lunes, 3 de julio de 2006

Citas (XXV)

Con o sin religión, la gente buena seguirá haciendo el bien y la gente mala seguirá haciendo el mal; pero para que la gente buena haga el mal hace falta la religión.

Steven Weimberg, premio Nobel de Física en 1979

Hace 307 posts...

3 comentarios:

Incensurable dijo...

Veo que no eres muy religioso... De hecho este comentario del premio nobel de física me parece desafortunado. Es cierto que hay gente que por culpa de la religión hace el mal, pero también es cierto que mucha gente gracias a la religión hace el bien. Creo que es un matiz importante que obvía el señor Weimberf (que se dedique a los número que es lo suyo), y sin este matiz desprecia por sistema todas las religiones. Algo lógico por otra parte en un hombre de ciencias, pero no por ello deja de ser censurable.

Urui dijo...

Yo estoy de acuerdo con la cita, la gente mala hace el mal con religión o sin ella.

La gente que hace el bien con la religión, lo seguirá haciendo sin ella. Si no es así, no eran gente buena.

Sota dijo...

En absoluto, Incensurable, soy profundamente religioso, como ya indiqué en los comentarios de un post de más abajo. Precisamente por serlo, y por conocer lo que dicen las teorías expuestas en los Textos Sagrados, y poder compararlas con la práxis de las religiones y sus estructuras de poder asociadas, me puedo permitir el lujo (y la tranquilidad) de ser un hereje (en la acepción original del término "aquel que escoje") y un iconoclasta. Y de rechazar frontalmente las religiones (y las iglesias) establecidas y por establecer.

En cuanto a lo demás, lo dice la propia cita y muy inteligentemente lo ha recalcado Urui: la gente buena es buena, y hace el bien. La gente mala es mala, y hace el mal. Pero las religiones (e inclúyame si quiere las corrientes filosóficas y políticas dentro del saco, no irá tan desencaminado) tienen la extraña virtud (con perdón) de hacer que gente buena, con toda la buena intención del mundo (el empedrado del camino de Infierno, ya sabe) haga cosas objetivamente MALAS. De los sacrificios de niños a Moloch al desprecio, persecución y ejecución del que piensa distinto, pasando por las guerras de religión (que estoy convencido de que mucha gente realmente se creyó lo de recuperar Jerusalén para la Cristiandad, y esas cosas...)

Por otra parte, de corazón, espero que el accidente del metro no le haya tocado a usted ni a nadie próximo.