martes, 5 de diciembre de 2006

Fash

A mi que no me vengan con hostias. Hace frío.

No hace tanto frío como debería hacer para la época del año en que estamos, vale, pero hace frío. Cualquier temperatura por debajo de 25 grados es frío. Y hasta los 27, no empieza a ser agradable.

(NOTA DEL AUTOR: Las autoridades sanitarias no recomiendan seguir leyendo a personas sensibles, que acaben de comer algo o estén comiendo, en estado de gestación o nacidas en Cincinatti. Las autoridades humorísticas recomiendan leerlo en voz alta, gesticulando mucho y sacando toda la pluma de la que se sea capaz, o incluso más. Talmente como cualquier comentarista de modas de programa de la tele, vamos. Yo aviso)

Y qué puede hacer uno cuando hace frío, me preguntas mientras clavas en mi pupila tu pupila azul? Poner la calefacción, claro. O, incluso mejor, encender la lumbre. Siempre será mejor una lumbre que un impersonal radiador (y no digamos ya que una estufa catalítica). Las calefacciones centrales no diré yo que son inventos del Diablo (que eso lo reservo para los aires acondicionados), pero casi, casi.

Pero claro, eso sólo vale cuando estás en casita. Y cuando has de salir a la calle, qué? Pues no quedan más cojones que abrigarte. Y es muy importante mantener tres cosas abrigadas: la cabeza, el cuello y los riñones. Llevando eso caliente, lo demás casi que tanto da. Así que gorro, jersey grueso y bufanda.

El problema con las bufandas es que son incómodas. Y feas. Muy feas. Y qué pueden hacer ustedes, mis queridos fashion victims, para poder llevar el cuello bien abrigado sin perder un ápice de estilazo y glamour, y sin miedo a encontrarse (horror de los horrores) con otra persona con el mismo modelo de bufanda (temblores -y no de frío, precisamente- me entran con sólo pensar en esa posibilidad).

Pues la solución no nos la trae Versace ni Dolce & Gabanna ni Energie, no, sino una auténtica ARTISTA con mayúsculas como es Laura Splan, con este cómodo y original, a la par que completa y perfectamente funcional, diseño:


Se han fijado bien? En el corte? En la caída? En el material? No, fíjense mejor. No se trata de una triste bufanda de lana rojo pasión tricotada por la abuela, no. Se trata, fíjense la genialidad, de una auténtica, original y mega-fash bufanda de auténtico vinilo, que, vía un sencillo catéter introducido en el reverso de la mano del portador (también se podría poner en la mano de un/a acompañante, pero entonces quizás si sería un poco incómodo... Ahora, que si está follable, yo no digo nada. Además, que si llueve puedes aprovechar y que te lleve el paraguas y las bolsas) se rellena con la propia sangre del portador, consiguiendo con ello, por un lado, una exclusividad absoluta tanto en los materiales como en la tonalidad definitiva de tan indispensable complemento en las frías noches invernales, y por otro, una protección definitiva y total contra el medio ambiente, dado que la bufanda se mantendrá constantemente a una perfecta temperatura corporal. Además, al estar físicamente unida al propietario (se podría decir que tienen un lazo de sangre, ja ja ja), resulta im-po-si-ble dejársela olvidada o que te la birlen mientras estás haciendo la im-pres-cin-di-ble vida social en el local más trendy y cool de tu lugar de residencia. Vamos, lo que sin duda hacen todas las noches cualquier persona de bien que se precie, no como la purria.

TODO-SON-VENTAJAS con la maravillosa, fantástica y supercool bufanda de sangre de Laura Splan. Qué hacen que no la están comprando ya, panda de horteras? Es el regalo de Navidad ideal de la muerte!

(Visto en Las penas del Agente Smith)

Mañana, mafias.

Hace 309 posts...

10 comentarios:

Ghanima Atreides dijo...

Hmmm

Así de buenas a primeras me viene un pensamiento a la cabeza... Llenarse se llena bien... Pero para mantener la temperatura ¿No debería salir y entrar constantemente? De otra manera, termina perdiendo la temperatura con la que ha salido del cuerpo y adoptando una maravillosa temperatura ambiente, con lo que ya no la veo tan cómoda...
Otra posibilidad sería rellenarla con eso que llevan en el fondo los envases de café que se venden para llevar en el Vips y en el Corte Inglés (por aquello de no perder el glamour) e ir moviéndola para que se vaya calentando...
Si lo que se busca es originalidad y exclusividad, se puede optar por lo que hicieron Zipi y Zape en una de sus historietas. Tejieron sendas bufandas con sus propios cabellos. Eso sí sería exclusividad ¿No es cierto?

Sota dijo...

Ghani, claro que la sangre debe circular. Pero no ya para mantener la temperatura, sino porque si no la sangre coagularía. Y luego a ver quien se quita la bufanda... Lo de los frascos de café es una ordinariez, que-lo-sepasssssss. Y lo del pelo sería muy fash también, sí...

Ghanima Atreides dijo...

Ya, bueno, es que tengo ese pequeño defecto, voy de lo fash a lo trash sin punto medio, según me da XD

Sota dijo...

Lo fash siempre es trash...

Urui dijo...

Puaj.

Si entras en algún sitio no te la puedes quitar y dejar por ahí.

Si tiene otro tubo de retorno, la sangre volverá fría.

Por cierto, "purria" es como "chusma", que el google no me lo aclara (eso sí, saca cada resultado con las dos palabras juntas que vamos).

Urui dijo...

Lo de "purria" y "chusma" es una pregunta.

Teclado de las narices

Sota dijo...

Sí, "purria" y "chusma" viene a ser lo mismo...

Ghanima Atreides dijo...

Sabía que me olvidaba de algún pequeño detalle con respecto a la bufanda sanguina. En el caso de que lleve cateter de vuelta, el riesgo de que se queden burbujas de aire en el interior y por ende se transmitan al torrente sanguíneo es enorme (la de burbujitas que se quedan en las bolsas de hielo...), sobre todo a la hora de quitársela una vez ya en casita y vaciarla... que vaciarla tiene que ser un curro enorme, porcierto... al menos si se pretende que hasta la última gota vuelva al torrente sanguíneo de origen XD

Sota dijo...

PERO A QUIÉN LE IMPORTA TODO ESO, Ghani? Estamos hablando de ser fash!

Si ahora nos tenemos que meter con si es práctico, si es cómodo, si es estúpido, si el abuelo bebe o si la abuela fuma, apaga y vámonos!

Ghanima Atreides dijo...

Bueno, me importa a mí, cielo. Si he de pensar en ponerme o no ponerme algo tan fashion, me gustaría, como poco, no morirme al ponérmelo o quitármelo... Porque es de quita y pon, ¿Verdad?
Eso si, lo de que es mono, no te lo niego. Es monisísimo de la muet.te.