martes, 18 de julio de 2006

Discos dedicados (XVII)

Tu nombre no sé, nunca lo he de saber;
no he hablado contigo y ya no hablaré.
Ni tan siquiera sé si tu casa está en pie,
o al faltar tú y los tuyos a tierra se fue.

Sólo sé que al partir se te vio sonreír
(otro niño soldado que juega a morir).
Viendo a madre sufrir te abrazaste al fusil;
el futuro era negro, la mañana, gris.

Con la Cuarenta y tres, madre, no llore usted,
por el mundo en que creo con fe lucharé!
No pienso vivir sus inviernos sin fin,
ni arriar tricolores, banderas de Abril!


De Escalona a Parzán nada te hizo reblar,
de trinchera en trinchera avanzando hacia atrás.
Resistir es ganar! Bastará un día más!
...Y por Junio, en las mugas pudiste llorar.

No, no fue fácil deciros adiós:
Pobres sueños en ruinas, adiós!,
casas bombardeadas, adiós!,
días de sangre y pólvora, adiós!,
chamineras en llamas, adiós!,
camaradas y amigos, adiós!,
sucias páginas rotas, adiós!,
a la falsa, recuerdos...y adiós!.

Volvió a amanecer, quién lo iba a creer!,
tú mirabas Sobrarbe por última vez.
Volvió a alborear, quién lo iba a pensar!,
y la Bolsa de Bielsa llegó a su final.

Te tocaba jugar. A qué carta apostar?
El exilio delante, la guerra detrás.
El Destino, feroz, su jugada cantó:
Tras la guerra, el exilio, otra guerra peor.

Y no era un farol, pero no le sirvió:
Encontraste otro idioma, otra patria, el amor.
Supiste sufrir, y venciste, por fin:
Bajo dos tricolores entraste en París!

Cuánto tiempo hace ya!, y de ti... nada más.
Qué destino burlón te impidió regresar?
Descubriste, tal vez, que no basta volver?
Los recuerdos y Bielsa no dejan de arder.

Tu nombre no sé, ni lo quiero saber.
Al ser nadie, eres todos: la Cuarenta y tres.
Sin rostro ni voz. Ni francés, ni español,
sólo un hombre partido por la Muga en dos.

En vez de una flor (clavel rojo en tu honor)
subiré al Puerto Viejo a dejar mi canción.

Bajo dos Tricolores, La Ronda de Boltaña.

Hace 307 posts...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Si te interesa un nombre busca por Amado Granell, por internet había algo.

Tras las dos guerras siguó la lucha, dedicando sus esfuerzos junto al ex secretario de Largo Caballero a que el PSOE y los monárquicos de don Juan hiciesen frente común y democrático al franquismo.