de James Purefoy (y no, Angua, no se si han cortado también la escena del regalo de buena voluntad de Atia a Servilia...). El artículo no dice nada acerca de si también se han eliminado los (magníficos) desnudos frontales de Atia (Polly Walker)ante su hijo, que parece mentira lo güenorra que está esa mujer y el morbazo que desprende con sus casi (en el momento de rodarse la serie) cincuenta años. Divago. Pero que me da en la nariz que esto no lo han encontrado tan criticable... Otras escenas eliminadas han sido las de la violación de Octaviano, algunas escenas especialmente sangrantes de batallas y tal, y además se han "tapado" a las chicas de los burdeles...

Acabando, que luego hay quien me acusa de que gasta el doble en espuma de afeitar por culpa de la longitud de mis posts... Alucinando estoy. Uno habría creído que en la culta y tolerante Europa, ese virus de la censura habría sido eliminado, o, en el peor de los casos, relegado a temas especialmente sensibles, amorales y monstruosos. El cuerpo humano desnundo (y menos cuando se trata de cuerpazos humanos desnudos como los del grueso del casting de esa serie, y con "grueso" no me refiero al actor que hacía de Pompeyo Magno) no tiene nada de amoral ni de monstruoso, y sólo una mente enferma y pervertida puede considerar que su visión puede resultar perjudicial para nadie. Y en cuanto a las escenas de guerra... oigan, es que era una guerra. Y las guerras son crueles, sucias y violentas. Qué pretenden, que la gente se acabe creyendo lo de la "guerra quirúrgica" sin muertos? Pregunta retórica, no hace falta que me contesten.

Que manda cojones con los guardianes de la moral italianos (y no sólo italianos, siempre son la misma mierda. Sólo parece que allí ahora les han dado más manga ancha)... Sería interesante saber qué esqueletos (y quien dice esqueletos dice pornografía, juguetes sexuales, gadgets sadomaso, etecé etecé) guardan en sus armarios. Por curiosidad malsana, más que nada.

(Y esta noche Antena 3 estrena Imperio, otra mega-macro-superproducción televisiva que narra los hechos entre la muerte de César y la coronación de Augusto como Emperador. Sin referencias, lo mismo es genial, que lo mismo es un truño con togas...)

6 comentarios:

Anónimo dijo...

A mi me gustó MUCHISIMO más el baño de Marco Antonio que el esclavo de la tortuga.

angua

Ghanima Atreides dijo...

Siesque en Italia siempre han sido un poco especialitos...

Sota dijo...

Angua, pues el que comentaste conmigo toda emocionada fue el del esclavo de la... tortuga (ahora le llaman así?), no el baño de Marco Antonio...

Ghani, ya, pero entre ser un poco especialito à la Passolini y a la Tinto Brass, y ser un poco especialito a lo santa inquisión, digo yo que tiene que haber un punto medio.

Tony Tornado dijo...

Uys, romanos medio EN BOLAS YA!...

Eso no me lo pierdo yo...

Tony Tornado dijo...

Jo, ayer se me pasó decirte que RAI Due y La Dos, nada que ver.

RAI siguen siendo tías medio EN BOLAS YA!, debates infumables y mucho programa de cocina....

Anónimo dijo...

Ya quisiera estar así la actriz que hace de Atia con 50 años, ya... Los años que tenía eran 38-9.

Sobre el tijeretazo; sólo quiero recordar que las series animadas del Lejano Oriente llegaban a España vía Italia y con la consiguiente (y artesanal) censura.