jueves, 27 de noviembre de 2008

Las Crónicas Helvéticas (volumen II)

En anteriores episodios: nuestros héroes llegan a helvéticas tierras...

Tony, casi que este post no te lo leas. Guapo.

Ginebra, un horror. Vale, tiene algunos edificios bonitos





y en los porches del ayuntamiento (donde se hacía el mercado) conservan los antiguos cañones de la ciudad, que es algo que siempre hace muy bonito


edificios bonitos entre los que, desde luego, no se cuenta la fachada de la Catedral (que es el sitio típico que SIEMPRE es bonito en todas las ciudades, originales que son ellos)


aunque la torre y el campanario sí que son chulos, eso sí


algunas tiendas curiosas (vamos, que si tuviese mucha pasta les haría negocio)


sus lugares pintorescos


su camino de Santiago (que no sabía yo que pasase por allí, ya ves que cosas)


sus intervenciones artístico-callejeras discutibles



y sus monumentos-mausoleo a personalidades importantísimas para la historia ginebrina cuyo nombre no me molesté en recordar


que, tengo que reconocer, estaban flanqueadas por sendas quimeras en granito rosa que daba gloria verlas (y que no me gusta a mi una gárgola o una quimera, oye)



Pero la ciudad en sí, bonita, lo que se dice bonita, pues no. Y viva, pues como que tampoco. Que llegué a las diez de la mañana, y los alrededores de la estación del tren parecían un pueblo la mañana siguiente a la fiesta mayor, pero con todo limpio. Nadie, cuatro viejos despistaos de acá p'allá. Y eso aún, pero es que te metías en lo que es el casco histórico (aquí una vista del baluarte)


parecía como si hubiesen tirado una bomba de neutrones. El día después, oiga. Estábamos un grupo de turistas que por cómo ladraban debían ser alemanas, y yo. Es que hasta las tiendas (inciso: pese a ser el casco viejo, no había tiendas de souvenires, que esas estaban en los alrededores de la estación. Anticuarios, librerías, galerías de arte, cosas así), que por los horarios que tenían en las puertas deberían estar abiertas, estaban con las luces apagadas! Vale, que no tenía yo intención de comprar nada, pero si lo hubiese tenido, voy y me encuentro con que la tienda tiene las luces apagadas, y me doy la vuelta. Y tampoco es algo como para tirar cohetes, el casco viejo. Bastante anodino todo.

Muerto por muerto, muerto al cuadrado, así que decidí bajar hacia el lago, que además me pillaba de paso para volver a la estación. En la Rue de la Marche (todo tiendas que iban de lo pijillo a lo pijazo, pasando por lo simplemente pijo, como bien me había indicado Tony) sí que había bastante gente (debía ser sobre la una, que allí es la hora de estar haciendo el café de después de comer), pero tampoco es que fuese un hervidero, y tampoco tenía nada para reseñar que no tenga cualquier calle comercial de cualquier otra ciudad. Y para acabar de rematarlo, me quedé sin ver los que se suponen son los dos grandes símbolos de la ciudad, léase el Jet (el chorro de agua a presión del lago Leman), que lo tenían apagado ya, porque en cualquier momento les podían empezar las heladas, y el gran reloj floral, que estar estaba, y en funcionamiento... pero sin flores. Fiasco absoluto. No diré que perdí la mañana, que tampoco es eso, pero si no hubiese ido tampoco hubiese pasado nada.

Supongo que de haber tenido más tiempo y/o un guía guapetón y conocedor de Ginebra (o al menos, si me hubiese acordado de imprimirme y llevarme las indicaciones que le pedí por mail, que anda que ya me vale) la cosa hubiese estado mejor, pero visto lo visto... Pues que a las dos estaba montado en el tren, en dirección de nuevo al swisspueblito y haciendo fotos de los alpes por la ventana...






En próximos episodios: El canto tirolés que vino del Infierno! Los Jardines Colgantes de Babilonia! Femmes fatales à go-go! La mesa de desayuno de Polifemo! El sueño de la Razón produce Monstruos! El pueblo de los Malditos! Permanescan en sintonía!

22 comentarios:

starfighter dijo...

¿De verdad es tan horrorosa? Tal vez no sea gran cosa pero no me ha parecido tan fea. Además, con el frío que tiene que hacer es normal que la gente se quede en casa, hombre.

Sota dijo...

Star, sólo hice fotos a cosas más o menos bonitas...

Tony Tornado dijo...

Aun asín, te las apañaste bastante bien.

La foto de la vista del parc des bastions (donde el ajedrez gigante) es justo detrás de mi casa...
:)
Estuviste muy cerca de donde nací. Puedo entender tu desencantamiento pero piensa que Ginebra es una capital (tipo Barna) de un país minúsculo. Y que los suizos son muy porretas y tranquis. AGOBGIOS NO!
Ya se me podía haber quedado ese rollo de mi país de nacimiento...

Subiste a la torre? por 3 FRS las vistas a las montañas, el lago, el chorro (¡"ahí va qué chorrazo!") y la zona repija molan mil desde allí...

Ays, qué bonico....

A la próxima te felo y te llevo.

Bikachus

Sota dijo...

No jodas que eras de ese barrio... Y yo que te hacía más de polígono de extrarradio... No subí a sitio ninguno, no. Primero, porque no tenía tiempo y después porque... porque... porque como no me acordé de llevar tus indicaciones, pues no sabía que se puede. Y el chorro estaba apagado, pena.

Y te la cojo.

La palabra, digo.

Shanks dijo...

Jooooo, ya te dije que pasaras de Ginebra y te fueras pa' Berna y pa' las montañas: Jungfrau (monja) y el de al lado que es el cura pero no recuerdo cómo se llama...
Ains, que no me hacéis caso!!

(ya sé, ya sé, si vas a Suiza primero se tiene que ver Ginebra...)

Un beso!

Shanks dijo...

Ahhhh! Y acabo de acordarme que por casa anda una foto mía subida cual a caballo en uno de esos cañones!!
Joer, qué recuerdos...

Sota dijo...

Pero niña, que Berna y la Jungfrau me quedaban en la otra punta del país! Que no iba a hacer turismo, iba de boda!

Shanks dijo...

Pero si te pasaste yo que sé cuántos dias!! No me digas que no te podías haber escapado!

Bueno, vale, de acuerdo...

Don Otto Más dijo...

Muy mono todo. Qué pena que no pudiesemos verlo nosotros :(

No a la verificación

Corredero dijo...

qué poco éxito de crítica y público tienen tus posts costumbristas

Maggie Wang Kenobi dijo...

Hmmm, bueno, quien dice quimera, dice león alado e incluso grifo, sisisi.

Y finalmente, como estos me hicieron caso con lo del billete de tren, no pudimos visitar la ciudad, jooopetas.

Sota dijo...

Shanks, creeme que no.

Otto, pero es que nadie me lee? Que no vale la pena, coño! En verano igual, pero ahora... Cansino!

Corre, hombre, pues para tener poco éxito, el ratio comentarios por hora de post colgado es altito, no te creas.

Mag, si es que a quien se le ocurre hacerte caso a ti. Como si no te conocieran...

Nils dijo...

Mucho hacer fotos a monumentos y edificios y poco sacar a otto en bolas ya!

Sota dijo...

El muy sieso no se deja, Nils!

nanyu fonseca dijo...

y una foto tuya, aunque sea con la cara difuminada (o incluso, por favor, con la cara difuminada!), para demostrar que estuviste alli... ya podias poner, no?

Will dijo...

Pues tampoco tiene tan mala pinta, no??

Fet dijo...

Es que la ginebra así sin tónica... (son las 9 de la mañana, sabrán disculparme).
Lo de la catedral es de nota. Potente mejunje de estilos...

Aiax dijo...

esa catedral cada vez que la veo me parece mas fea!

Sota dijo...

Nan, soy un sieso y no me dejo!

Will, lo que le dije a Star.

Fet, pues igual es eso, que me faltaba la tónica...

Sota dijo...

Aiax! Que te salto! Más que fea es sosa y fuera de lugar. Y la torre y el campanario molan.

Pryrios dijo...

Ahora tengo más ganas de ir. Con lo amante de la tranquilidad que soy yo...

Unas vacaciones en un sitio así serian un bálsamo :D

Ginebra dijo...

Jo, he leido la primera frase y he pensado: ¿pero cuándo me ha visto a mí éste???