miércoles, 28 de noviembre de 2007

Santa Sangre

No hace tanto, les deleité con un post sobre la potencia afrodisíaca de la sangre (ajena, extraída violentamente) y sobre el significado paracósmico y metachungo de la sangre menstrual. Ahora mismo, lo que me pide el cuerpo es volver a hablar de la sangre como afrodisíaco, la verdad. Porque me acabo de acabar Espartaco (la novela de Howard Fast) y hay mucho de eso en ella. Pero reconozco que la lectura me ha dejado un poco tocado, y necesito reordenar mis ideas al respecto.

Así que hablemos de sangre menstrual de nuevo. Y esta vez, desde un punto de vista más... médico. Aunque no por ello la cosa vaya a ser una ida de olla menor, claro.

Y es que tengo amigas, feministas (y feminoides) ellas, que se quejan de que se traten los dolores menstruales (y demás problemas y/o molestias derivadas del ciclo menstrual) como si de una enfermedad se tratase. Y lo mismo es, según ellas, aplicable a los problemas derivados del embarazo o de la menopausia. Argumentan que, dado que son situaciones naturales derivadas del ciclo hormonal normal de la mujer, no pueden ser en ningún caso clasificadas como "enfermedades". Afirman, además, que el hecho de que existan tan pocos tratamientos (y tan agresivos y tan poco efectivos, por lo general) para estas "no-enfermedades" es una prueba de "machismo científico" (por decirlo de alguna manera): dado que es un problema que no afecta a los hombres, no se destinan recursos (humanos y materiales) para tratarlo.

Y yo, después de pensar mucho el tema, y mirármelo y remirármelo por todas las aristas, y de discutirlo conmigo mismo hasta la extenuación (como suelo hacer con todos los temas), he llegado a una conclusión:

TURURÚ.

Empezando por la falacia lógica más evidente en el planteamiento: algo que no es una situación patológica, no requiere de tratamientos médicos (farmacéuticos, químicos, alquímicos... como quieran llamarlos) para paliarlo. Desde el momento en que se reclaman tratamientos, se está reconociendo implícitamente que la situación es anormal.

Y no digo que sea una enfermedad, ojo, sino que es una situación anormal. Una situación (y hablo de la regla) que se da cinco días de cada 28, NO ES la situación normal. Por más natural que sea. Ya no digamos el embarazo o la menopausia. No quiero comparar la gravedad de los temas, pero la alopecia androgenética también es una situación natural, desencadenada por los ciclos hormonales. O el síndrome de Down (es perfectamente natural que un individuo con una trisomía cromosómica sea anormal).

Pero aún admitiendo que no se pueda hacer la analogía anormal a patológico (aunque no veo el por qué no se puede hacer en los primeros casos, y en el último nadie dude de que es así). El problema es que a la hora de tratarlo, lo mismo da que me da lo mismo, porque el tratamiento tiene que ir por las mismas vías. Si tiene usted un dolor, la forma de combatirlo es, o con analgésicos, o eliminado la causa del mismo (en el caso de la regla o la menopausia, alterando el ciclo hormonal natural). Y lo mismo da que ese dolor lo provoque el que te hayas cortado un brazo con una sierra mecánica o que el endometrio se te esté desprendiendo de la pared del útero, los expertos en el dolor son los médicos.

Aún podría ir incluso más allá, y aquí entro en el tercer punto, el de la investigación científica: si existen pocos tratamientos no es por un machismo de la sociedad científica (por cierto, los hombres no padeceremos dolores menstruales... pero si padecemos síndromes premenstruales ajenos, y malashostias menstruales ajenas. Así que sí, sí nos afecta). Es, básicamente, porque son enfermedades (perdón, situaciones anormales no-patológicas) nuevas.

Y en este punto es cuando más de una que yo me se, de leer esto, se habrá llevao las manos a la cabeza.

Piensen un poco. A principios del siglo XX, en España, la esperanza de vida estaba alrededor de los 30 años. Vale, España era un país fundamentalmente agrario y muy atrasado en muchos aspectos (aunque aún no llegase al grado de tercermundismo que alcanzó en el segundo cuarto del siglo). Pero no creo que en Francia, Inglaterra o Alemania fuese mucho más allá. Que cuando vemos las películas de época siempre vemos a gente muy sanota y bien alimentada, pero es que en esas películas se suelen retratar a las clases pudientes de la sociedad, no al grueso de la misma. Y algo que hoy damos tan por sentado como los antibióticos no se descubrió hasta finales de los años 20. Pongamos unos 40 años de media, y tiro muy alto. Vamos, que la menopausia era cosa de señoras ociosas que se podían permitir el lujo de llegar a viejas, del mismo modo que la depresión era algo que sólo se podían permitir tener los monjes, y le llamaban "melancolía". Y en esos (cortos) cuarenta años, a las mujeres les daba tiempo de tener seis, ocho, hasta doce hijos. Probablemente, si se contasen todos los que no llegaban a término, más.

Vamos, que usted, querida amiga que me está leyendo, y que es un pimpollo reventón en la flor de la vida, probablemente haya tenido más veces la regla de las que la tuvo su bisabuela en toda su vida. Y probablemente (esperemos) vaya a tener la menopausia, cosa que su bisabuela no se pudo permitir. No es hasta después de la Segunda Guerra Mundial que (en eso que llamamos occidente) se dispara la esperanza de vida y cae la natalidad, y nos empezamos a encontrar con estas cosas. Más aún, que empezamos a tener tiempo y recursos para preocuparnos de esas cosas. Son enfermedades situaciones anormales no-patológicas que tienen cuarenta años de vida. Y eso es nada.

Me dirán "pues en cuarenta años ya podían haber inventado algo mejor que la Saldeva y las compresas con alas para tanga, no?". Y yo les diré que quizás. Pero ya lo he apuntado antes, "tiempo y recursos para preocuparnos de estas cosas". Que serán tan molestas y dolorosas como quieran, pero no matan. Son parte del ciclo hormonal natural de la mujer, recuerdan? No seré yo quien discuta de que son problemas importantes, sí. Pero no son problemas urgentes. Y ya saben que esos dos conceptos se llevan muy mal entre sí.

Notarán que al principio he hablado del embarazo, y después no he vuelto a hacer mención a él. En parte, porque no creo que nadie discuta que, por más que sea una situación de lo más natural, ahí los médicos tienen algo que decir por derecho propio. En parte porque ahí si se han hecho muchos e indudables avances, tanto en beneficio de la madre como del neonato, de la epidural a las ecografías, pasando por la amniocentesis o las cesáreas que no matan de necesidad a la madre y que dejan menos cicatriz que una apendicitis un poco complicada.

Y en parte, porque de lo que yo quería hablar era de sangre.

El link proporicón del día

Hace 309 posts...

25 comentarios:

Proudstar dijo...

Interesante, muy interesante

Pero...

... cómo te has puesto a pensar en algo así, macho?

Will dijo...

me lo he leido enterito y solo tengo una pregunt y un consejo:

¿has pensado que más de una querrá tu muerte?

Corre! yo las entretengo!

Pryrios dijo...

Curioso enfoque de la situación.

De hecho, mi bisabuela si que tuvo que tener la menopausia y muchas reglas, dado que solo tuvo un hijo y una hija y vivió hasta los 89 años. Es del 1906. ¿Estás seguro que decir que la esperanza de vida por aquella época era de 30-40 años es forzarlo un poco?

De todos modos, yo apuntaría el tema de otra manera: hasta principios del siglo XX el papel de la mujer estaba mucho más en segundo plano y su bienestar no era tan importante. La regla, como no mataba, era algo que simplemente sucedía. Cuando empezamos a preocuparnos por ellas, si que fue más o menos por esa época que dices tu y por lo tanto, también es normal que sea una cosa de reciente investigación.

Vamos, que estoy de acuerdo aunque lo de la esperanza de vida y lo de tener o no reglas y menopausias me chirría un poco.

Wed dijo...

Es un enfoque curioso del problema y no digo que no tengas parte de razón ... Pero si según tú la falta de investigación (y sobretodo de resultados) se basa en que por un lado es un "problema" reciente y por otro en que hasta no hace tanto no había recursos (tanto económicos como de personal) para dedicarle a ese tipo de investigación a qué se debe que sí que se haya investigado tanto temas como la alopecia? Que creo coincidirás conmigo en que también tiene un componente de edad importante (y por tanto se empezó a dar como un problema masivo en la misma época) y que, curiosamente, afecta sobretodo a los hombres... (ah, claro... y que en este caso ni resulta dolorosa ni molesta, únicamente "poco" atractiva según el canon de belleza imperante...)

Hel dijo...

Antes se distinguía entre las señoritas de buena familia, que durante la regla y el embarazo no podían ni dejarse ver, y las trataban como enfermas de verdad, y las mujeres trabajadoras que con regla y siete meses de embarazo se dejaban los cuernos en el campo y la fábrica, y si les dolía se aguantaban. Ahora como casi todas somos señoritas bien, nos pueden tratar como enfermas que necesitan cuidados especiales durante la regla y el embarazo. Es lo que tiene la calidad de vida.

Sota dijo...

Proud, pues mira... En algo tengo que gastar las horas de insomnio.

Will, claro que soy consciente de ello. Y? No serían las primeras...

Pry, no, no es exagerado. Son datos estadísticos. Por supuesto que había gente que llegaba a vieja, pero también había una mortalidad infantil disparada. Y lo de tener sólo dos hijos no era lo normal ni de lejos, vamos.

Wed, bienvenida por aquí. Pero no me seas demagóga. La alopecia, como sujeto de investigación científica, no tiene cuarenta años... tiene veinte. Que es el tiempo que hace que se dieron cuenta de que en muchos casos tenía una relación directa con los ciclos hormonales. Que antes, desde siempre, se fabricaban y vendían crecepelos? Sí, claro, también se fabricaban y vendían tríacas magnas, y eso no significa que se pueda considerar "ciencia". Y que el concepto "crecepelo" se pueda usar como sinónimo de "estafa" lo mismo indica algo... Además, no es cierto que la alopecia androgenética se empiece a dar a edades elevadas, se empieza a dar en la adolescencia. Y te doblo la apuesta, porque los estudios sobre la andropausia (que existe, y es tan destructiva para el organismo como la menopausia, aunque mucha gente la desconozca) tienen aún menos, porque es menos "visible" que la menopausia y tardaron más en darse cuenta de que existía.

Hel, bienvenida por aquí. Y me apunto eso de "ahora como casi todas somos señoritas bien, nos pueden tratar como enfermas que necesitan cuidados especiales durante la regla y el embarazo" para cuando alguna de mis amigas feministas se queje de dolores menstruales, poder enviarla a parir panteras, oyes. Algo en plan "Si no eres una enferma, apechuga. Que mucho cuento es lo que tu tienes..."

DeCa dijo...

muy interesante argumento, la verdad.

Sabes que se va a lanzar para el año que viene la pildora que elimina definitivamente la regla?

Sota dijo...

Pues no, no lo sabía.

De aquí a veinte años, cuando se vean las consecuencias de juguetear tan alegremente con un ciclo hormonal, te cuento la opinión que tengo de ella.

Anónimo dijo...

Buenas.
Que no veo yo el por qué de esa reticencia a no querer equiparar anormalidad y enfermedad. Tan anormal es un superdotado como uno con retraso mental, y no nos da por pensar que el primero esté enfermo. Y si pensamos en anormal como en algo raro o poco frecuente, también son anormales los ojos azules y las rubias naturales (mechas no cuentan).
Fernando (que ya se me olvidaba y luego te enfadas).

Maggie Wang Kenobi dijo...

mi micamo investigador dice que en este tiempo algo más que la compresa con alas sí que se ha inventado, tiatiatia.

casta dijo...

Varios temas:

1. No es que los dolores de la regla no se sintieran, si no que se soportaban con estoicismo, igual que la fabulosa frase de "Parirás con dolor", es lo que tocaba y punto.
2. Enfermedades deconocidas: Alzheimer, Parkinson, ... se han encontrado Faraones que murieron a causa del cáncer pero no de esas enfermedades que menciono. No creo, pero que pueda decirse que la menopausia sea de esas

Sota dijo...

Fernando, esa reticencia no es mía. Pero el grueso de la población sigue considerando "anormal" (que se sale de la norma estadística) o "diferente" como algo malo. Estúpido? Sí. Pero es lo que hay.

Mag, es una forma de hablaaaaar. Tu mucamo investigador es demasiado literal.

Casta, creo que no me has entendido. Nadie ha dicho que los dolores de regla no existieran. Lo que sostengo es que la regla no era una situación tan habitual como es ahora. Una mujer de tu edad, hace un siglo, ya tendría tres o cuatro churumbeles y unos cuantos abortos en su haber. El mal de Alzheimer fue descrito en 1906. El de Parkinson tiene un siglo más, pero también se da en individuos más jóvenes. Y, en cualquier caso, ninguno de los dos mata. Incapacitan, pero no matan.

casta dijo...

descrito en 1906, eso para un historiador es ayer por la tarde...
Y te he entendido perfectamente, pero cuando tenían la regla se asumía, como los dolores del parto como cosillas que toca sufrir y sin traumas, ni bajas, ni nada... y soy la primera que a veces muerdo al primero que pasa.
POr cierto, el dia 23 te va bien quedar para cenar (estupendo vendrá, y algún amiguete más que ya conoces)?????

Akroon dijo...

Posssss mu biens. O sea, que vale y tal.

Pero creo que un tema interesante a tratar sería el de qué materiales usan para fabricar las compresas, y sobretodo, qué tipo de sustancias alucinógenas consumen los publicistas de dichos productos, porque yo no sé a qué huele una puta nube ni nada parecido, y las compresas y los tampones tengo la ligera impresión que están hechos de celulosa y tal (tal es ese material tipo gel absorbente), cosa que está por ver que tenga efectos lisérgicos.

Sim sum, sim sum, sim sum, sim sum... uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuua!

A parte de eso, joder, perdón, pero creo que hay millones de cosas mucho más preocupantes para las que encontrar solución/tratamiento-eficaz que para los problemas menstruales... Nadie la palma de dolor de ovarios. Aunque el SST sí te puede dejar mojama... què forrrrrrrrrt!

Will dijo...

uhum de momento veo que las reacciones estan siendo mas o menos buenas...

LAstima, yo ya te tenia preparado Villa truman para que te escondieras alli :P

Sota dijo...

Casta, para un historiador... y para un científico, cuando hablamos a niveles de estudio de enfermedades. Es una enfermedad bastante nueva, también. Porque antes la gente no vivía lo bastante como para sufrirla. El 23... de Diciembre? No se lo que voy a hacer el fin de semana que viene, y tu quieres que haga planes para el 23 de Diciembre? Ves recordándomelo, si eso...

Ak, para consultas sobre publicidad, en la charca, por favor. Pero si llevan tanto tiempo haciendo ese tipo de anuncios, será porque venden. Y ahora podría insertar fácilmente un chiste machista acerca de la inteligencia femenina, pero no lo haré.

Willito, y yo que no me fio de ti...

Akroon dijo...

Venden porque esto es seguro como el negocio de las funerarias (que siempre tienen clientes): siempre habrá mujeres con la regla, a no ser que todas tomen en masa la jodida pastillita que dice la rana.

casta dijo...

PROPONGO: Que todos los bloggers amigos/conocidos de Sota pongamos unos 5 eurillos y le compremos entre todos un colgante del Osito.

Will dijo...

Anda! y es por que???

Will dijo...

eso no es, vamos:

Anda, y por que no te fias de mi??


Eso queria decir yo.

Sota dijo...

Ak, pero no todas las empresas que hacen cosméticas hacen anuncios psicotrópicos. E incluso las hay que no hacen anuncios y son más baratas, que las he visto yo en las baldas del super.

Casta, puta. Casi mejor que me dieseis el dinero en efectivo, mira.

Will, porque seguro que luego intentarías aprovecharte de mí y hacerme cosas feas.

(que Corredero me ha quedao eso último...)

Will dijo...

¿yo? ¿aprovecharme de ti?

Hijo, despues de lo de arrancarme la cabeza... creo que me daria miedo hasta darte la mano (como viene siendo habitual :P)

Leticia dijo...

¿Qué los médicos tienen qué que decir por derecho propio sobre los partos?

¿A que la liamos y mucho?

Sota dijo...

Lets, la liamos cuando quieras. Los médicos tienen qué decir en cuestión de partos desde el momento en que la reducción brutal de la mortalidad en los dos últimos siglos, tanto del feto como de la madre, durante el embarazo, el parto y el postparto, la han conseguido ellos, no el Espíritu Santo.

Leticia dijo...

No te niego que gracias a la medicina se ha avanzado mucho en cuidados durante el embarazo, y que las cesáreas cuando hacen falta son una bendición, entre otras cosas, pero la gran mayoría de los tratamientos médicos que se llevan a cabo hoy en día durante el parto son demasiado intervencionistas y a menudo solo sirven para arreglar cosas que ellos mismos han estropeado.