jueves, 25 de mayo de 2006

Por qué odio las precuelas de Star Wars

- Porque son innecesarias. El in media res es un recurso literario (y los guiones de cine son literatura, mejor o peor, pero literatura) perfectamente lícito, válido y comprensible (cuando la historia está bien escrita, como es el caso de Star Wars) para cualquier persona con un coeficiente intelectual y una cultura general iguales o mayores a las de una patata madura. Una historia no siempre necesita de planteamiento.

- Porque la primera película de la saga, la que se estrenó tal dia como hoy de hace 29 años, se llama Star Wars, no Episodio cuatro ni, mucho menos, Una nueva esperanza.

- Porque si antes he dicho que una historia no necesita planteamiento (y, en ocasiones, tampoco de desenlace), si que requiere un nudo. Y este debe ser medianamente coherente. Las precuelas no son coherentes ya no con las películas originales (las únicas tres películas de Star Wars que se han rodado y se rodarán), sino entre sí mismas.

- Por Jar Jar Binks.

- Por desaprovechar actorazos como Ewan McGregor, Christopher Lee o Samuel L. Jackson haciéndoles interpretar guiones que, por su profundidad y complejidad psicológica, podrían haber interpretado Jean-Claude Van Damme, Imanol Arias o un ladrillo cualquiera.

- Por el diseño de vestuario y maquillaje, que logró lo imposible: sacar fea a Natalie Portman.

- Porque los efectos especiales están hechos con el culo. Los bichos hechos por ordenador están pixelados y sus movimientos no son creibles, los cromas cantan más que los de los Electroduendes, los animatronics dan pena... En una serie B (especialmente si es italiana) eso sería motivo de alborozo y diversión, y se les perdonaría. En una macro-mega-superproducción como esta, es inaceptable. Sobretodo después de haber disfrutado del buen hacer de los talleres creados por el maestro Henson.

- Por Jar Jar Binks.

- Porque los personajes son estúpidos, y las situaciones más. Si tienes capacidad de cortar con un láser la ventana de una habitación, no lo aprovechas para meter dentro a dos tenias gigantes para que se carguen a alguien. Te lo cargas con el láser.

- Por lograr que me hundiese de vergüenza ajena ante frases como "siento algo crecer dentro de mí" o "los maté a todos, las mujeres y los niños también". O algo así.

- Porque nunca se rodaron, nunca se estrenaron y nunca las ví. Ventajas de tener memoria selectiva. Esas películas no existen.

- Por Jar Jar Binks.

- Por demostrar que, en una lucha a espadas (por más laser que sean), una posición elevada resulta ventajosa. Ejem.

- Por sugerir que el Lado Oscuro va fatal para el cutis (piensen en las caras de Darth Vader, el Emperador o el Shit de la primera), cuando desde tiempos de la condesa Elizabeth Bathory sabemos que precisamente se llega al lado oscuro para mejorar el cutis.

- Porque plantear una saga con una intriga básica cuyo final todo el mundo conoce (cómo acabará Annakin?), y, más aún, usar esa resolución como reclamo publicitario (por si había alguien que no se había enterado) es de necios.

- Por la familia de Jar Jar Binks.

- Por la alegría con la que Bail Organa y no-se-quién-más se reparten los huerfanitos. Tu a Boston y yo a California.

- Por lograr que pareciese ridícula la única escena que tiene sentido en toda la trilogía: Yoda dando botes cual bola loca para luchar. Es un anfibio, se comporta como las ranas. Han visto alguna vez a una rana andar? Y dar saltos? Pues eso.

- Por la coña marinera de los miliclorhidratos o como coño se llamasen. Toda la mística de la Orden Jedi a tomar por culo, basta con una transfusión de sangre y ala, a levantar naves con el poder de La Fuerza. Como se enteren los médicos de los ciclistas profesionales, la jodimos mariamanuela, que ríete tu de la EPO.

- Por Jar Jar Binks.

- Por los gilipollas que les ha dado por decir /yedai/ cuando siempre se ha dicho /shedi/ o /yedi/. Capullos wannabes.

- Por la banda sonora, que copia descaradamente la maravillosa, impresionante, emocionante, preciosa, bella, perfecta banda sonora de la trilogía (la de verdad, la original). Y la copia mal.

- Porque la ignorancia lleva al miedo, el miedo lleva al odio y el odio lleva al lado oscuro, pero hay que ver que pocos miramientos tienen los jedis cuando están en una situación de poder para usar sus poderes sobre civiles, oigan. Es que le estaban empedrando en camino al Emperador para que se hiciese con el poder...

- Porque si la trilogía original dio pie a una parodia desopilante como Spaceballs, las precuelas como mucho habrán conseguido una referencia en Scary Movie. No se puede parodiar a algo que ya es una parodia de sí mismo.

- Había nombrado a Jar Jar Binks? Pues eso, por Jar Jar Binks.

Y, aunque no sean técnicamente de las precuelas, añado:

- Porque los ewoks son unos osos de peluche selváticos, infantiles y salvajes. No cantan cancioncitas new age a la luz de la luna, dan fiestas salvajes que harían palidecer de envídia las orgías de Calígula.

- Porque Han Solo disparó primero, y no hay más que discutir.

- Porque para añadir las escenas que añadió a las versiones del director de las tres originales, que no aclaraban nada y cantaban como una almeja dejada tres dias al sol, se podía haber dedicado a rascarse los huevos a dos manos hasta que le sangrasen.

- Por jurar y perjurar que no habría edición en DVD de la trilogía original sin cambios, porque no había copias en buen estado, y ahora anunciar que las va a sacar al mercado en breve. Capullo, mal director, ladrón, estafador y perjuro. Una joyita, el tito Lucas.

- Por Jar Jar Binks.

Les parece poco? Porque seguro que aún me dejo cosas...


PS: Este domingo, de nuevo, les espero. Donde siempre. A las siete. Entre más seamos, más reiremos. No se fallen.

Hace 307 posts...

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Pero... ¿de qué precuelas hablas?

Ains... si, yo también tengo asuntos inacabados con George Lucas. *quema su mercha de Star Wars mientras suena el tema de la Fuerza*

angua

Urui dijo...

Y es que parece mentira que todas las secuelas en forma de libro, cómics, piruletas, etc... tengan mayor coherencia con la trilogía clásica que unas precuelas (inexistentes) bajo la mismísima mano del "creador".

Dex-Clone dijo...

Si, si, pero mira que no te has hechado risas a su costa...

Por cierto te ooooodiiiiiio!

Sota dijo...

Angua, de las que no existen. Esas. Sí.

Urui, y parece mentira que los efectos especiales de una peli de hace casi treinta años fuesen más creibles que los de una peli de hace cinco, y parece mentira que...

Que qué coños, que son mentira.

Dexo, reir por no llorar no es precisamente mi idea de "pasarlo bien". Y más que de esas cosas que no existen, me reia de la gente sin criterio (entre ellos tú, por cierto) que intentaban defender lo indefendible con argumentos que ni ellos se creían. Por qué me odias, alma de cántaro? Espero que no sea por el post, porque entonces cuando haga el "por qué odio a Anne Rice", el "por qué odio a Harry Potter" (Eclept, dale un toque a tu marido, quieres?) o el "por qué odio a las perras que no dibujan", voy a tener que salir de casa con escolta... Un beso a tu señora. De mis partes.

Norda dijo...

Me da la sensación de que te has olvidado de un tal Jar Jar Binks xDDD

Take it easy...

Yo que ya me había olvidado de ellas vienes tu y me las recuerdas xD

Ghanima Atreides dijo...

jaujcualo?
No se de qué me hablas.
Y como alguien saque las (también inexistentes) precuelas de Dune a colación, le muerdo. Grrrr

Anónimo dijo...

La fuerza va y viene a través de todo, y todo lo compone; sin ella no hay nada y nada existe más que ella. ¿Si el lado de obscuridad de dicha fuerza fuera más fuerte solo existiría un lado?
La fuerza no tiene opuesto, todo es luz. Anakin que es quien cae en el lado opuesto, se nombra como el obscuro y pasa a ser Darth Vader. Sin embargo no existe realmente nada que pueda oponerse al Amor y la fuerza es el Amor.

Anakin teme que su esposa Padmé muera en los últimos momentos del parto en el que dará a luz a Look. Anakin sueña con ese momento antes de que suceda. Al final llevado por el temor termina pasando al odio y el lado que llaman obscuro. No es consciente de que el mismo movido por esa fuerza hace que su esposa fallezca.

En nuestro mundo, fuera de las leyendas de las obras artísticas sucede lo mismo. A ese manejo de la fuerza y esa ley de atracción le dan los dos opuestos: Amor y Temor.

Pero tú eres siempre UNO. http://www.youtube.com/watch?v=sdRFirRIZF4