viernes, 15 de junio de 2007

Pelotón de fusilamiento (XXXI)

Una de las mejores maneras de explicar en qué consiste España a un americano es traducirle la letra del himno nacional. Sí, esa de "tataaa taaa taaaaa taaa tataaa...". Vamos, la que no existe. Lo cierto es que estoy especialmente orgulloso de esa letra; es clara, fácil de recordar, y expresa mejor que ninguna otra el espíritu y los valores del país. El hecho de tener un texto tan puro, simple y bello es un caso bastante único; no hay demasiados estados que se gasten ese lirismo.

No estoy bromeando. ¿Qué mejor mánera hay para definir España que tener el himno sin letra?. Tras tantos años de dictadura, bocinismo españolizante y gritos de una-grande-y-libre, el dejar la cancioncita de marras sin letra fue una muestra bastante significativa de lo hartos que estábamos todos de tanto simbolito chorra. Por primera vez en mucho tiempo se redactaba una constitución que dejaba bien claro lo que España había sido desde tiempo inmemorial, un país de locos lleno en el que cada uno ama su terruño (y su equipo de fútbol) más que al país entero. Si estamos todos juntos es porque uno, le tenemos más manía a los franceses que al resto de la península, y dos, no hay nada más divertido que meterse con el de la región de al lado. Ni nación de naciones ni historias; España es una familia disfuncional, abueletes cascarrabias incluidos.

Tanto esencialismo y debate salvapatrias es la verdad una pérdida de tiempo. Si algo define este país es que jugamos de pena en los mundiales, nos pasamos la vida protestando y que armamos motines en un aeropuerto si un vuelo se retrasa demasiado (algo que no vereis nunca en Estados Unidos, por cierto. El motín, no los retrasos). España, en esencia, es eso que decía Napoleón; un país lleno de tipos bajitos, cejijuntos y con muy mala leche que se pasan la vida discutiendo, pero que eso sí, no se apuntarían a ningún otro club ni jartos de vino.

La verdad, dejaros de himnos y tratar de cohesionar el país. En un lugar donde pones a cuatro a discutir de política y tienes cinco opiniones distintas es mejor dejarse de estas historias. Por una vez en la vida que el alegre anarquismo funcional del país nos sirve de algo (parir una democracia, crecer como locos y tener a los políticos acojonados por el marcaje que les está cayendo), mejor que nos dejemos de chorradas y disfrutemos del invento.

España debería estar orgullosa de no estár de acuerdo consigo misma para casi nada, ni siquiera el himno. Si estuviera prieta y todos a una seríamos otra cosa; y la verdad, para país coñazo donde nada pasa ya está Suiza. Menos himno y más sangría, anda.


Original de Egócrata en Materias Grises


Se salvaron del paredón por muy poco: Ricardo J. Rollo-Villanova, Escolar, Metalman, Lopiensoloescribo y Júcaro.

Hace 309 posts...

6 comentarios:

Akroon dijo...

Joder... a tus pies!

Pryrios dijo...

Que grande, coño xD

JL dijo...

Joder, Sota, tremendo, lo has bordado.

Llevo tiempo leyéndote, y cuando te sale un post como éste, no podemos más que descubrirnos ante una cabeza tan clara (espero que de ideas).

Un saludo

nanyu fonseca dijo...

en todo caso a los pies de Egocatra, no?

jarl!

Sota dijo...

Pues sí, Nan, a los pies de Egócrata (que no Egocatra, jarl!), como bien indico a pie de post...

Así que todos esos parabienes, para él)

MetalMan dijo...

Que magnífica descripción de la realidad.

Un saludo de uno que se salvó de la quema ;-)